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mos? Es a la verdad enojoso que se grave todos los dias prohibirlo por medio de una ley, pues no es justo que con nuevos tributos á los descendientes y se les reduzca por la desenfrenada ambicion de unos pocos deban al extremo de que no puedan sostenerse á si ni á sus fa- pagar muchos con usura objetos que son indispense milias.

bles. Fuera de esto, estoy por que se proteja mucho é Están pues en un grave error los que fundándose cuantos se dediquen al comercio, pues es lo que me en el ejemplo de la Francia y de la Italia pretenden per- conviene á la salud de la república. suadir a nuestros principes que pueden imponer mayo Deben tambien los príncipes trabajar principalmento res tributos á España, nacion, segun dicen, felicísio porque no se deje ningun campo sin cultivo ni hayı an ma, abundantemente dotada de todo género de bienes. este descuido, con lo que aun favoreciéndonos poco el Son desgraciadamente muchos los aduladores y los ne- cielo, serán mucho mas abundantes las cosechas. David, cios y falsos charlatanes que aconsejan tan imprudente aquel prudente rey que ponen las escrituras como el medida, y son muchos porque nada puede haber tan modelo de un buen príncipe, escogió entre sus ciude'agradable á reyes, que se ven envueltos en guerras y danos algunos, no solo, á mi modo de ver, para que cuigrandes empresas y tropiezan a cada paso con la falta dasen de sus ganados y de sus viñas y Olivares, sino de numerario, que el que les abran ndevos caminos tambien de los campos y rebaños de sus súbditos. Moe para recogerlo. Nada puede haber para ellos tan agra- vido por esta disposicion, que adoptó tambien Aristóte dable, pero nada tampoco mas gravoso para el reino, que les, creo que deberia crearse en cada ciudad y cada elir inventando todos los dias nuevos medios para aca- pueblo un magistrado cuyo cargo se redujeso á recorbar de despojar y extenuar a los que viven ya en la esca rer y visitar todas las heredades y los campos, señasez y en la miseria. ¿Cómo no consideran aquellos fal- lándose además un premio para el que mas diligentosos consejeros que si la Francia ha caido en grandes ma mente los hubiese cultivado entre sus paisanos y hules es precisamente desde el tiempo en que crecieron biese sabido sacar de la tierra mayores y mejores fruindefinidamente los tributos, aumentados á cada paso tos. Como se recompensase el celo de estos podria case al antojo de los reyes, sin consultar para nada la volun- tigarse, ya con penas infamantes, ya con multas, á tad del reino?

los desidiosos que hubiesen mirado con menosprecio el CAPITULO VIII.

cultivo de sus haciendas, principalmente no habiéndoDe los vireres:

se visto obligados á ello por graves apuros pecuniarios,

Podria hacerse aun mas; podrian cultivarse estos cam. Cuidando los príncipes de los víveres y procurando pos á costas y expensas de los concejos, que de los fruque abunden cuanto quepa, principalmente el trigo, no tos podrian retirar en primer lugar los gastos del culsolo puede mejorarse en mucho la suerte de los pue- tivo, y de los frutos que quedaren la tercera 0 la cuarta blos, así en la paz como en la guerra, sino tambien ha- parte aplicaderas, ya al fisco, ya la misma ciudad 6 cer que aumente el amor de esos mismos pueblos para pueblo, para que la invirtieran en cosas de utilidad púcon sus reyes; pues si por las disposiciones de estos blica. Se adelantaria mucho con esta disposicion, pues están provistos los mercados de los artículos mas ne en un territorio tan dilatado como el nuestro, si estuzcesarios para la vida, no dejan los ciudadanos de dar viesen todos los campos cultivados, seria muy difícil que por muy afortunados los tiempos en que viven. Por de hubiese carestia por mucho que escasearan las lluvias, contado un príncipe no puede disponer las cosas de mal de que adolece mucho la nacion española, puesto manera que haya fecundidad en los ganados y en los que escasea en muchos lugares la leña y muchos cerros campos, pues esto excede las facultades del hombre; se niegan por lo áspero a todo cultivo. Podria sernmas puede siempre hacer que se implore la clemencia brarse en ellos pinos, encinas y otros árboles, segun la del cielo con ardientes oraciones y procurar que no se naturaleza de dicho terreno, proporcionándonos así cometa ningun crimen público que merezca ser casti materia para el fuego y maderas para la construccion gado con una calamidad general y con el hambre de de los edificios. Si luego sangrando los rios por todas todo un pueblo.

