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los súbditos; no los pueden bien gobernar, y aun en ocasion mueven revueltas. El remedio seria que se hiciese todo esto por medio de la congregacion, que ni el particular tendria que quejarse de los superiores, ni la congregacion, por mo continuar en el gobierno, tiene necesidad de que los súbditos queden con ella sabrosos. 154. Allégase que el gobierno de la Compañía es muy flaco y sin nervios, como queda dicho otras veces, porque el superior es uno solo y no puede contrastará tanta gente. Pues ¿por qué no se ayudará de la congregacion, que es como su batallon y puede contrastará cualquier dificultad por grande que sea? Los de dentro y los de fuera se rinden cuando les dicen que un negocio pasó por toda una congregacion y que los superiores no pueden dejar de ejecutar lo que en ella se estableció. 155. Añado que los pleitos ordinarios son entre el superior, si manda bien, y los súbditos, si obedecen. Para determinar estos pleitos el superior no es á propósito, porque le tienen por interesado. Determínelos la congregacion, que se compone de los mas principales y de las cabezas de la provincia. 156. Por conclusion, á lo que parece será forzoso venir con el tiempo á hacerlo por causa de la muchedumbre, y será gran prudencia prevenirlo y hacerlo antes que se use de fuerza, como creo por cierto que se hará. Que pues todas las religiones van por este camino y en él se hallan bien, parece está puesto en razon que de los muchos senderos particulares que hemos seguido, á lo menos dejemos aquellos que vemos parar entre males y despeñaderos, y que, águisa de caminante que dejó el camino trillado, volvamos atrás y le tomemos y sigamos, como mas seguro y de menos afan y mas descanso. 157. Deséase otrosí comunmente que los provinciales tengan mas mano que tienen al presente en cosas particulares, y que si excedieren ó agraviaren sean con rigor castigados por los visitadores para que no sea menester acudir con cada cosaá Roma; y aun, si para las cosas muy graves pareciese, criar un comisario en estas partes que conozca la gente y le conozcan y acuda con brevedad á las ocurrencias que de sí dan los negocios con tanta dilacion, y los de Roma con tantos negocios forzosamente se confunden. Que esto no es desumir la Compañía de su cabeza, sino buscar traza y órden como en todo se proceda con satisfaccion y acierto y como en grave enfermedad que cada dia mas se empeora mostrar y aun probar diversos medios.

CAPITULO XVII.

De la eleccion de los superiores,

158. Diversas veces se ha tratado que es importante en toda comunidad huir cosas odiosas: Nequa radia, amaritudinis sursum germinet, et per eam coinquinentur multi; porque á largo andar los desabrimientos continuados paran en motines y en revueltas, conforme aquello: Concepit dolorem, et peperit iniquitatem. Al contrario de esto hallo yo que en la Compañía hay otras

raíces de amargura: para las personas graves la provision de oficios, que no se hacen con la satisfaccion que han menester; para gente moza las profesiones, piedra

en que muchos tropiezan. Tratarémos primero de los

oficios, en que hallo yo muy notable daño, que se comenzó en tiempo del padre Everardo y se continúa en tiempo del general presente. 159. Fiados en que la obediencia ha de ser ciega y que se debe obedecerá cualquier superior por estar en lugar de Dios y por respetos que ya quedan apuntados, han encaminado elgobierno desuerte, que, sin embargo de que la naturaleza enseña que el docto debe gobermar al que es ignorante, el riejo al mozo, y el hombre grave al que tiene pocas pares, el noble al que no lo es, de ordinario han seguido lo contrario, que han puesto en el

