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- de reconciliar aquel Rey con la Iglesia , de que al prin- | Querian tomar alguna buena resnlucion & causa que

cipio luvieron buenas esperanzas; mas el Papa acordó los venecianos asimismo se declaraban en que el Virey de publicar su bula en que ponia entredicho en el reino no pasase á Lombardia; y con su gente tenian acordado de Francia, descomulgaba á su Rey, y absolvia del ju- de ir sobre Bresa, que se tenia por Francia, y en su ramento de la fidelidad á los de Guiena y Normandía. Y guarda el señor de Aubeni con mas de tres mil soldaporque en la ciudad de Leon dieron acogida á los car dos. Los embajadores del Emperador y rey Católico denales scismáticos, mandó pasar las ferias á Ginebra, querian se ganase con el campo de la liga y se tuviesc do antiguamente solian estar. Trataba el embajador en su nombre. Acordaron empero que no se rompiese Jerónimo Vic de concertar al duque de Ferrara con el | por entonces con Venecia, sino que el Virey tomase la Papa por medio de Fabricio Colona. Concertóse que empresa de Florencia en favor de los Médicis, que anpusiese en libertad los prisioneros que tenia en su po daban desterrados de aquella ciudad. Hízose así; dió der y viniese á Roma á pedir perdon. Hizolo así. Vi- la vuelta á Módena, do quedaba su gente. Llevaba en nieron en su compañía Fabricio Colona y Hernando de su compañía á Julian de Médicis; y el cardenal Juan de Alarcon. Entró en consistorio público con ropa de ter Médicis, su hermano, ya libre por cierto accidente do ciopelo negro y sin bonele. Tratóle muy mal de palabra la prision, le esperaba en Boloña con la artillería. Asiel Papa; pero en fin le absolvió, aunque no le hizo res. mismo Próspero Colona últimamente se juntó con los tiluir á Regio, como tenian concertado que se le daria demás. Detúvose tanto porque en la Marca por órden su estado enteramente, antes trató de poner su perso- | del Papa se le impidió el paso. En esta sazon se acordo pa en prision, y todavía queria le diese á Ferrara. Se- que Maximiliano Esforcia, que ya se intitulaba duquo gun era su condicion, no desistiera desta pretension. , de Milan, pasase á Italia para acabar de allanar con su Ganó Fabricio por la mano y le acompañó hasta le po presencia lo de Lombardia , donde la gente del Papa se ner en salvo. El virey de Nápoles rehizo un muy buen apoderó de Parma y Placencia , ciudades de aquel duejército en pocos dias. Partió la via del Abruzo con in cado, con color que pertenecian de tiempo antiguo, cotento de hacer allí alarde de la gente que llevaba; halló mo queda tocado, á la Iglesia. Eu Roma falleció don que con los dos mil españoles que trajo a la sazon el co Pascual, obispo de Burgos, de la orden de Santo Domendador Solís llegaban á siete mil infantes. Llevaba mingo, varon de muy santa vida, que ordinariamento cargo de la infantería el marqués de la Padula ; y por | lodos los años iba a Roma en peregrinacion, y á la saque en el Aguila en cierto ruido él mismo se hirió en zon se hallaba allí por causa del Concilio. Fallecieron Ja mano, se encomendó aquel cargo al comendador | Olrosí los arzobispos de Aviñon y el de Rijoles, prelaSolís. Los hombres de armas eran hasta mil y docien- | dos notables. Estas enfermedades y otras causas hicictos; los caballos ligeros quinientos y cincuenta. Sin es ron que el Concilio, celebradas solas dos sesiones, se tos Próspero Colona se ponia en órden con otros cua prorogase hasta principio de diciembre. El Papa pretrocientos caballos; diósele cargo de la avanguardia. tendia mucho se tratase en él de hacer guerra al Turco En la batalla iban el conde de Golisano y el duque de por estar divididos los bijos de Bayazete; lo cual pasó Trageto y Antonio de Leiva. En la relaguardia Alonso tan adelante, que Selin, el hijo menor de aquel Príncie de Carvajal, señor de Jodar, con otros buenos caudi pe, con favor de los genízaros en vida de su padre se llos. Entre los capitanes de la infantería uno era Juan | apoderó de aquel grande imperio , y poco adelante dió de Urbina , que se señaló mucho adelante en las guer la muerte à Acomate y Corcuto, sus hermanos maras de Italia. Con esta gente se hallaba el Virey cuando yores. Parecia esta buena ocasion para tomar los crise le vino mandato de parte del Padre Santo que no pasa tianos aquella empresa, dado que los maliciosos desen adelante á causa que lo de Lombardía quedaba lla- cian que esta pretension del Papa se enderezaba á sano y no era menester mas gente para acabar. Fué ! cardos españoles de Italia con aquel color y maña.. siempre su intencion de echar todos los transmontanos de Italia; y como para echar los franceses se ayudó del