las partes practicables, que no son pocas, se convirtisConviene además proteger con módicos tributos el sen en terreno de regadío los campos que ahora son de comercio que sostengamos con otras naciones y no

secano, no solo se alcanzaria que abundasen mas los gravarle con exagerados impuestos, pues aunque el granos, sino que tambien se haria nuestro país mas $avendedor cobra del comprador todo lo que se le quita ludable, templada y modificada así en gran parte la por via de tributo, es indudable que cuanto mas alto natural sequedad de nuestra atmósfera. Serian entonesté el precio de las mercancías, tanto menor será el ces algo más frecuentes y copiosas las lluvias, pues hanúmero de los compradores y tanto mas difícil será el biendo mas terrenos regables, habria mayor evaporacambio de productos. Se han de facilitar, ya por mar, ya cion y se formarian mas fácilmente nubes. por tierra, la importacion y la exportacion de los artícu Debe mirarse mucho por los labradores y pastores, i los necesarios para que pueda trocarse sin grandes es cuyos trabajos es debido el sustento y vigor de todo el fuerzos lo que en unas naciones sobra con lo que en reino. Procuren con el mayor celo posible magistrados otras falta, que es lo que principalmente constituye la y príacipes que no sean nunca presa del fraude ni de naturaleza y objeto del comercio. Suelen mercaderes hombres poderosos, procuren que nadie contrarie 'codiciosos aumentar el precio de los objetos valiéndose ni sus trabajos ni sus intereses. Hace ya siglos, Carlo de malas mañas y vendiendo una misma cosa cien ve- Magno y su hijo Luis establecieron por una ley que ces en el mismo punto; mas esto es tambien preciso cuando por la escasez de granos se debiese taset

el precio del trigo, costumbre que aun hoy se conser se entregan al vino ni mas ni menos que a los demás va en España, no debiesen estar sujetos á tal tasacion placeres. los labradores que por no tener campos propios los hu Fáltanos tan solo considerar si seria posible o no biesen arrendado mediante una cantidad alzada, ya en hacer nuestros rios navegables, sobre lo cual otros dinero, ya en frutos, y si tan solo los que disfrutasen podrán resolver con mayor prudencia y conocimiento de vastas haciendas ó de muy pingües rentas, bien per de causa, y puede decirse mucho á la verdad por una y teneciesen al pueblo y á la nobleza, bien fuesen altos otra parte. Pretenden algunos que es malversar inútilsacerdotes y prelados. Una ley tal seria además de mente los tesoros del príncipe querer alcanzar por el justa de muchísimo provecho, pues es sumamente pe arte lo que nos ha negado la naturaleza. Es indudable noso que lo que con tanto sudor han alcanzado para que en otras naciones han adelantado mucho por este alimentar su pobre familia, deban esos labradores ven medio, pues han podido trasladar con pequeños gastos derlo en menos de lo que les ha costado. Seria empero desde los puntos mas distantes los artículos de pripreciso que esta ley no fuese general ni para todos los mera necesidad; mas en España, de escabroso terreno tiempos ni para todo el reino, pues es grande la varie y de rios de cauce rápido, cuyas orillas están además dad que se observa entre época y época y de pueblo á ocupadas en mayor parte por molinos, tal vez á nada pueblo, antes bien se la modificase cada año y en cada conduciria tentar esta innovacion, pues seria fácil que ciudad, acomodando la tasacion á la mayor abundancia nuestros esfuerzos quedasen tan solo como monumento de granos, como sabemos que se practica en muchas de nuestra impotencia y provocasen la risa de nuestros otras naciones en que se atiende mucho mejor á los in- descendientes. Una empresa tal podria sernos mas intereses comunes. ¿Cómo es posible que se prescriba lo cómoda que útil si quisiéramos ser tenaces en llevarla mismo para lugares muy abundantísimos y otros muy á cabo. Es muy difícil que nadie haga lo que no pudieestériles sin hacer distincion entre años que difieren ron los romanos, que tanto sabian y podian , en la épomucho entre si respecto a la produccion de granos? ca en que estuvieron apoderados de España. Todas estas disposiciones y otras semejantes que tal vez existan conviene que sean severamente revocadas

