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CAPITULO PRIMERO.

lante de los ojos las mujeres deshonestas, sus meneos y La causa que movió a escribir este tractado.

melindres ¿de qué otra cosa sirven sino de encender

en lujuria á los hombres, los cuales por sí mismos se QUERIENDO con nueva disputa de los espectáculos re- son harto inclinados á los vicios? ¿Por ventura podríase frenar cuanto mis fuerzas alcanzaren la antigua locura inventar mayor corrupcion de costumbres ni perverside los juegos públicos, muchas veces me suelo mara- dad que esta? Porque las cosas que por imagen y semevillar que nuestras costumbres se hayan tanto apartado janza en tales espectáculos se representan, acabada la de las antiguas; que las cosas que los antepasados de co- representacion se refieren y cuentan con risa, y poco mun consentimiento y casi con una misma voz todos despues se cometen sin vergüenza, incitando á mal el reprehendieron como oprobio y afrenta de la religion deseo natural del deleite, que son como ciertos escalocristiana, a cada paso las veamos usar en nuestra edad nes para concebir y obrar la maldad, pasando fácil-como conformes á piedad y no ajenas ni contrarias á mente de las burlas á las veras como la distancia no ejercicios virtuosos y honestos. Tanto puede la costum- sea muy grande. Prudente y sabiamente Salomon en bre cuando poco a poco se va deslizando en peor, lo los Proverbios, cap. 10, versíc. 23, dice como riencual ciertameute hemos de reprobar con auctoridad y do: Obra el necio la maldad, porque las cosas torargumentos, y probar que la licencia y libertad del tca- pes en dicho y en obra cuando se rien juntamente tro, la cual principalmente nos pone en cuidado, no es se aprueban, y la maldad con su peso muy apriesa nos sino una oficina de deshonestidad y desvergüenza, lleva á lo peor. Demás desto, como la piedad cristiadonde muchos de toda edad, sexo y calidad se cor- na pida que oyendo mentar la maldad, con la cual las rompen, y con representaciones vanas y enmascaradas divinas leyes se quebrantan, y por la cual se incurre aprenden vicios verdaderos. Amonéstaseles lo que pue- en los lazos de la muerte, tiemble el cuerpo y alma; den hacer; y enciendense en lujuria, la cual principal- ¿con qué cara con cuentos, represeutaciones y mernomente por los ojos y orejas se despierta, doncellas en ria de cosas torpes nos deleitarémos nosotros y permiprimer lugar y mozos, los cuales es cosa muy grave y tirémos á los otros que públicamente se deleiten? perjudicial en gran manera á la república cristiana que Afuera tan grande afrenta , afuera tan grande oprobio se corrompan con deleites antes de tiempo; porque del nombre cristiano y de aquella gente que, comparada ¿qué otra cosa contiene el teatro y qué otra cosa allí se con las demás gentes , era razon que coino en las lirefiere sino caidas de doncellas, amores de rameras, ar- nieblas de la noche las lumbreras del cielo resplandetes de rufianes y alcahuetas, engaños de criados y cria- ciese por sanctidad de costumbres y puridad de toda la das, todo declarado con versos numerosos y elegantes vida. Porque ¿qué dirian y harian las otras naciones de y de hermosas y claras sentencias esmaltado por donde gentiles, entre las cuales no pocas constantemente desmas tenazmente á la memoria se pega, la ignorancia de echaron esta torpeza en tanto grado, que juzgaron no las cuales es mucho mas provechosa ? Los movimien- poder sufrir en sus repúblicas tales espectáculos y juetos deshonestos de los farsantes y los meneos y voces gos sin grave delito suyo y grande peligro de las costiernas y quebradas, con las cuales imitan y ponen de- tumbres y de la república ? Esto pues prelendemos eu• señar, que la libertad del teatro es una peste gravísi- aquellos tambien se pretende deleitar el pueblo. Los .

