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bamos para la guerra , y no abramos la puerta á los zado de las muertes que por la destemplanza del cielo vicios y cobardia, enemigos muy mas peligrosos y gra- comenzaban, fué forzado tornarse á embarcar, habienves, lo cual si en España se ha hecho los años pasados, do sido mayor el daño que recibió que el que hizo; y es razon con tiempo considerallo. Gozamos sin duda últimamente, afligida y destrozada su armada, segun mucho ha de gran paz, dado que alguna vez ha sido dicen, se volvió a su tierra. Qué fin haya de tener esta turbada ligeramente, yesto por beneficio del cielo y pro- ! guerra no se sabe; hasta agora grandes han sido las videncia de nuestros reyes don Fernando, don Carlos; · pérdidas y mayor la afrenta; muchas naves cargadas don Felipe. Muchas provincias y gentes han sido subje- i de mercaduría y de oro nos lian tomado éstos años; tadas por su mandado , y las armas de los españoles, no muchos de los nuestros han sido muertos ó cautivos. conocidas antes, han alcanzado grande gloria; muchas No quiero referir la muerte del rey don Sebastian en riquezas con el trato de las Indias y navegaciones de Africa y la pérdida de su ejército tan fresca, que apecada año se han traido; oro, plata y piedras preciosas, nas se ha secado la sangre. Culpa fué esta de un prínsin número y sin medida; pero los mesmos hemos sido | cipe atrevido, y que parece nació para destruicion de derribados de los vicios domésticos. La glotonería, lu- su patria y reino. Verdad es eslo; pero desventura cojuria, pereza y deleites de todas maneras nos han en- | mun sué á toda España , muestra de la vuelta que la forflaquecido y subjetado a las injurias de aquellos que tem- tuna hace, ó por mejor decir, de la ira de Dios contra blaban antes el nombre de España; por ventura, si no nuestras maldades; y es justo temer no estén aparejapos tuvieran derribados los vicios y pereza įhubiérase dos mayores males, pues despues del castigo no nos lieatrevido el cosario, cuyo nombre tengo vergüenza de mos mejorado. Las comidas delicadas y el vestido ha esreferir, á liacernos en tan pocos años tantas veces guer- | tragado las costumbres en tanta manera, que mas so ra y alegrarse en puestros males una y segunda y ter gasta hoy en una ciudad de golosinas, confituras y mas cera vez? Habiendo navegado esos anchísimos mares cantidad de azúcar que en toda España en tiempo de allánticos, el del Norte y el del Sur, acometió con feliz nuestros padres. ¡Cuánta seda, Dios poderoso, se gasta! suceso y grande atrevimiento las riberas de las Indias, | Mas pulidos andan el dia de hoy y con vestidos mas al mediodía y al septentrion; y habiendo robado y sa | arreados y costosos los carniceros, los sastres y zapaqueado todo lo que pudo, ¿cuán gran suma de oro ;olteros que en otros tiempos las cabezas y principales vergüenza nuestra I llevó á su tierra ? Destos principios de las ciudades; por ventura, despues á lo menos desha venido á tan grande atrevimiento, que haciendo tos trabajos ¿hase proveido á este desórden y desverguerra , abiertamente ha acometido los lugares maríti güenza? ¿Por ventura hanse hecho algunas pregmátimos de España: estando nosotros descuidados (pena es cas sobre los gastos como se bacian antiguamente? decillo), poco faltó que no se apoderase de Cádiz. Para Por ventura hase puesto tasa y término á la lujuria y vengar esta injuria por no ser justo susrirla, lomadas alregalo? Dirás: las rentas reales, si esto se hiciese, paal fin las armas, nuestra armada, queriendo acometer á decerian y se disminuirian en gran manera, como sean Ingalaterra, sin ningun provecho se anegó ó pereció en vecesarios nuevos y grandes gastos para la guerra y pågran parte por poco saber de los nuestros ó por indus ra vengar las injurias. ¿Qué rentas me cuentas tú á mí? tria de los enemigos, ó lo que mas creo, por haber Dios Por ventura ; puede haber mayor socorro que el que querido por tal manera castigar nuestros pecados. Con consiste en la bondad de los ciudadanos y en su