gobierno gente moza, de muy pocas letrasó ningunas y

de partes en todo muy medianas. Este desórden no puede llevarse adelante por ser violento, ni el aceite puede estar debajo del agua, mi puede dejar de dar pena y llevarse mal que el que es menos se anteponga á los que son mas, en que hay otro inconveniente; que como quiera que las letras son lo principal que hay que gobernar fuera de la virtud, andan por fuerza á tienta paredes, haciendo las cosas al revés ó por informacion de otros, que no haya miedo que la tomen de los mas doctos, que antes los temen y se apartan de ellos. 160. Es cosa miserable lo que en esto pasa y los inconvenientes en que en estos años se ha tropezado por estar lo mas alto y lo mas bajo, por la mayor parte, en poder de esta gente. Digo pues que es forzosoponer en razon todo esto y para acertar hacer al revés de lo que en estos años en esta parte se ha platicado. Suelo yo decir que la Compañía está al presente como mercader sin crédito, porque han desacreditado, parecede propósito, á los hombres graves, y los que han querido honrar no son capaces por sus pocas partes, y bien se echa esto de ver en ocasiones y aprietos que se ofrecen. Diferentemente procedió nuestro padre Ignacio, que todos los honraba, y por contentar inventaba nuevos oficios, que si bien se mira, la Compañía no tiene otra autoridad que la de los particulares, ni tenerla ellos la quita al superior, que es un yerro muy grave y muy perjudicial. Si no, mírese entre los soldados si la valentía de los particulares quita el crédito al capitan. 161. Hasta aquí todo este ministerio se reduce al general, y al provincial en cada provincia; porque aunque muestran alguna manera de consulta y de informacion, siempre se quejan que se gobiernan por aficiones y que proveen á sus amigos, sea que el amor hace tenerlos por los mas dignos, sea por tenerlos mas de su mano, y que los otros, bien que de partes aventajadas, quedan olvidados. Fuente caudalosa de desabrimientos y disgustos! 162. Dirá alguno, pues ¿qué otro corte se puede dar? ¿Será bien que esto se ponga por votos como en las demás religiones ?Respondo que yo no soy capaz para dar traza en cosa tan grave. Solo diré que en semejantes elecciones se debe poner la mira en tres cosas. La pri

mera, que haya acierto, quiero decir, que se elijan los tendrian parte en las elecciones, que es á lo que forzomejores y los mas dignos. La segunda, que haya satis samente se ha de venir, faccion de parte de los súbditos. La tercera, union, quiero decir, que se haga sin alborotos ni sobornos.

CAPITULO XVIII. 163. Como hoy se hacen las elecciones, no parece

De las profesiones, que hay el acierto que se desea por la falta de informaciones verdaderas y porque no se pone tanto la mira en 168. La otra raíz de amargura para la gente moza las partes aventajadas que uno tiene como en que esté son las profesiones, que no parece sino que el demonio unido con el general y provincial, y así de ordinario se ha derramado por los corazones, en lagar de la dulzura da en gente menuda, que se deja menear al beneplácito que teniamos, un acíbar muy amargo. Porque lo primede los superiores o mayores. De donde se ve no puede ro hay muchos grados en la Compañía, cosa que no hay haber ni hay satisfaccion, sino murmuraciones ordina- en religion alguna: unos son profesos de cuatro votos, rias y quejas. La union, que es el tercero requisito, bien otros de tres, otros coadjutores espirituales, otros temse halla en lo exterior, porque se reduce todo á uno, porales, que es el cuarto grado. Estas diferencias tan pero los ánimos quedan desunidos ya y con poca satis- grandes podíanse llevar entre pocos cuando la Compafaccion.

ñía era toda como una casa y el superior gobernaba 164. Si las elecciones se hiciesen por votos como en como padre y los conocia a todos y todos se fiaban, así de otras religiones, el acierto no seria mucho mayor, por esto, como de que los amaba, que claro está que el paque siempre en las comunidades los imperfectos son dre á un hijo viste de verde, á otro de rojo, y todos callan mas en número; y como no se pueden pesar ni calificar y los acalla con facilidad. Mas en tanta muchedumbre los votos, á veces salen las elecciones torcidas. La satis como han entrado en la Compañía por consiguiente el faccion todavía es mayor, porque al fin no tienen de gobierno no puede ser tan paterno, ni sé si tanta difequé quejarse, porque ellos por sus votos eligieron el que rencia de grados se podrá llevar adelante. les pareció. En la union hay mayor falta por ser ocasiona 169. Nuestro Padre ordenó sus cosas como para podas estas juntas y manera de elegir á parcialidades, ne ca gente, como ve claro en sus bulas y constituciones, y gociaciones y sobornos.

