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y vista miserable, y convoces llorosas cantaban himnos en alabanza de Dios.

AÑO 1588.

El rey don Filipe tenia en Lisboa una muy grande y fuerte armada aprestada para vengar la muerte de aquella Reina inocente y castigar los muy ordinarios desacatos y atrevimientos contra su majestad. Era caudillo de la armada el marqués de Santacruz; mas como falleciese en medio destos apercebimientos, el duque de Medina Sidonia, nombrado en su lugar, por el mes de julio se hizo á la vela con medianos temporales, dobló el cabo de Finisterre, y llegado á la Coruña, con una tempestad que de repente sobrevino la armada se desbarató de tal manera, que apenas por el mes de setiembre pudo tornará la navegacion. Llegó á las marinas de Flándes con la armada inglesa por las espaldas; con cuya artillería y por los muchos bajíos que tiene aquella mar, se vieron los nuestros en grande peligro. Algunas naves fueron presas por los enemigos, la ma

yor parte maltratada con las balas que sobre ellas llo

vian; por lo cual y porque para dar la vuelta á España rodearon toda aquella isla por la parte de setentrion, fué la navegacion tan larga, que gran número de naves se anegaron y fueron á fondo, y con la fuerza del frio y falta de bastimentos perecieron muchos soldados, tanto, que muy pocas naves y pequeño número de soldados al principio del invierno llegaron y surgieron en diversos puertos de España; desta suerte los intentos de los hombres se desbaratan por fuerza mas alta. Sin duda la flor de la milicia de España pereció en esta empresa, y con este desastre castigó Dios muchos y muy graves pecados de nuestra gente. No paró en España este daño, antes llegó á otras provincias, en especial en Francia el rey Enrique pretendia castigar al duque de Guisa, como el principal autor de la liga hecha entre los católicos, y junto con esto reprimir á los de Paris, que estaban mucho de su parte. Con este intento hizo venirá aquella ciudad sobre cuatro mil soldados extranjeros. Vino tambien el de Guisa, llamado por el Rey ó por los ciudadanos, pero sin gente, asegurado de su conciencia; y si algun engaño ó peligro resultase, pensaba que la aficion de los ciudadanos no le podria faltar. Fué así, que con su vemida el pueblo tomó las armas y hizo salir de aquella ciudad los soldados extranjeros. El mismo Rey fué forzado áretirarse; poco despues fingió querer tomar mejor camino y juntar los estados del reino para tomar acuerdo sobre lo que se debia hacer. Expidió un edicto en este propósito, donde, entre otras cosas, decia tener muy averiguado que todo lo que el de Guisa y el cardenal de Borbon habian hecho fué con buen ánimo. Poco adelante por otro edicto convocó los estados del reino para la ciudad de Bles. Acudieron gran número de señores; comenzáronse las juntas á 16 de setiembre. Tratóse de nombrar sucesor para la corona; fueron de parecer que el cardenal de Borbon, tio de Vandoma, era el que tenia mejor derecho, y así le nombraron en caso que el Rey muriese sin hijos, por estar en grado mas cercano que sus sobrinos y por ser gran defensor de la religion católica. El Rey, sin embargo de la segu

ridad que dió para venir á los estados y de la que semejantes juntas suelen traer consigo, en su casa real mató al de Guisa, 23 de diciembre, dia viérnes, y al cardenal de Lorena, su hermano, el dia siguiente en la cárcel donde le puso. Prendió juntamente al hijo mayor del duque de Guisa, al duque de Nemurs, al cardenal de Borbon y al arzobispo de Leon por haberle hecho rostro y resistido á sus intentos en los estados.

AÑO 1589.