modesgrande por cierto afrenta de nuestra nacion y gran tia , mas cierta renta que la riqueza de los particulares, baldon se ha recebido llaga, la cual no se curará en quitado el demasiado gasto? Pocos soldados con pecho muchos años. Habiendo recebido tan gran pérdida y | fuerte, templados con el coiner y vestir , serán mas á siendo muerta la flor de los soldados, destrozada el ar propósito para vencer y vengar las injurias que muchos, mada, el enemigo hecho mas insolente y determinado mancos en el deleite, ataviados y delicados. Demás du seguir la fortuna favorable, trató de adquirir nuevos desto, el uso de las armas se ha dejado; si por descuido reinos en España, lo que no era dificultoso estando de los que gobiernan ó negligencia de la juventud, no nosotros tan descuidados; y habiendo en Galicia aco lo sabria decir, en gran perjuicio ciertamente de la reinctido á la Coruña y casi tomádola , desembarcando en pública y de las costumbres, mayor peligro, y no es Porlugal, llegó armado y cspantoso hasta los mismos maravilla, porque habiendo cesado los ejercicios miliarrabales y muros de la ciudad de Lisboa, con cierta tares, yel pueblo, á ejemplo de los mayores, estando deesperanza de tomar sin sangre aquella nobilísima ciu bilitado con vino y convites, dado al juego, danzas y dad, y por esta manera restituir á don Antonio, dester amores, no liay armas algunas, á lo menos, en lo interado, el cual se llama rey de Portugal, en el imperio y rior de España; y si algunas hay, comidas del polvo y del grandeza de sus antepasados. Y saliera por ventura ! orin, sin provecho por la antigüedad, pocas ballestas y con su intento si los sanctos patrones de aquel reino, arcabuces : hase tenido por de mayor momento que no desamparado, sin fuerzas , sin presidios bastantes y sin se maten ciervos y conejos que acostumbrar al pueblo prudencia no le hubieran sustentado. Porque el ene á los ejercicios de guerra. Algun mayor cuidado ha liamigo, por no sucedelle las cosas al principio como pen- bido en criar caballos, pero muy pequeño si se mira la saba , cerrándose nuestros soldados dentro de los mu- | importancia del negocio, y mas apuestos que suertes, ros, volviendo alrás por falta de mantenimiento y for- | por donde no podrán sufrir el sol ni el polvo y peso de las armas; tan delicados y regalados son. A lo menos | vante y septentrion de herejes, y el Turco, que con su hay ciudades fortificadas, muchas fortalezas edifica- poder no está muy lejos, quitar las ayudas y fuerzas por das en toda la provincia, con las cuales, aun des- | medio ligero y cuidado de algun alboroto interior, ¿qué pues de vencidos, podrémos sufrir mucho tiempo el otra cosa es sino loca y desvergonzadamente hacer cerco y detener al soberbio enemigo. Miserable cosa traicion a la república, y con recatos sin propósito poes referir lo que es muy verdadero; sacadas las fron ner en peligro la patria y la sagrada religion que proteras y marinas, las cuales, si están bastantemente fesamos? No mancando los ciudadanos, sino manteniénfortificadas, los peligros presentes lo han mostrado, no dolos en virlud y ejercitándolos, se ha de procurar la se hallará lugar alguno fortificado, antes á cada paso paz y salud comun. Digo pues que la juventud se de las murallas caidas por el suelo con la vejez, sin algun be ejercitar ansi en otras artes como principalmente cuidado de reparallas; y no es maravilla por ser cosa en las militares, y reduciéndolos á la templanza antipropia de los hombres gobernarse mas por necesidad gua, hacer que se moderen en comidas y vestidos, ansi que por prudencia, y mas en España; como si en nii con la buena educacion desde su tierna edad, coino con gun tiempo lobiese de haber alguna mudanza , así dor- leyes graves y severas. Deseo que á las mercaderías, mimos á sueño suello. No me parece era diferente el en cuanto fuere posible, no se les de entrada , las cuaestado de las cosas en tiempo del rey don Rodrigo, les tienen gran fuerza con el demasiado regalo para cuando toda España fué vencida y subjetada por los