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biólos el Gran Capitan con su escuadron como conve- , guiente se entregó Cirinola, y todos los que en el pueblo nia. Finalmente, los de España por todas partes carga- | tenian de guarnicion se rindieron á merced. Lo mismo ron de tal suerte, que los contrarios fueron desbaratados hicieron trecientos que de los vencidos se recogieron y puestos en huidą. Siguiérontos los vencedores hirien-. al castillo. Canosa asimismo alzó banderas por España. do y matando hasta meter los franceses por sus reales, Los que en esta batalla se señalaron fueron los espaque tenian seis millas distantes y fueron con el mismo noles, ca los alemanes, fuera de la rociada que dieron á ímpetu entrados y ganadas las tiendas con la cena que los hombres de armas franceses, no pusieron las manos aparejada hallaron, y era bien menester para los que en lo demás. Entre todos ganaron grande honra, de los aquel dia tanto trabajaron y tenian tanta falta de vitua- italianos el duque de Termens, de los españoles don llas. El despojo y riquezas que se hallaron fué grande. Diego de Mendoza, de quien dijo el Gran Capitan que Dióse esta batalla, de las mas nombradas que jamás ho- i aquel dia obró como nieto de sus abuelos. Mandaron bo en Italia, un viérnes, á 28 de abril. Murió en ella á la enterrar los muertos. Hallóse que de la parte de Francia primera arremetida el duque de Nemurs, general, cu- murieron tres mil y setecientos, y de los españoles no yo cuerpo mandó el Gran Capitan sepultar con toda so faltaron sino nueve en la pelea, y ninguno persona de temnidad en Barleta en la iglesia de San Francisco. Mu cuenta. Verdad es que en el camino muchos de los del rieron otrosí el señor de Chandea, el conde de Morcon campo español murieron de sed, y aun mil y quinieny casi todos los capitanes de los suizos. Los príncipes tos no se pudieron sacar del agua que hallaron en cierde Salerno y Melli y marqués de Lochito salieron he- | tos pozos, ni fueron de provecho alguno aquel dia; por ridos. Perdieron toda la artillería y casi todas las ban- | lo cual la batalla fue muy dudosa, y la victoria por el deras. Muy mayor fuera el daño si la noche que sobre | mismo caso mas alegre y mas señalada y de mayor glovino y cerró con su escuridad no impidiera la matan- ria para los vencedores. za. Reposaron los vencedores aquella noche, el dia si

LIBRO VIGÉSIMOCTAVO.

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CAPITULO PRIMERO.

se en Gaeta, ciudad de sitio inexpugnable , ca todo lo . Que la ciudad de Nápoles se rindió al Gran Capitan.

