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soldados. Desde allí pasó a Verona con intento de comba- saron á Lisle, donde se concertaron entre los embajatilla. Los de dentro empero salieron a él y le mataron dores y comisarios del Emperador, Inglés y rey Catóalgupa gente de la poca que llevaba. A esta sazon los lico, que pasada la tregua, cada cual por su parte acodos cardenales scismáticos se redujeron á penitencia metiese el reino de Francia; en particular se encargó pública, y abjuraron la scisma que introdujeron en al rey Católico de conquistar lo de Guiena en provecho grave escándalo de la Iglesia. Hecho esto, fueron, á del Inglés. ¿Qué manera de hacer paces? No parece los 27 de julio, reslituidos á la union de la Iglesia y en aprobó el rey Católico este concierto ni dió comision su primera dignidad de cardenales. Hacia grande ins- para hacelle, por lo que se vió adelante. Confirmóse el tancia el duque de Milan que el Virey se fucse á juntar matrimonio ya otras veces tratado entre el principe don con su campo, porque los franceses se rehacian á toda Cárlos y la hermana del Inglés. Solo se asentó de nuevo furia. Determinó de partir luego, y en tres jornadas llegó que luego el año siguiente se consumase. Iba el otoño & Sarrasina. Entonces envió el marqués de Pescara á Gé- adelanle; por esta causa se dejó la guerra de Picardía nova, como queda dicho, y él pasó á socorrer á Verona, por entonces, y el rey de Inglaterra se pasó allende el que todavía la apretaba Albiano. Luego que entró por el mar. Grande era el aprieto en que se vieron las cosas término de Bresa, se le rindieron Pontevico y Ursonovo, de Francia, mayormente que los suizos, por órden del y toda la ribera de Salo. De allí pasó á Bérgamo, que se Emperador, rompieron por la parte de Borgoña. Vino le entregó y ayudó con algun dinero para la paga de la el de la Tramulla desde Lombardia contra ellos, y sin gente, dado que la principal fuerza de aquella ciudad embargo que los venció en batalla, se concerto con quedaba por venecianos. Pasó el Virey á Pesquera, y de aquella gente. Capitularon que el rey de Francia se jó á Mosen Puch en Bérgamo para acabar de cobrar el apartase de dar favor al Concilio pisano y sacase la dinero de la composicion. Tuvo aviso un capitan de la gente que tenia de guarnicion en los castillos de Milan y señoría que estaba en Crema, y se llamaba Renzo , de Cremona; demás desto, que á ciertos plazos les contase todo. Concerto que de noche le diesen una puerta. En- cuatrocientos mil ducados. ¿Qué mayores partidos putró en la ciudad, tomó el dinero, prendió algunos de la dieran sacar si fueran vencedores ? Tan grande era la compañía del Puch, y apenas él mismo se pudo salvar reputacion de aquella nacion y el deseo que tenian los en una casa fuerte. Ganó el Virey á Pesquera, que es franceses que se volviesen á sus casas. Verdad es que muy fuerte, pasó la via de Padua, acudióle con gente fuera de dar la obediencia á la Iglesia, los demás capique trajo de Alemaña el de Gursa , con que se pusieron tulos desta concordia no se ejecutaron. sobre aquella plaza por principio de agosto. Es Padua ciudad grande y fuerte, y tenia dentro á Bartolomé de

