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mejantes elecciones se suelen forjar, sino es que por tronco, y no hereden mayor parte todos juntos que ljevia de berencia esté muy asentado á quien toca la sua redara su padre si fuera vivo. Al tanto cuando un hercesion cuando el príncipe muere. Por todas estas razo- mano que fallece sin testamento aviene que tiene otro nes se excusa y se abona la herencia en los reinos tan hermano vivu y sobrinos de otro tercer liermano direcebida casi en todas las naciones. Solamente pareció funto, los tales sobrinos tendrán parte en la herencia á los pueblos cautelarse con ciertas leyes que se guar- ! junto con el tio; pero considerados en su tronco y dasen en este caso de la sucesion, sin que los principes coritados todos por un heredero, como lo fuera su las pudiesen alterar, pues les daban el mando y la co- padre si viviera. Pero si no suceden los sobrinos junto ropa debajo de las tales condiciones. Estas leyes, unas con su tio al abuelo, ni á otro tio, de la manera que sé pusieron por escrito, otras se conservan por costum- ' queda dicho, sino que ó el abuelo no deja mas que bre inmemorial y inviolable. Sobre la inteligencia de nietos de diversos hijos, o el tio sobrinos de diverlas leyes escritas suelen de ordinario. levantarse cues- sos hermanos, ó sea que no se hallan parientes tan liones y dudas; las costumbres alterarse, segun que cercanos, sino mas apartados, será necesario, para

cercanos, sino mas apartados, seran ruedan las cosas y los tiempos, su variedad y mudanza, repartir la lerencia entre los que se hallan en igual de que resulta toda la dificultad desta disputa y cues grado, que se considere no el tronco, sino las persotion, que demás de ser de suyo intricada, la diversidad naș, como si fueran hijos del que hereda. Pongamos de opiniones entre los juristas la han enmarañado y re ejemplo : suceden al abuelo cinco nietos, dos de un vuelto mucho mas. Todavía de lo que escriben esco hijo, y tres de otro; no se harán dos partes de la hegerémos lo que parece mas encaminado y razonable. rencia, sino cinco iguales para que cada cual de los Muy recebido está por las leyes y por la costumbre cinco nietos haya la suya. Item, heredan al lio que muque los hijos hereden la corona y que los varones se rió sin testamento cuatro sobrinos, los tres de un herantepongan á las hembras, y entre los varones los que mano, y el uno de otro; no se repartirá la herencia por tienen mas edad. La dificultad consiste primero; si en mitad, como si los padres fueran vivos, sino en cuavida del padre falleció su hijo mayor que dejó asimismo tro partes, á cada sobrino la suya. Esto en las herencias sucesion, guién debe suceder, si el nieto por el derecho particulares. En el reino, cuando los parientes trasde su padre, que era el hijo mayor del que reinaba, siel versales de lado heredan la corona á falta de descentio por tocalle su padre en grado inas cercano; de que dientes, qué orden se haya de tener hay gran dificulta : bay ejemplos muy notables por la una y por la otra y diversidad de pareceres entre los juristas. Los mas parle en España y fuera della; ca ya los tios han sido i doctos y en mayor número juzgan que en este caso seantepuestos a los nietos, y al contrario, a los nietos segundo se debe tener cuenta con las persoñas y no con Tia adjudicado la sucesion