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con el duque Maximiliano Esforcia, y por este camiuo el Emperador y venecianos se concordasen. Acordaron recobrar aquel ducado, que á su marido á tuerto quita | de comprometer sus diferencias en manos del Pontilron. Como valerosa hembra, en su pobreza no se olvi ce. Llevó el compromiso el cardenal de Gursa, en que daba de su dignidad y de la grandeza de su casa; á la expresamente se declaraba que ninguna cosa se detersazon se entretenia en el reino de Nápoles. Sentia el minase en este caso sin el beneplácito del rey Católico. Papa que la señoría de Venecia estuviese á punto de Aceptó el Papa el compromiso , oyó lo que por las parperderse, y de secreto trataba de amparala. Envió á tes se alegaba , finalmente, á 18 del dicho mes pronunrequerir al Virey no pasase adelanle en hacelle guerra ció sentencia, en que mandó que el Emperador quedase hasta tanto que se tomase algun buen apuntamiento con Verona y Vicencia, venecianos con Bresa y Bércon venecianos. Todo era en sazon que Aragon andaba gamo, y que contasen al Emperador docientos y cinalborotado por pasiones entre los condes de Ribagorza cuenta mil ducados por una vez, y por año treinta mil. y de Aranda. Púsose el rey Católico de por medio. Tra- Restaba el consentimiento del rey Católico; pero antes tóse la diferencia por via de justicia. Dió su sentencia, que viniese, los venecianos se declararon que no pasaen que condenó por culpado al conde de Ribagorza , y rian por la sentencia del Papa. Llegábase el término en le mandó que saliese desterrado de todo el reino de que la tregua puesta con Francia espiraba; asenlose por Aragon por lo que fuese su voluntad. En el reino de medio del secretario Quintana, que estaba en Francia Nápoles algunos pueblos estaban alzados por los malos por parte del rey Católico, que entre tanto que las patratamientos de sus señores, en especial Santa Severi ces no se concluian, la tregua se prorogase por otro na, Policastro y Maturan , lugares muy fuertes. Para año. Las condiciones fueron las mismas que pusieron allanar á Calabria fué enviado don Pedro de Castro, el año antes, sin añadir ni quitar. Esta prorogacion de que lo sosegó todo, aunque con dificultad y tiempo. Alla tregua no se recibió por los otros príncipes de una conde de Muro, que era gobernador de la Pulla, se misma manera. El delfin de Francia no la quisiera por ordenó fuese á residir en su gobierno, y á la montaña recelarse se encaminaba á la paz, que él mucho abordel Abruzo enviaron á Miguel de Ayerve para que la recia por no quedar privado por esta via del ducado de tuviese en defensa, todos con órden diesen calor á la Milan. El Emperador no curó mucho della por tener justicia.

vuelto su pensamiento á continuar la guerra contra reCAPITULO XXII.

necianos, antes bolgaba se llegase á la conclusion de

Ja paz. Al rey de Inglaterra se atajaron los pensamienQue el rey Católico prorogó la tregua que tenia con Francia.