Pareció esta gran maldad: el odio que se despertó contra el Rey fué grande; la Reina, su madre, por la pena que recibió de aquel caso y por estar cargada de años y trabajos, dentro de pocos dias rindió el alma, doce dias despues de la muerte del duque de Guisa, con pronosticar á su hijo las revueltas y males que por aquella ocasion resultarian. Las mas de las ciudades por aborrecimiento de una cosa tan fea se apartaron del servicio de su Rey. La primera y que mas se señaló fué Paris, ciudad á la cual ninguna otra se iguala en grandeza, muchedumbre de gente, riquezas y estudios de todas las ciencias. Pasados algunos meses y desbaratados los estados de Bles, el Rey pretendia apoderarse de Paris. Puso sitio sobre ella, cuando fray Jaques Clemente, de la órden de Santo Domingo, mozo de veinte y cuatro años, natural de Borgoña, nacido en una aldea llamada Sarbona, salió de la ciudad con color que queria dar aviso de algunos secretos de los ciudadanos. Con esto, alcanzada audiencia, á 1.o de agosto metió al Rey por las tripas sobre la vejiga un cuchillo que traia emponzoñado. Fué este atrevimiento muy grande, dado que sin tardanza fué él muerto y despedazado por la gente de palacio. Estaba presente Enrique de Borbon, príncipe de Bearne, rey que se decia de Navarra; así sin dilacion se llamó rey de Francia, pero las mas de las ciudades no le querian reconocer. Muchas batallas se han dado, ora venciendo los unos, ora venciendo los otros; muchas ciudades han sido tomadas, saqueadas y cercadas. La principal de todas Paris el año siguiente se vió en grande peligro de ser tomada, del cual el duque de Parma con las fuerzas del rey don Filipe II la libró y sacó de la garganta de los contrarios. Juntáronse en aquella ciudad los estados para nombrar rey; el concurso fué grande, muchas ficciones y engaños.

Este año en que vamos de 89 las cosas de Portugal estuvieron en peligro á causa de la armada inglesa que vino sobre aquel reino con voz de restituir y poner en posesion á don Antonio, que muchos dias estuvo desterrado en Inglaterra, en el reino de sus antepasados. Venia en persona, y se adelantó tanto, que con buen número de gente llegó á ponerse sobre la misma ciudad de Lisboa; pero como los de dentro no se rebullesen por la diligencia y valor del príncipe Cardenal y del conde de Fuentes, fué forzado por falta de bastimentos de volver atrás; y poco adelante toda la armada, habiendo recebido mayor daño que hecho, se hizo á la vela la vuelta de Inglaterra. Con su ida España se libró de gran miedo y cuidado. Descubrióse en Lisboa que ciertos ciudadanos estaban conjurados en favor de don Antonio; fueron algunos pocos justiciados; castigo con que los demás desistieron de desear y intentar cosas nuevas; principalmente la nobleza se mostró constante y leal, porque á la verdad si el reino se alteraba, corria mayor peligro de perder sus haciendas y estados. En aquella ciudad cierta monja con muestras falsas de santidad tenia ganado gran renombre y burládose, no solamente del pueblo, sino de personas de letras y autoridad; mas descubierto por los inquisidores el engaño, fué castigada con pena que le impusieron muy menor que su delito. Dióse la sentencia por el mes de marzo. Siguióse la muerte de fray Luis de Granada, de la órden de Santo Domingo, persona muy señalada en letras y devocion, cuyo contemporáneo fué el maestro Juan Dávila, predicador muy señalado y de los mas celosos de su edad. El uno y el otro dejaron escritos iibros muy provechosos en su lenguaje vulgar. En Barcelona hubo grande peste; de la causa deste mal se dijeron muchas cosas, pero ninguna se averiguó que sepamos. En el reino de Toledo se concluyó por este tiempo la fábrica de San Lorenzo el Real, al cabo de poco menos de treinta años, que por mandado del rey don Filipe, junto al Escorial, tierra de Segovia, se comenzó con grande majestad y pertrechos. Hay en ella un monasterio de San Jerónimo con un colegio para estudiar y una casa real para pasar los reyes los calores del verano. El gasto ha sido tan grande, que apenas lo creerán los que vinieren, y los que hoy viven con dificultad; obra que se iguala con los antiguos milagros y edificios soberbios por su hermosura, grandeza, ornamentos, fortaleza y por el culto divino que se hace con gran majestad. Las rentas son conforme al edificio. No hay para qué pasar en esto adelante; la traza desta obra y sus partes describimos bastantemente en otro lugar.