y la corona de su abuelo, I el tronco. Los argumentos de que se valen para decir cuando viene á muerte, sin tener cuenta con sus lios; esto son muchos y las alegaciones. Las principales caacuerdo que a los mas parece conforme á toda razon y bezas son las siguientes: Que el reino se hereda por deá las leyes, que los que nacieron y se criaron con espe- recho de sangre, que es lo mismo que decir que por cosranza' de suceder en el reino no los despojen dél portumbre, por ley ó por voluntad de algun particular; la ningun respeto; ni sobre la fälla que les hace el padre, tal herencia está vinculada á cierta familia, y no se hese les añada esta nueva desgracia de quitalles la lieren- | reda por juicio y voluntad del que últimamente la pocia y el derecho de su padre. Lo segundo, sobre que see como otros bienes que se adquieren por derecho hay mas diferentes opiniones y por tanto tiene mayor i de herencia y disposicion del testador. Por esta causa. dificultad, a falta de hijos por ser todos muertos o pretenden que como el grado de parentesco sea igual,, porque no los hobo, cuál de los parientes trasversales' i el mas excelente de aquel linaje debe suceder en el debe heredar la corona; imagina que el rey que muere reino. Este es el primer argumento. En segundo lugar tuvo hermanos y hermanas, si los hijos dellos o dellas, alegan que la opinion contraria , que juzga se deben que es lo misino que decir si se ha de mirar el tronco y 1. los pretensores considerar en el tronco, ábre camino á cepa de que proceden, para que se haga con ellos lo las hembras y á los niños, personas inhábiles al goque con sus padres, si fueran vivos, o si se deben com- bierno, para que hereden la corona, daño de gran conparar entre sí las personas, no de otra manera que si sideracion y que se debe atajar con todo cuidado. Alefueran bijos del que muere , sin considerar si proceden ) gan demás desto que la representacion de que se valen por via de hembra ó de varon, si de hermano mayor los contrarios, que es lo mismo que mirar las personas ó menor; supuesto que el grado de parentesco sea igual. ! no en sí, sino.en sus troncos, es una ficcion del derecho, Demás desto, se duda si en algun caso el que está en! y como tal se debe desechar, por lo menos no extendestado mas apartado debe ser antepuesto al deudo masHa á lo que por las leyes no se halla establecido con toda cercano, como el nieto del hermano mayor á su tio y claridad. ¿ Qué razon, dicen, sufre que por nuestras imaá su lia, cuando lodos suceden de lado y como deudos ginaciones y ficciones despojemos el reino de un excetrasversales. En los demás bienes en que se sucede lente gobernador, y en su lugar pongamos un inhábil con por via de herencia no hay duda, sino que en diversos riesgo manifiesto y en perjuicio comun de todos, cual casos se guarda, ya lo uno, ya lo otro; ea por ley comun seria anteponer la hembra y el niño que descienden en la auténtica de la herencia que proviene abintestato, por via de varon al que viene de hembra y tiene edad se lialla. que al abuelo deben suceder los nietos, que y prendas aventajadas ? ¿Por ventura será razon antedejó alguno de los hijos del que muere, si los tales nie. , pongamos nuestras sutilezas y argumentos al bien y tos tienen otros tios, de tal suerte, que se refieran al ' pro-comun del reino? Replicará alguno que en los ma