tos de continuar sus empresas por Picardía y Guiena, La reina de Francia falleció á los 9 de enero del año que sintió gravísimamente. Llegó á tanto su desgusto, que se contaba de 1514. Suunuerte fué muy sentida de que se resolvió de ganar por la mano y hacer paces con todos, mayormente del Rey, su marido, que en Bles se el rey de Francia. Concerto de casalle con su hermana sentia muy agravado de la gota, y recelaba no se rebe- María, esposa del príncipe don Carlos, Juntáronse en lase lo de Bretaña. Entre otros príncipes que enviaron Londres por parte del Inglés Tomás Volseo, arzobispo á visitar aquel Rey y consolalle de aquella inuerte, la eboracense, que fué poco despues cardenal, el marisreina doña Germana envió á fray Bernardo de Mesa, cal de Inglaterra y el Obispo vintoniense; por parte de obispo de Trinópoli , para hacer este oficio y juntamen Francia el de Longavila y el presidente del parlamento te solicitar lo que de dias atrás pretendia , es á saber, de Normandía. Concluyeron el concierto y amistad le entregasen el ducado de Nemurs y el señorío de á 7 del mes de agosto. Obligáronse que se acudirian Narbona con los demás estados que fueron de Gaston entre sí con cierto número de gente contra todos los de Fox , su hermano, pues era su legítima heredera que pretendiesen ofendellos. Notóse mucho que el InPasó asimismo en Italia Ramiro Nuño de Guzman porglés entre sus confederados no nombró al Rey, su sueórden del rey Católico para hacer oficio de su embaja gro; tan grande era la saña que contra él tenia. Hacia dor en Roma. De camino asentó en Génova confedera en aquella corte oficio de embajador todavía don Luis cion con aquella señoria. La sustancia era que se obli Carroz, que procuró con todo cuidado atajar aquellos garon el rey Católico de amparar aquella ciudad, y su desabrimientos. La reina doña Catalina, por ser may duque Octaviano Fregoso y los gino veses de ayudar al amada en aquel reino, lacia todo lo que podia por Rey en cierta forma para la defensa de sus estados. aplacar á su marido, pero toda su diligencia era de Hízose este concierto á los 5 del mes de marzo en sa-l poco efecto. Poco adelante don Luis Carroz volvió á zon que los adornos trataban con los suizos y con su España ; y en su lugar fué por embajador el obispo de ayuda de mudar el estado de aquella ciudad. En Fran- | Trinópoli desde Francia , do era ido. En Lombardía se cia por medio del obispo de Trinópoli se volvió á la continuaba la guerra; los sucesos eran varios , dudoso prática de casar el infante don Fernando con Renata, la el remate. El Virey con su campo entró en una villa hija menor del rey de Francia. Por medio deste casa por fuerza, muy fuerte, que se llama la Citadela, dos miento se pretendia asentar entre aquellos príncipes millas de la Brenta entre Padua y Treviso. Próspero una firme paz, cosa que á entrambos estaba bien por Colona con la gente del duque de Milan se puso sobre hallarse cansados y enfermos. Llevóse este tratado tan Crema. Defendióla muy bien Renzo Cherri, que la tenia adelante, que se platicó que el rey de Francia por estar por Venecia. García Maurique con algunas compañías viudo y deseoso de tomar estado por tener hijo varon, de gente de armas tenia su alojamienlo en Robigo. Alcasase con la infanta doña Leonor, hermana del prín- / biano, que deseaba mucho satisfacerse en parle de los cipe don Carlos. Por otra parte, se hacia instancia que daños pasados, tuvo aviso del gran descuido quolenian, efecto de la prosperidad. Cargó sobre ellos una noche de Persia una onza, de espantosa ligereza, de que los al improviso; los españoles, aunque procuraron defen | antiguos romanos gustaban mucho en sus juegos y caderse lo mejor que el tiempo daba lugar, al fin por no zas. Un indio, que la llevaba á las ancas de un caballo, poder hacer mas resistencia, se rindieron. García Man- | la tenia amaestrada, cuando le hacia señal, de correr rique y los capitanes que con él se hallaron fueron los bosques y cazar. Venia asimismo un elefante encullevados presos á Vicencia. Renzo Cherri, animado con bertado de brocado, con su castillo, enseñado demás de este suceso y por ser de suyo muy esforzado, salió otros juegos á hincar la rodilla delante el Príncipe y danuna noche de Crema y dió sobre una parte de la gentezar al son de un pífano, henchir la trompa de agua, con del Duque, que estaba a cargo de Silvio Sabelo, muy des que por burla rociaba los circunstantes. Finalmente, cuidada , con tal brio, que los desbarató, y en prosecu- | traian un rinoceronte, bestia feroz y brava, de siglos cion desta victoria pasó á Bérgamo, y se entró en ella atrás nunca vista en Italia. Pretendian sacalle à pelear sin hallar alguna resistencia. Los españoles se recogie con el elefante por la enemistad que entre sí tienen esron á la fortaleza; acudió el Virey con su gente para tas fieras naturalmente, en representacion de la antigua socorrellos 1.o de noviembré. Renzo, que vió no se magnificencia del pueblo romano; pero el que desde podia defender, rindió la ciudad á partido. Por este lo último de la tierra vino libre de las furiosas ondas mismo tiempo el castillo de la Lanterna, que todavía se del Océano se anegó en la costa de Génova con un retenia por Francia y era gran freno para la ciudad de | cio temporal con que se quebró la nave sin podelle liGénova , se dió al duque Octaviano Fregoso. Volvamos brar ni salir á nado á causa de las cadenas en que le atrás.