CAPITULO XXI. Albiano, que acudió allí, alzado el cerco de Verona. Por

De la batalla que dió el Virey à venecianos junto á Vicencia. esto los del Virey dentro de algunos dias fueron forzados á dejar el cerco. Fué preso durante este cerco En tanto que los demás principes cristianos andaban Alonso de Carvajal en un encuentro que tuvo con los al- revuellos entre sí y consumian sus fuerzas en vano, el baneses, y con él los capitanes Cárdenas y Espinosa. Hi- rey don Manuel denlro de Portugal gozaba de una muy cieron gran falta en esta empresa los caballos ligeros grande paz, fuera dél en Africa y en la India continuaba que fueron á Génova en compañía del marqués de Pes- sus conquistas, y con ellas extendia la fe y religion criscara. Hallábase el rey Católico viejo, enfermo y can- tiana. A la salida del estrecho de Gibraltar, en la costa sado con tantas guerras. Traló de hacer paces con de Africa, a la parte del mar Océano, está puesta la ciu. Francia; y para esto se movió que el infante don Fer- dad de Azamor, perteneciente al reino de Fez, grande nando casase con la hija menor de Francia, y en dote y rica y'de muy fértiles campos. Riegalos y pasa por el Francés diese á su bija lo de Milan y Génova, que la ciudad el rio que los naturales llaman Omirabih, que tenia por ganado, y el rey Calólico á su nieto el reino algunos piensan acerca de los antiguos sea Asama. de Nápoles; todos entretenimientos y trazas, mayor- Pretendió el rey don Manuel los años pasados apoderarmente de parte del rey de Francia, que se recelaba mu- se de aquel pueblo, como queda apuntado. Engañóle cho de la tempestad de ingleses que por Calés cargaba un moro, llamado Zeiam, que partidos los portugueses, sobre Picardía. Hallábase el rey de Inglaterra con cua- que venian fiados en su palabra, se hizo señor de aquella renta mil infantes y mil y quinientos caballos sobre Te- ciudad, que era el intento que llevaba. Esta injuria era ruana por el mes de agosto. Tomó la villa por combate, razon se vengase. Ofrecíase buena comodidad por el sin embargo que el Dellin se hallaba en Abevilla, muy desgusto que los ciudadanos tenian contra aquel tirano. cerca de Teruana. Antes que se lomase aquel pueblo Mandó el Rey aprestar una gruesa armada, en que se salió el ejército de Francia á socorrelle. Vinieron á ba- embarcaron veinte mil infantes, dos mil y setecientos talla, en que fueron rotos los franceses y presos el du- caballos. Nombró por general á don Jaime, duque de que de Longavila y otros grandes capilanes. De allí, Berganza, su sobrino. Iban en su compañía don Juan de abatida la fortaleza y baluarte y torres, pasó el Inglés Meneses y otros principales hidalgos. Hiciéronse á la sobre Tornay en sazon que en Inglaterra el conde de vela entrados los calores. La navegacion fué larga. Sorré, á los 9 de setiembre, venció y mató al rey de Es- Llegaron á Azamor por fio del estío. Tuvieron algunos cocia, que en favor de Francia acometió aquellas fron- encuentros con los de dentro, que eran muchos, y con teras. Con la nueva desta victoria se rindió Tornay. los que vinieron á socorrellos. Combatieron la ciudad Alli vino el Emperador á verse con el Inglés y la prin. con tanta fuerza de artilleria, que muertos algunos de cesa Margarita, y despues el principe don Cárlos. Pa- los mas principales moros,

los demás sin esperar el segundo combate, por una puerta que no se pudo guar- el paso porque no se les fuesen de las manos. El Virey, dar se salieron de noche y se pusieron en salvo. Gano- visto que los contrarios por la priesa iban desor.lepadus, se la ciudad á los primeros de setiembre. Rindiéronse consultó con el marqués de Pescara, general en esta algunos lugares de la comarca, efecto ordinario de sazon de la infantería española y que regia la rela grandes victorias, en particular las ciudades de Tite y guardia, lo que se debia hacer. Su parecer fué que se Almedina. Dejó el Duque número de gente en guarda diese la batalla. Lo mismo juzgó Próspero Colova, que de aquella plaza, y por sus capitanes á Rodrigo Bar- llevaba cargo de los hombres de armas en el cuerpo de reto y Juan de Menescs; y con tanto dió la vuelta á la batalla. Desta resolucion avisaron a los alemanes, á Portugal, si bien muchos eran de parecer que acome- los cuales aquel dia cupo llevar la avanguardia, ca todos tiesen la ciudad de Marruecos, empresa que hacian los dias se trocaban.con los españoles. Luego que fueellos muy fácil. El Duque se excusó con que no tenia

ron avisados, revolvieron con tanto iinpelu, que muy orden para acometer cosa tan grande. El rey don Ma- fácilmente rompieron la gente veneciana. Siguió el nuel , animado con aquel buen suceso,

determinó con- alcance el marqués de Pescara hasta la ciudad; los que tinuar la conquista de Africa por aquella parle ; y por