M-u.

yorazgos y estados de menor cantia se guarda la repre- | parte. A fray Vicente Ferrer por su santidad y grande sentacion entre los herederos trasversales. Respondo ejercicio que tenia en predicar encargaron el cuidado que no todos vienen en esto; y dado que se con- | de razonar al pueblo y publicar la sentencia. Tomó por ceda, por estar así establecido en las leyes de la provin- tema de su razonamiento aquellas palabras de la Escri-, cia, no se sigue que se haya de hacer lo mismo en el tura : «Gocémonos y regocijémonos y démosle gloria reino, que tiene muchas cosas particulares en que se porque vinieron las bodas del cordero. Despues de la diferencia de todas las demás herencias y estados. Por tempestad y de los torbellinos pasados abonanza el conclusion, recogiendo en breve toda esta disputa, de tiempo y se sosiegan las olas bravas del mar, con que cimos que con tal condicion que los pretensores sean nuestra nave, bien que desamparada de piloto, finalhabidos de legítimo matrimonio y estén en igual grado mente, caladas las velas, llega al puerto deseado. Del de parentesco, el que por ser varon, por su edad y templo no de otra manera que de la presencia del gran por otras prendas de valor y virtud se aventajare á to- | Dios, ni con menor devocion que poco antes delante los dos los demás que en la pretension fueren considerables, altares se han hecho plegarias por la salud comun, veel tal debe ser antepuesto en la sucesion del reino. nimos a hacer este razonamiento. Confiamos que con Añadimos asimismo que en caso de diferencia y que la misma piedad y devocion vos tambien oiréis nueshaya contrarias opiniones sobre el derecho de los que tras palabras. Pues se trata de la eleccion del rey; ¿de pretenden, la república podrá seguir libremente la que qué cosa se pudiera mas á propósito hablar que de su juzgare le viene mas á cuento conforme al tiempo que dignidad y de su majestad, si el tiempo diera lugar á corriere y al estado de las cosas, á tal empero que no materia tan larga y que tiene tantos cabos? Los reyes intervenga algun engaño ni fuerza. Libertad de que sin duda están puestos en la tierra por Dios para que han procedido ejemplos diferentes y contrarios; que la tengan sus veces y como vicarios suyos le semejen en representacion á veces ha tenido lugar, y á veces la han todo. Debe pues el rey en todo género de virtud alledesechado. Que si las leyes particulares de la provin--| garse lo mas cerca que pudiere y imitar la bondad dicia disponen el caso de otra manera, ó por la costumbre vinal. Todo lo que en los demás se halla de hermoso y está recebido y puesto en plática lo contrario, somos honesto es razon que él solo en sí lo guarde y lo cumde parecer que aquello se siga y se guarde. Nuestra dis pla. Que de tal suerte se aventaje á sus vasallos, que pula y nuestra resolucion procedia y se funda en los prin- no le miren coino hombre mortal, sino como á venido cipios del derecho natural y del derecho comun sola- | del cielo para bien de todo su reino. No ponga los ojos mente. Todo lo cual de ordinario poco presta por acos | en sus gustos ni en su bien particular, sino dias y notumbrar los hombres comunmente á llevar los títulos ches se ocupe en mirar por la salud de la república y de reinar en las puntas de las lanzas y en las armas; el cuidar del pro comun. Muy ancho campo se nos abria que mas puede, ese sale con la joya, y se la gana á sus para alargarnos en este razonamiento; pero, pues el competidores, sin tener cuenta con las leyes", que ca- | Rey está ausente, no será necesario particularizar esto llan entre el ruido de las armas, de los atambores y mas. Solo servirá para que los que estáis presentes tentrompetas; y no hay quien , si se puede hacer rey porgais por cierto que en la resolucion que se ha tomado sus manos, aventure su negocio en el parecer y al- se tuvo muy particular cuenta con esto, que en el nuebedrío de juristas. Por todo esto se debe estimar en vo rey concurran las partes de virtud, prudencia, vamas y tenello por cosa semejante á milagro que los | lor y piedad que se podian desear. Lo que viene mas á de Aragon en su vacante y eleccion hayan llevado propósito es exhortaros á la obediencia que le debeis al cabo este pleito .y sus juntas sin sangre ni otro prestar y á conformaros con la voluntad de los jueces, tropiezo, segun que se entenderá por la narracion si- que os puedo asegurar es la de Dios, sin la cual todo guiente.

el trabajo que se ha tomado seria en vano, y de poco

momento la autoridad del que rige y manda , si los váCAPITULO IV.

sallos no se le humillasen. Pospuestas pues las aficiones

particulares, poned las mientes en Dios y en el bien Que el infante don Fernándo fue nombrado por rey de Aragon.