CAPITULO XIV. poder de España, así con ayuda de los potentados de Italia queria hacer lo mismo de los españoles; mas sin

Que el Gran Capitan no pasó a Italia, embargo, el Virey con todo su campo por la Marca de Pasó el Virey con su campo la via de Florencia, seAncona pasó á Fermo. Desde allí entre Forli y Faenza gun que quedó acordado. La voz era que pretendia resse encaminó la vuelta de Boloña. Llegó al castillo de tituir aquella república en su libertad y hacer que se San Pedro en sazon que le vinieron embajadores de reconciliase con la Iglesia y no diese favor á los scismáparte de los suizos para requerille no pasase adelante, ticos. Llegó sin hallar resistencia hasta Prato, que es que de otra manera le saldrían al camino; que los fran una villa á diez millas de Florencia. No se quisieron ceses ya salieron fuera de Lombardia, y para sujetar rendir los de dentro, confiados en el gran número de las plazas que se tenian por Francia, ellos tenian fuer- soldados que tenian. Plantose la artillería , aportillaron zas bastantes; todas trazas del Papa. Respondió el Vi. el muro, y á los 29 de agosto entraron por fuerza al rey que él era general de la liga, y no podia dejar de pueblo. La alteracion de Florencia por esta pérdida hacer lo que los principes confederados le mandasen. | fué grande. Acordaron concertarse con el Virey. Para Con esto pasó á Boloña; desde allí á Módena para verse hacer esto mas libremente quitaron el cargo de confae con el de Gursa en Mantua , segun que tenian acorda- lonier, que era como gobernador ó capitan, á Pedro So- • do. Acudieron a las vistas el conde de Cariati y don derino. Recibiólos el Virey con muestras de mucha be. Pedro de Urrea. Fué esta junta por mediado agosto, nevolencia. Aseutaron su confederacion, que en suma