para hombres perfectos. Si lo uno y lo otro se muda, 165. Sospecho yo que si se tomase del uno y del otro forzoso será templar las leyes, que no podrán servir las modo lo mejor y se ayudase, como queda dicho de suso, mismas para todos tiempos, y tanta diversidad en el la monarquía de la aristocracia, se podria acudir á todo, número y las costumbres como puede haber. quiero decir, que en cada congregacion provincial se 170. Demás de esto, el tiempo de la profesion no nombrasen cuatro ó seis de los mas graves y antiguos, está determinado por ley, sino mas o menos, como el que como consultores del provincial ó como difinidores superior se contente, costumbre que no es de sola nuesjunto con el nombrasen los superiores y el general los tra Compañía, sino de las demás religiones en sus princonfirmase, sin embargo que alguna vez por causas ur cipios, en especial de la de Santo Domingo, como se regentes podria alterar algunos de los nombrados. fiere en la crónica de esta órden; lo cual continuó has

166. Dije como consultores del provincial, porque ta los tiempos de Inocencio IV, que mandó no se alarno seria muy fuera de propósito que, como toda

la Com gase el tiempo de la profesion mas del primer año de 13 pañía da al general sus asistentes, así cada provincia probacion y noviciado. Debrian de hallar algunos inseñalase los consultores al provincial. De lo cual se se- convenientes en que la profesion fuese vaga , cuales guiria por lo menos que el acierto seria mayor. Por nosotros experimentamos en gran parte. que los padres graves tendrian mas noticia de todo y de 171. Uno es que, como la puerta está abierta tantos todos y darian sus votos mas libremente como menos años, muchos se vuelven atrás, que si se vieran atados, dependientes del provincial. La satisfaccion seria todo no pensaran en cosa semejante. Otro, que muchos sucuanto se pudiera desear , pues la misma provincia y getos y muy buenos por este camino se hacen inútiles, los congregados de ella, por medio de aquellos pocos que ni son buenos para religiosos , ni para seglares por padres, nombrarian todos los superiores. En la union no la infamia que toda la vida los sigue por haber faltado en se sentiria falta por ser pocos los señalados y los mas su vocacion. Otro, que por este camino se hinche el graves de la provincia, en que á mi ver se hallaria otra mundo de clérigos. mendicantes, queja de muchos comodidad mayor, que se excusaria una infinidad de prelados. Si los proveen de beneficios , desasosiegan memoriales y de informaciones que van a Roma y que con el ejemplo á los de dentro; si no los proveen, mueforzosamente allá se confunden, por no decir de los ren de hambre. El cuarto, de engaños, que algunos engastos.

tran en la religion para comer , estudiar y salirse al 167. Item, que mudados estos padres en cada con- mejor tiempo á pretensiones seglares: daño que cada gregacion, el gobierno se extenderia mas que al presen- dia se aumentará mas. El quinto, de quejas ordinarias, te se hace y no estaria entre tres ó cuatro, como de ordi- que se procede en esto con aficion y que hay aceptacion nario se quejan. Que esta traza sé yo que ordinariamente de personas. Cada dia este punto se hace mas áspero. se desea y se ha deseado muchos años atrás por personas 172. Al principio con pocos años se daba la profede mucha virtud y prudencia. Con que las provinciassion y aun rogaban con ella. Al presente acaece estar