comun; persuadios que aquel será mejor príncipe que Luego que el negocio de la sucesion estuvo bien sa- con tanta conformidad de pareceres y votos, cierta sezonado y oidas las partes y sus alegaciones", se conclu ñal de la voluntad divina, os fuere dado. Regocijaos y yó y cerró el proceso, los jueces confirieron entre sí lo alegraos, festejad este dia con toda muestra de contenque debian sentenciar. Tuvieron los votos secretos y | to. Entended que debeis al santísimo Pontífice, que la gente toda suspensa con el deseo que tenian de sa-l presente está para honrar y autorizar este auto, y á los ber en qué pararia aquel debate. Para los autos nece jueces muy prudentes, por cuya diligencia y buena sarios delante la iglesia de aquel pueblo hicieron levan maña se ha llevado al cabo sin tropiezo un negocio el tar un cadahalso muy ancho para que cupiesen todos, mas grave que se puede pensar, cuanto cada cual de vos y tan alto que de todas partes se podia ver lo que ha á sus mismos padres que os dieron el ser y os engencian; celebró la misa el obispo de Huesca, como se acos draron. » Concluidas estas razones y otras en esta sus tumbra en actos semejantes. Hecho esto, salieron los tancia, todos estaban alerta esperando con gran susjueces de la iglesia, que se asentaron en lo mas alto del pension y atencion el remate deste auto y el nombratablado, y en otra parte los embajadores de los princi- | miento del rey. El mismo en alta voz pronunció la senpes y los procuradores de los que "pretendian. Hallósetencia dada por los jueces, que llevaba por escrito. Cuanpresente el pontifice Benedicto, que tuvo en todo grando llegó al nombre de don Fernando, así él mismo como todos los demás que presentes se hallaron, apenas por prisíon era mas estrecha que sufria la autoridad de su la alegría se podian reprimir, ni por el ruido oir unos á persona y sus servicios pasados; pero que se le empleó otros. El aplauso y vocería fué cual se puede pensar. bien aquel trabajo, por el pensamiento desvariado en Aclamaban para el nuevo Rey vida, victoria y toda que entró antes desto de casar con la reina viuda, sin buenandanza. Mirábanse unos a otros, maravillados acordarse de la modestia , mesura y de su edad, que la como si fuera una representacion de sueño. Los mas tenia adelante. Sancho Ruiz de Lilorri, almirante del no acababan de dar crédito á sus orejas; preguntaban mar en Sicilia , fué el principal en hacelle contraste y á los que cerca les caian quién fuese el nombrado. ponelle en este estado. Ordenó el nuevo Rey le soltasen Apenas se entendian unos á otros; que el gozo cuando | de la prision á condicion de salir luego de Sicilia, y lo es grande impide los sentidos que no puedan atender mas presto que pudiese comparecer delante del misni hacer sus oficios. Los músicos que prestos tenian á mo para hacer sus descargos sobre lo que le achạcala hora cantaron con toda solemnidad, como se acos ban." Hizose así, aunque con dificultad; con que aquetubra, en accion de gracias el himno Te Deum lauda lla isla, á cabo de mucho tiempo y despues de tantas mus. Hizose este auto tan señalado postrero del mes contiendas quedó pacífica. Cerdeña asimismo se sosede junio ; el cual concluido, despacharon embajadores gó por asiento que se tomó con Guillermo, vizconde de para avisar al infante don Fernando y acucialle la veni Narbona, que entregase al Rey la ciudad de Sacer, de da. Hallábase él á la sazon en Cuenca, cuidadoso del que estaba apoderado, y otros sus estados heredados remate en que pararian estos negocios. Acudieron de en aquel reino, á trueco de otros pueblos y dineros que todas partes embajadores de principes para dalle el pa le prometieron en España. En este estado se haliarabien del nuevo reino y alegrarse con él, quién de co- | ban las cosas de Aragon. En Francia Archimbaudo, razon , quién por acomodarse con el tiempo. En parti conde de Fox, falleció por este tiempo; dejó cinco hicular hizo esto Sigismundo, nuevo emperador de Ale jos, Juan; que le sucedió en aquel estado, el segundo maña, electo por el mes de mayo próximo pasado, Gaston, el tercero Archimbaudo, el cuarto Pedro, que príncipe mas dichoso en los negocios de la paz que en siguió la iglesia y fué cardenal de Fox, el postrero Malas armas, que en breve ganó gran renombre por el so teo, conde de Cominges. Juan, el mayor, casó con la siego que por su medio alcanzó la Iglesia, quitado el infanta doña Juana, hija del rey de Navarra ; y esta scisma de los pontifices, que por tanto tiempo y en mu muerta sin sucesion, casó segunda vez con María, hija chas maneras la tenia trabajada. Don Fernando, luego de Cárlos de Labrit, en quien tuvo dos hijos, Gaston, el que dió asiento en las cosas de su casa, partió para Za mayor, y el menor Pedro, vizconde de Lotrec, tronco ragoza; en aquella ciudad por voluntad de todos los |

de la casa que tuvo aquel apellido en Francia, ilustre estados le alzaron por rey, y le proclamaron por tai á por su sangre y por muchos personajes de fama qne los 3 dias del mes de setiembre. Hiciéronle los ho della salieron y continuaron casi hasta nuestra edad, menajes acostumbrados juntamente con su hijo mayor claros asaz por su valor y hazañas. el infante don Alonso, que juraron por sucesor despues de la vida de su padre, con título que le dieron, á imi