ma de las costumbres cristianas, y que acarrea al nom- juegos, en latin llamados ludi , fueron inventados bre cristiano gravísima afrenta. Pluguiese á Dios que primeramente de los lidios, provincia de Asía la Menuestras palabras fuesen iguales al argumento que se nor, de donde esta voz se derivó, como lo afirman Tertrata, para que cuantas son las fuerzas de la verdad, tuliano en el libro de Espectáculos , cap. 5, Isidoro , litanto por nuestra diligencia se mostrasen y sé entendiese bro vue de las Etimologias, cap. 16; y dellos lo tomalo que esto importa; y no hay por qué perder la esperan- ron otros como cosa que no tiene duda; antes Nonio Marza del buen succeso, dado que el caudal y erudiciun sea celo, de parecer de Varron, siente que la palabra latina pequeña, y que á esta pretension nuestra , demás de lo ludii, que significa los que hacen los juegos, es como dicho, dos dificultades se oponen á manera de cierto si dijésemos lidii, á los cuales Livio en la Década 6, libestion; la muchiedumbre de los que pecan y la auctori- bro vi, llama ludiones. La misma derivacion desta voz dad de aquellos que dan favorá esta vanidad. Excusa sue- toca Valerio Máximo, lib. 11, cap. 1.', donde tracta de le ser de la locura la muchedumbre de los locos, y por la costumbre de los juegos; y pasando adelante, los eseste lítulo tambien es perversa nuestra naturaleza que pectáculos generalmente se pueden dividir en escénicos favorece á sus apetitos y cobdicias, y cierra los ojos y gimuicos. En los escénicos se comprehenden las copor no ver su fealdad y la divina claridad que por los medias y tragedias, mimos, pantomimos, archimimos, ojos se entra; demás desto, no se quiere apartar fácil con toda la demnás jarcia de representantes, los cuales mente de aquellas cosas que traen consigo deleite, del en lalin se llamaron histriones de Histria, provincia de cual naturalmente somos muy amadores, principal- donde primeramente fueron traidos á Roma, de los mente si con velo de provecho y de honestidad se pro- cuales no consla si solamente representasen callando pone, que es aun mayor miseria. Ciega ciertamente la con meneos y movimiento del cuerpo, pues muchos mala costumbre los ojos, y lo que á cada paso se hace, les quitan las palabras dándoles meneos deshonestisiprocuran algunos defenderlo, amigos de la libertad y mos, de los cuales parece que liabla Casiodoro en el defensores della, grandes por cierto teólogos, como lib. iv de las Epistolas. En la epist. 1.*á Simaco, donde cosa conforme á derecho y equidad, usando mal del hablando del teatro, á estos, dice, se añaden las manos ocio y de las letras, á los cuales fácil cosa es impug. muy parleras de las orquestas, los dedos habladores y el narlos con el testimonio y auctoridad de los antiguos callar que da voces, la representacion callada y sin pateólogos, que jo discrepan en esta parte, de los cuales labras. Pero Celio, en el lib. vii, cap. 5.°, á Polo histrion, no creo se querrán a parlar los teólogos de nuestra edad. da voz y lágrimas cuando en lugar de los huesos de Todos estos trampantojos y aparieucias de verdad es Oreste sacó en brazos la urna de su hijo poco antes dirazon que los descubramos. Sanar la locura de la mu- funto, sacada entonces del sepulcro, en lo cual no me chedumbre será mas dificultoso si no ayuda la públic parece que hay mucho que reparar, ora sintamos de ca auctoridad de aquellos a quien esto loca , conviene -la una ó de la otra manera, pues extendida la significaá saber, los que gobiernan. A lo menos esto se sacará ciou de aquella voz. , entiendo se llamaban histriones, de nuestro trabajo, que de aqui adelante á los teatros ansi los que con voz como los que con meneos del donde se tractan cosas deshonestas vayan los que fue- cuerpo imitaban a las mujeres deshonestas ó personas de ren, y no de otra manera que á los bodegones á burtar olra suerte; lo cual entiendo tambien aconteció en la ó matar, 6 á las casas públicas de las malas mujeres, el voz de mimo, usada de los griegos. A la escena ó teacual será fructo muy grande de nuestro trabajo, porque tro pertenecian los timelicos, de los cuales bay mucha conocida y descubierta la perversidad, no faltarán algu- mencion en las leyes de los emperadores, código de nos que se aparten del pecado, teniendo en mas su Teodosio De scenicis, los cuales ayudabaná la represensalvacion que la torpeza del deleite, y no querrán á ojos tacion con el canto, vigüelas, danzas y otros movivistas correr a la muerte loca , arrebatada y miserable- mienlos, á los cuales con razon podremos llamar commente.