huian hallaron cerradas las puertas, que fué causa de esta causa alzó mano de la pretension que tenia al Pe- ahogarse muchos en el rio, y entre ellos Sacromoro, ñon y ciudad de Vélez, a tal que los reyes de Castilla vicecómite. Recogió el Virey el campo, acoinetió con la alzasen de todas aquellas marinas que corren desde los alemanes y algunas compañías de españoles una lo postrero del reino de Fez hasta el cabo de Non y cabo parte de la infantería y caballería enemiga que tenia del Boyador, que eran de su conquista. Proseguíase la fortificado un recuesto con cinco piezas de artillería; guerra de Italia. El virey don Ramon de Cardona, por sin embargo, con el mismo ímpetu fueron rotos y puescomplacer al de Gursa, de Albareto, do se retiró, alzado tos en huida. Dióse esta batalla á los 7 dias de oca, el cerco de Padua, pasó á correr las tierras de vene- tubre. Murieron de los venecianos setecientos hombres cianos. Lo primero que hizo fué por la via de Monta- de armas; quedó toda la infantería destrozada y preso ñana ir á Buvolenta, pueblo a la ribera de Bachillon. Pablo Ballon con otros muchos; ganaronles veinte y Halló allí muchas barcas y carros cargados de ropa, dos piezas de artillería. De la gente de cuenta escapaque por miedo de su venida retiraban a Venecia, presa ron Albiano, que se recogió á Padua , y Grili, que no para los soldados. Pasaron á Pieve de Saco , lugar muy paró hasta Treviso. Señaláronse de valerosos en esta apacible, y todo el regalo de venecianos por ser todo jornada Hernando de Alarcon, Diego García de Parede sus casas de placer. Saqueáronle y pegáronle fuego. des, García Manrique. No se halló en ella Antonio de Echaron un puente sobre la Brenta, por do pasaron á Leiva por estar con alguna gente puesto por frontero Mestre, que es como arrabal de Venecia, distante solas de Cremona. Pasó el Virey á Vicencia. Allí se entrelucinco millas, del cual asimismo se apoderaron. Al cabo vo el campo algunos dias. Al mismo tiempo el castillo de los canales hay ciertas casas , que llaman las Pali- de Bérgamo, que se tenia por venecianos, se entró por zadas, puestas á tiro de cañon de Venecia. Dende la fuerza de armas. Soltaron á Pablo Ballon sobre pleitesía bombardearon, no de otra forma que si la tuvieran cer- que hizo de volver caso que los venecianos no viniesen cada. Llegaban las balas al monasterio de San Segundo; en dar por él á Alonso de Carvajal. Lo que sucedió fué ja befa fué mayor que el daño, si bien dió ocasion de que Alonso de Carvajal murió en la prision, y Pablo recebir otro mayor el gran sentimiento que tuvieron Ballon no volvió mas. Las cosas sucedian tan prósperaaquellos ciudadanos de que los enemigos se hobiesen mente como se pudiera desear. El castillo de Milan con adelantado tanto. Hallábanse los nuestros rodeados de un cerco muy apretado se rindió á los 20 de noviembre; sus contrarios. Por una parte tenian á Treviso, por lo mismo hizo el de Cremona, con que acabaron lo3 otra á Padua y Albiano con su ejército, que se acerca- franceses de salir de Lombardia. Solo les quedaba el ba resuelto á dar la batalla y confiado de alcanzar la castillo de la Lanterna , gran freno de la ciudad de victoria. Acordó el Virey retirarse la via de Vicencia. Génova. Acordó el Duque de aquella ciudad de apreEl dia que salieron de Mestre marcharon catorce mi- talle con cerco que le puso. Los adornos y fliscos en su llas, dado que llevaban mas de quinientos carros con defensa se pusieron sobre Génova , fiados que los de su el bagaje y despojos. Acudió Pablo Ballon de Treviso parcialidad les darian alguna puerta. Los del Duque y la gente de Padua á juntarse con Albiano. Llegaban estaban muy recatados. Así á los de fuera fué fuerza entre todos á siete mil ivfantes y mil y docientos caba- retirarse con mengua y pérdida de alguna parte de llos, sin los villanos de la tierra que se mostraban por su artillería. Hallábase en aquella ciudad por orden la montaña , pasados de diez mil. Pretendió el enemigo del rey Católico don Lúcas de Alagon, y con quinienimpedir á los del Virey el paso de la Breuta. Ellos de tos españoles que tenia dentro fué gran parte para que noche sin ser sentidos la vadearon seis millas mas arri- aquella ciudad se defendiese. El Papa continuaba su ba de donde los enemigos se mostraban. Avisado desto concilio de Letran. Fueron admitidos los embajadores Albiano, acudió á atajar el camino de Vicencia. Asentó de Francia , que renunciaron en nombre de su Rey el su campo en un paso muy estrecho junto á un lugar Concilio pisano y la proleccion de los scismáticos, y la que se llama Olmo. Viéronse los nuestros en gran Iglesia gallicaua se sujeló á la romana. Tratábase de aprieto; ni podian pasar adelante, ni era seguro volver casar á Julian de Médicis, hermano del Papa, con la atrás; acordaron dar la vuelta por sacar al enemigo á hija de la duquesa de Milan doña Isabel de Aragon. campo raso por si se pudiesen aprovechar dél. Pensaron La Duquesa no vino en ello, antes se afrentó que tal los contrarios que huiao, dejaron su puesto, alargaron plática se le moviese. Inclinábase mas á casar á su hija M-11.