llevaban. El embajador principal Tristan de Acuña, caCAPITULO XXIII.

ballero muy ejercitado en aquellas partes de la India, De las cosas de Portugal.

hizo su entrada en Roma á los 12 del mes de marzo, y

á los 20, el dia que le señalaron para dalle audiencia El gran Turco, desembarazado de la guerra que tuvo 1 pública, habló al Papa en esta sustancia uno de sus dos con sus liermanos y con el Sofi Ismael, que hacia sus compañeros, por nombre Diego Pacheco, gran jurista: · partes, armaba pasadas de ciento y cincuenta galeras «El rey don Manuel de Portugal, Padre Santo, nos encon intento, á lo que se.publicaba, de volver la guerra via á dar el parabien á vuestra Santidad de su felice contra Italia, que era la cabeza de la cristiandad. En asumpcion al pontificado, que sea por largos años y para tendíase queria acometer por la Marca de Ancona, que mucho bien de la Iglesia, como todos esperamos, y ú es del patrimonio de la Iglesia. Suele el miedo de fuera prestar la obediencia acostumbrada; oficio debido, pero

ser causa que los ciudadanos se conformen en una vo hecho muy de voluntad , que debe excusar la tardanza • luntad, olvidadas sus pasiones particulares; pero an- ocasionada de impedimentos precisos y graves. Junto

daban nuestros príncipes tan encarnizados entre sí, que con esto suplica á vuestra Santidad ponga los ojos do ninguna cosa bastaba para desenconallos. Hizo el Papa su paternal providencia en soldar las quiebras del crissus diligencias; traló que el Emperador y rey Católi tianismo, pacificar los príncipes cristianos y unir sus co se ligasen con él para tener sus fuerzas unidas con- suerzas contra el enemigo comun, que siempre crece tra un tan poderoso enemigo. Recebian en esta alianza con nuestros daños , y de nuestras ruinas edilica y enal duque de Milan y á la señoría de Génova. Confiaban grandece su casa. Porque qué empresa puede ser ni que los demás reyes, en especial los de Francia , In- mas gloriosa ni de mayor interés que esta? Basta la glaterra y Portugal, no faltarian en tan santa demanda. | locura pasada; que tal nombre morecen los que contra Hicieron sus capitulaciones, cuya sustancia era que sí mismos vuelven sus armas furiosas y desatinadas. cualquiera que acometiese á alguno de los confedera Para todo ayudará mucho que el sagrado concilio so dos, fuese tenido por enemigo comun, y todos saliesen lleve adelante y no se disuelva, lo cual desca en gran á la causa y á la venganza. Para la defensa de cualquie manera. Lo que es de su parte, ofrece no faltari á la ra provincia de cristianos contra el Turco todos acu causa comun, y si fuere necesario, derramará en esta diesen con cierto número de caballos, conforme á la querella su sangre. El que todo su cuidado emplea en posibilidad de las partes , y con el dinero que señala adelantar la religion cristiana, sea en la India por d011ron, para levantar y pagar la infantería. En particular de con gran gloria ha levantado el estamlarte real de la expresaban que tomasen á sueldo por lo menos dicz y cruz entre naciones fieras y bárbaras hasta los fines seis mil suizos; verdad es que toda esta prática des- | últimos de las tierras, sca en la conquista de Africa, en barataron las pretensiones particulares de los princi que tiene gastados sus tesoros y empleados sus valepes, demás de otras guerras que tuvieron ocupado al rosos soldados, de los despojos de la India y de sus Turco, y no le dieron lugar de emprender contra cris riquezas me mandó trajese aquí la cata y las primicias; lianos. Solo el rey de Portugal se hallaba muy sosegado | presente que debe ser estimado por el lugar de donde y contento con las riquezas que le venian de la India viene y por la devocion con que se ofrece, demás de y con el progreso que hacia en la conquista de Africa. la esperanza que nos dan aquellos anchísimos reinos de Acordó por fin del año pasado enviar á Roma una so- ponerse en breve á los piés de vuestra Santidad. En lempe embajada para prestar la obediencia al Pontífice. Jugar de los despojos de Africa , que por ser mas ordiEnvió juntamente para muestra de su grandeza muy narios no fueran tan agradables, presento á vuestra ricos presentes al Papa , es á saber, un pontifical de Santidad una peticion, á mi parecer, muy justificada, brocado sembrado de perlas y pedrería, el mas rico esto es, que atento lo que importa llevar adelante aqueque se vió jamás en la recámara y palacio de San Pedro; la conquista, y que para continualla no son bastantes