pañeros teatrales, porque la voz de escénicos es mas uniCAPITULO II.

versal y comprehende todos los representantes, los mi

mos, los histriones y los timelicos. En los juegos gimniVarios géneros de espectáculos.

cos pondria yo y comprehenderia los que llamaban antiHabiendo pues tomado este asumplo de refrenar la guamente agones, luchadores, corredores, cocheros, y mala y deshonesta licencia de los juegos públicos que los que apuñeándose, tirando ó saltando contendian, á se llaman espectáculos, parecióme ser conveniente los cuales pertenecen aquellos cuatro géneros de certáprimeramente declarar en breve que cosa sea espectá- menes en tanta manera celebrados pof los escriptores culo y de cuán varios géneros de espectáculos usasen griegos, conviene á saber, los olimpios, a los cuales en antiguamente. Espectáculo no es otra cosa sino un jue- Roma responden los capitolinos, los istmios, los fitios, los go instituido públicamente para deleitar el pueblo; nerneos, comprehendidos en aquel epígramma griego: porque, dado que algunos juegos se instituyen y orde

CUATRO SON LOS CERTÁNENES EN GRECIA, CUATRO SACRADOS, nan á mostrar la valentía ó para ejercitar las fuerzas,

LOS DOS AMORTALES Y LOS DOS AIN HORTALES. conviene á saber, en los que se contendia de las fuerzas JÚPITER , APPOLO, PALEMON Y ARCHEMORO, PREMIOS DELLOS, y valentía, ó tambien se ordenan á la ganancia , en

AZEBUCHE, MANZANO, APIO, PINO.

Cierto Terluliano en el libro de Espectáculos divide los | tada la escena, mas largo que ancho; en su plaza cerrajuegos en los circenses, escénicos, agones y los juegos de da por todas partes era la pelea, y los agones primeralos gladiatores, ycon 'Tertuliano, conformándose Isidoro mente fueron instituidos en honra de los muertos, en el lugar citado de suso, distinguió los juegos en cuatro cuyas ánimas creian haberse de aplacar con sangre géneros, tomados de los lugares en que se hacian, di- humana, como lo dice Tertuliano, cap. 10; por donde ciendo el juego ó es gimnico ó circense ó gladiatorio en las obsequias de sus muertos sacrificaban hombres ó escénico. En el gimnasio, del cual son dichos los jue

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presos en la guerra , ó comprados á dinero; demás gos gimnicos, conlendian entre sí los mancebos sallan- desto, eran dedicados á Saturno, y decíanse tambien do, corriendo, luchando; en summa, el debate y pelea cazas ó oficios , conviene á saber, hechos á los muerera de la grandeza y gloria de las fuerzas; llamábase Los, y en lalin se llamaban munera. Lactancio en el gimnasio porque en él por la mayor parte peleaban lugar ya citado. En el teatro se hacian los juegos escédesnudos, de donde esta misma voz de gimnasio, por- nicos, conviene á saber , representaciones dedicadas que en él se ejercitaban los mancebos, se ha extendido á á Vénus, como lo dice Salviano; Lactancio, á Baco. significar otros lugares donde las otras artes, principal- Los atribuye á entrambos Tertuliano, y no es maravimente las liberales, se ejercitan, por donde los gimna- la por andar muy juntos el uno y el otro deleite; y es sios eran consagrados á la diosa Minerva, como lo dice cierto que toda deshonestidad torpe y fea en aquellos Salviano en el lib. vi de Providencia, por estar per- lugares se ejercitaba , y el mismo Pompeyo Magno, suadidos que aquella Diosa era la protectora de las ara el priinero que edificó en Roma teatro estable y de pietes. Los juegos circenses eran aquellos en los cuales dra, edifico pegarlo un templo de Vénus, cubriendo los caballos uncidos de dos en dos, á imitacion de la y disimulando la torpeza con pretexto de religion, lo luna , ó de cuatro en cuatro, á imitacion del sol , co- cual en otro lugar se declara mas copiosainente. mo lo dice Casiodoro en el lib. iv, epist. 51, eran incitados á la carrera, los cuales saliendo del puesto, que