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con el duque Maximiliano Esforcia, y por este camino el Emperador y venecianos se concordasen. Acordaron recobrar aquel ducado, que á su marido á tuerto quita- de comprometer sus diferencias en manos del Pontiliron. Como valerosa hembra, en su pobreza no se olvi- ce. Llevó el compromiso el cardenal de Gursa, en que daba de su dignidad y de la grandeza de su casa; á la expresamente se declaraba que nịnguna cosa se detersazon se entretenia en el reino de Nápoles. Sentia el minase en este caso sin el beneplácito del rey Católico. Papa que la señoría de Venecia estuviese á punto de Aceptó el Papa el compromiso, oyó lo que por las parperderse, y de secreto trataba de amparaila. Envió á tes se alegaba , finalmente, á 18 del dicho mes pronunrequerir al Virey no pasase adelante en hacelle guerra ció sentencia, en que mandó que el Emperador quedase hasta tanto que se tomase algun buen apuntamiento con Verona y Vicencia, venecianos con Bresa y Bércon venecianos. Todo era en sazon que Aragon andaba gamo, y que contasen al Emperador docientos y cinalborotado por pasiones entre los condes de Ribagorza cuenta mil ducados por una vez, y por año treinta mil. y de Aranda. Púsose el rey Católico de por medio. Tra- Restaba el consentimiento del rey Católico ; pero antes tóse la diferencia por via de justicia. Dió su sentencia, que viniese, los venecianos se declararon que no pasaen que condenó por culpado al conde de Ribagorza, y rian por la sentencia del Papa. Llegábase el término en le mandó que saliese desterrado de todo el reino de que la tregua puesta con Francia espiraba; asenlóse por Aragon por lo que fuese su voluntad. En el reino de medio del secretario Quintana, que estaba en Francia Nápoles algunos pueblos estaban alzados por los malos por parte del rey Católico, que entre tanto que las patratamientos de sus señores, en especial Santa Severi- ces no se concluian, la tregua se prorogase por otro na, Policastro y Maturan , lugares muy fuertes. Para año. Las condiciones fueron las mismas que pusieron allanar a Calabria fué enviado don Pedro de Castro, el año antes, sin añadir ni quitar. Esta prorogacion de que lo sosegó todo, aunque con dificultad y tiempo. Alla tregua no se recibió por los otros príncipes de una conde de Muro, que era gobernador de la Pulla, se misma manera. El delfin de Francia no la quisiera por ordenó fuese á residir en su gobierno, y á la montaña recelarse se encaminaba a la paz, que él mucho abordel Abruzo enviaron á Miguel de Ayerve para que la recia por no quedar privado por esta via del ducado de tuviese en defensa , todos con órden dieseu calor á la Milan. El Emperador no curó mucho della por tener justicia.

vuelto su pensamiento á continuar la guerra contra veCAPITULO XXII.

necianos, antes bolgaba se llegase á la conclusion de

la paz. Al rey de Inglaterra se atajaron los pensamienQue el rey Católico prorogó la tregua que tenia con Francia.