CAPITULO V. tacion de Castilla, de príncipe de Girona, como quier

Que el conde de Urgel fué preso. que antes desto los hijos mayores de los reyes de Aragon se intilulasen duques de aquella misma ciudad. El sosiego que las cosas de Aragon tenian de fuera Coucurrieron a la solemnidad de los pretensores del no fué parte para que el conde de Urgel desistiese de

reino don Fadrique, conde de Luna, y don Alonso de su dañada intencion. En Castilla las treguas que se pu* Aragon, el mas mozo, duque de Gandía. El conde de sieron con los moros, á su instancia por el mes de abril

Urgel para no venir alegó que estaba doliente, como á pasado se alargaron por término de otros diez y siete la verdad pretendiese con las armas apoderarse de aquel meses. Por esto el dinero con que sirvieron los pueblos reino, que él decia le quitaron á sinrazon. Sus fuerzas de Castilla para hacer la guerra á los moros, hasta en eran pequeñas y las de su parcialidad ; acordaba va cantidad de cien mil ducados, con mucha voluntad de berse de las de fuera, y para esto confederarse con el todo el reino se entregó al nuevo rey don Fernando paduque de Clarencia, señor poderoso en Inglaterra, y ra ayuda á sus gastos, demás de buen golpe de gente i hijo de aquel Rey. Estas tramas ponian en cuidado al pié y á caballo, que le hicieron compañía , todo muy nuevo Rey, por considerar que de una pequeña cente- l propósito para allanar el nuevo reino y enfrenar los mal lá, si no se ataja , se emprende a las veces un gran fue | intencionados, que do quiera nunca faltan. Lo que hago; sin embargo, concluidas las fiestas, acordó en pri cia mas al caso era su buena condicion, muy cortes y mer lugar de acudir á las islas de Cerdeña y Sicilia, que agradable, con que conquistaba las voluntades de locorrian riesgo de perderse. Los ginoveses, si bien as dos, si bien los aragoneses llevaban mal que usase parik piraban al señorío de Cerdeña, movidos de la fama que su guarda de soldados extraños, y que en el reino que corria del nuevo Rey, le despacharon por sus embaja ellos de su voluntad le dieron pretendiese mantenerse dores á Bautista Cigala y Pedro Perseo para dalle el por aquel camino. Querellábanse que por el mismo caparabien, por cuyo medio se concertaron entre aque- , so se ponia mala voz en la lealtad de los naturales y en Has naciones treguas por espacio de cinco años. En Si la fe que siempre guardaron con sus reyes despues que cilia tenian preso á don Bernardo de Cabrera sus con- | aquel reino se fundó. Sin embargo, el rey cou aquella trarios, que le tomaron de sobresalto en Palermo, y le gente y la que pudo llegar de Aragon partió en busca pusierou eu el castillo de la Mota, cerca de Tavormiua.La l del conde de Urgel con resolucion de allanalle ó casti; galle Tenią él pocas fuerzas para contrastar. Valióse amistad, en que nunca hobo quiebra, no obstante la de inaña, que fué enviar sus embajadores á Lérida , do competencia en la pretension de aquel reino. Final el Rey èra llegado, para prestal!e los debidos homena- mente, le aseguraba que de mejor gana terciaria para jes; y así los hicieron en nombre de su señor á los 28 de concertallos que arrimarse á ninguna de las partes conoctubre ; todo encaminado solamente á que el nuevo tra el otro. Despidiéronse con tanto los embajadores. Rey descuidase y deshiciese su campo, y mas en parti El cerco se apretaba de cada dia mas, y los ciudadanos cular para que enviase á sus casas los soldados de Cas padecian falta y aun deseaban concertarse. La condesa tilla , como se hizo, que despidió la mayor parte dellos. dona Isabel, visto esto y por prevenir mayores incon- . Juntáronse à vistas el Rey y el pontifice Benedicto en venientes, con licencia de su marido y beneplácito del , Tortosa. Lo que resultó demás de otras pláticas fué que Rey salió á verse con él y intentar si por algun camiel Pontifice dió la investidura de las islas de Sicilia y no le pudiese aplacar. Uso de las diligencias posibles, de Cerdeña y Córcega al nuevo Rey, coino se acostum mas no pudo del Rey, su sobrino, alcanzar para el Conbra , por ser feudos de la Iglesia , como las tuvieron los de mas de seguridad de la vida, si venia a ponerse en reyes de Aragon, sus antepasados. Despedidas estas sus manos. El aprieto era grande; asi fué forzoso acovistas, al fin deste año ý principio del siguiente 1413 se modarse. Salió el Conde de la ciudad á postrero de ocjuntaron Cortes de los catalanes en Barcelona. Todos lubre, y con aquella seguridad se fué á los reales. Lledeseaban sosegar al conde de Urgel para que no altera- . gado a la presència del Rey y hecha la mesura acosse la paz de aquellos estados, con el cual intento le tumbrada , los hinojos en'tierra y con palabras muy huotorgaron todo lo que sus procuradores pidieron, en mildes, le suplicó por el perdon del yerro que como mozo, particular que el infante don Enrique casase con la hi confesaba haber cometido, que ofrecia en adelante re.. ja y heredera del Conde. No se aplacaba con estas ca compensar con todo género de servicios y lealtad. La ricias su ánimo; antes al mismo tiempo traia'inteligen- respuesta del Rey fué que si bien tenia, merecida la · cias con Francia y con Inglaterra para valerse de sus muerte por sus desórdenes, se la perdonaba y le hacia fuerzas. El Rey, avisado desto y porque de pequeños gracia de la vida. De la libertad y del estado no hizo principios no se incurriese, como suele acontecer, en mencion alguna; solo mandó, le llevasen á Lérida y mayores inconvenientes, mandó alistar la mas gente en aquella ciudad le pusiesen á buen recaudo: Hecho