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Este año fué señalado por la muerte de dos pontífices: de Sixto, que sucedió por el mes de agosto, á los 28, dia mártes; y de Urbano VII, cuya eleccion fué á 15 de setiembre; llamóse antes de ser papa Juan Bautista Castaño. Fué arzobispo, primero de Rosano y nuncio de España, despues cardenal, y finalmente llegóá ser sumo pontífice, pero vivió solos doce dias; ni aun los pontificados de Gregorio XIV y Inocencio IX, que fueron puestos en la silla de san Pedro, pasaron de pocos meses, hasta tanto que el cardenal Hipólito Aldobrandino fué adelante elegido por pontífice con nombre de Clemente VIII, natural de Roma, aunque su orígen de Florencia; sus costumbres sin reprehension, su edad entera, la salud y fuerzas de cuerpo no muy grandes.

El otoño deste año fué muy enfermo; mucha gente pereció en España. El mal cargó mas en las aldeas y en los campos, sea por falta de medicinas y de regalos, sea porque el aire corrupto tenía menos reparos. Entre los demás el doctor Juan Calderon, insigne teólogo, y que por sus letras fué canónigo de Toledo, enfermó en un sitio muy fresco, donde estaba retirado para pasar los calores del verano, que se llama el Piélago.

AÑO 1591. Convaleció muy fácilmente desta enfermedad, pero

dentro de pocos meses, de otra que le sobrevino falleció en Toledo; varon sin duda pio y modesto, dechado de la antigua simplicidad y gravedad. En su sepulcro hicimos entallar un letrero muy verdadero para memoria de su mucha bondad y de la amistad que teníamos muy grande. Antonio Perez, secretario que fué del Rey, y que en algun tiempo tuvo mano y cabida en la casa real, despues que estuvo preso por espacio de mas de doce años, se huyó de la cárcel, donde le tenian en Madrid por el mes de abril del año pasado. Pasó á Aragon para presentarse delante el justicia de Aragon y dar razon de la muerte que hizo dar al secretario Escobedo una noche al salir de palacio, junto con otras cosas que le achacaban. La alegría que con su llegada y huida recibieron algunos inquietos, en breve la trocaron en tris. teza y en lágrimas. Tales son las cosas humanas. Fué así, que á 24 de mayo deste año de 91 de la cárcel del justicia de Aragon pasaron el preso á la de los inquisidores. El pueblo tomando las armas y apellidando libertad acometieron las casas donde estaba don Iñigo de Mendoza, marqués de Almenara, ministro por el Rey; teníanle antes desto sobre ojos, y así no pararon hasta que le dieron la muerte. Despues desto, con el mismo furor y rabia acudieron á la Inquisicion con intento de quebrantar aquella cárcel, sin desistir hasta tanto que Antonio Perez fué vuelto á la primera donde estaba. Lo que resultó fué que á 24 de setiembre se levantó otra vez el pueblo porque querian volver el preso á la Inquisicion, y quebrantada la cárcel de la manifestacion, le pusieron en libertad; hubo en esta revuelta algunos muertos y huidos. Antonio Perez poco despues se huyó á Francia, donde murió pasados algunos años. Aquellos ciudadanos revoltosos en breve pagaron el alboroto que levantaron, porque un buen ejército fué á Zaragoza, por general don Alonso de Vargas, soldado viejo y de muy gran valor, muy ejercitado en las guerras de Flándes y de gran renombre, por cuya diligencia el atrevimiento de aquellos ciudadanos fué reprimido; muchos perdieron las vidas; entre otros el mismo justicia de Aragon don Juan de Lanuza fué el primero que pagó con la cabeza por salir, como salió, con gente contra el estandarte real. Tambiencortaron las cabezas á don Diego de Heredia y don Juando Luna, que fueron los principales atizadores de aquel alboroto, sin otro buen número de personas justiciadas. El duque de Villahermosa y el conde de Aranda fueron presos y enviados á Castilla, donde en breve fallecieron en la prision; mas despues los dieron por libres de traicion. Para asentar las cosas de aquel reino se juntaron Cortes en la ciudad de Tarazona, y por presidente don Andrés de Bovadilla, arzobispo de Zaragoza. El mismo Rey, tomando el camino de Valladolid, de Búrgos y de Pamplona, últimamente al fin del año 1592 llegó á la dicha ciudad; iban en su compañía la infantadoña Isabel y su hermano el príncipe don Filipe, al cual en Pamplona y Tarazona juraron por heredero de aquellos estados. Por esta manera, casi pasados dos años despues que las revueltas de Aragon comenzaron, castigados los culpados y puestas guarniciones en Zaragoza y en otros lugares, concluidas las Cortes de Tarazona, los alburu tados últimamente se sosegaron, avisados por la experiencia y por su daño, que si los ímpetus de la muchedumbre son grandes, las fuerzas del Rey son mayores; que el atrevimiento sin fuerzas es vano, y las mas veces el pueblo se alborota para su mal.