tos de continuar sus empresas por Picardía y Guiena, La reina de Francia falleció á los 9 de enero del año que sintió gravísimamente. Llegó á tanto su desgusto, que se contaba de 1514. Suanuerte fué muy sentida de que se resolvió de ganar por la mano y hacer paces con todos, mayormente del Rey, su marido, que en Bles se el rey de Francia. Concertó do casalle con su hermana sentia muy agravado de la gota , y recelaba no se rebe- María, esposa del príncipe don Cárlos, Juntáronse en lase lo de Bretaña. Entre otros principes que enviaron Londres por parte del Inglés Tomás Volseo , arzobispo á visitar aquel Rey y consolalle de aquella inuerte, la eboracense, que fué poco despues cardenal, el marisreina doña Germana envió á fray Bernardo de Mesa, cal de Inglaterra y el Obispo vintoniense; por parte de obispo de Trinópoli, para hacer este oficio y juntamen- Francia el de Longavila y el presidente del parlamento te solicitar lo que de dias atrás pretendia , es á saber, de Normandía. Concluyeron el concierto y amistad le entregasen el ducado de Nemurs y el señorío de á 7 del mes de agosto. Obligáronse que se acudirian Narbona con los demás estados que fueron de Gaston entre sí con cierto número de gente contra todos los de Fox, su hermano, pues era su legítima heredera. que pretendiesen ofendellos. Notóse mucho que el InPasó asimismo en Italia Ramiro Nuño de Guzman por glés entre sus confederados no nombró al Rey, su sueórden del rey Católico para hacer oficio de su embaja- gro; tan grande era la saña que contra él tenia. Hacia dor en Roma. De camino asentó en Génova confedera- en aquella corte oficio de embajador todavía don Luis cion con aquella señoria. La sustancia era que se obli- Carroz, que procuró con todo cuidado atajar aquellos garon el rey Católico de amparar aquella ciudad, y su desabrimientos. La reina doña Catalina, por ser muy duque Octaviano Fregoso y los gino veses de ayudar al amada en aquel reino, hacia todo lo que podia por Rey en cierta forma para la defensa de sus estados. aplacar á su marido, pero toda su diligencia era de Hizose este concierto á los 8 del mes de marzo en sa- poco efecto. Poco adelante don Luis Carroz volvió á zon que los adornos trataban con los suizos y con su España; y en su lugar fué por embajador el obispo de ayuda de mudar el estado de aquella ciudad. En Fran- Trinópoli desde Francia , do era ido. En Lombardía se cia por medio del obispo de Trinópoli se volvió a la continuaba la guerra; los sucesos eran varios, dudoso prática de casar el infante don Fernando con Renata, la el remate. El Virey con su campo entró en una villa hija menor del rey de Francia. Por medio deste casa- por fuerza, muy fuerte, que se llama la Citadela, dos miento se pretendia asentar entre aquellos príncipes millas de la Brenta entre Padua y Treviso. Próspero una firme paz, cosa que á entrambos estaba bien por Colona con la gente del duque de Milan se puso sobre hallarse cansados y enfermos. Llevóse este tratado tan Crema. Defendióla muy bien Renzo Cherri, que la tenia adelante, que se platicó que el rey de Francia por estar por Venecia. García Maurique con algunas compañias viudo y deseoso de tomar estado por tener hijo varon, de gente de armas tenia su alojamienlo en Robigo. Alcasase con la infanta doña Leonor, hermana del prín- biano, que deseaba mucho satisfacerse en parte de los cipe don Cárlos. Por otra parte, se hacia instancia que daños pasados, tuvo aviso del gran descuido que lenian, efecto de la prosperidad. Cargó sobre ellos una noche de Persia una onza, de espantosa ligereza , de que los al improviso; los españoles, aunque procuraron defen- antiguos romanos gustaban mucho en sus juegos y caderse lo mejor que el tiempo daba lugar, al fin por no zas. Un indio, que la llevaba á las ancas de un caballo, poder hacer mas resistencia, se rindieron. García Man- | la tenia amaestrada, cuando le hacia scñal, de correr rique y los capitanes que con él se hallaron fueron los bosques y cazar. Venia asimismo un elefante enculevados presos á Vicencia. Renzo Cherri, animado con bertado de brocado, con su castillo, enseñado demás de este suceso y por ser de suyo muy esforzado, salió otros juegos á hincar la rodilla delante el Príncipey danuna noche de Crema y dió sobre una parte de la gente žar al son de un pífano, henchir la trompa de agua, con del Duque, que estaba a cargo de Silvio Sabelo, muy des- que por buria rociaba los circunstantes. Finalmente, cuidada, con tal brio, que los desbarató, y en prosecu- traian un rinoceronte, bestia feroz y brava, de siglos cion desta victoria pasó á Bérgamo, y se entró en ella atrás punca vista en Italia. Pretendian sacalle á pelear sin hallar alguna resistencia. Los españoles se recogie- con el elefante por la enemistad que entre sí tienen es. ron á la fortaleza; acudió el Virey con su gente para tas fieras naturalmente, en representacion de la antigua socorrellos 1.o de noviembre. Renzo, que vió no se magnificencia del pueblo romano; pero el que desde podia defender, rindió la ciudad á partido. Por este lo último de la tierra vino libre de las furiosas ondas mismo tiempo el castillo de la Lanterna, que todavía se del Océano se anegó en la costa de Génova con un retenia por Francia y era gran freno para la ciudad de cio temporal con que se quebró la nave sin podelle liGénova , se dió al duque Octaviano Fregoso. Volvamos brar ni salir á nado á causa de las cadenas en que le atrás.