CAPITULO III. llamaban cárcel, corriendo al derredor de las metas, con

La fábrica del teatro y del circo. tendian sobre la ligereza de los caballos y la destreza de los cocheros. El circo y los juegos circenses se dije- Qué forma de edificio fuese la del teatro y del circo ron de Circe, la cual fingian ser hija del sol (Tertulia- me pareció declarar en breve para que se tenga alguna no, cap. 4 de los Espectáculos), y fué la primera que noticia della cuando fuere necesario uombrarlos, lo cual instituyó aquellos juegos en honra de su padre. Pero por fuerza ha de suceder muchas veces en esta disputa: Marco Varron, en el lib. iv, piensa haberse llamado ansi tratando del teatro se tratará tambien del apfileatro porque la pompa andaba cerca y al rededor de las me- por ser la fábrica casi la misma. Viniendo al propósito, el tas y tambien de la misma manera corrian; lo uno y lo teatro era de forma circular, menos solamente la cuarotro juntó san Isidoro. Demás desto , en medio de las la parte del círculo entero donde se levantaba la escemetas se levantaba un obelisco á manera de saeta, adel- na, la cual abrazaban los dos brazos del teatro, haciengazando la punta y rematado en un globo puesto en do coino frente á toda la obra puesta á los ojos de todos jo masalto á manera de llama que representaba el sol, al los que en el teatro estaban, la cual se dividia en la cual estaba consagrado el circo. Los mismos juegos escena, que era como tienda ó cámara, de donde salian circenses eran dedicados á Caslor y Pollux, á los cuales los representantes, y el proscenio ó púlpito, que era cohaber dado Mercurio los caballos enseñan las historias; mo tablado, donde las representaciones se hacian, y la así debes emendar la letra de Isidoro, por lo cual Ter- orchestra mas abajo, la cual servia á los danzantes, latuliano dice por esta causa el mismo circo era de fi- do que san Isidoro en el lib. xvni de las Etimologias, gura oval, y bolas en forma de huevos remataban lo cap. 44, del púlpito y la orchestra hace una misma mas alto de las metas, por haber nacido estos dioses de cosa, y no hay duda sino que estos nombres, por el abuso un huevo, como predicaba la gentilidad fabulosa. A de los que escriben, muchas veces se confunden, extenNeptuno tambien eran dedicados los dichos juegos, co- diéndolos 'á significar cosas diferentes. De dos teatros, mo se saca de Lactancio, lib. vi, cap. 20, y de Salvia- quitada la escena y ensanchados los lados, se componia no, por tenerle los antiguos por abogado de los caballos. el anfitealro, que era como dos teatros juntados en Demás desto, Marliano, lib. iv, cap. 10, de Ovidio uno ó dos visorios, como los llama Casiodoro, lib. v, episy de Cornelio Tácito saca que los dichos juegos eran Lola 42, mas largo que ancho y de figura oval y cierta tambien consagrados á la diosa Céres; pero no declara rotundidad prolija, como la llama el mesmo auctor. Que la causa desto; del circo y de su edificio en el capítu- muchos teatros de madera y hechos á tiempo haya halo siguiente se hablará mas largo; ahora pasemos á los bido en Roma como aquel decurion versátil y

maraviotros géneros de juegos. Los gladiatores peleaban en el Hoso de que Plinio liabla en el lib. xxvi, cap. 15, se anfiteatro ó entre sí ó con las bestias; algunas veces puede creer; mas el primer anfiteatro de piedra se hizo tambien las fieras peleaban unas con otras; el tea- en Roma en el Campo Marcio, año de la fundacion de tro tenia figura de medio círculo, puesto en la fren- Roma de 725, á costa de Estalilio Tauro y á persuasion te la escena ó tablado donde los juegos se hacian; el de Octaviano Augusto, del cual una grande parte se ve apliteatro estaba compuesto coino de dos teatros, qui- cerca de la iglesia de Sancta Cruz en Jerusalem á los mis,