las rentas reales de Portugal , vuestra benignidad se : mo tiempo de parte del Preste Juan, grande emperadigne ayudar al Rey, mi señor, con su bendicion y in- dor de Etiopia, aportó á Lisboa un embajador , ardulgencias; fuera deslo, se sirva que en aquella empresa meno de nacion , de profesion religioso , por nombro se ayude de alguna parte de las rentas eclesiásticas; , Mateo. Tenia aquel principe, por nombre David, desporque ¿en qué mejor se pueden emplear ni mas con- de el tiempo que Pedro Covillan pasó á aquellas parforme á la intencion de los que las dieron que en des- | tes, como arriba se dijo , noticia del rey de PorluTruir los enemigos de Cristo? Y pues del provecho y gal; despues la tuvo de las armadas que enviaba á honra cabe á todos parte , justo es que todos ayuden las Indias y de las proezas de su gente. Deseaba coá llevar la carga. No creemos querrá esta Santa Silla municarse con él para ayudarse de sus suerzas. Acordó negar á tal necesidad y intento lo que á olros principes cnvialle este embajador , que fué recebido muy bien ha otorgado en diversos tiempos.» Oyó el Pontífice con de Alonso de Alburquerque. Envióle con la primera mucha alegría al Embajador; respondió benignamente ocasion á Portugal. Los que le llevaban, por tenelle que estimaba la persona del rey de Portugal y recebia en figura de burlador, le hicieron muchos desaguisados; con mucha voluntad sus presentes y ayudaria sus in- | prendieronlos por ende en Lisboa, y los castigaran, si tentos por todas las vias que pudiese. Mandó despachar el mismo Embajador no se pusiera de por medio, Rcsus bulas en que concedió la cruzada; otorgó otrosí cibióle el Rey muy amorosamente. Vió las cartas que que el Rey se aprovechase para aquella empresa de las le traia en las lenguas abisina y persiana. Gustó mutercias de las iglesias, consignadas, es á saber, á las fá cho, así dellas como de un pedazo de la verdadera cruz bricas ; de las demás rentas eclesiásticas mandaba se que le presentó de parte de aquel Rey, engastado en le acudiese con la décima parle. En la ejecucion destas otra cruz de oro. Deste Embajador se entendieron los gracias se hallaron grandes inconvenientes á causa de ritos de aquella gente, que son asaz extravagantes para los malos ministros. Por esto las iglesias se compusie tener nombre de cristianos. No quiero relatallos por ron en ciento y cincuenta mil cruzados, que pagaron en menudo; basta saber que al octavo dia se circuncidan, junto, y pasados tres años, se alzó la mano de todas | así hombres como mujeres, y á los cuarenta se bautiellas. El pueblo llevaba mal que las rentas consignadas zan. Guardan la purificacion de las partidas. Abstiepara el sustento de los ministros de Dios y ornato del nense de los manjares que veda la vieja Ley. Ayunan culto divino se divirtiesen ú otros usos ; principio de hasta puesto el sol. Comulgan en las dos especies de pan parar en el regalo de cortesanos y palaciegos. Decian y de vino. Los sacerdotes se casan, mas no los monera justo escarmentar con el ejemplo de Castilla ; á cu jes ni los obispos que sacan de los monasterios. Usan yos reyes, despues que extendieron la mano á los bienes la confesion y veneran los santos; en conclusion, algude las iglesias, no solo no les lucia aquel interés , sino nas cosas tienen loables, otras fuera de camino. Volvatampoco las rentas seglares que tenian , antes los que mos á Italia. Teníase por el Papa la ciadad de Regio de con poca hacienda acabaron grandes empresas , echa Lombardía; prestó al Emperador cuarenta mil ducados ron los moros de España y conquistaron otros reinos, con cargo que le diese en empeño la ciudad de Módena. al presente, sin embargo que tenian el pueblo consy Estas dos ciudades junto con Placencia y Parma , se mido con tributos y se aprovechaban en gran parte de entendia queria dar en feudo á Juliano, su hermano, y la renta de las iglesias, apesgados con su misma gran aun junlar con ellas si pudiese á Ferrara , y aun poco deza, se iban á tierra sin remedio. Quejábanse que los despues le casó con Filiberta , hermana de Cárlos, dutestamentos de particulares se guardasen, y defrauda que de Saboya. Dotóla el mismo Papa en cien mil dusen por esta via los de aquellos que dejaron á Cristo por cados. su heredero; que el dole, tan privilegiado en lo demás