mo ablandar los ánimos y inaucar los cuerpos , porque del ros; tambien estaban las murallas abatidas, sin solda ocio y deleites nacen todos los vicios, pero principaldos , caballos y armas, y las que habia , por consejo de mente dos, lujuria y desacato, de los cuales se añadirá traidores, se liabian enviado á las fronteras de Africa y alguna cosa si por ventura por el peligro se despertade Francia, donde tambien poseian los reyes godos sen aquellos á quien esto toca. Verdad es que cuando la grande parte. No bastan las fuerzas de fuera cuando lo divina venganza se apresura y no quiere se quile su interior está flaco; pero volviendo al propósito, por fuerza falta el entendimiento, así á los ciudadanos coventura įtantas desgracias y pérdidas han despertado mo á los que gobiernan, para que no vean la luz que se y hecho mas diligentes á los nuestros ? Por ventura les presenta, lo cual temo no vos acaezca, pues veo ¿fortifícanse los castillos y ciudades? Por ventura que con los trabajos no se desminuyen las maldades y ¿búscanse buenos caballos y cómpranse? ¿Hay nuevas abusos, antes se aumentan; ni los particulares se han arinerías en los lugares para forjar toda suerte de ar mejorado , y como ninguno quiera perccer, todos á pormas ofensivas? ¿Ejercilanse los mozos, como era ra sía hacen por donile perezcan. ¡Oh torpe'y miserable zon, en luchar, pelear y saltear á pié y á caballo, sin ar estado de nuestra vida! Cuánto haya crecido la torpeza, mas y cubiertos de hierro, de cuya torpeza ninguna bastante muestra es que no se contenta de estar esconmaña y destreza estos dias han dado muestra, cuando dida, si no con la abundancia sale en público: en las para habiendo mandado a los señores que cada uno confor ticulares casas, en los campos, por las calles no virán me á su renta acudiesen con cierto número de caballos, otra cosa sino alabanzas de Vénus y sus hazałas. Anni se hallaron armas en el reino, ni aun sin armas á pe- / tigua vergüenza y insamia es esta; pero nuevamente se nas se podian tener á caballo los soldados? ¡Cuál ayuda hacen torpes espectáculos con grande concurso y aplauy cuán buena, Dios poderoso ! Para tiempo de adver so del pueblo; inventanse tonadas deshonestas y malas, sidad, cosa de risa y de vergüenza; por ventura, á lo ayudándolas con los mencos del cuerpo, con los cuales menos, los premios militares y las honras debidas á la lo que lorpemente se hace en el relrele y aun en el burvirtud, ¿danse á los soldados para despertar á otros á del, todo se pone delante de los ojos y orejas de la mula misma profesion ? Pues la honra y provecho sustenta chedumbre. ¡Oh afrenta digna de todo castigo! En las arles; y no antes, aun despues del peligro y pérdi tanto grado hemos pospuesto la vergüenza, y nos hedas, se emplean en hombres delicados que siguen la mos olvidado en tanta manera de la honestidad y decorte, los cuales nunca han visto enemigo ni vestido cencia con estos ejercicios; pensamos que los mozos armas, ni aun saben los nombres de la milicia ni qué co se han de bacer fuertes soldados mancados con el desa sean reales. Peligrosa cosa es tocar con la pluma y | leite, sin cuidado alguno de la honestidad y modestia, punzar todas las llagas de la república; pero en enfer- corrompidos en el uso de la lujuria. No son los trabamedad vieja cualquier remedio se ha de intentar. Dirás: jos de la guerra ni las victorias para hombres regalados, procúrase la quietud de la república quilando con las criados en la sombra; con frio y calor se han de curtir armas el poder alborotarse. Muy bien se dice esto si los que han de ser buenos soldados. El rey don Alonso el la lealtad de los españoles para con sus reyes no fuera Sexto, despues que ganó á Toledo y siendo ya viejo, tan conocida, que es la mayor defensa que puede lia mandó que en todo el reino se derribasen los baños, ber. Con los forasterosque rehusan el imperio y obedien por haber entendido que con su'regalo y calor se pera cia, y de cuya lealtad se dubda se usan de semejantes dian y ensaquecian las fuerzas, y que