demás lo daban por perdido. Siguiólos Pedro de Paz

con algun número de caballos. Con ocasion de su ida Despues que los españoles ganaron la batalla de la por aquella comarca, Capua alzó banderas por España, Cirinola , casi todo lo demás de aquel reino se les alla y aun gente de aquella ciudad ayudó á seguir los frannó con facilidad. El Gran Capitan no se descuidaba con ceses, de los cuales antes que entrasen en Gaeta maJa victoria como el que sabia muy bien que la grande taron y prendieron hasta cincuenta hombres de armas prosperidad hace á los hombres aflojar, por donde suele que alcanzaron. El marqués de Lochito luego que Hegó ser víspera de algun desastre; y que es menester ayu á su casa, aunque maltratado de la pelea , con su mudarse cuando sopla el viento favorable, sin perdonar á jer y la hacienda que pudo recoger se partió la via de diligencia ni á trabajo hasta tanto que la empresa co Roma para el cardenal de Sena , su tio, hermano de su menzada se lleve al cabo, tanto mas, que un dia despues madre. Otros se redujeron á otras partes, en especial que ganó aquella victoria le llegaron cartas de la bata monsieur de Alegre y el príncipe de Salerno se recoNa que los suyos vencieron junto á Semenara y de la gieron á Melli, de donde el dia siguiente se partieron prision del señor de Aubeni. No llegaron estas nuevas la via de Nápoles. El conde de Montela al pasar estos antes á causa que don Fernando de Andrada no se te-l señores por su estado les mató y prendió mas de donia por sujeto al Gran Capitan por haber sucedido en cientos caballos de quinientos que llevaban. Luis de aquel cargo á Luis Portocarrero , de que él se sintió Arsi se fortificó en Venosa, confiado en el castillo que tanto, que envió á pedir licencia para volverse á España. tepia muy bueno. Acudió luego el Gran Capitan con El rey Católico mandó á don Fernando desistiese de su campo; hizo sus estancias en la Leonesa, que está aquella pretension, y al Gran Capitan le diese una com cerca de aquellos dos pueblos, Melli y Veriosa. Allí se pañía de hombres de armas para que ayudase en lo que movieron tratos con el príncipe de Melli para que se restaba. Con la nueva destas dos victorias y con en rindiese, como lo hizo á condicion que le dejasen reviar diversos barones á sus tierras para que allanasen sidir en otra villa de su estado, hasta entender si el rey lo que restaba alzado, muy en breve se redujeron la Católico le recebia en su servicio con las condiciones Capitinata y Basilicata casi todas; y aun en el Principa que tenian tratadas, magüer que de su ingenio se pudo do muchos barones y pueblos se declararon por Espa presumir tenia tambien puestos los ojos en lo que paña. De los que escaparon de la batalla , la mayor parte 1 raria el partido de Francia. Fabricio Colona y los conse retiró la vuelta de Campaña con intento de fortificar- / des del Pópulo y Montorio fueron enviados al Abruzo