CAPITULO XXIV. por las leyes, se quitase á las esposas de Cristo, contra la voluntad dellas y de los que las dolaron. Los ministros

Que el reino de Navarra se unió con el de Castilla, del Rey, como suelen, sea por adulalle, sea porque así El casamiento de Inglaterra acarreó en breve la muerlo sentian , defendian sy partido con decir que, pues te al rey Ludovico de Francia, que así suele acontecer el Rey defendia no solo los bienes de los seglares, sino cuando las edades son muy desiguales, mayormente si los de las iglesias, era razon que todos acudiesen á los | bay poca salud. Falleció el priiner dia del año que se gastos necesarios y cargas del reino, de cuyos bienes contaba del nacimiento de nuestro Salvador de 1515.. poseen gran parte las iglesias; y es averiguado que en Sucedióle su yerno Francisco de Valoes, duque de Antiempo de san Ambrosio las posesiones de las iglesias gulema, primero deste nombre , principe de prendas pagaban tributo a los emperadores. Lo cierto es estar aventajadas y de pensamientos muy altos. Todos enmuy puesto en razon que los eclesiásticos no acudan tendian que no reposaria basta recobrar el estado de al príncipe con mayor cola que conforme á las ha- | Milan, y aun el reino de Navarra, de que daba intenciendas que tienen de la república; de suerte que si cion á aquellos reyes despojados. Lo de Italia le tenia tienen la cuarta ó la quinta parte, no les saquen mayor en mayor cuidado. Para poder acometer aquella emporcion que esta , ni de sus rentas ni de los tributos presa , trató de asegurarse que no le acometiesen por que se pagan á los reyes. Además que esto se debe ha las espaldas y le divirliesen. La paz entre loglalerra y cer por autoridad del que tiene poder para ello, que es Francia iba adelante, acometió á casar al principe el Papa; y aun parece allegado á razon se juntase con l don Cárlos con Renata, su cuñada. Púsoso el negocio esto el beneplácito del clero, como á las veces se lial en términos, que por medio del conde de Nasau y de hecho. Tal fué el suceso desta embajada. Por el mis- | Miguel de Croy, camareros del Principe, que vinie