uno veinte y treinta años en la Compañía y no se la dan. , tar, por salir el cuerpo ya mayor ya menor de lo que al A cada uno parece que no es menos que su compañero, principio se pensó; y seria mayor yerro porfiar á que y no hay marca con que esto se mida y que se guarde usase de aquellos vestidos porque se los dejó su padre con todos. Por lo que dicen que para la profesion de cortados. Que si el cuerpo de la Compañía se diferencia cuatro votos es menester que las letras sean aventaja de como su Fundador lo imaginó y trazó, grande yerro das, ni antiguamente se guardó ni hoy con muchos se será porfiar que se vista de las mismas leyes que al pringuarda, que se pudieran aquí nombrar y señalar con el cipio se hicieron para cuerpo desemejable. dedo. A cada cual parece que sabe lo que basta y que 177. Hay otro inconveniente, que en nuestras leyes no tiene menores partes que el que adelantan. Con esto de ordinario nos apartamos del derecho comun. No se persuaden que no es falta suya el no admitirlos á la hablo delinstituto, que claro está que sigue camino parprofesion, sino por no tener amigos.

ticular, pero bueno y aprobado, sino de las leyes parti173. Temo grandemente que los inconvenientes que culares y constituciones, de compras, ventas, eleccioresultan de esta desigualdad en las profesiones han nes, profesiones, escrituras, que casi todo va fuera de de aumentarse de suerte, que nos quiten la libertad de lo que los cánones establecen. despedir los sugetos que los superiores tienen por tan 178. Yo entiendo que el derecho coman es como el tos años y que nos abreviarán el tiempo y lo reducírán á camino real, que por hallar en otros senderos barrancos alguna uniformidad mayor que la que al presente usa ú despeñaderos, de comun consentimiento se tomó mos. Muchas trazas se han dado para acertar en esto. aquel camino por el mejor. Trae muchos inconvenien

174. Yo seria de parecer que en este punto se diese tes seguir caminos particulares, especialmente en tanmano á las congregaciones a la manera que se dijo de tas cosas: uno es de no acertar , como de suso se tocó, las elecciones de superiores, que de esta suerte el odio por no llevar guia ni rastro que seguir. Otro, de causar y amargura de los particulares no cargaria sobre el ge ofensas y que la gente nos murmurey nos persiga, como neral y provincial, que deben tener antes á los súbditos nos ve tan particulares. Muchas religiones se han levanmuy sabrosos. Y'este punto de las profesiones tan im tado después de la nuestra ó poco antes, y todas juntas portante y substancial de nuestro instituto se podria no han sido tan perseguidas como ella. Puédese sospellevar adelante sin violencia ni porfía, y aun el acierto char ser esto una de las causas principales. en escoger los mejores sin duda seria mayor , por ser 179. De aquí proceden los miedos de que nos alteren las personas de la congregacion ó por ella señaladas el instituto, de estar el gobierno sin nervio y no acudir Jas mas antiguas y mas graves. Con que finalmente se al remedio de las congregaciones generales. Deséase que excusaria un tropel de informaciones que van por el la Compañía se arrimase mas al derecho comun, en cuanaire á Roma, de tantas particularidades y con tales in to fuera posible, salvo su instituto. Pongo ejemplo: El terrogatorios, que es grima ponerse á responder ni es que no es profeso por derecho comun no puede ser precribir sobre cosas semejantes, que aun mas parecen in lado en la religion : nuestro padre ordenó que los recfamaciones de sus contrarios que informaciones ca tores puedan ser de los no profesos y que de ordinario ritativas.

fuesen de los coadjutores. Pero esto era porque los proCAPITULO XIX.

fesos no podian estar en los colegios; que si por alguna

necesidad residiesen en ellos, no querria que estuviesen De las leyes.