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mos muros de la ciudad; porque el otro ansiteatro no- | jo de los escalones; rematábase toda la obra en un porbilísimo en medio de la ciudad por haberse quemado tal con sus verjas y cubierlo en lo mas alto, desde donel priinero, Augusto le trazo y determinó que se hicie- de el pueblo y las mujeres miraban ó estando en pié ó se; Vespasiano, como lo dice Suetonio en su vida, ca- asentados en sus sillas; hubia demás desto velos para pítulo 9, le fabricó; pero la gloria de haberse acabado y el sol y ciertos ingenios de madera, que se encogian y so dedicado ia obra, á Tito su hijo se dió, no á Domicia- extendian para otros efectos, y como yo creo, para tenno como el vulgo siente, y ansi se han de entender los der sobre ellos los toldos, y estaban fijados en lo mas versos de Marcial en loa de aquella obra, lib. 1. La for- alto del edificio; habia tambien ciertos agujeros á mama deste anliteatro quiero declarar, porque á su seme- nera de caños, como se ve hoy en la juntura de las piejanza los mas de los otros leatros y anliteatros que en dras en Roma , por ventura para orinar la gente ó para Jas otras ciudades se veian se edificaron, mudadas po- efecto que por ellos se colase el agua que lloviese; el cas cosas; y primeramente llamábase arena, por la que corredor donde estaba el senado se llamaba orchestra, comunmente se solia echar para comodidad de los que tomando el nombre de la que en la escena y teatro habia; peleaban, y tambien se decia cavea en latin por ser el el lugar donde estaban los caballeros llamábase equeslugar cóncavo, levantándose las paredes de todas par- tria, donde el pueblo, popularia. Hasta aquí hemostotes tan allas , que apenas podian llegar los ojos, y tain-mado lo que se ha dicho de Justo Lipsio en el libro del bien porque, como dice Marco Varron, lib. iv, eu tas Anfiteatro, muladas algunas cosas; lo que se dirá del casas se llamaba cavum la parte que en melio de las circo va tomado de Tertuliano y de Casiodoro, lib. iii, paredes se deja para comun uso de todos, el cual, si es- epist. 50, de san Isidoro, y de otros : dos circos hubo taba lechado, sellamaba testudo, si descubierto para re- en Roma, el uno llamado Flamminio, del cual ningunas cebir la luz, impluvio ó palio; desta manera entiendo yo ciertas ruinas se señalan en Roma, el otro llamado Másilas palabras de Varron. La anchura era tan grande, que mo, situado en el valle, para que á tan grande edificio cabiau ochenta y siete milhombres, como lo afirina Vic- hiciesen estribo los montes Aventino y Palatino, obra tor; si en pié ó asentados, no lo declara; en la plaza donde primeramente de Tarquino Prisco, como lo afirman peleaban estaba fabricado un altar de Júpiter Laciar, y Dionisio y Tito Livio; despues reedificado por César el por debajo iban las madres hechas para recebir las aguas Ditador, como lo dice Plinio , lib. xxxvi, cap. 15, en el y vaciullas, las cuales se recogian de la lluvia ; en torno mesmo lugar y sitio, de lres estadios en largo, de unoen de la obra y por adentro estaba un portal con muchas ancho, dado que con los edificios anejos era de cuatro puertas, por donde las sieras ó los gladiatores saliun; so- bigadas, cabia ducientos y sescuta mil hombres, asenlabre el portal estaba una corniz á manera de ala ó de dos; inmensa por cierto grandeza. Dionisio dice ciento lejaroz con un corredor , desde el cual los senadores y y cincuenta mil; estaba toda la obra fuera de las puertas, los principes miraban , con sus barandas ó rejas. Para cercada y como sustentada de portales, cuya bóveda mayor seguridad una fosa algunas veces se añadlia al era desigual, sustentada en coluinnas de madera , que pié de la obra llena de agua para detener y apartar á bacian como tres naves; la mas alta era la de mas asuelas bestias fieras; sobre el corredor iban subiendo es- ra; y fuera destos portales habia otro pegado por decalones mas anchos que allos, y esto para que cupiesen fuera , de bóveda igual, donde habia diversas oficinas los pies de los de arriba, sin perjuicio de los que en el mes- en lo bajo y encima cámaras, por las cuales los que mo esculon estaban asentados;yá cierto intervalo y dis- venian al espectáculo subian y entraban a los escalones tancia entre estos escalones habia tres