para dar calor a los que en aquella provincia se decla- | á aquel reino, es una de las mas principales , ricas y raban por España y para allanar lo restante; al almi- / populosas de Italia. Su asiento á la ribera del mar Men rante Vilamarin se envió órden que con sus galeras y diterráneo y á la ladera de un collado que poco a poco Jos demás bajeles que pudiese juntar partiese con to- se levanta entre poniente y septentrion. Las calles son da presteza la vuelta de Nápoles, para do el Gran Ca muy largas y tiradas á cordel, sembradas de edificios pitan se pensaba encaminar, y con este intento fué con magníficos á causa que todos los señores de aquel reisu gente á Benevento, y de allí pasó á Gaudelo. Desde no, que son en gran número , tienen por costumbre de este pueblo escribió una carta muy comedida a la ciu-l pasar en aquella ciudad la mayor parte del año; y para dad de Nápoles, en que ofrecia á aquellos ciudadanos esto edifican palacios muy costosos como á porfía y todo buen tratamiento y cortesía , y les rogaba no die- | competencia. Los mas nombrados son el del príncipe sen lugar para que su gente entrase en su territorio de de Salerno y el del duque de Gravina. Convídales a esto guerra y hiciese algunos daños. Salieron á tratar con la templanza grande del aire, la fertilidad de los camél el conde de Matera y los sindicos de aquella ciudad. pos y los jardines maravillosos y frescos que tiene por Hicieron sus capitulaciones, y con tanto ofrecieron de todas partes; así, no hay ciudad en que vivan de ordientregarse. A la sazon monsieur de Vanes, hijo del se- nario tantos señores titulados. Está la ciudad dividida ñor de Labrit , avisado del destrozo de los franceses, en cinco sejos, que son como otras tantas casas de pidió licencia al duque Valentin, ca le servia en la guerra ayuntamiento , en que la nobleza y los señores de cada que continuaba contra los Ursinos, para acudir al reino cuartel se juntan a tratar de lo que toca al bien de la de Nápoles. Diósela el Duque , y con docientos caba ciudad, de su gobierno y provision. Los templos, mollos y alguna gente de á pié que pudo recoger se fué nasterios y hospitales muchos y muy insignes, espéá juntar con el campo de los franceses , los cuales con cialmente el hospital de la Anunciata, cada un año de la gente que de la Pulla y Calabria y del Abruzo se les | limosnas que se recogen gasta en obras pias mas de allegó formaron cierta manera de campo, y se aloja- cincuenta mil ducados. Los muros son muy fuertes y ron junto al Garellano. Por esta causa se pusieron a las bien torreados, con cuatro castillos que tiene muy prinespaldas en Capua y en Sesa de los españoles hasta cipales. El primero es Castelnovo, muy grande y que pacuatrocientos de á caballo. Al presente acordó el Ge | rece inexpugnable, puesto á la marina cerca del muelle neral enviar toda la demás gente para el mismo efecto grande que sirve de puerto. El segundo la puerta Cade hacer rostro á los enemigos y asegurarse por aque | puana, que está á la parte de septentrion, y antiguamente lla parte y quedarse solo con mil soldados, que le pa- | fué una fuerza muy señalada; al presente está dedicada recia bastaban para el cerco de los castillos de Nápo para las audiencias y tribunales reales. El castillo del les. Los soldados españoles, con el deseo que tenian Ovo en el mar sobre un peñol pequeño, pero inaccesi-, de verse en Nápoles, la noche antes se desmandaron ble. El de Santelmo se ve en lo mas alto de la ciudad, á pedir la paga que decian les prometiera el Gran Ca que la sojuzga, y de años á esta parte está muy fortipitan de hacelles en Nápoles. Mostrábanse tan altera ficado. Destas cuatro fuerzas, las dos se tenian á la sados, que por excusar mayores inconvenientes fué for zon por los franceses, es á saber, Castelpovo, do tenian zado el General dellevar consigo la infantería española, de guarnicion quinientos soldados, y Castel del Ovo. y se contentó con enviar á Sesa los hombres de armas | Luego que el Gran Capitan se apeó en su posada, fué y caballos ligeros y los alemanes con órden que le aguar con Juan Claver y otros caballeros á reconocer aquellos dasen ahí, que muy en breve seria con ellos, ca no castillos y dar órden en el cerco que se puso luego sopensaba detenerse en aquella ciudad. La entrada del bre Castelnovo. Batíanle con grande ánimo y minábanGran Capitan en Nápoles fué á 16 de mayo con tan le. Los de dentro se defendian muy bien. Llegó Vilagrande aplauso y triunfo coino si entrara el mismo marin con su armada sietė dias despues que el Gran Rey. Llevaba delante la infantería y las banderas de Es Capitan entró en Nápoles. Surgió cerca de nuestra Sepaña. Los barones y caballeros de la ciudad le salieron | ñora de Pié de Gruta. Esto era en sazon que en Roma, al encuentro. Todo el pueblo, que es muy grande, postrero de mayo, creó el Papa nueve cardenales, los

derramado por aquellos campos con admiracion mi- | cinco del reino de Valencia. Apretaron los españoles á . rabah aquel valeroso Capitan, que tantas veces venció los cercados por tierra y por mar; y en fin, despues de

y domó sus enemigos. Acordábanse de las hazañas pa muchos combates, se entró en el castillo por fuerza , y sadas y proezas suyas en tiempo y favor de sus reyes fué dado á saco á los 12 de junio. El primero al entradon Fernando y don Fadrique, y comparábanlas con le Juan Pelaez de Berrio , natural de Jaen , y gentillas victorias que de presente dejaba ganadas. Parecía hombre del Gran Capitan. Los que mucho se señalaron les un hombre venido del cielo y superior a los demás. | en el combate fueron los capitanes Pedro Navarro, exLleváronle por los sejos como se acostumbraba llevar celente en minar cualquier fuerza, y Nuño de Ocampo, á los reyes cuando se coronaban, por las calles rica | al cual en remuneracion se dió la tenencia de aquel mente entapizadas , el suelo sembrado y cubierto de castillo. Entre los otros prisioneros se halló en aquel flores y verduras; los perfumes se sentian por todas castillo Hugo Roger, conde de Pallas, que por mas de partes, todo daba muestra de contento y alegría. Los cuarenta años fué rebelde al rey Católico y al rey don mas aficionados á Francia eran los que en todo género Juan, su padre. Enviáronle al castillo de Fátiva, prision de cortesía mas se señalaban y mas alegres rostros en que feneció sus dias. Venian algunas naves francemostraban con intento de cubrir por aquella manera las sas y ginovesas de Gaeta en favor de los cercados; faltas pasadas. La ciudad de Nápoles, que dió nombre pero llegaron tarde, dado que duró aquel cerco mas de