que pudo en aquellos estados. De Castilla asimismo vi esto, lo primero se entregó.'aquella ciudad, y se dió: • nieron cuatrocientos caballos, que le enviaba la reina 1 órdeu en las demás cosas de aquel estado; consiguien:

doña Catalina, bien que tardaron, y al fin se volvierontemente se formó proceso contra el Conde, en que te del camino. Ofreciósele el rey de Navarra, mas no quiso acusaron de aleve y haber ofendido á la majestad. Oidos aceptar su ayuda por recelarse se ofenderian los natu 1. los descargos y sustanciado el proceso, finalmente se rales si se valia de tantas gentes extrañas. Todavía | vino á sentencia, en que le confiscaron su estado y toJofre, conde de Cortes, hijo de aquel Rey fuera de ma | dos sus bienes, y á su persona condenaron á cárcel pertrimonio, le acudió acompañado de número de caba petua. Tenia todavía gentes aficionadas en aquella collos, gente lucida. Con estas diligencias se juntó buen rona; para evitar inconvenientes le enviaron á Castilla, campo, con que rompió por las tierras del conde de donde por largo tiempo estuvo preso, primero en el casUrgel sin reparar hasta ponerse sobre la ciudad de Ba tillo de Ureña, adelante en la villa de Mora; finalmente, laguer, cabecera de aquel estado, en que el Conde por acabó sus dias sin dalle jamás libertad en el castillo de su fortaleza pretendia afirmarse y estaba deirtro. El cer Játiva , ciudad puesta en el reino de Valencia. Principe co fué largo y dificultoso, durante el cual las demás desgraciado no mas en la prelension del reino que por plazas de aquel estado se rindieron al Rey. En esta sa un deslierro tan largo, junto con la privacion de la li-zon le vinieron embajadores de dos reyes, el de Francia bertad y estado grande que le quitaron.' Entre los mas y el de Nápoles. El Francés le avisaba que por la insoa declarados por el Conde uno era don Antonio de Luna, lencia del duque de Borgoña y estar alborotado el pue que se bacia fuerte en el castillo de Loharri; mas visto blo de Paris, sus cosas se hällaban en extremo peligro, lo que pasaba , acordó desamparalle y desembarazar la él y su hijo, y otros señores como caulivos y presos. tierra junto con su estado propio, que vino eso mismo Pediale le acorriese en aquel trance; que el respeto de en poder del Rey. Desta manera se concluyeron y se la humanidad le moviese y.de la amistad de tiempos sosegaron aquellas alteraciones del Conde mas fácilatrás trabada entre aquellas dos casas y reinos. El rey mente que se pensaba y temia. * Ladislao pretendia que juntasen sus fuerzas contra el duque de Anjou, su competidor en aquel reino de