esto habia sido artes para mantenellos en paz; á los siervos se quitan causa de haber perdido algunas batallas despues do las armas, las cuales se dan á los hijos por el amor que tantas victorias como habia ganado; y ¿no habrá entre tienen naturalmente. Porque estando cercados de tara nosotros cuidado de cómo se crian los mozos y en qué das partes de enemigos, á mediodía de los moros, ák- ejercicios y tralos se ocupan? Pero lodas estas cosas se podian desimular , dado que por sí mismas son feas y cierta que esta torpeza se usa entre nosotros? La púperjudiciales, si perdonasen á la religion y á los tem blica corrupcion de las costumbres se suele rematar plos consagrados. ¿Creerán esto los venideros? Cierto en menosprecio de Dios, en herejías; por estos pasos los extranjeros lo oirán de buena gana que en España, se va al profundo. Demás desto, los templos se ensudonde está el albergo de la santidad y la fuerza de la cian en conversaciones torpísimas de mujeres y mozos religion católica haya y se use tanta torpeza, que hayan con tanta libertad, que no basta diligencia alguna para entrado en los mesmos templos los cantos lacivos, los enfrenallos y para que no lo ensucien todo , á manera torpes espectáculos, los faranduleros públicos en com de puercos; dado que esta culpa es de los que gobierpañía de mujeres lorpísimas. ¡Ojalá pudiéramos negar nan, porque no lo harian si con -severidad pusiesen lo que no se puede decir sin vergüenza ! toda esta tor- cuidado en esto. La verdad es que muchos, como acaepeza haber entrado en los templos y haberse hecho | ce en lugares hediondos, con la costumbre no echan estos dias danzas en las procesiones, en las cuales el de ver este mal olor; y, guiados por la opinion del vulSanctísimo Sacramento se lleva por las calles y por los go, juzgan que estos deleites y libertad se pueden ydeben templos con lal sonada y tales meneos, cuales ninguna permitir al pueblo por donde ellos quieran; y dan favor persona honesta sufriera en el burdel. Por ventura ¿es à la torpeza de los otros, de la cual flojedad darán cuenta esto ser cristianos? Por ventura-¿pensamos desta ma á Dios vivos y muertos. Porque ¿qué se debe juzgar nera aplacar a Dios? Pues ora nos juntamos para pedir de las fiestas de los sanctos y de las honras que se les mercedes, ora para dar gracias por las recebidas, con la hacen, donde las hablas deshonestas, meneos y señas torpeza de que usamos ofendemos, y con nuevas mal lascivas ocupan todas las partes del templo, y de las dades, á Dios y á la majestad de la religion. Y ¿maravi cuales las personas honestas están forzadas á huir por llámonos que los santos desprecien nuestras peticiones no ensuciar sus ojos y sus orejas con tan grande aveniy que seamos vencidos por mar y por tierra los que po | da de maldad ? Estos son los males de la república y co antes domábamos el mundo? Y sin duda , me per llagas entre otras muchas; estos los escarnios de nuessuado que Dios de corazon aborrece y de todo punto tra religion , y los monstruos espantosos y afrentas de desecha lales juntas y festividades. Y ¿qué resta sino nuestra nacion, los cuales yo juzgo se deben con cuique, á ejemplo de la antigua Roma y de Egiplo, saque dado remediar si queremos sentir favorable a nuestro mos piulada de bulto la deshonestidad en procesion Señor. De otra suerte, yo-anuncio y afirmo que han como cosa perteneciente á la religion, segun que en de ser mayores las pérdidas que las de hasta aquí, y que algun tiempo lo hacian las mas honestas matronas en no habrá fia hasta despeñarnos de la cumbre donde Jas fiestas de Priapo? Porque ¿qué mas es pintalla que estábamos en grandes desventuras y servidumbre; todanzalla con la voz y con los meneos? De pequeños do lo cual está en nuestra mano el evitallo con la graprincipios se viene á esta locura. ¿Qué dirán los herencia de Dios; y que haya de ser así, aunque hablamos jes y qué harán, los cuales buscan cualquier ocasion desta manera, no tenemos del todo perdida la espepara morder nuestras cosas, cuando oyeren por cosa ranza.