á la obediencia de los dichos rectores, que era todo con175. Las leyes de esta Compañía son muchas en forme á derecho comun. demasía, y como no todas se pueden guardar ni aun sa 180. Alteróse esto en la tercera congregacion geneber, a todas se pierde el respeto. Hay constituciones, ral, que decretó que los profesos fuesen sujetos á los suhay reglas, decretos de congregaciones , visitas y sobre periores no profesos. ¿Cuánto mas conforme á derecho todo ordenaciones de Roma sin número y sin cuenta. fuera que pues tan gran número de profesos no pueden Yo aseguro que pasan de millares, que para tan poco estar en las casas por ser ellas pocas, en que sin duda se tiempo es mucho en gran manera. Hanse mudado mu echa de ver que este cuerpo está notablemente muchas veces, en especial las reglas, cosa que deshace dado, que los rectores de los colegios sean profesos? mucho la autoridad de las leyes, que consiste mayor Allégase á esto que siempre nos hemos apartado de lo mente en el uso que hay de guardarlas y en su antigüe que las demás religiones hacen; como quiera que fuera dad. La mayor parte ha salido de la especulacion. Por lo justo nos ayudáramos de su experiencia y advirtiéramenos las constituciones y reglas que se publicaron en mos que ellas tambien debieron de considerar y aun Roma , año de 1550, y en España cuatro años adelante. probar los caminos que llevamos, y los dejaron por tro

176. Como quiera que las leyes acertadas han de piezos que en ellos experimentaron. resultar de la práctica, porque son como las medicinas, 181. De aquí viene que toda la vida se pasa en que se inventaron despues de conocidas las dolencias, pruebas. Ni tenemos las cosas asentadas, ni sabemos adimagino yo que hacer leyes á una comunidad en los ministrar las haciendas ni queremos aprender; que la principios, en especial tantas y de tantas menudencias, misma muchedumbre de leyes es ocasion de esta variees como si el padre luego que le nace el hijo, le cortase dad, porque casi en todas se dispensa , no solo por el vestidos para todas las edades, que seria maravilla acer general, sino por los otros superiores. Demás, por re

ducirse todo á una cabeza, que es parte de la Monarquía, repartida de suerte, que á todo se acude lo mejor que como los juicios son diferentes, hoy anda el colegio de nuestras fuerzas alcanzan. Arrimansenos á estas ocupauna color, mañana la provincia de otra; hoy de verde, ciones con título de piedad otras muy improprias, mas mañana de rojo; bien que de presente no es tanta la va- seglares que espirituales. riedad como solia ser el tiempo pasado.

185. La importunidad de la gente es mucha , y co182. Dirá alguno , ¿en qué forma se podrian reducir mo nos ayudan con sus limosnas, quieren que en todo las leyes á menos? Digo que diversas veces se ha trabaja- les ayudemos. En sus casamientos, en hacerles sus tesdo en esto y se ha procurado á instancia de la misma tamentos, en favorecerles en sus pretensiones con seCompañía aliviar esta carga tan pesada, mas poco efecto ñores, en sus pleitos y trabacuentas con los jueces, se ha hecho hasta aquí. Creo yo que muchas menuden- | hasta en proveerles de regalos y de las cosas necesacias se podrian excusar, como la regla de no hacer en rias para sus casas nos ocupan. Es cosa maravillosa lo público mortificaciones, la de no salir de la cámara sino que cargan. Sospecho que algun dia querrán les sirvadecentemente vestido, la de oida la campana acudirlue- mos, si ya no se hace, y hacer de cocineros y barrendego, la de echar la bendicion a la comida, la de no salir ros, con decir que son obras de piedad, con que los nues. de casa sin licencia y con el compañero que el superior tros se aseglaran yandan mas de lo que seria razon fueseñalare, la de no tocar la campanilla de la portería ni ra de casa, lo mas ordinario ocupados en estos negocios mas veces ni mas recio de lo que conviene, la de la abs- de amigos ó parientes ó gente que se nos encomienda. tinencia los viernes, en las cuales muchas se podrian 186. El abuso pasa tan adelante, que á título de concercenar con ordenar que los usos de las casas de la fesores muchos señores, así eclesiásticos como seglares, Compañia se guarden.