CAPITULO IX. y acomodadas á las condiciones que llevamos poco ha

De los edificios. prescritas.

Creo tambien que deberia ponerse límite al plantio Creo que los que gobiernan deben dirigir todos sus de la viña, como hicieron en otro tiempo los romanos pensamientos á que vivan sus súbditos en la mayor por una ley que no fué abolida hasta los tiempos de Do felicidad posible, para lo cual deben preservarlos de miciano, abolicion y ley sobre las cuales diré poqui todas las injurias de la guerra, dirigirlos en tiempos simas palabras. Diéronla tal vez para conservar la fru de paz y procurarles todo lo necesario para sustengalidad de los españoles, agotados entonces por tantas tar y embellecer la vida. Se ha hablado ya empero de guerras y tributos, frugalidad que era en ellos hija de todo lo relativo al arte militar y á la abundancia de la naturaleza , creyendo que si se contentaban con be vituallas, y debemos ahora ocuparnos del modo cómo ber agua, gozarian de una vida mucho mas larga y me pueblos y ciudades pueden ser pública y privadamente nos expuesta á las enfermedades. Es sabido que nada de hermoseadas. Debe procurarse que no falte en este terminaba menos los actos de Domiciano que el deseo punto nada de lo que permita la condicion del reino; de hacer bien á sus súbditos, así que podemos calcular cuando no lo haya en casa puede muy bien ir á busque si derogó la ley no fué mas que para cautivar las carse en otro punto. Conviene sobre todo llamar del voluntades de nuestros compatricios. En estos tiempos extranjero, aunque sea con grandes recompensas, á arcomarcas enteras están cubiertas de cepas, y es ya in tistas de todas clases que nos sirvan, ya para pintar, ya dudable que el vino y los banquetes van debilitando para tejer telas bordadas de oro, ya para fabricar alfomnuestros cuerpos. Despréciase el cultivo del trigo, del bras y tapices, ya para forjar metales y trasformarlos que depende principalmente la vida, y va cada cual á lo en vasos y otros muebles. Tengo esto por mucho mas que le ofrece mayores esperanzas de lucrarse. Si algun ventajoso que traer de otras naciones las materias ya tanto modificada pudiésemos restaurar la ley romana, elaboradas, pues haciéndose como proponemos, las ¿no favoreceriamos verdaderamente los intereses comu tendriamos en mayor abundancia y no saldria de Esnes volviendo nuestra nacion á sus antiguas costumbres paña el mucho oro y plata que tenemos, con gran peryá ese antiguo valor y sencillez que degenera y se cor-juicio nuestro y no poco provecho de otros estados, á rompe y perece de dia en dia, merced al roce de otras que va por este camino la mayor parte de las riquezas naciones y al desgaste de placeres que ya hallamos en que, ya brotan de nuestro fecundo suelo, ya nos vienen casa, ya nos vienen de otros países? Si se examinase anualmente de América en nuestros tan ponderados cuánto vino se consumia en tiempo de nuestros abue galeones. los, cosa muy fácil de saber por las cuentas de los diez ¿Podrémos tampoco descuidar la construccion de mos eclesiásticos, se veria quizás que en muchos lu edificios públicos y particulares, descuido por el que gares ha llegado aquella cantidad á triplicarse, hecho nuestra nacion brillaria mucho menos que las extrannada extraño cuando en aquellos tiempos, sobre todo | jeras, hoy mucho mas pobres ? Los beneficios de los en la Carpetania , donde hemos nacido, eran muy pocos príncipes deben extenderse hasta donde alcancen las los que bebian vino y casi solo las cabezas de familia, facultades del Tesoro para que así puedan granjearse al paso que ahora todos, siu distincion de edad ni sexo, mejor las gracias de sus súbditos, Deberian aute todo