CAPITULO VI. poles, pues si salia con aquella pretension, era cierto

· Que se convocó el Concilio constanciense. que revolveria con tanto mayores fuerzas sobre Aragon, cuya corona asimismo pretendia. Al Francés respondió Al mismo tiempo que lo susodicho pasaba en Arael rey don Fernando que sentia mucho el afan y aprieto gon, de todo el orbe cristiano hacian recurso los prínen que, así él como aquel su noble reino, se hallaban. cipes por medio de sus embajadores al emperador Si.. Que tendria cuidado de lo que deseaba por cuanto sus gismundo para dar órden con su autoridad y buena fuerzas alcanzasen y el lieinpo le diese lugar. Al rey maña de sosegar las alteraciones de la Iglesia, causadas Ladislao dió por respuesta que estimaba en mucho là del scisma continuado por tantos años. Habido con él amistad que le ofrecia ; pero que entre él y el duquel y entre sí su acuerdo, requirieron 'á los que se llamade Anjou intervenian grandes preudas de parentesco y | ban pontilices viniesen con flaneza en que se juntase

concilio general de los prelados, en cuyas manos re- | que á él mismo tocaba; y vuelto al matrimonio , pasó nunciasen el pontificado y pasasen por lo que allí se de- lo restante de la vida en pobreza y necesidad á causa termivase. A la verdad hasta este tiempo la muestra que le quitaron el maestrazgo y no le volvieron los esque dieron de querer venir en esto no fué mas que tados que tenia de su padre. Concluidas las fiestas de una máscara para entretener y engañar, como quier Zaragoza', que se hicieron muy grandes, volvió el nueque las inlenciones fuesen muy diferentes. Los papas vo Rey su pensamiento a las cosas de la Iglesia, conforJuan y Gregorio se mostraban mas blandos á esta de me á lo que aquellos principes deseaban. Comunicóse manda, y parece daban oidos á lo que comunmente se con el pontífice Benedicto, acordaron de verse y hadeseaba ; el ánimo de Bcnedicto estaba muy duro y blarse en Morella, villa puesta en el reino de Valencia obstinado sin inclinarse á ningun medio de paz. Encar á los confines de Cataluña y Aragon. Acudieron el dia garon al rey de Aragon le pusiese en razon; él y el rey aplazado, que fué á 18 de julio. Señalóse el Rey en honrar de Francia para este efecto le despacharon sus embaja al Pontifice con todo género de cortesia. Lo primero llevó dores, personas de cuenia. En sazon que el de Aragon, de diestro el palafren en que iba debajo de un palio lasta concluida la guerra de Urgel y fundada la paz pública la iglesia del pueblo. De allí hasta la posada le llevó la falde su reino, se encaminó á Zaragoza y entró en aquella da. Luego el dia siguien!e en un convile que le tenia ciudad á manera de triunfante; junlamente se coronó aprestado, él mismo sirvió á la mesa , y el infante don por rey á los 11 de febrero; año del Señor de 1414, 50- | Eorique de paje de copa. Para que la solemnidad fueso lemnidad dilatada hasta entonces por diversas ocurren mayor trocó la vajilla de peltre, de que usaba el Poulicias, y ceremonia quchizo el arzobispo de Tarragonaco fice para muestra de tristeza por causa del scisma, en mo cabeza y el principal de los prelados de aquel reino. aparador de oro y plata; todo enderezado, no solo á acaPúsole en la cabeza la corona que la reina doña Calali tar la majestad pontificia , sino á ablandar aquel duro na, su cuñada, le envió presentada, pieza.muy rica y vis pecho y granjcalle para que hiciese la razon. Juntátosa, y en que el primor y el arte corria á las parejas ronse diversas veces para tratar del negocio principal. con la materia, que era de oro y pedrería de gran va El Papa no venia en lo de la renunciacioii', y mucho lor. Halláronse presenles diversos embajadores de menos sus cortesanos, que decian el daño, seria certo, principes extraños, los prelados y grandes de aquel y el cumplimiento de lo que le prometiesen quedaria en reino, en particular don Bernardo de Cabrera, conde mano y á cortesía del que saliese con el pontilica lo sin de Osona y de Modica, que ya estaba en gracia del poderse bastantemente cautelar. En cincuenta dias que puevo Rey, y don Enrique de Villena, notable perso se gastaron en estas demandas y respuestas no se punaje, asi bien por sus estudios, en que fué aventajado, do concluir cosa alguna. De Italia á la misma sazon Ile-. como por las desgracias que por él pasaron, y á la sa- | garon nuevas de la muerte de Ladislao, rey de Nipozon se hallaba despojado de su patrimonio y del maes- les, que le dieron con verbas, segun que corria la fama, trazgo de Culutrava. Fué así, que por.muerte de donen el mismo.curso sin duda de su mayor prosperidad y Gonzalo de Guzman y con el favor del rey don Enrique en el tiempo que parecia se podia enseñorear de toda el Tercero, el dicho don Enrique de Villena pretendió | Italia. No dejó sucesion; por donde entró en aquella y alcanzó aquella dignidad. Alegaban muchos de aque | corona su hermana, por noinbre Juana, viuda de Guillos caballeros que era casado, y por tanto conforme a llen, duque de Austria, con quien casó los años pasasus leves no podia ser maestre. Determinóse, tal era la | dos, y á la sazon tenia pasados treinta años de edad; ambicion de su corazon, de dar repudio á su mujer hembra ni mas honesta ni mas recotada en lo de adelante. doña María de Albornoz, si bien su dote era muy rico, que la otra reina de Nápoles de aquel mismo nombre, por ser señora de Alcocer, Salmeron y Valdoliyas con de quien se trató en su lugar. Muchos príncipes con el