llevaban. El embajador principal Tristan de Acuña, caCAPITULO XXIII.

ballero muy ejercitado en aquellas partes de la India,

hizo su entrada en Roma á los 12 del mes de marzo, y De las cosas de Portugal.

á los 20, el dia que le señalaron para dalle audiencia Èl gran Turco, desembarazado de la guerra que tuvo pública, habló al Papa en esta sustancia uno de sus dos con sus hermanos y con el Sofi Ismael, que hacia sus compañeros, por nombre Diego Pacheco, gran jurista : partes, armaba pasadas de ciento y cincuenta galeras «El rey don Manuel de Portugal, Padre Santo, nos encon intento, á lo que se publicaba, de volver la guerra via á dar el parabien á vuestra Santidad de su felice contra Italia, que era la cabeza de la cristiandad. En- asumpcion al pontificado, que sea por largos años y para tendíase queria acometer por la Marca de Ancona, que mucho bien de la Iglesia, como todos esperamos, y ú cs del patrimonio de la Iglesia. Suele el miedo de fuera prestar la obediencia acostumbrada; oficio debido, pero ser causa que los ciudadanos se conformen en una vo- hecho muy de voluntad , que debe excusar la tardanza luntad, olvidadas sus pasiones particulares; pero an- ocasionada de impedimentos precisos y graves. Junto daban nuestros principes tan encarnizados entresi, que con esto suplica a vuestra Santidad ponga los ojos de ninguna cosa bastaba para desenconallos. Hizo el Papa su paternal providencia en soldar las quiebras del crissus diligencias; trató que el Emperador y rey Católi- tianismo, pacificar los príncipes cristianos y unir sus co se ligasen con él para tener sus fuerzas unidas con- fuerzas contra el enemigo comun, que siempre crece tra un tan poderoso enemigo. Recebian en esta alianza con nuestros daños , y de nuestras ruinas edilica y enal duque de Milan y á la señoría de Génova. Confiaban grandece su casa. Porque aqué empresa puede ser ni que los demás reyes , en especial los de Francia , lo- mas gloriosa ni de mayor interés que esta? Basta la glaterra y Portugal, no faltarian en tan santa demanda. locura pasada ; que tal nombre morecen los que contra Hicieron sus capitulaciones, cuya sustancia era que sí mismos vuelven sus armas furiosas y desatinadas. cualquiera que acometiese á alguno de los confedera- Para todo ayudará mucho que el sagrado concilio so dos, fuese tenido por enemigo comun, y todos saliesen lleve adelante y no se disuelva, lo cual desca en gran á la causa y á la venganza. Para la defensa de cualquie-manera. Lo que es de su parte , ofrece no faltarí á la ra provincia de cristianos contra el Turco todos acu- causa comun, y si fuere necesario, derramará en esta diesen con cierto número de caballos, conforme a la querella su sangre. El que lodo su cuidado emplea en posibilidad de las partes , y con el dinero que señala- adelantar la religion cristiana, sea en la India por don'ron, para levantar y pagar la infantería. En particular de con gran gloria ha levantado el estamlartc real de la expresaban que tomasen á sueldo por lo menos dicz y cruz entre naciones fieras y bárbaras brasta los fines seis mil suizos; verdad es que toda esta prática des- últimos de las tierras, sea en la conquista de Africa, en barataron las pretensiones particulares de los princi- que tiene gastados sus tesoros y empleados sus valepes, demás de otras guerras que tuvieron ocupado al rosos soldados, de los despojos de la India y de sus Turco, y no le dieron lugar de emprender contra cris- riquezas me mandó trajese aquí la cata y las primicias; tianos. Solo el rey de Portugal se hallaba muy sosegado presente que debe ser estimado por el lugar de donde y contento con las riquezas que le venian de la India viene y por la devocion con que se ofrece, demás de y con el progreso que hacia en la conquista de Africa. la esperanza que nos dan aquellos anchísimos reinos de Acordó por fin del año pasado enviar á Roma una so- ponerse en breve á los piés de vuestra Santidad. En lemne embajada para prestar la obediencia al Pontífice. lugar de los despojos de Africa , que por ser mas ordiEnvió juntamente para muestra de su grandeza muy narios no fueran tan agradables, presento á vuestra ricos presentes al Papa, es á saber, un pontifical de Santidad una peticion, á mi parecer, muy justificada, brocado sembrado de perlas y pedrería, el mas rico esto es, que atento lo que importa llevar adelante aqueque se vió jamás en la