como cintas, que del circo y estaban compuestos en esta forma: Subre ceñian toda la obra, por lo cual les llamaron balteos, el portal de dentro, en lo mas bajo, habia un corredor praecintiones y perisomata, conviene á saber, fabrica- con sus verjas de la manera que en el anfiteatro queda dos á la manera del primer corredor mas altos y mas dichio; despues por su órden se levantaban los escalones anclios que los demás escaloncs , al pié de las cuales para sentarse con sus vomitorios, y el portal superior, habia ciertos tránsitos, que llamaban vias, por las cuales remate de toda la obra, de donde miraba el pueblo; las se pasaba de un lugar a otro. Ansi entiendo á Tertuliano, cintas ó balteos con sus vias no hallo que estuviesen cuando en el cap. 3.° dice llamaban vias los quicios de en el circo; pero si bien una fosa llena de agua de diez los balteos al derredor y lo que se sigue; y las diferencias piés; por de dentro habia tambien doce puertas a la parte de los populares hácia abajo base de referir á ciertas es- del norte, las cuales con cierto artificio todas juntas se caleras menores, por las cuales, coino yo creo, abrian, y tenian ciertas almenas encima á manera de una cinta se bajaba hiácia á la otra , y los intervalos e muralla, por donde se decia que iban á la villa los que espacios que habia entre estas escaleras se llamaban iban al circo, como lo dice Varron en el lib. iv. Ausocúneos, por ser bácia abajo de figura mas angosta, los nio en la epist. 5.", da á entender que eran trece las cuales cúneos solian señalar y repartir entre diversas puertas del circo, pues habiendo hablado de muchas maneras de personas, como caballeros, tribunos, sol- cosas que se ven en número senario, añade estas paladados, de donde mirasen los juegos; demás desto, en la bras : Cuantas puertas reclinantes por una parte abre misma frente de aquellas cintas habia ciertas porteci- el circo, excepto lo que está á la mitad del estadio. cus pequeñas, llamadas vomitoria, porque por ellas en- Junto á las puertas estaban las cárceles, que era el puestraba y salia la gente por las bóvedas que estaban deba- to donde salian los caballeros y los carros, habiéndoles liccho señal con un mante!, el cual tambien cuando le y la gente popular que remataba la procesion, con la cual colgaban y extendian á la manera que entre nosotros habiendo rodeado las metas y hecho nuevos sacrificios, las banderas de infantería, se daba a entender al pueblo todos se iban a sentar, cada cual segun el grado y digque habia de haber juegos circenses. Deslas partes y nidad que tenian. Luego despues desto, dada la seūnl, obras estaba rodeado todo el edificio; verdad es que corrian con earros de dos ó de cuatro caballos, algunas en meilio de todo el espacio ó estadio por el luengo le- veces de tres ó de seis, como se entiende de Casiodonia otros ornamentos, los cuales ninguno mejor que ro y de san Isidoro; iban delante caballos solos, en los Tertuliano los señaló en el libro de Espectáculos, ca- cuales los ministros de aquellos juegos daban á entenpítulo 4. En primer lugar, de cada parte habia tres me- der acercarse el tiempo dellos, los cuales con maravitas, por todas seis; Casiodoro dice siete, por ventura llosa ligereza y grande maravilla de los que lo vian salcontando el obelisco que estaba situado en medio de las taban del suelo en los caballos, ó de un caballo se pametas; terminábase cada una dellas en un globo de for- saban en otro, por donde eran llamados saltadores: alma oval, y llamábanse los huevos de los Castores, á los gunas veces tambien hombres á pié en el circo conlencuales eran dedicados los juegos circenses, como queda dian sobre quién eran mas ligeros, corriendo derecha arriba dicho. Alderredor de las metas corrian los caba- mente de oriente á poniente, como lo dice san Isidoro, llos y se hacia la procesion; en medio del espacio esta- lo cual no sé cómo se pudiese hacer dentro del circo ba un obelisco consagrado al sol, de letras egipcíacas, es- máximo corriendo el edificio de septentrion à medio. culpido, luengo ciento ytreinta piés, con un globo porre- día, como arriba se ha dado á entender. Desta manera mate en forma de llama, como dice san Isidoro; y junto iban al circo y en él se celebraban los juegos llamados á él una capilla del sol, en cuyo