abrir caminos como los abrian los romanos para que altos empleados , bien fuesen militares, bien civiles, los muchos lodos no pudiesen nunca detener á los via- bien eclesiásticos, la necesidad de invertir en el ornato jeros, como ahora sucede con vergüenza nuestra; reedi- público parte de sus utilidades y sus rentas, para lo cual ficarse los puentes, destruidos en muchos puntos con en lo que fuese necesario se podria obtener la compeperjuicio de los transeuntes; construirse en todo el rei- tente autorizacion de los pontifices. No seria de poca no fortalezas que sirviesen á la vez de adorno y defensa. importancia que por este medio viésemos alzar puentes y Es preciso que nos procuremos en tiempos de paz lo casas de asilo, ya para los pobres, ya para los enfermos, que puede sernos necesario en tiempos de guerra, y no mucho mas cuando con esto se alcanzaba que hubiese hemos de consentir en que, como sucede ahora á cada en todo el reino innumerables monumentos de varones paso, se caigan de vejez , gracias á nuestra incuria, los de gran precio y fama y se lograba que fuesen menos muros de nuestros pueblos y ciudades. Repárense, por codiciados los honores y menor la ambicion de muchos lo contrario, los que amenacen ruina y añádanseles á quienes esta carga habia de retraer algun tanto de nuevas fortificaciones y reparos, construidas segun las envidiar y solicitar los altos puestos. No sin razon aconnuevas necesidades de la guerra para que puedan resis sejó lo mismo Aristóteles para que con menos odio y tir el empuje de las armas de fuego, que á manera de mas ventaja pública pudiesen confiarse los honores y rayo destruyen ahora las mas firmes fortalezas. Leván- magistraturas públicas á varones ricos y eminentes. Se tense además en todas partes templos suntuosos y mag adelantaria tambien mucho en esta parte si se supiesen níficos para que se aumente la grandeza y la majestad aprovechar las buenas coyunturas y emprender la consdel culto á los ojos del pueblo, que, como es sabido, truccion de grandes edificios, principalmente en tiemdeja llevarse mucho de la pompa y el aparato. Leván pos de escasez, en que muchos pobres, que no puetense edificios particulares y casas elegantemente ador den alimentarse á síni á sus familias, recibirian con mas nadas con que se distingan y brillen los pueblos del gusto un salario que fuese fruto de su trabajo que una mismo modo que piedras engastadas en oro. Donde lo limosna que recogiesen perdiendo su vergüenza para permitieren las facultades, procúrese sobre todo abolir apelar á la misericordia ajena. Serian entonces aqueel uso de las tapias, paredes de deforme aspecto, prin llos edificios un monumento eterno levantado á la benecipalmente despues de haber sido atacadas por la llu ficencia de los ricos, monumento tan agradable á Dios via y por los vientos; sustituyasele el de paredes de como á los hombres, en que permaneceria escrito el sillería ó de mampostería, que sobre ser mas elegantes, nombre de sus autores mejor que en ninguna lámina de son mas fuertes. Brille por todas partes al rededor de bronce, siendo estos indudablemente celebrados por cada ciudad una agradable campiña salpicada de aldeas las generaciones mas remotas. y alquerías, amenicense los demás lugares al par de las Entre los judíos siguió estos preceptos Salomon, que riberas de los rios.