FIN DEL TRATADO CONTRA LOS JUEGOS PÚBLICOS.

DEL REY

DE LA INSTITUCION REAL.

LIBRO PRIMERO.

PROLOGO

solo por sus grandes recuerdos religiosos, sino tamdirigido á Felipe III, rey católico de Españía.

bien por la majestad que le dan sus árboles seculares y

sobre todo la circunstancia de estar siluado en un Hay en los confines de los carpetanos, de los vecto lugar eminente, desde el cual puede abrazar la vista un nes y de la antigua Lusitania una ciudad noble y fa vastísimo horizonte. Perleneció, segun dicen, á los mosa, cuna de grandes ingenios, que Ptolemeo llama templarios, pero hoy no es mas que una abadía del arLíbora, Livio Ebora, los godos Elbora, y nosotros Tala zobispado de Toledo muy destruida y desierta, de la vera. Está sentada en un valle, de cuatro mil pasos de cual apenas quedan ya mas que las paredes y dos sepulanchura por aquella parte, y de mas algo mas arriba, cros de piedra, de antigua y desusada forma. No hay que cortan muchos rios de amenísimas riberas, entre en ella ni una pequeña capilla, falta que ignoramos á qué ellos el Tajo, célebre por sus brillantes arenas de oro, deba atribuirse, si ya no es á que hacia el septentrion, por su extenso cauce y por los muchísimos arroyos que debajo de aquel mismo templo, hay una muy losca y le dan tributo. Besan hácia el norte las aguas de este rudamente fabricada en una llanura circuida por todas rio las firmes murallas de aquel antiguo municipio, de partes de collados y plantada de añosas y robustísimas fendidas á trechos por numerosas y elevadas torres de encinas. Es esta humilde capilla, a pesar de lo pobre, imponente aspecto.

muy venerada de todos los pueblos del contorno, y mas Es indudablemente Talavera digna de grandes elo que todo notable por un jardin adjunto, donde brillan gios, tanto, que entre callar ó extenderse poco en ellos las aguas de una fuente inagotable bajo la sombra de creemos que, siéndoles deudores de la primera luz que castaños y nogales, ciruelos, morales y otros árboles vimos, nos conviene mas guardar silencio. Debemos, de que abundan aquel lugar y sus alrededores. No sin sin embargo, atendido nuestro actual propósito, añadir razon se ha creido que pudo ser tan deliciosa llanura que á no mucha distancia, en el camino de Avila ,. se consagrada á Diana, diosa tutelar de los bosques para levanta á manera de meta un cerro, separado de cuan los antiguos, opinion que nos permite hasta cierto tos le rodean, muy quebrado, de áspera y dificilísima punto seguir una inscripcion romana, concebida en pendiente y de unos cuatro mil pasos de circunferencia. estos términos: Está poblado de muchas aldeas, cubierto de bosques,