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era perdonar á los de Médicis y de Pacis y restituillos en muy sentidas sobre el caso, en que se quejaba de los sus bienes; demás desto, entrar en la liga , apartarse malsines, de cuyas celadas ¿quién se puede guardar? de Francia y ponerse debajo la proteccion del rey Ca y de su desgracia, que tales servicios se recompensasen tólico. Entonces ellos para muestra de mayor voluntad con tal paga. Sobre todo, mostraba sentir dos cosas: la nombraron por su capitan general al marqués de la Pa | una su honra, que todos sospecharian por aquel disfadula. Sirvieron con alguna cantidad de dinero para el vor algun mal caso de su parte, y á él seria forzoso pagasto de la guerra. Lo mismo hicieron las ciudades de sar por la grita de lo que todo el mundo dijese y imaSena y Luca que se pusieron en la proteccion de Espa ginase; la segunda que no se hiciese gratificacion á ña. Sucedió por el mismo tiempo que Jano María de aquellos caballeros que gastaron sus haciendas y so Campofregoso entró con los de su bando en Génova, y empeñaron por acompañalle. Llegó el disgusto á téren favor de la liga fué elegido por duque de aquella mino, que envió un caballero de su casa á pedir licencia ciudad, con que los pueblos de aquel estado se comen I para irse á su estado de Terranova como en destierro; zaron á desviar de la sujecion de Francia. Para que es mas el Rey respondia con palabras blandas, como lo sato se llevase adelante, mandó el rey Católico que el ca bia muy bien hacer, gran maestro en disimular. Decia pitan Berenguel de Olms con sus galeras acudiese á que su ida no era necesaria por estar ya los franceses aquellas marinas. Todas las cosas de Italia le sucedian fuera de Italia, y que no era conveniente enviar do tan prósperamente como él mismo las pudiera pintar; nuevo gente de España en sazon que el Papa trataba que fué causa de sobreseer en la ida del Gran Capitan á de echar todos los españoles de Italia; cuanto a la ida Italia y principio de desbaratalla del todo, lo cual pasó de Terranova, se mostró mas duro, y le persuadia seria desta manera. Luego que se perdió aquella memora- | mejor retirarse á su casa en Loja. Pasó tan adelante ble jornada de Ravena, todos pusieron los ojos en el este disfavor, que no le quiso proveer la encomienda Gran Capitan, cuyo crédito era tan grande, que sola su mayor de Leon, que le envió á pedir por muerte de Gar- . presencia entendian seria bastante para soldar aquella ci Laso de la Vega, y se proveyó á don Hernando de quiebra. Comunmente cargaban al Virey de poca expe Toledo. Lo mismo sucedió en la encomienda de Horriencia, y al conde Pedro Navarro de temerario, y que nachos, que vacó por el mismo tiempo; que fué notapor esta causa sucedió aquel revés. El mismo rey Ca ble desden y desvío. De que ballo yo dos causas las mas tólico, si bien se recelaba de la voluntad de aquel caba verdaderas : la una particular, que el rey don Fernanlero por el mal tratamiento que le hizo, acordó de en- do no estaba satisfecho de la voluntad deste caballero, vialle á Italia. Llamóle para esto á Búrgos, do á la sa y aun se quejaba de inteligencias que diversas veces zon residia. Aceptó el cargo de buena gana, y para trajo en su deservicio, en que le parecia disimular por aprestarse partió para Málaga. Fué cosa maravillosa la lo que sirvió los tiempos pasados; la segunda es cogente que le acudia de todas partes luego que se publi mun á todos los príncipes , que cuando los servicios son có este viaje; parecia que se despoblaba España. El Rey, muy grandes, miran á los que los hicieron como que tenia intento de proseguir la empresa de Navarra acreedores; y cuando llegan á ser tales que no se puey no gustaba de tanto aplauso, limitó el número; man- den pagar buenamente, se suelen alzar con la deuda y do que pasasen con él solos quinientos hombres de ar responder con ingratitud, como quier que sea cosa mas mas y dos mil infantes. Sin embargo, los mismos de la ordinaria castigar la ofensa que remunerar el servicio. guarda y infantería ordinaria del Rey se despedian por | A la verdad, ningun premio ni honra se debia negar á pasar á Italia con tan buen caudillo y tan dichoso, que un tan excelente varon; pero ¿quién acabará con los parece era el artífice de su buena ventura. La mayor reyes que con estas consideraciones enfrenen sus desparte de los caballeros de Castilla y Andalucía se aper-| gustos? Quién irá á la mano á sus sospechas, mayorcebian para servir á su costa; tan grande era la repu- | mente avivadas con la malicia de sus cortesanos? tacion del Gran Capitan, y tan grande la voluntad que todos tenian de hacelle compañía. Cuanto mayor era el

CAPITULO XV. calor con que todo se aprestaba , tanto mas se entrete

Del cerco de Pamplona. nia el Rey con esperanza que el Virey con algun buen suceso se repararia en su crédito, á quien él amaba | Entreteníase el duque de Alba en San Juan de Pie do tanto, que algunos se confirmaban en la imaginacion Puerto. Hacia su gente algunas salidas, y ganaban alque se tenia de que era su hijo. Como las cosas de Ita gunos lugares de poca consideracion. Diego de Vera lia tomaron el término que se ha dicho, el Rey se de con gran trabajo hizo pasar allá la artillería. Pusiéronso terminó de envialle á mandar resolutamente que so los duques de Borbon y Longavila , el de Mompensier, breseyese en su pasada por todo el invierno; y entre el de la Paliza, y Lautreque en Salvatierra, villa de tanto se descargase de toda la costa ordinaria y diese Bearne , y otros lugares comarcanos para hacer rostro orden que todos los caballeros y continuos de su casa á nuestro campo. Tenian ochocientos hombres de arque iban con él, le fuesen á servir en la guerra de Na mas y ocho mil infantes. El Delfin tenia otro gran núvarra. Este mandato, que recibió el Gran Capitan en mero de gente en Garriz para ayudar a esta empresa. Córdoba á los primeros de setiembre, le dió la pena que Esperaban de cada dia que el rey don Juan acudiese con se puede pensar. El sentimiento de la gente fué tan su gente, que ponia en órden para pasar a Navarra; con grande, que ningun capitan de hombres de armas | esta esperanza los del valle de Salazar y Roncales se alquiso ir á servir en aquella guerra de Navarra, fuera | zaron contra los de Castilla. El mariscal de Navarra, que de Gutierre Quijada. El Gran Capitan escribió cartas hasta entonces estuvo neutral, se declaró al tanto por