invirtió tados los tesoros del imperio en edificar un Proponemos esto, no para proporcionar al pueblo | templo suntuosísimo y en edificar en toda la extension demasiados placeres, cosa por demás nociva, sino para de su monarquía muchas fortalezas y ciudades. Entre que sirva de ornato y alternado el deleite con la fatiga, los romanos hicieron lo mismo muchos emperadores, y se sientan los ciudadanos con mas fuerza para seguir entre ellos Augusto, que por lo mucho que habia ediliel camino de la virtud, difícil y áspero de suyo, y procu cado, se jactaba de haber encontrado una ciudad de las rándoseles un honesto descanso, vuelvan con mas brio á drillo y otra de mármol. Entre nosotros no se ha hecho sus ordinarias faenas, para las que dejan de servir muy acreedor á menos alabanzas nuestro gran rey Felipe II, pronto si no se les evita el tedio y el fastidio. Mas dirá que dejando aparte los demás edificios, alcázares y sitios tal vez alguno, pues está gracioso que tú vengas pres reales de soberbia estructura que ha dejado en todo el cribiendo cosas cuya adquisicion es capaz de agotar el reino, ha levantado el magnífico y gigantesco tempo erario público y hasta las arcas de los particulares; ¿es consagrado al glorioso mártir san Lorenzo, que he creiesto mirar por la economía ni por las rentas de los ciu do de importancia describir en este libro. dadanos ni por las rentas reales? Mas si se suprimie En el punto por donde la tierra de Segovia se entra ran los gastos superfluos, si se restableciera la fruga- en la frontera de la Carpetania está situada una allea, lidad de nuestros padres, ¿qué inconveniente habria en ayer desconocida, y hoy celebérrima, llamada Escorial, aplicar las riquezas de que tanto abunda España á la segun algunos por haber existido allí en los antiguas defensa y esplendor de la república? No es tampoco tiempos una de tantas minas de hierro como tenemos conveniente que se acumule y atesore el dinero que en España. Léjos de ser elegantes las primeras casas de deje de gastarse en los placeres de la mesa y en los de esta aldea estaban rudas y toscamente trabajadas, cosa Vénus, acumulacion que no podria ser útil sino cuando nada extraña cuando sabemos cuán incuriosos son en se hiciese con el objeto de satisfacer necesidades pú- edificar los labradores, que atienden mucho á la utilidad blicas ó con el de aliviar la miseria de los pobres. Cui- y poco al ornato. Es el terreno á la redonda estéril y de el principe de llevar a cabo las empresas indicadas escabroso, tanto, que apenas se hace accesible á nuesy le seguirán sus súbditos, que creen siempre obse tros carromatos, así que es allí muy escasa la cosecha quiarle imitando sus acciones. Si pusiere todas sus del vino, del'trigo y de los demás granos. Lo que mas fuerzas en adornar pueblos y ciudades, i se cree acaso abunda , y no mucho, es el ganado, que encuentra que los grandes y el pueblo no le seguirian en todo el buenos pastos y puede medrar holgadamente, sobre reino ni se acomodarian á su voluntad cuando la viesen todo en verano, en que se goza allí de una agradable ya clara y manifiesta? Podria además imponerse a los temperatura, aun cuando está mas abrasado por los ar