traen tras sí y en su compañía y adonde quiera que van 183. Otro medio se me ofrece, que la visita. y las personas de los nuestros, no de otra suerte que si fuesen órdenes de Roma se enderezasen solo á que las consti sus capellanes. Vanlos á confesar á sus casas á ellos y á tuciones y reglas se guardasen , que es lo que practicaba su gente y á decirles misa en sus oratorios, sin otras conuestro padre Everardo, sin hacer nuevos comentarios sas en que se sirven de ellos. En sola la corte de Vallasobre ellas ni nuevas órdenes. Pongo ejemplo : La dolid deben de ser mas de doce padres los que en esto constitucion ordena que para imprimir un libro lo andan embarazados. Puede sospecharse que esto provean tres de la Compañía, que era harto grande recato cede mas por via de estado para autorizarse que de dey aun graveza : nuestro padre general, no contento vocion, fuera del barato; que sin duda cuesta menos con esto, ha sobre esta constitucion hecho mas de que si de alguna universidad trajesen alguna persona doce ordenanzas, todas sin necesidad, que con pro- grave para servirse de ella. veer que los provinciales sean tales y los que ven los 187. De aquí proceden negociaciones no muy delibros sean personas enteras, se acude a todo sin tantas centes, atrévense algunos de estos padres con el favor novedades y alteraciones, que no sirven sino de que las que sienten en estos señores penitentes á hacerse poco personas graves se retiren por ver tantas dificultades observantes y aun hacer punta á sus superiores, como y que salgan á plaza solo la gente menuda, que por cada dia se experimenta. Plutarco hace un tratado en mostrarse rompe todo. Lasimpresiones han acreditado que prueba que los filósofos deben tratar con los prinmucho la Compañía estos años; no es justo dificultarcipes, mas la demasiada comunicacion ningun hombre esto y dificultarlo con tantas trazas. Si algun abuso hay cuerdo la aprueba ni aprobará. La religion de Santo Doremediarle, castigarlo, y no á cada trique nueva ley y mingo debió de sentir este desórden a los principios, traza. El Consejo Real para dar licencia para imprimir que forzó á hacer en un capílulo general un decreto que nunca muda estilo de que se cometa á uno, si bien mu- ninguno de aquella religion pudiese seguir á ninguno chos usan mal de esta traza, sino castiga al que excede, de estos personajes. Creo yo que la Compañía se verá y con esto pasa.

en la misma necesidad y aun de quitar al general la CAPITULO XX.

autoridad de dispensar en esta parte.

188. Entre tanto yo no veo otro remedio sino tener De los negocios.

ganados los padres antiguos y graves y honrallos, por184. Muchos negocios cargan los de la Compañía. que sospecho que el descuido en esto y otros disgustos El instituto se extiende y abraza gran número de obras. ordinarios son ocasion de que algunos se quieran honrar Predicar, confesar, misiones, cárceles, hospitales, en- por medios tan extravagantes como son estos, y aun por fermos; la enseñanza de la juventud en letras humanas ventura fortificarse para vengarse de los que á su parey en las ciencias mayores, hasta bajarse en algunos lu cer los tienen agraviados. gares á enseñar los niños á leer y escribir; pues la doc 189. Dirá alguno que no hay oficios ni honras para trina cristiana para ignorantes muy proprio ministerio todos. Verdad es, pero extiendan las honras á mas, y es de la Compañía. Cada asunto de estos bastaba para serán menos los desabridos, á lo menos dése traza que ocupar mucha gente, pero como son proprios, la gracia no tengan que quejarse del general y provincial. del instituto ayuda para que se cumpla con ellos, sin 190. Dirá otro, que por el mismo caso se muestran que el espíritu se ahogue, que es lo que en el primer lu- indignos de los oficios. Digo que es verdad, pero que gar se debe procurar, mayormente que la gente está | antes que se entonen se podria ver y probar de ganar con

ellos por la mano y prevenir. Cuanto mas que otrasmaneras hay sin duda, sin dar oficios, de ganar la gente y honrarla.

CONCLUSION DE ESTE TRATAD0.