Navarra, y de Tudela, donde vino el rey Católico á re- | ñalaran al duque de Najara. Servia muy bien el conde. cebir la Reina, que despedidas las Cortes de Monzon se de Santisteban dou Alonso de Peralta; por tenelle mas volvia , sc sué á juntar con los franceses. A presuróse obligado le dió el rey Católico título de mariscal de con esta nueva el rey don Juan. Hay dos puertos para Navarra, y poco despues de marqués de Falces. Aun no pasar de Navarra á la parte de Francia: el uno se dice se ponia cerco á Pamplona , á causa que los franceses Valderroncal, el otro Valderronzás. A la entrada de aguardaban golpe de gente que les enviaba el Delfin. Valderronzas está San Juan de Pió de Puerto, do se ha- El de la Paliza andaba descontento por ver que ninguna llaba el duque de Alba. Por la otra parte aquel Rey cosa le sucedia conforme á su pensamiento. Púsose el con su genle subió los montes mediado octubre. Lle- | campo francés en parte que pudiese atajar los mantenivaba en su compañía á monsieur de la Paliza. No tenian mientos que venian á la ciudad; otra parte del ejército los de España tanta gente que pudiesen aventurarse á francés que quedaba allende los montes, para divertir dar la batalla; acudieron empero diversos capitanes las fuerzas del rey Católico entró por la frontera de con su gente para atajalles el paso donde quiera que se | Guipúzcoa. Dió vista á Fuente-Rabía. Púsose sobre San estrechaban los montes. Entre los demás, Hernando de Sebastian. Venia por caudillo desta gente monsieur de Valdés se fué á poner en Burgui con intento de defen- | Lautreque, que se determinó de combatir aquella villa. der aquella plaza, que era muy flaca. Acudió el campo A la sazon se hallaba dentro don Juan de Aragon, hijo enemigo, combatiéronla muy fuertemente, y dado que del arzobispo de Zaragoza, que pasaba á Flándes para perdieron en el combate cuatrocientos hombres, la en- asegurar que no le queria el rey Católico dejar el reino traron con muerte de algunos de los de dentro. Entre de Nápoles, como sospechaba el Emperador. En su comlos otros, el mismo Hernando de Valdés murió como pañía iba Juan de Lanuza para residir en la corte del buen caballero; dijose que se puso en aquel peligro, Principe con cargo de embajador. Con su presencia la como despechado de que el Rey cuando volvió de la de gente de dentro se defendió con tanto esfuerzo, que Ravena, le dijo : Allá se quedan los buenos. El du- | aunque era poca, los franceses se volvieron á Rentería, que de Alba, visto el peligro en que estaba Pamplona, y desde allí , porque los naturales no les tomasen el paacordó dejar en San Juan á Diego de Vera con ocho- | so, se recogieron en Guiena. Este acontecimiento fue cientos soldados y docientas lanzas y veinte piezas de en sazon que el duque de Calabria trataba secretamente artillería, y él con la demás gente volver á pasar el puer de pasarse de Logroño, do á la sazon estaba , al campo to para proveer a la defensa de lo de Navarra. Pudieran francés, con promesa que le hacia el rey de Francia de los enemigos atajalle el paso; cegábales su suerte así en ponelle en posesion del reino de Nápoles. Fué preso esto como en no acudir luego á Pamplona, que se en con otros cuatro, por cuyo medio se traian estas intelitiende la tomaran sin dificultad. Su tardanza dió lugar gencias. Lleváronle primero al castillo de Atienza, desá que le acudiese gente, y el Duque con su campo se pues al de Játiva, en que estuvo algunos años; los memetiese dentro, con que mucho se aseguraron las co dianeros fueron arrastrados y muertos; ¿en qué paran sas, junto con la venida del arzobispo de Zaragoza, que las desgracias y las trazas mal concertadas? El tiempo llegó en esta sazon á Egea con hasta seis mil hombres iba muy adelante y era poco á propósito para estar en de guerra. Entre los lugares que se rebelaron uno era el campo. Acordaron los franceses que se hallaban soEstella. Acudió don Francés de Navarra, y por trato. bre Pamplona de abreviar. Eslán dos monasterios de que tuvo con los de dentro, entró y saqueó el lugar. monjas fuera de los muros, el uno de Santa Engracia, Para cercar el castillo acudió con mas gente el alcaide el otro de Santa Clara; en estos ejercitaron su crueldad de los Donceles, que le rindió; y asimismo los castillos los franceses, que los saquearon, sin tener respeto á de Cabrega , Monjardin y el de Tafalla, que estaba tam ninguna cosa sagrada. Llegó la irreverencia á término bien alzado, se entregaron. Por el val de Broto, que es que un capitan aleman, abierto el tabernáculo por en las montañas de Jaca, entró con gente el senescal de robar la custodia, con sus manos sacrilegas echó el Bigorra. Cargaron sobre Torla, ganaron el lugar, y al santísimo Sacramento en el altar. Dijole la sacristana : tiempo que le saqueaban, los de aquel valle se apelli ¿Cómo os atreveis á hacer tal desacato ? Respondió el daron, y dieron sobre ellos con tal fuerza, que juntados aleman : Este no es Dios de los alemanes, sino de los con los que del lugar quedaban, los desbarataron con españoles; principio de las herejías que poco despucs muerte de mas de dos mil dellos y pérdida del fardaje brotaron, sacrilegio que pagó el miserable con la vida, y de algunos tiros de campo que traian. El rey don Juan ca en breve, como otro Júdas, reventó. Asentaron su con su gente llegó a dos leguas de Pamplona. Asento y artillería, dieron por dos veces el combate á la ciudad fortificó su campo en Urroz. Esperaba que los de Pam con tanta furia de artillería, que estuvo en gran peligro plona se declarasen por él. Los nuestros tenian preve de ser entrada; mas los de dentro se defendieron muy nido este peligro con hacer salir de la ciudad docientos bien. Señaláronse entre los demás el coronel Villalva y vecinos, gente sospechosa. Por otra parte, en la Puen don Hernando de Toledo, Hernando de Vega, Antonio te de la Reina, que está cerca de allí, se juntaba mucha de Fonseca y otros muchos; murió Juan Albion, caballegente para dar socorro á Pamplona , y si fuese necesa ro principal de Aragon. El duque de Najara por lo alto rio, dar la batalla á los franceses. Acudieron mil y qui de la sierra que llaman Reniega, se mostró con su gennientos soldados de Trasmiera y Campos, y novecien te, que eran seis mil infantes, sia la caballería , con intos que de Bugia aportaron á Barcelona en compañía de tento de acometer el real de los enemigos, por lo menos Lope Lopez de Arriaran. Acudió poco despues al mismo a tajalles las vituallas. En su compañía iban los duques lugar la gente de Aragon. Por general deste campo se- | de Segorve y Villahermosa, el marqués de Aguilar, los