dores del sol lo interior de la provincia. Como estánchos libros manuscritos, principalmente griegos, la cubiertos los montes vecinos de nieves eternas, soplan mayor parte de una respetable antigüedad, joyas mas frecuentemente aires templadísimos y manan por todas preciosas que el oro que nos vinieron de todas partes partes copiosas aguas que son de grande importancia de Europa á la fama del nuevo monumento, libros topara los habitantes, y sobre todo, presentan agradable dos dignos de ser leidos y estudiados, que convendria mente á los ojos del viajero los campos cubiertos de que los reyes facilitasen mucho mas á los hombres eruverdura. Sobre esta aldea, á unos mil pasos al occidente, ditos. ¿Qué provecho podemos sacar de libros que esá la raíz de un monte áspero y fragoso, en un reducido tán, por decirlo así, cautivos y sujetos ? Adornan las valle, que no es aun del todo llano, se alza una gran mole, | paredes de esta biblioteca elegantes pinturas, que puecon que no son comparables las maravillas de los anti den sostener la comparacion con las antiguas, y repreguos, conocida con el nombre de iglesia de San Lorenzo, sentan con tanta verdad como belleza las artes libeque fué levantada desde sus cimientos en el espacio de rales. veinte y cuatro años con gastos casi increibles, por lo Sigue tras el vestíbulo un patio de doscientos treinta módicos que han sido atendida la grandeza y suntuosidad piés de largo, sobre cerca de ciento treinta de ancho, del monumento. Sin contar las varias alhajas y los pré- que no tiene columnas ni galería alguna sino por la ciosos ornamentos y los vasos macizos de oro y plata parte que está unida al pórtico del templo, pórtico siencerrados bajo aquellas bóvedas, objetos todos de arte tuado frente a frente del vestíbulo, al cual se sube por y de ingenio, no se invirtieron, segun es fama, en cons siete grandes y espaciosas gradas. Consta ese pórtico truirlo y decorarlo mas allá de doscientos mil sestercios, de seis columnas, en las cuales hay otras tantas liguque vienen a ser unos tres millones. Es la planta de esta ras de reyes hebreos, los que mas sobresalieron por su inmensa fábrica cuadrada, menos por la parte de oriente, piedad y por sus hechos, que tienen diez y ocho piés dondebrilla el palacio real, con el cual dió su ilustre ar de altura, manos y cabeza de mármol blanco, y lo dequitecto al conjunto del edificio la forma de las parrillas más del cuerpo de piedra comun, pero esmeradamente en que fué martirizado nuestro san Lorenzo. Tiene del cincelada. Debajo de este pórtico ábrese la triple puerlongitud setecientos veinte piés de norte a mediodía y ta del templo, y á entrambos lados otras dos puertas quinientos setenta de este á oeste, y lleva en sus cuatro por las que se sube, ya al monasterio, ya al colegio, y ángulos, correspondientes á los cuatro puntos cardina- á la izquierda otra menor, por la cual se entra en el alles del cielo, otras tantas torres, mas elegantes que im cázar regio. ponentes, en que están abiertas de la base al remate Divídese pues el monasterio en dos partes iguales. muchas ventanas, tal vez muchas mas de las que con- La primera, que mira á occidente, consta de cuatro viene, como sucede en otras partes del mismo monu peristilos o claustros, que sirven todos igualmente para mento. Lo exigirán á la verdad los preceptos del arte; los usos domésticos, y tiene en medio una escalera de mas nosotros, que no entendemos nada en él, no po- caracol, que campea en lo mas alto á manera de torre, demos juzgar de la belleza de tan grande obra sino por y está rodeada de muchas ventanas por donde recibe la impresion que de ella recibimos.

luz el lugar destinado a las abluciones de los monjes y Está dividido todo el monumento en tres partes : á la entrada al refectorio, que está aclornado de muchos mediodía está el convento de los monjes jeroninios, que emblemas, pero de emblemas hechos de barro y con constituye casi de por sí la mitad de la obra; al norte muy poca gracia, y es oscuro por no tener mas que dos la academia destinada á la instruccion, ya de los mon- aberturas en la fachada, y está muy distante, á lo mejes jóvenes de la misma órden, ya de algunos externos nos á nuestro modo de ver, de corresponder á la maque viven allí en comunidad á costa y expensas del jestad y grandeza del resto de la obra. En la otra parle Rey, único que puede dispensar tan singular y pingüe del monasterio se extiende á oriente y mediodía el beneficio; al oriente el vasto palacio real, residen- claustro mayor, circuido todo de un elegante pórtico, cia de los principes en tiempo de verano. Rodeado de en cuyas paredes estucadas de mármol hay varias pintodos estos edificios campea en medio de una plaza y turas que expresan elegantemente los hechos mas notaen un lugar mas elevado un templo de arrogante es bles de la vida de Jesucristo. Cubren piedras de distin, tructura , todo de sillería y abovedado.