los demás pueblos del insanlado. Para hacer este divor cebo de dote tan grande entraron en pensamiento de · cio confesó que naturalmente era impotente. Para que casarse con ella; en particular por medio de embajado- .

sus propios estados no recavesen en aquella órden por rés que de Aragon sobre el caso' se despacharon se conel mismo caso que aceptaba el maestrazgo , cautelóse certó casase con el infante don Juan, bijo segundo del con renunciar al mismo Rey las villas de Tineo y Can rey don Fernando; y así como á cosa hecha pasó por

gas, junto con el derecho que pretendia al marquesado mar á Sicilia; sin embargo, este casamiento no se efec· de Villena. Olieron los comendadores de aquella órden, tuó, antes aquella señora por razones que para ello'tu

como era fácil, que todo era invencion y engaño. Juntá vo casó con Jaques de Borbon, francés de nacion y ronse de nuevo, y considerado el negocio, depuesto conde de la Marcha , mozo muy apuesto y de gentil padon Enrique como elegido contra derecho , nombra recer. Rugíase que otro jóven, por nombre Pandolfo ron en su lugará don Luis de Guzman. Resultaron des Alopo, tenja mas cabida con la Reina de lo que la mata eleccion diferencias, que se continuaron por el espa jestad real y la honestidad de mujer pedia, de que el vulcio de seis años. Los caballeros de aquella órden no se go, que no sabe perdonar á nadie, sentia mal, y los deconformaban todos; antes andaban divididos, unos apro más nobles se tenian por agraviados. Perdida la espebaban la primera eleccion; otros la segunda. La con ranza de reducir al pontifice Benedicto, los principes clusion fué que por órden del pontífice Benedicto los todavía acordaron celebrar el concilio general. Señalamonjes del Cistel, oidas las partes, pronunciaron sen ron para ello de comun acuerdo á Constancia , ciudad de tencia contra don Enrique, y en favor de su competi Alemaña, por querello así el Emperador ca era de su sedor y contrario. Por esta manera el que se preciaba de ñorío. Comenzaron á concurrir en primer lugar los muchas letras y erudicion pareció saber poco en lo l obispos de Italia y de Francia. El pontifice Gregorio

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