condes de Montagudo y Ribagorza, el alcaide de los mas encendida; pasó el Po por Ostia. Halláronse al paDonceles. Acordaron los franceses dejar el cerco y vol sar mas de nueve mil infantes, y por su general el marverse á Francia por el puerto de Maya. Levantaron sus qués de la Padula. Venia Próspero Colona con pasados reales postrero de noviembre; siguiéronlos el condes de cuatrocientos hombres de armas y mil infantes para table de Navarra y el coronel Cristóbal de Villalva. Ma juntarse con el Virey. Procuró el Papa impedille el patáronles alguna gente, y tomáronles trece piezas de so por las tierras de la Iglesia , mas no salió con ello. artillería. Con esto se remató aquella guerra , que fuó Pretendió asimismo por medio del Cardenal sedunense muy reñida. Los agramonteses acabaron de entregar que los suizos no dejasen entrar al Virey en Lombartodas las fuerzas que quedaban en su poder. La ciudad día. Decia que los españoles se querian hacer señores de Pamplona se reparó con todo cuidado, y aun se se de Italia ; ¿qué prestaria echar los franceses y quedar ñaló lugar en que para su defensa se levantase un casli. ! en su lugar los españoles, gente pobre v mas mala de Ho. Quedó nombrado por virey el alcaide de los Don- sujetar? Llegó el campo a Verona, do esperaba Rocanceles, al cual se dió titulo entonces de marqués de dulso, capitan del Emperador , con dos mil alemanes y Comares. Entre tanto que venia á tomar el cargo, dejó cuatrocientos caballos ligeros. Tenia á punto la artilleel duque de Alba para el gobierno á su hijo don Pedro | ría, que eran scis cañones , una culebrina, veinte pien de Toledo, marqués de Villafranca, que se halló con zas de campo. Partieron todos la via de Bresa. Monlos demás en aquel cerco, y fué adelante muchos años sieur de Aubeni, apretado del cerco de venecianos y virey de Nápoles, persona en valor y prudencia muy del miedo del nuevo ejército que venia , alzó en aqueseñalada.

