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uno veinte y treinta años en la Compañía y no se la dan. | tar, por salir el cuerpo ya mayor ya menor de lo que al A cada uno parece que no es menos que su compañero, principio se pensó; y seria mayor yerro porfiar á que y no hay marca con que esto se mida y que se guarde uśase de aquellos vestidos porque se los dejó su padre con todos. Por lo que dicen que para la profesion de cortados. Que si el cuerpo de la Compañía se diferencia cuatro votos es menester que las letras sean aventaja de como su Fundador lo imaginó y trazó, grande yerro das, ni antiguamente se guardó ni hoy con muchos se i será porfiar que se vista de las mismas leyes que al pringuarda, que se pudieran aqui nombrar y señalar con el icipio se hicieron para cuerpo desemejable. dedo. A cada cual parece que sabe lo que basta y que 177. Hay otro inconveniente, que en nuestras leyes no tiene menores partes que el que adelantan. Con esto de ordinario nos apartamos del derecho comun. No se persuaden que no es falta suya el no admitirlos á la hablo delinstituto, que claro está que sigue camino parprofesion, sino por no tener amigos.

ticular, pero bueno y aprobado, sino de las leyes parti173. Temo grandemente que los inconvenientes que culares y constituciones, de compras, ventas, eleccioresultan de esta desigualdad en las profesiones han nes, profesiones, escrituras, que casi todo va fuera de de aumentarse de suerte, que nos quiten la libertad de lo que los cánones establecen. despedir los sugetos que los superiores tienen por tan 178. Yo entiendo que el derecho comun es como el tos años y que nos abreviarán el tiempo y lo reducírán á camino real, que por hallar en otros senderos barrancos alguna uniformidad mayor que la que al presente usa ú despeñaderos, de comun consentimiento se tomó mos. Muchas trazas se han dado para acertar en esto. aquel camino por el mejor. Trae muchos inconvenien

174. Yo seria de parecer que en este punto se diese tes seguir caminos particulares, especialmente en tanmano a las congregaciones a la manera que se dijo de tas cosas : uno es de no acertar , como de suso se tocó, las elecciones de superiores, que de esta suerte el odio por no llevar guia ni rastro que seguir. Otro, de causar y amargura de los particulares no cargaria sobre el ge- ofensas y que la gente nos murmure y nos persiga, como neral y provincial, que deben tener antes á los súbditos nos ve tan particulares. Muchas religiones se han levanmuy sabrosos. Y'este punto de las profesiones tan im tado despues de la nuestra ó poco antes, y todas juntas portante y substancial de nuestro instituto se podria no han sido tan perseguidas como ella. Puédese sospeNevar adelante sin violencia ni porfía, y aun el acierto char ser esto una de las causas principales. en escoger los mejores sin duda seria mayor , por ser 179. De aquí proceden los miedos de que nos alteren las personas de la congregacion ó por ella señaladas el instituto, de estar el gobierno sin nervio y no acudir las mas antiguas y mas graves. Con que finalmente se al remedio de las congregaciones generales. Deséase que excusaria un tropel de informaciones que van por el la Compañía se arrimase mas al derechocomun, en cuanaire a Roma, de tantas particularidades y con tales in to fuera posible, salvo su instituto. Pongo ejemplo: El terrogatorios, que es grima ponerse á responder ni es que no es profeso por derecho comun no puede ser precribir sobre cosas semejantes, que aun mas parecen in lado en la religion : nuestro padre ordenó que los recfamaciones de sus contrarios que informaciones ca tores puedan ser de los no profesos y que de ordinario ritativas.

fuesen de los coadjutores. Pero esto era porque los proCAPITULO XIX.

fesos no podian estar en los colegios; que si por alguna

necesidad residiesen en ellos, no querria que estuviesen De las leyes.

á la obediencia de los dichos rectores, que era todo con175. Las leyes de esta Compañía son muchas en forme á derecho comun. demasía, y como no todas se pueden guardar ni aun sa 180. Alteróse esto en la tercera congregacion geneber, á todas se pierde el respeto. Hay constituciones, ral, que decretó que los profesos fuesen sujetos á los suhay reglas , decretos de congregaciones , visitas y sobre periores no profesos. ¿Cuánto mas conforme á derecho todo ordenaciones de Roma sin número y sin cuenta. fuera que pues tan gran número de profesos no pueden Yo aseguro que pasan de millares, que para tan poco estar en las casas por ser ellas pocas, en que sin duda se tiempo es mucho en gran manera. Hanse mudado mu echa de ver que este cuerpo está notablemente muchas veces, en especial las reglas , cosa que deshace dado, que los rectores de los colegios sean profesos? mucho la autoridad de las leyes, que consiste mayor Allégase á esto que siempre nos hemos apartado de lo mente en el uso que hay de guardarlas y en su antigüe que las demás religiones hacen; como quiera que fuera dad. La mayor parte ha salido de la especulacion. Por lo justo nos ayudáramos de su experiencia y advirtiéramenos las constituciones y reglas que se publicaron en mos que ellas tambien debieron de considerar y aun Roma, año de 1550, y en España cuatro años adelante. probar los caminos que llevamos, y los dejaron por tro