AÑO 1593.

El papa Clemente VIII este año entre cuatro cardenales que crió fué uno el doctor Francisco de Toledo, de la compañía de Jesus; fué natural de Córdoba, de grande ingenio y letras, prudente en los negocios, en que sirvió mucho á la Sede Apostólica; murió en Roma tres años adelante; sepultáronle en la iglesia de Santa María la Mayor. Enrique, que se decia rey de Navarra, por este tiempo daba muestra de católico, y pretendia ser absuelto de las censuras. El duque de Nevers, enviado por él á Roma para suplicar que el Papa le absolviese, hacia para ello grandes diligencias; mas el Padre Santo se mostraba muy severo, y reprehendia al arzobispo de Bourges, porque sin órden de su Santidad le absolvió de las censuras en Francia, y aun muchos sospechaban que en esta pretension no habia llaneza, mas el tiempo los desengañó. -w ANO 1594. En Roma, á 17 de abril, canonizó el pontífice á san Jacinto, polaco, de la órden de los Predicadores. En Madrid, á 22 de noviembre, dia mártes, falleció el cardenal y arzobispo de Toledo don Gaspar de Quiroga, en edad de ochenta y tres años. Enterróse en un monasterio de agustinos de la villa de Madrigal, de donde era natural. Tuvo partes aventajadas de prudencia y rectitud; nadie vive sin tachas. Llegó mucho dinero por ser las rentas gruesas y el gasto moderado. No hizo testamento; por mandado del Padre Santo la hacienda se repartió por partes iguales en obras pias y cámaras apostólica y real. Sucedió en el arzobispado el cardenal y archiduque Alberto, que adelante con licencia del Papa y por órden de su tio el rey Católico mudó estado. Este año en Hungría se perdió Javarino, plaza importante; rindióse á los turcos que la tenian cercada.

AÑO 1595.

Al principio deste año murió en Flándes el archiduque Arnesto, que por el Rey, su tio, gobernaba aquellos estados. El archiduque Alberto, su hermano, á los 3 de abril tomó posesion del arzobispado de Toledo. Nunca vino á su iglesia ni se consagró, á causa que el Rey, su tio, le encargó el gobierno de Flándes, para donde partió de Madrid por fin de agosto. Quedó por gobernador del arzobispado García de Loaisa, que por su renunciacion tres años adelante le sucedió en aquella dignidad. Los estados de Flándes por la muerte de Arnesto quedaron por un tiempo ácargo de don Pedro Enriquez de Toledo, conde de Fuentes, gran soldado.