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tres semanas. Túrose aviso que la armada franceså ve- | asentada mucha artillería, de suerte que no se podia nia, que era de seis carracas y otras naves gruesas y llegar cerca. Tenian dentro cuatro mil.y quinientos cinco galeras, sin olros bajeles menores. Vilamarin, | hombres de guerra, los mil y quinientos de á caballo, por no ser bastante á resistir , se retiró al puerto de recogidos allí de diversas partes. Sobre todo eran señoIscla. Alli estuvo cercado de la armada contraria. De- res del mar por la armada francesa, que era superior á fendióse empero muy bien, de suerte que muy poco la de España; así, no se podia impedir el socorro ni las daño recibió. Hallóse presente el marqués del Vasto, vituallas, dado que Vilamarin acudió allí con sus gales que acudió muy bien a la defensa de la isla y de la ar ras, y el Gran Capitan hizo traer la artillería que dejó mada. Restaba el Castel del Ovo; no pudo esperar el i en Nápoles, para combatir el monte, de donde los suyos Gran Capitan que se tomase. Dejó el cuidado principal recebian notable daño por tener sus estancias á tiro de de combatille á Pedro Navarro y Nuño de Ocampo. Ellos cañon y estar descubierta gran parte del campo espacon ciertas barcas cubiertas de cuero se arrimaron para ñol y sojuzgada del monte. Fueron muchos los que maminur el peñasco por la parte que mira á Picifalcon. tó el artillería, y entre los demás gente de cuenta, en Con esto y con la batería que dieron al castillo mata particular murió don Hugo de Cardona, caballero de ron la mayor parte de los que le defendian; solos veinte grandes partes. Los de dentro padecian falta de manque quedaron vivos al fin se rindieron á condicion, de tenimientos, y mas de harina , por no tener con qué salvalles las vidas. Dióse la lenencia á Lope Lopez de moler el trigo. Llególes socorro, á 6 de agosto, de vituaArriaran que se halló con los demás en el cerco, y se Has, y mil y quinientos hombres en dos carracas y cuaseñaló en él de muy esforzado. Con esto la ciudad de Ná tro galeones y algunas galeras, en que iba el marqués poles se aseguró y quedó libre de todo recelo, al mis de Saluces, nombrado por visorey en lugar del duque mo tiempo que Fabricio Colona con ayuda de ocho de Nemurs. El mismo dia que llegó este socorro, Racientos soldados que le vinieron de Roma, enviados por bastein, coronel de los alemanes, que tiraba sueldo de el embajador Francisco de Rojas, entró por fuerza la España , fué muerto de un tiro de falconete. Por tociudad del Aguila, cabeza del Abruzo; con que se do esto, el dia siguiente el Gran Capitan retiró su allanó lo mas de aquella provincia. Fracaso de Sause campo á Castellon, que es lugar sano y está cerca, y verino , y Jerónimo Gallofo, cabeza de los angevinos no podian ser ofendidos del artillería enemiga. En tanen aquella ciudad, se escaparon y recogieron á las tier tos dias no se hizo de parte de España cosa de consideras de la Iglesia.

racion á causa que ni se pudo acometer la ciudad, si

bien la artillería derribó buena parte de la muralla , que CAPITULO II.

fortificaron muy bien los de dentro, ni los cercados sa

lieron a escaramuzar. Solo el mismo dia que se retiró Del cerco de Gaeta.