191. Mucho me he alargado y á mucho me he atrevido en poner tantas dolencias en nuestro gobierno, y mas en cosas que ordinariamente se tienen por acertadas y se platican y llevan adelante como tales. Pero ¿qué harémos? Así lo entiendo como lo digo, sin ninguna pasion ni pretension. Sienta cada cual lo que quisiere, que yo cuanto mas cerca me veo del juicio de Dios tanto mas me confirmo en que esta obra, sin duda de Dios, se va á tierra y se estragará en breve, si él mismo con su poderosa mano y sus hijos, como tales, sin otras pretensiones, no acuden con tiempo, y si no cortan, si fuere menester, por lo sano para que la infeccion no pase adelante. Que si he tocado muchos puntos, no pocos se quedan sin tocar y tratar, no porque no sean importantes, sino porno cansar ni enfadar mas.

192. Pudiérase tratar de la pobreza de los profesos; si se cumple viviendo la mayor parte de ellos en los colegios; antes, de seis partes, las cinco se sustentan de sus rentas. Sí, que no las tienen las paredes, sino los que dentro de ellas moran, que son en gran número profesos; de los presentes que se llevan á Roma, de lo que allí se ofrece, que á largo andar podráparar en comprar los oficios. No apunto particulares; los repartimientos que se hacen de gastos en las provincias, que se ruge no van muy justificados. Ya se sabe que generales de otras órdenes, á título de libricos que imprimen y cosas semejantes, sacan grandes intereses, que deseamos que se excusen en la Compañía; que basta lo que al principio se sacó, en especial en España, y lo mucho que se alteró la gente por esta causa.

193. Los muchos que caminan y con repuesto mayor de lo que cabe en gente pobre y ninguno á pié, y andar en coche, no se tiene en nada; la vista se engruesa con el tiempo y con la vejez; las recreaciones, que son muchas y en partes de muchos meses, que pue

den acarrear mucho daño por muchas razones, y criar los mozos muy amigos de regalo, como se experimenta. Las renunciaciones de las herencias. Creo que este punto está algo reformado, mas todavía suena mal que un religioso tenga propriedad portantos años, que sino tienen el uso, ya se sabe cuán fácilmente se le dan las licencias; que hay mucha gente ociosa, y cada dia será mas, que no sirve sino de hacer corrillos, por no decir otros daños; que el regalo en algunos es demasiado y ofende, que los gastos son excesivos, mucho lo que se hunde y pierde. 194. Yo aseguro que si se miran bien las cuentas, que en esta casa de Toledo sube cada sugeto en mas de á ciento y diez ducados, que pone grima el pensarlo. El vestido podria ser mas moderado y mas conforme á la pobreza. 195. Esto y todo lo demás se deja por mo cansar. Solo quiero añadir que si como en este papel se ponen las faltas de nuestro gobierno, con deseo de que se enmienden, se dijeran los bienes que hay en esta Congregacion, la escritura fuera muy larga, que sin duda es una de las mejores maneras de vida que hay en la Iglesia, y la gente, á mi ver, la mejor que hay en el mundo. Planta escogida de Dios; sus empresas y ocupaciones las mas gloriosas y grandes que se hayan visto ni leido jamás : digna que la acudan, no solo sus hijos, sino todos, ansí príncipes como particulares. Tanto mayor lástima, que por no ir sus cosas con el órden y traza que era razon, la vemos en los términos que la vemos, y que nadie, aun por ciego que sea, lo puede negar, de perderse en breve tiempo y del todo arruinarse. 196. Suplico á muestro Señor ponga la mano en esta obra, que de otra suerte tengo por dificultoso acudir á todo; y á quien esto leyere, que se persuada que si bien como hombre me puedo engañar, la intencion es buena, y el amor mayor de lo que se podrá nadie persuadir, que me fuerza á tomar este trabajo y pasar por la grita que forzosamente habrá de pareceres contrarios de los que leyeren este papel, y aun podrá ser de palabras no tan acertadas.

FIN DEL TRATADO DE LAS cos.As DE LA coMPANÍA,

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