176. Como quiera que las leyes acertadas han de piezos que en ellos experimentaron. resultar de la práctica, porque son como las medicinas, 181. De aquí viene que toda la vida se pasa en que se inventaron despues de conocidas las dolencias, pruebas. Ni tenemos las cosas asentadas, ni sabemos adimagino yo que hacer leyes á una comunidad en los ministrar las haciendas ni queremos aprender; que la principios, en especial tantas y de tantas menudencias, misma muchedumbre de leyes es ocasion de esta variees como si el padre luego que le nace el hijo, le cortase dad, porque casi en todas se dispensa , no solo por el vestidos para todas las edades, que seria maravilla acer- general, sino por los otros superiores. Demás, por re

ducirse todo á una cabeza, que es parte de la Monarquía, repartida de suerte, que á todo se acude lo mejor que como los juicios son diferentes, hoy anda el colegio de nuestras fuerzas alcanzan. Arrimansenos á estas ocupauna color, mañana la provincia de otra; hoy de verde, ciones con título de piedad otras muy improprias, mas mañana de rojo; bien que de presente no es tanta la va- seglares que espirituales. riedad como solia ser el tiempo pasado.

185. La importunidad de la gente es mucha , y co182. Dirá alguno, ¿en qué forma se podrian reducir mo nos ayudan con sus limosnas, quieren que en todo las leyes á menos? Digo que diversas veces se ha trabaja- les ayudemos. En sus casamientos, en hacerles sus tesdo en esto y se ha procurado á instancia de la misma tamentos, en favorecerles en sus pretensiones con seCompañía aliviar esta carga tan pesada, mas poco efecto ñores, en sus pleitos y trabacuentas con los jueces, se ha hecho hasta aquí. Creo yo que muchas menuden hasta en proveerles de regalos y de las cosas necesacias se podrian excusar, como la regla de no hacer en rias para sus casas nos ocupan. Es cosa maravillosa lo público mortificaciones, la de no salir de la cámara sino que cargan. Sospecho que algun dia querrán les sirvadecentemente vestido, la de oida la campana acudir lue mos, si ya no se hace, y hacer de cocineros y barrendego, la de echar la bendicion a la comida, la de no salir ros, con decir que son obras de piedad, con que los nues. de casa sin licencia y con el compañero que el superior tros se aseglaran yandan mas de lo que seria razon fueseñalare, la de no tocar la campanilla de la portería ni ra de casa, lo mas ordinario ocupados en estos negocios mas veces ni mas recio de lo que conviene, la de la abs- de amigos ó parientes ó gente que se nos encomienda. tinencia los viérnes, en las cuales muchas se podrian 186. El abuso pasa tan adelante, que á título de concercenar con ordenar que los usos de las casas de la fesores muchos señores, así eclesiásticos como seglares, Compañia se guarden.

traen tras sí y en su compañía y adonde quiera que van 183. Otro medio se me ofrece, que la visita. y las personas de los nuestros, no de otrasuerte que si fuesen órdenes de Roma se enderezasen solo á que las consti sus capellanes. Vanlos á confesar á sus casas á ellos ya tuciones y reglas se guardasen , que es lo que practicaba su gente y á decirles misa en sus oratorios, sin otras conuestro padre Everardo, sin hacer nuevos comentarios sas en que se sirven de ellos. En sola la corte de Vallasobre ellas ni nuevas órdenes. Pongo ejemplo : La dolid deben de ser mas de doce padres los que en esto constitucion ordena que para imprimir un libro lo andan embarazados. Puede sospecharse que esto provean tres de la Compañía, que era harto grande recato cede mas por via de estado para autorizarse que de dey aun graveza : nuestro padre general, no contento vocion, fuera del barato; que sin duda cuesta menos con esto, ha sobre esta constitucion hecho mas de que si de alguna universidad trajesen alguna persona doce ordenanzas, todas sin necesidad, que con pro grave para servirse de ella. veer que los provinciales sean tales y los que ven los 187. De aquí proceden negociaciones no muy delibros sean personas enteras, se acude a todo sin tantas centes, atrévense algunos de estos padres con el favor novedades y alteraciones, que no sirven sino de que las que sienten en estos señores penitentes á hacerse poco personas graves se retiren por ver tantas dificultades observantes y aun hacer punta á sus superiores, como y que salgan á plaza solo la gente menuda, que por cada dia se experimenta. Plutarco hace un tratado en mostrarse rompe todo. Las impresiones han acreditado que prueba que los filósofos deben tratar con los prinmucho la Compañía estos años; no es justo dificultar cipes, mas la demasiada comunicacion ningun hombre esto y dificultarlo con tantas trazas. Si algun abuso hay cuerdo la aprueba ni aprobará. La religion de Santo Doremediarle, castigarlo, y no á cada trique nueva ley y mingo debió de sentir este desórden a los principios, traza. El Consejo Real para dar licencia para imprimir que forzó á hacer en un capílulo general un decreto que nunca muda estilo de que se cometa á uno, si bien mu ninguno de aquella religion pudiese seguir á ninguno chos usan mal de esta traza, sino castiga al que excede, de estos personajes. Creo yo que la Compañía se verá y con esto pasa.

en la misma necesidad y aun de quitar al general la CAPITULO XX.

autoridad de dispensar en esta parte.