recámara y palacio de San Pedro; lla conquista, y que para continualla no son bastantes las rentas reales de Portugal , vuestra benignidad se | mo tiempo de parte del Preste Juau, grande emperadigne ayudar al Rey, mi señor, con su bendicion y in- dor de Eliopia, aportó á Lisboa un embajador, ardulgencias; fuera desto, se sirva que en aquella empresa meho de nacion , de profesion religioso , por nombro se ayude de alguna parle de las rentas eclesiásticas; Mateo. Tenia aquel principe, por nombre David, desporque ¿en qué mejor se pueden emplear ni mas con- de el tiempo que Pedro Covillan pasó á aquellas parforme a la intencion de los que las dieron que en des- tes , como arriba se dijo , nolicia del rey de Portutruir los enemigos de Cristo? Y pues del provecho y gal; despues la tuvo de las armadas que enviaba á honra cabe a todos parle , juslo es que todos ayuden las Indias y de las proezas de su gente. Deseaba coá llevar la carga. No creemos querrá esta Santa Silla municarse con él para ayudarse de sus fuerzas. Acordó negar á tal necesidad y intento lo que á otros principes envialle este embajador , que fué recebido, muy bien ha otorgado en diversos tiempos.» Oyó el Pontífice con de Alonso de Alburquerque. Envióle con la primera mucha alegría al Embajador; respondió benignamente ocasion á Portugal. Los que le llevaban, por tenelle que estimaba la persona del rey de Portugal y recebia eu figura de burlador, le hicieron muchos desaguisados; con mucha voluntad sus presentes y ayudaria sus in-prendieronlos por ende en Lisboa , y los castigaran, si tentos por todas las vias que pudiese. Mandó despachar el mismo Embajador no se pusiera de por medio. Resus bulas en que concedió la cruzada; otorgó otrosí cibióle el Rey muy amorosamente. Vió las cartas que que el Rey se aprovechase para aquella empresa de las le traia en las lenguas abisina y persiana. Gustó mutercias de las iglesias, consignadas, es á saber, á las fá- cho, así dellas como de un pedazo de la verdadera cruz bricas ; de las demás rentas eclesiásticas mandaba se que le presentó de parte de aquel Rey, engastado en le acudiese con la décima parte. En la ejecucion destas otra cruz de oro. Deste Embajador se entendieron los gracias se hallaron grandes inconvenientes á causa de ritos de aquella gente, que son asaz extravagantes para los malos ministros. Por esto las iglesias se compusie- tener nombre de cristianos. No quiero relatallos por ron en ciento y cincuenta mil cruzados, que pagaron en menudo; basta saber que al octavo dia se circuncidan, junto , y pasados tres años, se alzó la mano de todas así hombres como mujeres, y á los cuarenta se bautiellas. El pueblo llevaba mal que las rentas consignadas zan. Guardan la purificacion de las partidas. Abstiépara el sustento de los ministros de Dios y ornato del nense de los manjares que veda la vieja Ley. Ayunan culto divino se divirtiesen á otros usos; principio de hasta puesto el sol. Comulgan en las dos especies de pan parar en el regalo de cortesanos y palaciegos. Decian y de vino. Los sacerdotes se casan, mas no los monera justo escarmentar con el ejemplo de Castilla ; á cu- jes ni los obispos que sacan de los monasterios. Usan yos reyes, despues que extendieron la mano á los bienes la confesion y veneran los santos; en conclusion, algude las iglesias, no solo no les lucia aquel interés, sino nas cosas tienen loables, otras fuera de camino. Volvatampoco las rentas seglares que tenian , antes los que mos á Italia. Teníase por el Papa la ciudad de Regio de con poca hacienda acabaron grandes empresas , echa- Lombardía; prestó al Emperador cuarenta mil ducados ron los moros de España y conquistaron otros reinos, con cargo que le diese en empeño la ciudad de Módena. al presente, sin embargo que tenian el pueblo consu- Estas dos ciudades junto con Placencia y Parma, se mido con tributos y se aprovechaban en gran parte de entendia queria dar en feudo á Juliano, su hermano, y la renta de las iglesias, apesgados con su misma gran- aun junlar con ellas si pudiese á Ferrara , y aun poco deza, se iban á tierra sin remedio. Quejábanse que los despues le casó con Filiberta , hermana de Cárlos, dutestamentos de particulares se guardasen, y defrauda- que de Saboya. Dotóla el mismo Papa en cien mil dusen por esta via los de aquellos que dejaron á Cristo por cados. su heredero; que el dote, tan privilegiado en lo demás