lla ciudad banderas por el Emperador. En esta sazon CAPITULO XV1.

llegó Bernardo de Bibiena al campo. Dió al Virey el re

cado que le traia. Respondió él á esta embajada con El Virey ganó la ciudad de Bresa.

palabras comedidas que holgara ser avisado antes de El virey don Ramon de Carlona , concluida con tana i pasar el Po para obedecer aquel mandato; que ya tenia ta prosperidad la guerra de Toscana y asentadas las la empresa tan declarada y adelante, que sin hacer cosas de Florencia muy á su gusto, revolvió con su falta á la reputacion no se podia volver alrás; que acacampo la via de Lombardia. En Módena, que se tenia bada , se haria como era razon todo lo que á su Santipor el Emperador, se juntaron con él el de Gursa , don dad pluguiese. Partieron de Verona los de la liga ; de Pedro de Urrea y Andrea del Burgo para consultar lo camino rindieron la villa de Pesquera y su fortaleza, que que se debía hacer. La ciudad de Bresa que todavía se se tenian por Francia. Antes que llegasen á Bresa, tenia por Francia, la sitiaban venecianos con esperan envió el Virey á hacer sus cumplimientos con la seño za de apoderarse della. El Emperador la queria para si; ría y con Pablo Ballon, que tenian por general en aquel Jos suizos porfiaban que se diese al duque Maximiliano | cerco. Decia que como general de la liga venia á cumEsforcia, cuya defensa tomaran. Por evitarlos inconve plir con su obligacion, y pues iba para este efecto y en nientes que desta discordia podrian resultar, acordaron | scrvicio de la liga y queria dar á cada cual lo que era on aquella junta que el Virey eotrase de por medio y suyo, diesen orden como sus gentes se juntasen con él. la tomase por la liga para dalla á quien de derecho per Los intentos eran muy diferentes, y así no se podian tenecia. Quedóse el de Gursa en Módena; don Pedro concordar. Llegó nuestro campo á ocho millas de aquede Urrea y Andrea del Burgo fueron á Roma para en lla ciudad cuando movieron los franceses pláticas de tender del Papa su voluntad y persuadille acudiese concierto. Acordaron que el señor de Aubeni con su con el dinero que concerto para la paga de la gente de gente, que eran cuatrocientas lanzas y dos mil infantes, la liga que de meses atrás no se pagaba. El Papa no ve- ! con sus armas, caballos y bienes se fuesen donde por nia en ello; excusábase con que desde que se dió la ba- bien tuviesen, á tal que no se recogiesen al castillo de talla de Ravena espiró aquella obligacion y paga; to- Milan ni otros lugares que se tenian por Francia; ho: davía daba intencion de proveer de dinero, si dejada la rado asiento para tener sobre si dos campos. El de Gurempresa de Lombardia, el Virey revolviese sobre Fer- sa fué el todo para que se les concediese. Con las misrara, de la cual en todas maneras pretendia apoderar mas coudiciones se obligaron los del castillo de entrese. Con este intento el duque de Urbino era salido en gar aquella fuerza con la artillería y municiones, si dencampaña, y tenia dos mil suizos en Luco y Bañacaba tro de veinte y un dias no fuesen socorridos bastantelo; poca gente para aquella empresa, si no era ayuda- ! mente. El mismo dia que se concluyó este asiento, que do , mayormente que por no pagalla la mas se despidió sué á los 25 de octubre , se hizo alarde de la gente de brevemeule. Daban don Pedro de Urrea y su compa armas y de la infanteria española en