El duque de Vandoma, que se decia rey de Navarra y pretendia la corona de Francia, acudió como católico y como se dijo al Papa por absolucion. Ventilóse mucho la causa; finalmente, el Padre Santo se resolvió, y

á 17 de setiembre le absolvió y habilitó para aquella corona, con que todo aquel reino se le allanó. Item, á23 deste mes don Pedro de Toledo, marqués de Villafranca, en la Morea tomó y saqueó la ciudad de Patras; partió de Mecina con veinte galeras para esta empresa. A 3 de octubre el conde de Fuentes con un largo cerco ganóá Cambray, que se tenia por Francia; tres veces acudió gente de Francia para hacer alzar el cerco, y otras tantas vencidos volvieron atrás. A 25 del mes de noviembre el Papa hizo catedral la iglesia de Valladolid, y poco adelante el Rey hizo ciudad aquella villa; su primer obispo fué el doctor Bartolomé de la Plaza. Al fin deste año cargaron mucho las aguas, hincháronse los rios; en Sevilla aquel rio entró en la ciudad y hizo gran daño en la aduana.

AÑO 1596.

Francisco Draques, cosario inglés, echó gente en tierra en el Nombre de Dios con intento, pasado el Estrecho, de saquear á Panamá; apellidáronse los españoles, cargaron sobre él, y le forzaron á volverá sus naves al principio de enero. Otras veces dió pesadumbre por aquellas partes, y al cabo murió en Portovelo, y su armada se retiró destrozada, forzándola á dejar las Indias don Bernardino de Avellaneda.

Por el contrario, el archiduque Alberto, á 17 de abril, se apoderó de Cales y la quitó á los franceses; pero poco despues por concierto se restituyó. Estaba á este mismo tiempo el Rey en Azeca, cerca de Toledo, muy apretado de dolencia, que le tuvieron por muerto; pasó áToledo, donde vino nueva que la armada inglesa, á1.o de julio, tomó y saqueó la isla y ciudad de Cádiz, quemó la flota que allí estaba á la cola para ir á Méjico, que fué gran daño, y muchos mercaderes por todo el reino padecieron y quebraron.

AÑO 1597.

Sigismundo Batori, príncipe de Transilvania, por este tiempo con gran valor hacia la guerra contra turcos y herejes.Vino áViena áverse con el Emperador; ayudóle con dineros, lo mismo hicieron el Papa y rey Católico; mas las esperanzas que dél se tenian se trocaron por cierta enfermedad que le sobrevino, quién dice que fueron hechizos, por la cual dejó las armas y la mujer, hija que era del archiduque Carolo, y renunciados sus estados en el Emperador, pasó la vida en Praga como particular, y allí falleció de apoplejía los años adelante.

AN0 1598.

Este año, á 6 de mayo, renunció el Rey en favor de su hija mayor la infanta doña Isabel los estados de Flándes con intento de casalla, como se hizo, con su primo el archiduque Alberto, que para esto renunció el capelo y el arzobispado de Toledo, y se dió á García de Loaisa, maestro que era del príncipe don Filipe. Ordenó que aquellos estados fuesen feudo de Castilla, y reservóse la órden del Tuson y nombrar castellanos en algunas fortalezas, como la de Anvers, la de Gante y la de Cambray. Poco adelante concertó paces con Francia, en que el Papa puso grande diligencia; agrávósele finalmente el mal, y finó en el Escurial á 13 de setiembre, y allí se enterró; príncipe muy esclarecido por su grande prudencia y piedad; vivió años setenta y uno, tres meses y algunos dias; reinó en Castilla cuarenta y dos años, siete meses y veinte y ocho dias. Sucedióle su hijo el príncipe don Filipe, que hoy vive y reina. ANO 1599.