TOGOTI dotado de frescas y abundantes aguas, enriquecido con

L. VIBIUS

PRISCUS una tierra que satisface las esperanzas del colono, libre de todos esos males que tan á menudo afligen otros

Ex vo'ro. países no tan afortunados. Tiene en la cumbre, allá en En lugar de Togoti creo que podria leerse Toxoti, la parte del norte, que es la mas fragosa , una cueva de | epíteto dado muy frecuentemente á aquella Diosa por, estrecha y trabajosa entrada , noble asilo de san Vicente el arco y las flechas de que la pintaron casi siempre y de sus hermanas cuando para evitar la cólera de Da armada. Es además la temperatura de aquel lugar adciano tuvieron que dejar los muros de Elbora; y á corto mirable hasta en la estacion en que arden abrasados por trecho las ruinas de un templo consagrado á aque) | el sol el campo y las ciudades. De noche como de dia Santo, insigne en olro tiempo, y aun ahora notable, no puede uno pasar las horas sin molestia y sia faliga, ya

bajo la copa de los árboles, ya bajo el sencillo techo de reconoce en él al verdadero cántabro. Soliamos, apenas una rústica cabana. Soplan templadísimos vientos puros | bajaba el sol al occidente, trasladarnos á la cercana y libres de todo miasma, brotan de todas partes las mas cumbre, desde la cual podiamos, a pesar de la distancia, frescas aguas, corren acá y acullá fuentes cristalinas, co contemplar los monumentos de Toledo cuando no emsas todas por las que no sin razon fué aquel lugar llamado pañaba nubecilla alguna aquel sereno y trasparenie Piélago. Alegre es alli el sol, alegre el cielo, alegre por ciclo. Recreado el ánimo con tan agradable vista y sodemás la tierra, cubierta de tomillo, borraja, acedera, bre todo por el contraste de aquella dulce tranquilidad peonía y mucho mas de yezgos y de helechos. Baste con el bullicio de las ciudades, nos poniamos entonces decir, por fin, en su elogio que dió la antigüedad el á rezar allernadamente los versos de los salmos, trabajo nombre de Eliseos á tan afortunados campos : tal y ! á que podiamos dedicarnos sin esfuerzo halagados por tan agradable se presenta en ellos el cielo en tiempo las suavisimas auras quc alliincesantemente se respiran. de verano. Suministran abundantemenle los pueblos Aconleció aquel dia que, concluida mas pronto de lo y las alileas vecinas todo lo necesario para la vida, regular nuestra tarea, estábamos contemplando los uvas, ligos, peras que pueden sostener la compa muchos árboles que yacen en el bosque arrancados por racion con las mejores , jamones excelentes, peces, la mano de los hombres ó por la fuerza de los vientos aves, carnes y vinos que podrian hacernos olvidar la desde el pié de una añosa encina, de bendido tronco, patria. Es verdaderamente de admirar que reuniendo | pero de extensas ramas, por cuyo follaje podian apenas tantas y tan buenas dotes , estén aun aquellos lugares abrirse paso los rayos de la luna. Allí, como de ordinafallos de quintas, ni hayan merecido ser durante los | rio acontece, nos acordamos de las últimas cartas recirigores del agosto moradas de recreo y de placer para bidas, é hicimos naluralmente recaer la conversacion, los ricos, que difícilmente podrán encontrar otros mas oh Príncipe, en tus sabios maestros el marqués de la Veamenos, saludables ni fecundos. ¿Podemos -ignorar lada y García Loaisa, varones eminentes, cuyos domi-. empero que suele medirse por la renta que producen nios y propiedades patrimoniales cabe descubrir desele la fama y la lierinosura de las comarcas, y que los aquel monle, liombres ya en nuestros tiempos escasos, mas arreglan á lo que les es útil sus deseos?