Castanetola, que ñero al Papa buenas palabras sin concluir nada; acor está junto á Bresa. Halláronse mas de ocho mil insando de enviar á Bernardo de Bibiena, que fué adelante les con los que llegaron á esta sazon en compañía do cardenal, para que avisase al Virey de su volunlad. Próspero Colona. Quedó en el gobierno de aquella ciuLlegó á la sazon á Módena el marqués de Pescara, libre dad el comendador Solís con hasta mil soldados que papor rescale du la prision en que franceses le tenian. recieron bastantes para su defensa; lo demás del camDiéronle cargo de la compañía de hombres de armas de po acudió sobre el castillo de Bérgamo, que la ciudad Gaspar de Pomar, que mataron en Milan en cierto ruido, ya estaba rendida. De Nápoles partió el almirante Vilay era la mejor gente que á la sazon de españoles se marin con siete galeras para juntarse con las del Papa, hallaba. Partió el Virey para la Mirandula 1.o de octu que esperaban en Civitavieja, é ir á Génova y poner bre, al mismo tiempo que la guerra de Navarra andaba cerco sobre el castillo de la Lanterna , que se tenia por Francia. Iallaron en aquel puerto otras tres galeras de dos. Los embajadores de los suizos le presentaron las la señoría de Venecia , enviadas para el mismo efecto. llaves de la ciudad con grande ceremonia. Concluidas Touia el duque de Génova otras cuatro galeras, pero las fiestas, se trató de allanar lo que quedaba por Franmuy fallas de gente y de artilleria ; todo procedia lloja cia. El marqués de la Padula fué con la infantería espamente; por eslo el cerco iba á la larga. Los franceses ñola contra Trezo, castillo muy fuerte á la ribera del rio tenian en Marsella solas seis galeras y un galeon; ar Abdua, y le rindió en pocos dias; el de Novara, que mada pequeña. Los cardenales scismáticos en Leon de era mas importante, se entregó a la gente del Duque. Francia continuaban su concilio; ofrecian á los princi Tralábase de concluir las paces entre el Emperador y pes grandes partidos como si en su mano lo tuvieran venecianos; y por cuanto la tregua asentada espiraba lodo. El virey de Sicilia don Hugo de Moncada con una por todo el mes de enero, concertó el conde de Curiati buena armada que juntó pasó á la ciudad de Tripoll que se prorogase por todo febrero y despues hasta en fin para dar órden en la fortificacion de los castillos y de de marzo. El de Gursa venia en las condiciones que la jar en buena defensa aquella ciudad por lo que impor ofrecia el Papa el año pasado de parte de venecianos; taba para proseguir la conquista de Berbería. El duque pero ellos no aceptaban ningun partido si no les daban de Urbino se hallaba en la Romaña entre lo de Ravena | á Verona. Pareció seria necesario hacelles la guerra y Bolona con quinientos hombres de armas y mil suizos. con las fuerzas del Emperador, de España y de Milan, La gente italiana, que tenia en inayor número, cada dia sin hacer mencion de los suizos, por tener entendido en se desmandaba; la tierra y los naturales eran robados, breve se concertarian con Francia por medio de monsin que se hiciese efecto de alguna consideracion. sieur de la Tramulla, que fué enviado para este efecto;

principio de nuevas revoluciones. Pretendia el Virey CAPITULO XVII.

que ante todas cosas se asegurasen del estado de Milan,

en que á los franceses quedaba la mayor parte; y TriQue Maximiliano Esforcia entró en Milan.