ron à Paris sobre el caso, se concertó el casamiento a él mismo diversas veces. Las razones que justilicabau los 24 de marzo. Señaláronle en dote seiscientos mil du- | esta su opinion eran tres : la primera la sentencia del cados, los docientos mil en dinero, y por los cuatro- Papa, en que privó á aquellos reyes de aquel reino ; la cienlos mil el ducado de Berri. Esto era en sazon que segunda una donacion que hizo á los reyes de Castilla el Príncipe era salido de lutela, y el Emperador y prin del derecho que tenia a aquel reino ó corona la princecesa Margarita , sus Tulores, le emanciparon y pu- sa doña Blanca , priinera mujer del príncipe don Enrisieron en el gobierno de aquellos estados de Flúndes. que, que despues sué rey de Castilla, el cuarto de Restaba de ganar al rey don Fernando. El de Lau aquel nombre, cuando el rey don Juan de Aragon, su treque, gobernador de la Guiena, movió plática al padre, le entregó en poder de Gaston y de su hermana marqués de Comares que la tregua se continuase por doña Leonor , sus enemigos declarados, que no pretérmino de otro año. Elrey Católico por entender el jue tendian otra cosa sino dalle la muerte para asegurarse go, como no era dificultoso, no quiso venir en ningun ellos en la sucesion de Navarra, y era justo vengar aquesobreseimienlo de guerra con aquel Principe, si nolla muerte con quitar el reino á los vietos de los que cofuese universal por estas fronteras y por Italia ; antes į metieron aquel caso tan feo, especial que doña Blanca para prevenirse bacia instancia que se asentase la liga 1 era hermana del rey don Fernando. Otra razon era el general ya platicada para hacer guerra al Turco y para derecho que pretendia tener á aquella corona la reina defensa de los estados de cada cual de los confedera- | doña Germana despues de la muerte de su hermano dos. Junto con esto , venia en que se concertase otra Gaston de Fox, que si por este derecho no pudo el Rey, nueva alianza que el Papa movió al Emperador por me | su marido, unir aquel reino con Castilla, puédese endio del cardenal de Santa Maria, en Pórtico , Bernardo tender que se hizo con su beneplácito, pues se haBibiena, en daño de venecianos, cuyas condiciones la que tres años adelante, en las Cortes de Zaragoza, cran que Verona, Vicencia, el Frioli y el Treviso renunció aquel su derecho y traspasó en el príncipe quedasen por el Emperador; Bresa , Bérgamo y Crema don Carlos , ya rey de Castilla y Aragon. La suma de se entregasen al duque de Milan, en recompensa de todo, que Dios es el que muda los tiempos y las edaParma y Placencia , ciudades con que el Papa se queria | des, trasliere los reinos y los establece, y no solaquedar para dallas á Julian, su hermano. Con esto pa- mente los pasa de gente en gente por injusticias y inrecia al rey Calólico se aseguraba el duque de Milan, jurias, sino por denuestos y engaños. Tratábase que y venia en que casase con una de las hermanas del aquel reino de Aragon sirviese con alguna buena suma principe don Carlos ó con la princesa Margarita ó con de dineros para los gastos de la guerra en las Cortes la reina de Nápoles, su sobrina, todos casamientos que se hacian de aragoneses en Calatayud. Los baroncs muy altos. Tuvo el rey Católico la Semana Santa en la y caballeros para venir en ello porfiaban que se quiMejorada , con resolucion de juntar á up mismo tiempo tase á sus vasallos todo recurso al Rey. Estuvieron tan Cortes de las dos coronas, lus de Castilla en Burgos, obstinados en esto, que las Cortes se embarazaron allas de Aragon en Calatayud. Despachó sus cartas en gunos meses. Trabajaba el arzobispo de Zaragoza lo Olmedo á los 12 de abril, en que mandaba se juntasen que podia en ałanar estas dilicultades, y visto que por las de Aragon para los 11 de mayo. Para presidir en Cortes no se podia alcanzar se otorgase servicio geellas envió á la Reina, para lo cual estaba habilitada, neral, dió por medio que se tratase con cada cual de con órden que, concluidas aquellas Cortes, pasase á į las ciudades de concediesen en particular. El Rey, daLérida á hacer lo mismo en las de los catalanes, y des- | do que se hallaba en Burgos muy agravado de su dopues á Valencia á las de los valencianos. Con esto para lencia, tanto , que una noche le tuvieron por muerto, lió el rey para Burgos por liallarse allí al tiempo apla- acordó partir para Aragon; creia que con su presencia zado. Todo se enderezaba á recoger dinero para la todos vendrian en lo que era razou. Envió á mandar á guerra que amenazaba por diversas partes. Acordaron su vicecanciller Antonio Augustin que se fuese para él, las Cortes de Búrgos de servir con ciento y cincuenta porque tenia negocios que comunicalle. Luogo quellecuentos , grande servicio y