de singular moderacion, de templadas costumbres, ito Pasóun verano á vivir en aquel monte mi amigo Calde grande amabilidad y prudencia, que conservan aun to'la rov, uno de nuestros primeros y mas notables teólogos, la gravedad de nuestros antiguos nobles, y acreditan canónigo, por su mucho saber y erudicion, de la iglesia con solo haber sido elegidos para tus maestros el gran de Toledo, el cual, sintiendo quebrantada su salud por tacto del Rey, confirmado ya como superior al de todos el trabajo y deseando hallar un lugar á propósito contra los demás mortales por tantos y tan insignes heclios. los ardores de la estacion, no sé si por la casualidad ó | Me prohibe reserir el pudor todo lo que á este propósito aconsejado, lo eligió como el que mas podia contribuir se dijo, que fue mucho. á reparar sus suerzas. Con la confianza que siempre me Mediaron á poco unos cortos instantes de silencio, trala me invitó, estando yo en Toledo, á que pasase a | despues de los cuales grande, dije, es el cargo de eduvivir con él para que se le hiciese mas agradable aquella car á nuestro Príncipe, grande el de cultivar el ingenio soledad, donde despues de haber invertido el tiempo y formar las costumbres de aquel cuyo imperio, desp'les necesario en el rezo, la misa y la lectura, nos entregá que hayamos conquistado Portugal, cosa no muy lejabamos á eruditas y amistosas conversaciones, que nos na, ha de tener por límites las mismas fronteras del servian de gran placer y esparcimiento. Accedi á los Océano y la tierra. ¿Puede haber cosa de mayor trasdeseos del amigo, y no me peso á la verdad, pues nunca cendencia que el que se descuiden ó se esmeren eu insbrillaron para mí dias tan alegres ni tan claros ; tan truirle ? Es tanto mas de agradecer el desempeño de dulce y tan agradable era la sociedad en que viviamos. este cargo, cuanto que, inclinada siempre la inultitud Solo nos molestaba algun tanto lo incómoda que era á lo peor, si hace el príncipe progresos, los atribuyo nuestra vivienda, poco limpia, demasiado humilde, y lo por entero á su alto rango , á su nobleza , á sús exceque es mas, abierta por no pocas parles a las inclemen lentes facultades; si falta, cosa nada extraña en me lio cias del cielo, incomodidades que se prestó aun á reme de tanta abundancia , y sobre todo en medio de las lidiar un propietario de una aldea vecina, nada mezquinocenciosas costumbres de palacio, la envidia ó la malepor cierto, edificando para el próximo verano á su costa dicencia lo achaca á las supuestas faltas de sus inaestros, y sobre el plan que le dimos una casa que, aunque de Así seria , dijo Suasola , si para algo le hiciesen falta modesta estsuclura, habia de ser para nosotros luego al Principe esos profesores; pero ¿tiene acaso mas que de concluida comparable con el mas soberbio palacio irse formando con los ejemplos de su sabio padre, cude los reyes.

vas huellas empieza a seguir ya con seguro y firme paAndábamos ocupados en la construccion de este edi- , so? ¿Para que han de servir además las letras á un prinficio, cuando recibimos, principe Felipe, de lu maestro cipe de España? ¿Debe acaso languidecer en el estu lio Garcia Loaisa carlas llenas de bondad y cortesía y con y palidecer en la sombra el que solo ha de cuidar de las cllas las cruditas y elegantes conferencias que bajo su armas y los ‘negocios de la guerra ? Nuestra liistoria direccion tuviste sobre la gramática de Lorenzo. Estaba | nacional nos presenta á cada paso principes que, sin á la sazon con nosotros Suasola, varon docto y prudente, haberse dedicado nunca á las letras, alcanzaron gloria que venia frecuentemente á confesarnos desde el vecino y renombre, tanto por lo que hicieron en la paz como por pueblo de Navamorcuende, sugeto de tan claro ingenio lo que llevaron á cabo en los campos de batalla. ¿Nos y de tan candorosas costumbres, que con facilidad se liemos olvidado ya del Cid, de Fernando el Católico, cu

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