vulcio tenia juntos cinco mil infantes para volver á Entretúvose Maximiliano Esforcia algunos meses en aquella empresa, y cada dia se le junlaban mas. Por Trento y en el Veronés. Esperaba que los franceses esto puso á Próspero Colona en Aste con buen número acabasen de salir de aquel su estado, en especial pro de gente para atajar á los franceses el paso. El rey Calócuraba se ganasen los castillos de Milan y de Cremona, lico quiso valerse de Inglaterra para enfrenar el poder de que se tenian por Francia. Pretendia otrosi que los mi Francia ; y visto por lo que pasó el año pasado, que los Janeses contentasen á los suizos, los cuales, dado que ingleses no hacian buena mezcla con otra gente, por se mostraban mucho de su parte y no venian en que ser tal su condicion que mal se concierta con nadie, se desmembrase parte alguna de aquel ducado, sino ! hacia instancia con aquel Rey que por la parte de Caque se le diese lo de Placencia y Parma, que tenia el Pa lés acomeliese lo de Normandía, y él ofrecia con su pa, y lo de Aste, que pretendia, y lo de Cremona y Gera gente tomar la empresa de Guiena para entregalla al dada, que se dió los años pasados á venecianos; todavía Inglés luego que fuese ganada; partido honroso y proqueriau lener parte en la presa. Concertaron los mila vechoso, si se cumpliera; así lo entendia aquel Rey. neses de dalles en dos años ciento y cincuenta mil du- | Con este intento aprostó una armada de cincuenta nacados, y perpetuamente por año cuarenta mil. Para se vos, en que pensaba pasar á Francia nueve mil infantes, guridad de la paga ofrecieron que tuviesen en su poder gente bien armada y lucida , y aun hacia instancia con tres fortalezas de aquel ducado. Las voluntades de los el rey Calólico le enviase otras cincuenta naves desde principes no iban conformes, y las trazas eran contra España para ayudarse dellas en aquella guerra. No era rias. El Emperador quisiera mas lo de Milan para uno fácil cosa acudir á tantas partes, porque demás de ser de sus nietos; no se aseguraba empero de podello sus

| las empresas muy graves , el rey Católico andaba ententar contra el poder de Francia y de toda Italia, que fermo y la Andalucía alhorotada. La ocasion de la dodeseaban se pusiese señor propio y natural en aquel es lencia fué cierta bebida extravagante que le hizo dar la tado. Llegó este deseo comun á término, que el obispo | Reina en Medina del Campo por el deseo que tenia de de Lodi, hijo bastardo del duque Galeazo, se puso en concebir; así lo refieren el doctor Carvajal en sus Mela fantasia de hacerse duque de Milan. No le desa yuda | morias y Pedro Mártir como cosa que se tenia por ba el Cardenal sedunense para esto por conservarse en 1 averiguada. Lo que resultó fué que se debilitó el Rey el gobierno que de aquel estado tenia y en nombre de manera, que ninguna cosa apelecia sino andarse por ajeno mandallo todo. Persuadiase que cuanto el Duque los bosques. Aumentábase el mal de cada dia mas con fuese mas flaco, tanto tendria mayor necesidad de su desmayos ordinarios y muestras de hidropesía. La Allayuda; ni al Papa le desplacia en lo secreto aquella tra dalucía se alteró por la muerte de don Enrique, duquo za , por no asegurarse del duque Maximiliano, que ve- i de Medina Sidonia. Tenia una hermana de padre y mania muy prendado del Emperador y rey Católico. Por dre, por nombre doña Mencía, casada con don Pedro cortar todas estas tramas despues que se acabó lo de Giron, y un hermano de padre, que se llamaba doa Bresa , se dió órden en la ida de Maximiliano Esforcia | Alonso Perez de Guzman. Nombró en su testamento á Milan. Entró en aquella ciudad a los 29 de diciembre, por sucesora en el estado á su hermana, afirmando que principio del año 1513. Acompañaronle el Cardenal se el segundo matrimonio de su padre no fué válido. Con dunense, el virey de Nápoles, el de Gursa y don Pe este fundamento tan flaco pretendió don Pedro Giron todro de Urrea. Fué recebido con toda la majestad y mues mar posesion de aquel rico estado, y se apoderó de Metra de alegría con que se solian recebir los duques pasa- dina Sidonia. Doña Leonor de Zúñiga, madrastra de doo

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