nuestro campo salieron de Gaeta dos mil y quinientos Partió el Gran Capitan de Nápoles á los 18 de junio soldados á dar en la retaguardia de los alemanes; dela vuelta de San German con intento de hacer rostro á járonlos que se cebasen hasta sacallos á lugar mas deslos franceses que alojaban con su campo de la otra par cubierto y tenellos mas lejos de la ciudad. Entonces rete del rio Garellano, llamado antiguamente Liris, y de volvieron sobre ellos tan furiosamente cuatrocientos allanar algunos lugares de aquella comarca que todavía españoles, que los hicieron volver luego las espaldas se tenian por Francia. Pasó por Aversa y por Capua á ins sin parar hasta metellos por las puertas de Gaeta, con tancia de aquellas ciudades que le deseaban ver y mos muerte de hasta docientos, que á la vuelta despojaron trar la aficion que tenian á España. Entre tanto que se muy de espacio. A la sazon que esto pasaba en Gaeta, detenia en esto, por su órden se adelantaron Diego por la una parte y por la otra se bacian todos los aperGarcía de Paredes y Cristóbal Zamudio con mil y qui cebimientos posibles; el rey de Francia procuró que el nientos soldados para combatir á San German. Rindie señor de la Tramulla fuese en favor de Gaeta con seisronse aquella ciudad y su castillo brevemente, si bien cientas lanzas francesas y ocho mil suizos, sin otros en Monte Casino, que está muy cerca, se hallaba Pe cuatro mil franceses que eran llegados por mar á Liordro de Médicis con golpe de gente francesa. Mas des na y Telamon y Puerto Hércules. Hacíase esta masa de confiado de poderse alli defender, se partió arrebala gente en Parma; acudieron allí el duque de Ferrara y damente; y docientos soldados que dejó en aquel mo marqués de Mantua y otros personajes italianos. El nasterio se concertaron con los de España y le rindie chanciller de Francia y el bailio de Mians, que se halló ron. Por otra parte, el Gran Capitan rindió á Roca Gui en la batalla de la Cirinola, de Gaeta fueron á Roma para llerma, que era plaza muy fuerte, y á Trageto, que está solicitar que el campo francés se apresurase. Pretensobre el Garellano, y otros lugares por aquella comar díase que el marqués de Mantua fuese junto con el de ca. En particular se rindieron Castellon y Mola , pueblos la Tramulla por general de aquella gente, y si bien al que caen muy cerca de Gaela , y se tiene que el uno de principio se excusó, por persuasion y diligencia que usó los dos sea el Formiano de Ciceron. Hecho esto, el Lorenzo Suarez, que estaba en Venecia , y solicitaba que Gran Capitan pasó adelante con su campo, que le asen aquella señoría se declarase por España, en fin, como tó en el burgo de Gaeta, 1.° de julio. Es aquella ciudad se supo que el de la Tramulla por enfermedad que lesomuy fuerte por estar rodeada de mar casi por todas | brevino no podia ir, se encargó de servir al rey de Franparles; solo por tierra tiene una entrada muy estrecha cia. Por el contrario, el rey Católico envió á Nápoles y áspera, y sobre la ciudad el monte de Orlando, de su- seis galeras con dineros y gente, y por su general á bida asimismo muy agria, en que los franceses tenian don Ramon de Cardonu. Con su venida , la armada de España aun no igualaba á la de Francia, que llegaba da la gente que podia, y aun nombró por general de entre naves y galeras y otros bajeles á treinta velas; | Ruisellon á don Fadrique de Toledo, duque de Alba. por otra parte, el Gran Capitan procuraba con todas No faltaba quien aconsejase al Rey que gañase por la sus fuerzas traer los Ursinos al servicio del rey Católi | mano y con sus huestes hiciese la guerra en Francia. co, plática que se movió primero por el conde de Piti- | La poca satisfaccion que de los reyes y reina de Navarllano, que era el mas principal de aquella casa y ofrecia ra se tenia todavía continuaba á causa que toda aquede servir con cuatrocientas lanzas; lo cual se conclu- la casa era muy francesa , tanto, que el señor de Vanes, yó, y fué por capitan de los Ursinos Bartolomé de Al- | hermano de aquel Rey, seguia con su gente el partido biano, caudillo que los años adelante se señaló grande | de Francia en el reino de Nápoles, y su padre el señor mente en las guerras de Italia, y en las cosas prósperas de Labrit de nuevo fue nombrado por gobernador de y adversas que por él pasaron , dió muestra de valor. la Guiena, que era hacelle por aquella parte frontero de Tratábase asimismo que el César rompiese la