caballete estaba la efi- circenses. El aparato con que se iba al anfiteatro no lo gie del mismo sol, juzgando no deben consagrar debajo hallo escripto; pero que fuese principal la nobleza y cade techo al que tienen descubierto. Demás desto, ha- lidad de los juegos lo dan á entender, demnás desto, bia otro obelisco menor consagrado á la luna, como las ceremonias que en los juegos teatrales se hacian; dice Casiodoro, luengo ochenta y ocho piés; habia tam- porque, hechos los sacrificios en el templo y celebradas bien otros ornamentos, una capilla de Vénus Murtia las exequias de algun difunto, como lo da á entender antes de las primeras metas, altares consagrados á mu- Tertuliano en el cap. 10, entre las flautas y las trompechos dioses, y en particular junto a las metas un altar tasiba la procesion de los que presentes estaban al tcadel dios Conso debajo de tierra , dando á entender que tro, llevando los capitanes de toda la compañía el delos consejos, de los cuales era abogado, se deben en- signador y el aruspice ó adivino con sus litores ó macocubrir. De Conso los juegos circenses se llamaban con- ros, lo cual da á entender Plauto en cierto prólogo. Cuál sualia , y no era razon que Conso, que era el mesmo fuese el oficio delarúspice en aquellos juegos y exeque Neptuno , como lo dice Tertuliano en el cap. 5.o quias no lo alcanzó bien; y por ventura era su oficio de los Espectáculos , faltase entre los otros dioses, adevinar que el muerto era ido al cielo; ó en Tertuliasiéndole a él dedicado todo aquel aparato de los juegos. no en lugar de aruspice se ha de leer auspice, que era Hahia tambien varias columnas y la gran madre de los como el padrino y presidente en toda aquella ceremodioses. Con qué órden cada una destas cosas, no hay nia y honras que se hacian; ó era costumbre que para para que las queramos adevinar; las imágenes de los del- hacer aquellos juegos se usasen agüeros, que era el fines al borde del euripo entiendo estaban entalladas, oficio del arúspice. El designador muchos entienden que pues Casiodoro dice el euripo representa la imágen del era el maestro y presidente de los juegos; solo Justo mar vedriado, donde allí los delfines marinos andan Lipsio en el Anfiteatro contradice á este parecer, juzontre las aguas, si ya no quisiésemos decir que verda- gando que el designador era el que distribuia los lugaderos delfines andaban nadando en el euripo ó fosa. No res á los que concurrian, al cual Marcial llama locario; mas de la fábrica del circo; vengamos al aparato y pero maravillome que persona tan erudita no mirase pompa con que iban á aquellos juegos, de los allares y en Ulpiano, ley 4.", de aquellos que se notan de infamia, del templo. Habiendo ofrecido sacrificios, se iba a los llamarse designadores aquellos a los que los griegos llajuegos circenses cubriendo, conviene á saber, aquella man brabeutas, la cual voz sin duda significa el maeslocura con velo de religion , para pecar con mayor litro de los juegos que daba los premios á los vencedores. bertad. Iban delante los simulacros imágenes de los Las mesmas palabras de Ulpiano son estas: los designadioses, que llevaban a la manera que nosotros las cruces dores, á los cuales los griezos llaman brabeutas, no hay pendouses, como Lilio Giraldo lo trae de Plutarco en cer arte ridícula lo prueba Celso, porque no ejercitan cl Sintagma de los dioses gentílicos; seguíanse las an- arte, sino ministerio, y sin duda el tal lugar hoy por no das donde llevaban las estatuas de los dioses ó sus re. pequeño beneficio le suele el principe dar. Habíaseme liquias hombres con coronas en las cabezas; coronas, pasado de la memoria que los que corrian en el circo dice Tertuliano en el libro de Corona militis, toman se distinguian con color y librea; los unos de verde, los para llevar las andas con vestiduras y ropas rozagantes. otros de azul, como dice Casiodoro, Tertuliano pone Seguíanse los carros para los varones, y carrozas para cuatro, los dos ya dichos y el blanco y el rojo; pero la las mujeres nobles ; diversos colegios ó compañías de concordia es fácil de san Isidoro, porque los cocheros la ciudud, sacerdotes ó agoreros, magistrados, artifices solo de los dos primeros colores usaban. Los caballos M-11.

de la

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