CAPITULO XXIV. por las leyes, se quitase á las esposas de Cristo, contra la voluntad dellas y de los que las dotaron. Los ministros

Que el reino de Navarra se unió con el de Castilla, del Rey, como suelen, sea por adulalle, sea porque así El casamiento de Inglaterra acarreó en breve la muerlo sentian , defendian sụ partido con decir que, pues le al rey Ludovico de Francia, que así suele acontecer el Rey defendia no solo los bienes de los seglares, sino cuando las edades son muy desiguales, mayormente si los de las iglesias, era razon que todos acudiesen á los hay poca salud. Falleció el priiner dia del año que se gastos necesarios y cargas del reino, de cuyos bienes contaba del nacimiento de nuestro Salvador de 1515.. poseen gran parte las iglesias, y es averiguado que en Sucedióle su yerno Francisco de Valoes, duque de Antiempo de san Ambrosio las posesiones de las iglesias gulema, primero deste nombre, principe de prendas pagaban tributo a los emperadores. Lo cierto es estar aventajadas y de pensamientos muy altos. Todos enmuy puesto en razon que los eclesiásticos no acudan tendian que no reposaria hasta recobrar el estado de al príncipe con mayor cola que conforme á las ha- Milan, y aun el reino de Navarra, de que daba intenciendas que tienen de la república; de suerte que si cion á aquellos reyes despojados. Lo de Italia le tenia tienen la cuarta ó la quinta parte, no les saquen mayor en mayor cuidado. Para poder acomeler aquella emporcion que esta , ni de sus rentas ni de los tributos presa , trató de asegurarse que no le acometiesen por que se pagan á los reyes. Además que esto se debe ha- las espaldas y le divirtiesen. La paz entre Inglaterra y cer por autoridad del que tiene poder para ello, que es Frañcią iba adelante; acomelió á casar al príncipe el Papa; y aun parece allegado á razon se juntase con don Cárlos con Renata, su cuñada. Púsose el negocio esto el beneplácito del clero, como á las veces se ha en términos, que por medio del conde de Nasau y de hecho. Tal fué el suceso desta embajada. Por el mis- Miguel de Croy, camareros del Principe, que vinie

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