guerra | España. Demás desto, el señor de Lusa con gente que por Lombardía; para facilitar le ofrecian cantidad de tenia junta pretendia entrar en el valle de Anso, que es dineros, y juntamente se procuraba que el Papa se de- parte de Aragon, para combatir el castillo de Verdun; clarase por España, ca en este tiempo se mostraba lo cual no podia hacer si no le daban entrada por el neutral; negociacion que la traian muy adelante, si se val de Roncal, que pertenece a Navarra. Pretendian podia tener alguna confianza del ingenio del duque Va- aquellos reyes descargarse de todo lo que se les oponia; lentin. Desbaratólo la muerte del Papa , que le sobrevi- y para quitar aquella mala satisfaccion, enviaron, como no á los 18 de agosto de veneno con que el duque Va queda apuntado, a su hija la infanta doña Madalena Jenlin pensaba matar algunos cardenales en el jardin para que se criase en compañía de la reina doña Isabel. del cardenal Adriano Corpeto, donde cierto dia cena- | Bien que esta prenda no era ya de tanta consideracion, ron y conforine al tiempo se escanció asaz. Fué así, que por cuanto este mismo año les nació bijo varon, que se por yerro los ministros trocaron los frascos, y del vino llamó Enrique, y les sucedió adelante en aquellos estaque tenian inficionado, dieron á beber al Papa y al Du. dos. Por esta mala satisfaccion proveyó la reina Católique y al dicho Cardenal. El Duque, luego que se sintió ca desde Madrid, do residia , que el condestable de Case herido, ayudado de algunos remedios y por su edad tilla y duque de Najara con sus vasallos y quinientos caescapó. En particular dicen que le metieron dentro del ballos que de nuevo les envió se acercasen á las fronvientre de una mula recien muerta, aunque la enferme- teras de aquel reino, dado que don Juan de Ribera, que dad le duro muchos dias. El Papa y Cardenal, como de tiempo pasado tenian allí puesto, no se descuidaba, viejos, no tuvieron vigor para resistir a la ponzoña. antes ponia en órden todo lo necesario; ca todos tenian Tal fué el fin del pontifice Alejandro, que poco antes por cierto que la guerra se emprenderia por estas parespantaba al mundo y aun le escandalizaba. Muchas | tes. Así fué que el rey de Francia determinó de juntar cosas se dijeron y escribieron de su vida, si con verdad todas las fuerzas de su reino y con ellas hacer todo el ó por odio, no me sabria determinar, bien entiendo mal y daño que pudiese por la parte de Ruisellon, que que todo no fué levantado ni todo verdad. Con su pensaba hallar desapercebido para resistir á un ejército muerte nuevas esperanzas y pretensiones se tramaron, tan grande, que llegaba á veinte mil combatientes en y muchos acudieron para sucedelle en aquel alto lu- tre la gente de ordenanza y de la tierra, bien que toda gar, que hacian mas fundamento en la negociacion que la fuerza consistia en diez mil infantes y mil caballos. en las letras y santidad. Sucedió esto en el mismo tiem- | El general de toda esta gente monsieur de Rius, mapo que el rey don Fadrique se vió en Macon con el de riscal de Bretaña, luego que le tuvo junto, en fin de Francia, do se le dieron grandes esperanzas de volvelle agosto asentó su campo en los confines de Ruisellon en su reino, y las mismas pláticas se movian por parte de un lugar que se llama Palma. Detuviéronse algunos dias España; palabras que todas salieron al cabo vanas. Se | en aquel alojamiento. Desde allí tomaron la via de Sal-, cretario del rey don Fadrique y compañero en el des sas, la infantería por la 'sierra y los caballos por lo llatierro fué Actio Sincero Sanazario, insigne poeta deste no; dejaban guardados los pasos porque los nuestros no tiempo. Este y Joviano Pontano, que fué asimismo se les atajasen las vituallas que les venian de Francia. Con cretario de los reyes pasados de Nápoles, escribieron este órden se pusieron sobre el castillo de Salsas, sábacon la pasion muchos males y vituperios del papa Ale do, á 16 dias de setiembre. Era ya el duque de Alba jandro. El rey de Francia hizo muchos favores á Sana- llegado á Perpiñan; tenia mil jinetes y quinientos homzario, y por su intercesion se le restituyeron los bienes bres de armas y seis mil peones; y otro dia despues que que por seguir á su señor en el destierro dejó perdidos: llegó don Sancho de Castilla, que era antes general de y alcanzó finalmente licencia de volver al reino de Ná aquella frontera , se fué á meter dentro de Salsas. Saliepoles.:

ron los del Duque por su órden á reconocer el campo CAPITULO III.

del enemigo y dalles algun rebate y alarma. El misDel cerco que los franceses pusieron sobre Salsas.

mo Duque con su gente salió de Perpiñan y se fué

á poner en Ribasaltas sobre Salsas y sobre el camGrandes recelos se tenian que la guerra no se em po francés. No podia allí ser ofendido por la fragura prendiese en España por la mucha gente que de Fran del lugar, y estaba alerta para no perder cualquiera cia acudia á las partes de Narbona. Con este cuidado el ocasion que se ofreciese de dañar al enemigo ó dar sorey Católico fué á Barcelona para desde mas cerca pro- corro á los cercados hasta llegar á presentar la batalla veer en todo lo necesario; y para la defensa alistaba to- l al enemigo, que fué arriscarso demasiado por tener mucho menos gente, si los franceses ia aceptaran ; ver- | de Arimino ó poco mas; que lo mal adquirido de ordad es que el lugar en que el Duque se puso era muy dinario se pierde tan presto y mas que se gana. aventajado. A la sazon que los franceses se pusieron sobre el castillo de Salsas y hacian todas sus diligen

CAPITULO IV. cias para ganar aquella plaza , los cardenales en Ro

Que se alzó el cerco de Salsas. ma se cerraron en su conclave para elegir sucesor en lugar del papa Alejandro. Muchos eran los que preten Hacian los franceses sus mipas, y con la artilleria badian y la negociacion andaba muy clara. El cardenal tian los muros del castillo de Salsas con tanta furia, que de Ruan se adelantaba mucho, así por causa del campo derribaron una parte de la torre maestra y de un bafrancés, que marchaba la vuelta de Roma, como porque luarte que no tenian aun acabado. Cegaron las cavas, de Francia trajo en su compañia para ayudarse dellos con que tuvieron lugar de llegar á picar el muro. Graná los cardenales de Aragon y Ascanio Esforcia, que hi de era el aprieto en que los de dentro estaban; acordazo con este intento poner del todo en libertad. El car ron desamparar aquel baluarte, pero en ciertas bóvedenal de San Pedro Julian de la Rovere se le oponia, das que tenian debajo pusieron algunos barriles de dado que en lo demás era muy francés; queria empero pólvora con que le vularon á tiempo que le vieron mas mas para sí el pontificado que para otro. Asimismo al lleno de franceses, que fué causa que murieron mas de cardenal don Bernardino de Carvajal daba la mano el cuatrocientos dellos, parte quemados, parte á manos Gran Capitan; y para este efecto hizo que el cardenal de los que salieron á dar en ellos. Acudian al duque de Juan de Colona, que se hallaba en Sicilia por la perse- Alba cada dia nuevos soldados, con que llegó á tener cucion del papa Alejandro contra aquella su casa , vi cuatrocientos hombres de armas, mil y quinientos jiniese al conclavé. Y juntamente despachó con gente neles y hasta diez mil infantes. Con esta gente un desde Castellon á Próspero Colona y don Diego de Men viernes, 13 de octubre, llegó á ponerse junto al real de doza con voz que no permitiesen que por la parte de los franceses y estuvo allí hasta puesta del sol. No quiFrancia se hiciese alguna fuerza á los cardenales. Nin sieron los contrarios dejar su fuerte ni salir á dar la baguno destos pretensores, ni el cardenal de Nápoles que talla. Por ende nuestra artillería descargó sobre ellos asimismo estuvo adelante, pudo salir con el pontifica y les hizo algun daño. En esta sazon el Rey acudió á. do, si bien detuvieron la eleccion por espacio de trein- Girona para recoger la gente que le venia de Castilla, ta y cinco dias. Concertaron los cardenales entre sí que no menos en número que los que tenia en