tas clases el pavimento, dividido en cuadros con un arEn medio de la fachada se abre una puerta conforme tificio tal, que quedan entre uno y otro espacios para al resto de la obra, entre ocho columnas grandes, pero jardin, y allá en el centro se levanta una fuente parede varias piezas, sobre que descansan otras de menos cida á un templete, de planta octógona, cubierta intediámetro, entre las cuales hay una estatua de piedra riormente de jáspes, y exteriormente de piedra mas basde san Lorenzo, cuyas perfecciones revelan la acredi- ta , junto a la cual están pegados á iguales trechos cualada mano del artista. A entrambos lados de la mis tro vasos, á que baja el agua desde otras tantas estatuas ma fachada hay otra puerta de menores dimensiones, de mármol blanco que están puestas al rededor y repero no menos rica y elegante, que sirve, ya para los presentan a los evangelistas. Pasa el agua de esta fuenusos del convento, ya para los del colegio, si bien no te por unos tubos á los cuadros sembrados, y cubriénfalta en otra parte una entrada principal y comun para dolos de verdura y Nores, comunica a todo el claustro un los de uno y otro establecimiento. Sigue tras la puerta agradable y muy risueño aspecto. Sirve principalmente principal un vestibulo vasto y capacísimo, sobre el cual el pórtico para las procesiones que en dias determinacarga la biblioteca , larga de ciento oclienta y cinco dos hacen los monjes saliendo del templo por la puerta piés, y ancha de treinta y dos, donde se conservan my, lateral á fin de captarse, ya para si, ya para la república,

el auxilio y el favor del cielo. Abrense debajo de este rados y sus gozos y sus magníficos asientos, todo tan mismo pórtico puertas que conducen a varias piezas admirablemente hecho, que basta para detener los ojos del convento, tales como refectorios particulares, y á del que á tanta belleza acierta á levantarlos. la sala donde celebra sus sesiones el cabildo, piezas Tiene además el templo dos calles laterales por donsobre las cuales descuella por su elegancia y su gran de puede cualquiera pasearse libremente, que van á deza la que á manera de erario sagrado contiene los desembocar en las puertas por que se sale del claustro ornamentos y alhajas consagradas al culto.

mayor y del alcázar regio. En la otra parte del edificio preséntase en primer En frente de la puerta principal brilla la capilla y el lugar bácia occidente y norte un colegio dedicado á altar mayor, en cuya ejecucion no parece sino que el las musas, dividido en otros cuatro claustros muy hu- arte luchó con la naturaleza y se excedió á sí misma. mildes, dos de los cuales sirven para los monjes que conducen al pie del ara, construidas de piedra verde y cultivan las letras, y los otros dos para los educandos encarnada, diez y ocho gradas espaciosas, debajo de externos que viven allí por gracia especial y á expensas las cuales hay los sepulcros de los reyes, y encima cuade los reyes. Levántase tambien en el centro una esca- tro pequeñas tribunas de jaspe encarnado y de variado lera de caracol, á semejanza de la otra, y pegada á él un pavimento, desde donde asiste el principe á los sacrivasto teatro abovedado y sostenido por columnas, que ficios divinos sin aparato y sin sumiller de cortina con ya sirve para paseo , ya para cátedras, ya para acade de costumbre. Adornan el piso de la capilla y el de mias públicas. En el lado septentrional del edificio hay, todo el templo piedras de distintos colores en forma de por fin, dos puertas que abren paso al palacio, compues. cuadros elegantemente ordenadas y dispuestas. Lo to de muchas y espaciosas salas y de diversas cámaras, principal empero, lo que mas maravilla y lo que con que están destinadas ya para la habitacion del príncipe, mayor elocuencia debia explicarse para que no se reya para uso de la familia real en la estacion en que, bajase su mérito con la humildad de nuestras palapara evitar los rigorosos calores de la corte, van á gozar bras es el tabernáculo, que se levanta sobre el ara, alli de tan benigno y tan templado cielo. Vense donde compuesto de diez y ocho columnas, no pequeñas, de quiera pórticoscon columnas y galerías superiores, entre piedra roja , no encarnada, con vetas blancas y manlas cuales la que pertenece al gabinete del Rey presenta chas amarillas, distribuidas seis en el primero y segunen un vasto lienzo que se encontró por casualidad en do cuerpo, cuatro en el tercero y dos en el cuarto, una torre del alcázar de Segovia , la pintura de la gran donde se ve á Cristo clavado en su santísimo madero. batalla de la Higuera, que tuvo con los moros Juan II Tiene este tabernáculo, compuestos de la misma matede Castilla en el reino de Granada. Expresó allí el pin- ria y de una piedra verde, nichos y urnas para estatuas, tor con diestra mano la respectiva posicion de los com- tríglifos, cauliculos, tenias y metopas, dispuestos todos batientes, la situacion de sus reales , los ya desusados de manera que formen como la fachada de un edificio trajes y armas que llevaban, cosas todas muy útiles para elegante en que se han guardado todas las reglas arquitraer a la memoria uno de los mas nobles triunfos que tectónicas. Los espacios medios están ocupados por estapueden recordar con placer las generaciones españo- tuas de santos de bronce sobredorado ó por magníficos las. En lo mas interior del alcázar , detrás del templo, cuadros, y la base por dos sagrarios construidos á la mapor la parte que segun dijimos descuella hácia oriente nera de un templo abovedado, donde se guarda el cuerpo el edificio, está el retrete de las mujeres, muy aparta de Jesucristo en un ágata, obra ilustre de Jacome Trezzi, do de la vista de los hombres, y además, las mas retira eminente escultor italiano, digno de ser comparado das habitaciones del monarca.