derrama, Movióles á hacer gó á Aranda de Duero, do halló al Rey, fué preso en su esto la union que el rey Católico entonces hizo del posada por el alcalde Ilernan Gomez de Herrera y llereino de Navarra con la corona de Castilla, si bien del vado al castillo de Simancas. Muchas cosas se dijeron tiempo antiguo estuvo unido con Aragon, y parecia se desta prision; guién entendia que tenia inteligencias podia con razon pretender le pertenccia de presente, | con el príncipe don Carlos en deservicio del Rey; quién pues se ayudó para la conquista, y el mismo que la que no tuvo el respeto que debiera á la reina doña Gerconquistó era rey propietario de Aragon. El Rey em- mana. Puédese creer por mas cierto que en aquellas Corpero tuvo consideracion á que los navarros no se va- i tes no terció bien con los barones, y que con su castigo liesen de los libertades de aragoneses, que siempre pretendió el Rey enfrenar á los demas. Dejó en Segofueron muy odiosas á los reyes. Además que las fuer- | via al Cardenal con el Consejo real. Apresuróse para zas de Castilla para mantener aquel estado eran maya Calatayud, y en su compañía llevó al infante don Ferres, y en la conquista, en gente, en dinero y capita- nạndo. No pudo acabar con los barones que desistiesen nes sirvió mucho mas. Lo que da a entender este auto de aquella porfía tan perjudicial al ejercicio de la justitan memorable es que el rey Católico no tenia inten- | cia. Apretábale la enfermedad; y aun se dice que la facion de restituir en tiempo alguno aquel estado, y que | mosa campana de Vililla daba señal de su fin; mensale tenia por tan suyo como los otros reinos, sin formarjera de cosas grandes y de muertes de reyes. Así se algun escrúpulo de conciencia sobre el caso; así lo dijo liene en Aragon comunmente; la verdad ¿quién la uveriguará? ¿Cuánta vanidad y engaños hay en cosas se- so de Alburquerque se hallaba en Ormuz, muy trabamejantes ? Por esto, sin concluir cosa alguna en lo del jado de una enfermedad y desconcierto de vientre, que servicio general', por el otoño dió vuelta a Madrid. La le acabó. Compuestas las cosas de aquella isla , con deReina , despedidas las Cortes de Calatayud, pasó á Lé seo antes de su muerte de ver á Goa, en que tenia puesrida á tener las Cortes de Cataluña. Al mismo tiempo ta su aficion, se embarcó. En el mar tuvo aviso de la que las Cortes de Castilla y Aragon se celebraban, en llegada de su sucesor. Alteróse grandemente de primeViena de Austria se juntaron el Emperador y los her ra instancia. «Dios'elerno, dijo, ide cuántas misemanos Sigismundo, rey de Polonia, y Ladislao, rey de rias me hallo rodeado ! Si contento al Rey, los hombres Hungria, con el hijo del húngaro Luis, rey que ya era de se ofenden; si miro á los hombres, incurro en la desBohemia. Llegaron á aquella ciudad a los 17 de julio. gracia de mi Rey. A la Iglesia , triste viejo , á la IgleLa causa desta junta fueron los casamientos que se ce sia , que ningun otro refugio te queda.» Mostró esta lebraron, el dia de la Madalena, de los infantes don Fer flaqueza, á lo que yo creo , por la congoja de la enfernando y doña María , su hermana, con los hijos del rey medad, que todo lo hace desabrido, ó por sentir mucho de Hungría , Ana y Luis, rey de Bohemia. Halláronse que las calumnias hubiesen tenido fuerza contra la presentes a las fiestas, que fueron grandes, los tres des verdad, porque luego como vuelto en sí : «Verdaderaposados. La ausencia del infante don Fernando suplió mente, añadió, Dios es el que gobierna el corazon de como procurador suyo el Emperador , su abuelo. Des- los reyes , revuelve y ordena con su providencia toposólos Tomás, cardenal de Estrigonia, legado de la das las cosas. ; Qué fuera de la India si despues de mi Sede Apostólica. Es de notar que como los infantes muerte no se hallara quien me sucediera en el cargo! don Fernando y doña María eran nietos del rey don Fer. ¡Cuán gran peligro corriera todo!» Dicho esto, se sosenando, bien así Luis y Ana, su hermana, eran bisnie. į gó. Aumentósele con la navegacion la dolencia. Mando tos de doña Leonor, reina de Navarra, hermana del , que de Goa, que estaba cerca, le trajesen su confesor, rey don Fernando; ca Catalina , hija de doña Leonor, con quien comunicó sus cosas, y cumplido con todo lo casó con Gaston de Fox, señor de Candala , cuya hija, que debia á buen cristiano, una mañana dió su espíripor nombre Ana , casó con Ladislao, rey de Hungría, y tu. Señalado varon, sin duda de los mayores y mas vaparió a Luis y Ana. Tan extendida estaba por todo el lerosos que jamás España tuvo; su benignidad, su prumundo la sucesion y la sangre del rey don Juan de Ara dencia, el celo de la justicia corrieron a las parejas, gon, padre del rey don Fernando.