Perpiñan y cualquiera que saliese papa dentro de dos años fuese mejor armados que ellos. Publicaba que queria acoobligado de juntar concilio general para reparar los da meter á los franceses dentro de su fuerte si no querian ños, y despues se celebrase cada tres años perpetua salir á la batalla. Tenia asimismo apercebida en aquemente. Juraron esta concordia todos los cardenales. llas marinas una armada para acudir á lo de Ruisellon, Hecho esto, se conformó la mayor parte del colegio en y por su general Estopiñan, que aun no era llegado por nombrar por pontífice al cardenal de Sena Francisco falta de tiempo. Como las fuerzas del Rey acudian á Picolomino, que tenia muy buena fama de persona re | aquella parte, diez y nueve fustas de moros tuvieron formada. Hizose la eleccion a los 22 de setiembre; lla lugar de hacer daño en las costas de Valencia y de móse Pio III en memoria de su tio el papa Pio II, her Granada. Encontro con ellas Martin Hernandez Galinmano que fué de su madre. Tuvo gran deseo de refor do , general por mar de la costa de Granada ; pelearon mar la Iglesia, y en particular la ciudad de Roma y la cerca de Cartagena, los moros quedaron vencidos y curia. Con este intento en una congregacion que jun- | las fustas tomadas ó echadas á fondo. El Rey, alegre con tó antes de coronarse declaró su buena intencion, esta nueva, partió de Girona con su gente, llegó á Perademás que para juntar concilio no queria esperar los | piñan un jueves, 19 de octubre. Allí visto el aprieto en dos años, sino dar priesa desde luego para que con to- | que los cercados se hallaban, acordó abreviar y que da brevedad se hiciese. Sus santos intentos atajó su po- | parte de su ejército se pusiese por las espaldas de los ča salud y la muerte que le sobrevino muy en breve á contrarios á la parte de Francia, resuelto con la demás cabo de veinte y seis dias despues de su eleccion. A los gente de combatillos por la otra banda. Para que esto demás dió contento la eleccion deste Pontífice, y les pa mejor se hiciese, el mismo dia que llegó hizo combarecia muy acertada para reparar los daños pasados, en tir un castillo de madera que los franceses tenian levanparticular al rey Católico; otros sentian de otra mane- tado en el agua para impedir á los contrarios el paso ra, y entre ellos el Gran Capitan, que se recelaba por porque no les atajasen las vituallas que de Francia les lo que tocaba al marqués de Lochito, su sobrino, no venian. La pérdida de aquel castillo, la llegada y resose pusiese de la parte de Francia, con que las cosas de lucion del Rey puso gran espanto en los franceses, tanEspaña en el reino de Nápoles empeorasen. En este to, que aquella noche sin ruido y sin que los del Rey lo conclave tuvo poca parte el duque Valentin á causa de l pudiesen entender sacaron su artillería al camino de su indisposicion, que le trabajó muchos dias; y aun los Narbona, y el dia siguiente levantaron su campo, deseñores de Romaña y barones de Roma que tenia des jando parte de sus municiones y bagaje; y dado que pojados, con tan buena ocasion hicieron sus diligencias bajaron á lo llano y dieron muestra de querer la batalla, para recobrar sus estados, y salieron con ello. Los ve- | mas luego revolvieron la vuelta de Narbona. Acomenecianos asimismo se apoderaron de algunas de aque- | tieron la retaguardia los jinetes de Aragon y gente de Ilas plazas, de suerte que en pocos dias no quedó por el á caballo de Cataluña. Diéronles tal carga , que les fué Duque en la Romaña sino solos los castillos de Forli y' forzado desamparar parte de la artillería , de las muni

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