A 22 de febrero falleció en Alcalá de Henáres García de Loaisa, arzobispo de Toledo, y con él cayeron las esperanzas que su buen natural y otras buenas partes prometian; enterróse en aquella villa en la capilla de los Mártires, pero sin túmulo. Fué natural de Talavera, de padres nobles, su vida muy reformada en todo tiempo, la condicion muy apacible, de estatura alto, y el rostro agradable. Sucedióle don Bernardo de Rojas y Sandoval, á la sazon obispo de Jaen, y que poco despues le trajeron á Toledo el capelo de cardenal; hallóse el Rey presente á la solemnidad.

El nuevo Rey quedó concertado de casar con doña Margarita, hija del archiduque Cárlos; vino por Milan, y en su compañía su madre y el archiduque Alberto. El Papa á la sazon se hallaba en Ferrara, la cual ciudad por muerte del último Duque, que no dejó sucesion, recayó en la Iglesia como feudo suyo. Allí vino la Reina y el Archiduque, y con ceremonias extraordinarias se celebraron por el Papa los dos casamientos, dado que el Rey y la Infanta estaban ausentes. Partieron de allí, y por mar, á los 25 de marzo, llegaroná los alfaques de Tortosa; poco despues en Valencia, á los 18 de abril, domingo de Cuasimodo, se hicieron las velaciones con grandes regocijos y fiestas. Pasó el Rey á Barcelona á acompañar y despedir al archiduque Alberto, que con la Infanta, su mujer, se embarcaron, á los 7 de junio, para pasará Flándes. Los reyes dieron la vuelta á Valencia, y de allíáMadrid.

AÑO 1600.

Este año fué muy solemne por el jubileo de Roma, al cual acudió mucha gente. Fué este invierno muy lluvioso; el Tibre salió de madre, y tuvo á Roma cubierta de agua tres dias; el daño fué extraordinario.

Entre trece cardenales que crió el Papa uno fué Roberto Belarmino, de la compañía de Jesus, sobrino del papa Marcelo, y por sí mismo muy reformado, de muchas letras y erudicion, como lo muestran los libros muy doctos que ha publicado.

El nuevo rey de Francia, por sentencia del Papa, dejó á madama Margarita, su primera mujer, y poco despues casó con María de Médices, hija de Francisco, duque que fué de Florencia.

AÑO 1601.

Este año por los meses de marzo y abril, la corte de Castilla, de Madrid se pasó á Valladolid. Pretendian reparar aquella comarca, que se decia estaba pobre; resultaron inconvenientes; así, pasados algunos años, volvió donde antes estaba. Tañóse por muchas veces la famosa campana de Vililla en Aragon, mensajera, segun se dice, de cosas grandes; hasta ahora ninguna se ha visto considerable,

En Roma, á29 de abril, se hizo la canonizacion de san Raimundo Peñafort, de la órden de los Predicadores, A 25 de agosto el príncipe Doria, general de la mar, con gran armada fué sobre Argel, y llegó de noche vista de aquella ciudad sin ser sentido, y se retiró luego por la contrariedad de los tiempos.

A 22 de setiembre nació en Valladolid la infanta do. ña Ana, que al presente está concertada de casar con el nuevo rey de Francia Luis, treceno deste nombre, y el cardenal de Toledo, señalado para llevalla á la raya de Francia.

AÑO 1602.

Isabel, reina de Inglaterra, falleció en Lóndres 23 de marzo; vivió setenta años y seis meses y diez siete dias; reinó como cuarenta y cuatro años. Nunca se casó; tuvo otras buenas partes; todo lo afeó la here. jía y la persecucion que levantó contra los católicos, grande y continua. Sucedióle Jaques, rey de Escocia, como bisnieto de Margarita, hermana mayor del re Enrique VIII; sus padres fueron católicos; su madre santa; su maestro Georgio Bucanano, grande here y insigne poeta; su traduccion en verso de los Salmo se tiene por muy elegante. Intitulóse rey de la Gran Bretaña, como señor que era de toda aquella grande y rica isla, mas no desiste de perseguir á los católicos,

AÑO 1603.