sin que en él se pueda dar la ventaja á ninguna destas

virtudes. Gran sufridor de trabajos, en las determinaCAPITULO XXV.

ciones acertado, y en la ejecucion de lo que determiDe la muerte de Alonso de Alburquerque.

naba muy presto; á los suyos fué amable ; espantoso á

los enemigos. Mucho favoreció Dios las cosas de Por, Grandes fueron las cosas que Alonso de Alburquer tugal en dar á la India los dos primeros gobernadores que, gobernador de la India Oriental, hizo en el tiempo tan señalados en todo género de virtud, de gran corade su gobierno; mucho le debe su nacion por haber fun- | zon y alto, muy semejables en la prudencia , y no mcdado el señorío que tiene en provincias tan apartadas, nos dichosos en todo lo que emprendian. Verdad es quo Hallábase viejo, cansado y enfermo; muchos émulos, si bien se enderezaban á un-mismo fia, que era ensalcomo no era posible contentar á lodos, acudian con zar el nombre de Cristo y ponerse á cualquier peliquejas á Portugal. Acordó el rey don Manuel de proveer gro por esto y por el servicio de su Rey y hoora de su en lodo con envialle sucesor en el cargo que tenia. Es- nacion; pero diferenciábanse en los pareerces y en cogió para ello à Lope Juarez Alvarenga, persona de los caminos que tomaban para alcanzar este fin. Franprendas y esperanzas y muy inteligente en las cosas / cisco de Almeida , quo fué el primer gobernador de la de la India. En su compañía iba Mateo, embajador del India, era de parecer que las armadas de Portugal no Preste Juan, y juntamente Duarte Galvan para que fue- ! se empleasen en ganar ciudades en aquellas partes. se en embajada de parte suya á aquel Principe. No pu Las fuerzas de los portugueses eran pequeñas; Portudo ir por la muerte qué le sobrevino. En su lugar fué l gal estaba muy lejos. Temia que si se dividjan en mulos años adelante Rodrigo de Lima, y llevó en su com- | chas partes, no podrian ser tan poderosos como era pañía á Mateo, que falleció antes de llegar á aquella i menester para tan grandes enemigos. Parecíale que les corte, y á Francisco Alvarez, sacerdote, cuyo libro estaria mejor conservar el señorío del mar, con que anda impreso de todo este viaje, curioso y apacible. El todas aquellas provincias los reconocerian, Alburquernuevo Gobernador, en menos de cinco meses, que fuél que, por el mismo caso que la gente era poca y el sonavegaciou muy próspera, partido de Lisboa , llegó á corro caia lejos, pretendia que en la India debian tee Goa á los 2 de setiembre, en sazon que la reina de Por- i ner tierras propias que sirviesen como de seminarios tugal, cinco dias adelante, parió, un bijo, que se llamó para proveerse de gente, de manteniinientos y madera. don Duarte, príncipe dotado de mansedumbre, y muy para fabricar bajeles. Sin esto entendia no se podrian coriés en su trato, dado a la caza y á la música ; falle- , mantener largo tiempo en el señorío del mar ui conció mozo", y todavía dejó en su mujer un hijo de su mis- servar el trato de la especería ; pues una vez ú otra, mo nombre, y dos hijas, de las cuales doña María caso quier por la fuerza del mar, quier por el poder de los Coli Alejandro Farnesio, principe entonces, y despues l enemigos, se podrian perder sus armadas. Finalmente, duque de Parına; doña Catalina fué y es hoy duquesa, que para asegurarse seria muy importante tener en su de Bergauza. Cuando Lopo Juarez aportó á Goa, Alon- | poder algunos puertos y tierras por aquellas inarinas,

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