con los antiguos en la ciencia de pulir y trabajar el En el centro del edificio, en lo mas alto , aparece el mármol. Nos impide la religion hablar mucho acerca templo, que es de planta cuadrada, y está dividido en de este punto, a fin de que por la rudeza de nuestro tres naves por columnas, sobre que descansa la sober- ingenio no disminuyamos el mérito del arte; mas no bia bóveda. Alzanse en los dos primeros ángulos otras podemos menos de decir que el sagrario mayor es uns tantas torres con techos de pizarra , y de en medio de rotunda de diez y seis piés de altura, compuesta de vala bóveda un cimborio, á manera de piedra blanca, que rios jaspes sujetos por bronces sobredorados y circuise hace muy agradable a la vista, sobre todo si se la da de ocho columnas de piedra roja con vetas blancas contempla desde los cerros inmediatos. Es, como he- y manchas amarillas , trabajadas por su dureza á punta mos dicho, este templo de planta cuadrada, mas sin de diamante. Corren tambien al rededor doce estatuas contar su vestíbulo, que ocupa el espacio medio entre de los apóstoles, brillando en el vértice de la bóveda las dos torres, vestíbulo sobre el cual descansa el coro un jaspe en forma de globo que tiene cerca de medio donde los monjes entonan noche y dia con grande pom pié de diámetro. Componen asimismo el sagrario menor pa y aparato himnos de gloria y de alabanza al cielo, jaspes engastados en oro y plata , distinguele una espues son entre los anacoretas los que mas en esto se dis meralda, del tamaño de una nuez, que brilla en lo mas tinguen y aventajan. Son las sillas de este coro de éba- alto, sirve de clave á su bóveda un topacio; mas no es no, de boj, de caoba, de nogal, de terebinto , y llama aun tanto valor y riqueza comparable con el mérito arla atencion, ya por la delicadeza con que están trabaja- tístico que encierra en todas y en cada una de sus partes. das, ya por la vistosa variedad de sus colores, negras Es la puerta de ambos sagrarios de cristal, así que deja las upas, rojas las otras, estas blancas, aquellas con ver la elegancia y la hermosura del interior, que en nada ondas y del color del oro. En lo alto de la bóveda apa cede á lo que llevamos ya descrito. Hay en este templo recen pintados los diversos órdenes de los bienaventu mas de treinta y ocho capillas consagradas á sautos,

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