Don Juan de Tasis, conde de Villamediana y corre mayor, pasó á Inglaterra por embajador, enviado por nuestro Rey á dar el parabien del nuevo reino de Ing. terra á aquel Rey; hizo su oficio con mucha prudencia, y fué el que dió principio y trató de las paces que poco despues se concertaron entre España y Inglaterra, como luego se dirá. Este año falleció en Madrid la emper. triz doña María, hija, nuera, mujer y madre de cinco emperadores, cosa hasta hoy nunca vista, y por sen todo aventajada; sepultáronla allí en las Descalzas.

AÑO 1604.

El condestable de Castilla Juan Fernandez de Velasco, por mandado de su Rey, fué á Inglaterra; pasó por Paris, donde fué festejado de aquellos reyes; pasó de allíá Flándes y á Lóndres, cabeza de Inglaterra; allí, á los 29 de agosto, asentó las paces que temia acordadas el conde de Villamediana, embajador del rey Católico, que serán de provecho si se guardaren.

AÑO 1605.

A 3 de marzo finó en Roma el pontífice Clemente VIII; fué persona de mucha bondad y notable celo. Sucedióle, á 2 de abril, el cardenal Alejandro de Médices, que se llamó Leon XI; era muy viejo y enfermo, murió á los 27 del mismo mes. Pusieron en su lugar, á los 16 de mayo, al cardenal Camilo Burgesio, natural de Roma, su orígen de Sena; llamóse Paulo V; tuvo diferencias con venecianos, que amenazaban guerra, sobre ciertas leyes que publicaron, una de poder castigar los clérigos, otra que á iglesias ni monasterios noso pudiesen anejar bienes raíces, ley que llaman de mano mortuis. Hubo grandes disputas y libros por una parto y por otra; pero al fin todo se sosegó con el buen órden

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del nuevo Pontífice. Demás desto, en cierta diferencia, que duró muchos años entre los padres dominicos y de la Compañía en materia de gratia et libero arbitrio, decretó que hasta tanto que se decretase otra cosa, cada cual de las partes sin morderse pudiese seguir su opinion. A 8 de abril nació en Valladolid el príncipe don Filipe Domingo Victor de la Cruz; nombraron adelante por su maestro á don Galceran de Albanell, caballero catalan, persona muy compuesta y erudita. Su ayo don Baltasar de Zúñiga, caballero muy aprobado.

AÑO 1606.

En Valladolid, á 18 de agosto, nació la infanta doña María; Dios le dé buena ventura. En Toledo falleció doña Estefania Manrique, bisnieta del maestre de Santiago don Rodrigo Manrique. Con su renta y la de su hermano don Pedro, que murió el año pasado, y nunca se casaron, dotaron el colegio de la Compañía y la casa profesa de la misma ciudad, do yacen con sus letras; el de la señora pareció poner aquí.

D. sTEPHANIA MANRIQUE vIRgo LEcTissiMA GENERE, FoRMA,
INGENIO , MORIBUs IPSIS GRATIARUM DIVINIS MANIBUs FACTA.
NIL AMPLIUS DICo. HANC AEDEM, ET DOMICILIUM UNACUM. perno
FRATRE AB lMO EX CONIDICTO ETTESTAMENTO,
M.
VIXIT ANNOS LVIIII. PAUCIS MINUS DIEBUS. OBIIT VI. IDUS
DECEMBRISM, DC, VI,

AÑO 1607.

En Madrid, á 14 de setiembre, nació el infante don Cárlos. El reino sirvió á su majestad con veinte y tres millones pagados en ocho años. Sácase este dinero de la octava parte de todo el vino y aceite que se coge; comenzó este tributo en tiempo del rey pasado don Filipe II, pero en menor cantidad; al presente ha llegado á esta.

AÑO 1608.

En San Jerónimo de Madrid, domingo, 13 de enero, juraron al príncipe don Felipe; dijo la misa y hizo la ceremonia el cardenal de Toledo. Su abuela materna doña María de Baviera falleció en Gratz, cabeza de Siria, en Alemaña, á los 29 de abril; dejó sus hijas casadas muy altamente. Su marido fué el archiduque Carolo; su hijo el archiduque Ferdinando, hermano de muestra reina doña Margarita y primo hermano del emperador Rodolfo. Por este tiempo el adelantamiento de Cazorla, despues de grandes y largos debates, se restituyó á la iglesia de Toledo por la diligencia de su prelado el cardenal arzobispo de Toledo don Bernardo de Rojas y Sandoval. ow

ANO 1609.

En Flándes, á 14 de abril, se concertaron treguas por término de diez años con Zelandia y Holandia, que poco se guardan; confirmólas el rey en Segovia por el mes de julio.

A 17 de mayo nació en el Escurial el infante don Fernando. A 27 de junio el Papa beatificó á nuestro santo padre Ignacio de Loyola, fundador de la compania de Jesus, y el papa Gregorio XV le canonizó á 12 de marzo de 1622.

AÑO 1610.

En Paris, á 14 de mayo, un hombre muy particular, y dicen maestro de escuela, por nombre Francisco Ravayllac, con un puñal mató al rey de Francia Enrique IV: grande temeridad y locura. Sucedióle su hijo, por nombre Luis XIII.

A los 25 deste mismo mes nació en Lerma la infanta doña Margarita. Item, á los 20 de noviembre por trato con cierto moro se entregó á los nuestros el castillo de Alarache, fuerza importante en la costa de Africa por la parte del mar Océano; mas adelante hace el mar una cala y estero y un rio que se llama Mamora, y era nido de cosarios; por esto cuatro años adelante la armada real, y por general don Luis Fajardo, se apoderó de aquel puesto; levantaron un castillo, que quedó con buena guarnicion. Acudieron al principio los moros para desbaratar estos intentos, pero no prevalecieron. Volvamos atrás; fué este año muy notable por la expulsion que en él se hizo de los moriscos de toda España, gente obstinada y que tenian inteligencia con los turcos y moros de Berbería. Continuóse la expulsion este y los años siguientes; salió gran número dellos; dicen que algunos otros quedaron desconocidos y disfrazados.

AÑO 1611.

Fué este año desgraciado por la muerte de la reina de España doña Margarita de Austria, que por sus buenas partes era de todos sus vasallos muy amada. Parió en el Escurial, á 22 de setiembre, un niño, que se llamó don Alonso; murió la madre deste parto á los 3 de octubre; enterráronla en el mismo Escurial; el Infante vivió un año menos cuatro dias. Fundó en Madrid un monasterio de monjas de la Encarnacion.

AÑO 1612.

Tratábanse y se concertaron en Paris y en Madrid dos casamientos: el uno de nuestro Príncipe con hermana del rey de Francia madama Isabel; el otro deste mismo Rey con la infanta doña Ana; la ejecucion se dilató por la poca edad de las partes. En Praga, cabeza de Bohemia, estuvo mucho tiempo por su poca salud retirado el emperador Rodulfo; allí, á los 11 de agosto del año pasado, renunció los estados de Hungría, Bohemia y Austria á su hermano Matías con cierta pension que se reservó para el gasto de su casa y corte. Hecho esto, falleció en la misma ciudad á 20 de enero deste año. Juntáronse poco despues los electores en Francfordia, y por sus votos nombraron por emperador al mismo Matías, hermano del difunto; déle Dios á él y á nos su santa gracia.

Este año, á los 25 de abril, falleció en Valencia Francisco Jerónimo Simon, beneficiado de San Andrés en aquella ciudad, en edad de treinta y tres años. El pueblo le tiene por santo, en que ha hecho muchas demostraciones. El Arzobispo pretende que en esto se ha pasado mas adelante de lo que fuera razon. Sobre el caso han resultado alborotos y escándalos. El negocio está pendiente en Roma. Todos seguirán lo que el Padre Santo determinare. Con ninguna cosa el pueblo mas se mueve y altera que con color de religion, sea á tuerto ó con razon.

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