188. Entre tanto yo no veo otro remedio sino tener De los negocios.

ganados los padres antiguos y graves y honrallos, por184. Muchos negocios cargan los de la Compañía. que sospecho que el descuido en esto y otros disgustos El instituto se extiende y abraza gran número de obras. ordinarios son ocasion de que algunos se quieran honrar Predicar, confesar, misiones, cárceles, hospitales, en por medios tan extravagantes como son estos, y aun por fermos; la enseñanza de la juventud en letras humanas ventura fortificarse para vengarse de los que á su parey en las ciencias mayores, hasta bajarse en algunos lu cer los tienen agraviados. gares á enseñar los niños á leer y escribir; pues la doc 189. Dirá alguno que no hay oficios ni honras para trina cristiana para ignorantes muy proprio ministerio todos. Verdad es, pero extiendan las honras á mas, y es de la Compañía. Cada asunto de estos bastaba para serán menos los desabridos, á lo menos dése traza que ocupar mucha gente, pero como son proprios, la gracia no tengan que quejarse del general y provincial. del instituto ayuda para que se cumpla con ellos, sin 190. Dirá otro, que por el mismo caso se muestran que el espíritu se ahogue, que es lo que en el primer lu- indignos de los oficios. Digo que es verdad, pero que gar se debe procurar, mayormente que la gente está antes que se entonen se podria ver y probar de ganar con

ellos por la mano y prevenir. Cuanto mas que otras ma den acarrear mucho daño por muchas razones, y criar neras hay sin duda, sin dar oficios, de ganar la gente y los mozos muy amigos de regalo, como se experimenhonrarla.

ta. Las renunciaciones de las herencias. Creo que este

punto está algo reformado, mas todavía suena mal que CONCLUSION DE ESTE TRATADO.

un religioso tenga propriedad por tantos años, que sino

tienen el uso, ya se sabe cuán fácilmente se le dan las 191. Mucho me he alargado y á mucho me he atre- licencias; que hay mucha gente ociosa, y cada dia será vido en poner tantas dolencias en nuestro gobierno, y mas, que no sirve sino de hacer corrillos, por no decir mas en cosas que ordinariamente se tienen por acerta otros daños; que el regalo en algunos es demasiado y das y se platican y llevan adelante como tales. Pero ¿qué ofende, que los gastos son excesivos, mucho lo que se harémos? Así lo entiendo como lo digo, sin ninguna pa- hunde y pierde. sion ni pretension. Sienta cada cual lo que quisiere, que 194. Yo aseguro que si se miran bien las cuentas, yo cuanto mas cerca me veo del juicio de Dios tanto que en esta casa de Toledo sube cada sugeto en mas mas me confirmo en que esta obra, sin duda de Dios, se de á ciento y diez ducados, que pone grima el pensarva á tierra y se estragará en breve, si él mismo con su lo. El vestido podria ser mas moderado y mas conforpoderosa mano y sus hijos, como tales, sin otras preten me á la pobreza. siones, no acuden con tiempo, y si no cortan, si fuere 195. Esto y todo lo demás se deja por no cansar. menester, por lo sano para que la infeccion no pase ade- Solo quiero añadir que si como en este papel se ponen lante. Que si he tocado muchos puntos, no pocos se las faltas de nuestro gobierno, con deseo de que se enquedan sin tocar y tratar, no porque no sean importan- mienden, se dijeran los bienes que hay en esta Contes, sino por no cansar ni enfadar mas.

gregacion, la escritura fuera muy larga, que sin duda 192. Pudiérase tratar de la pobreza de los profesos; es una de las mejores maneras de vida que hay en la si se cumple viviendo la mayor parte de ellos en los Iglesia, y la gente, á mi ver, la mejor que hay en el colegios; antes, de seis partes, las cinco se sustentan de mundo. Planta escogida de Dios; sus empresas y ocusus rentas. Sí, que no las tienen las paredes, sino los paciones las mas gloriosas y grandes que se hayan visque dentro de ellas moran, que son en gran número to ni leido jamás : digna que la acudan, no solo sus profesos; de los presentes que se llevan a Roma, de lo hijos, sino todos, ansí príncipes como particulares. que allí se ofrece, que á largo andar podrá parar en com Tanto mayor lástima, que por no ir sus cosas con el prar los oficios. No apunto particulares; los repartimien órden y traza que era razon, la vemos en los térmitos que se hacen de gastos en las provincias, que se nos que la vemos, y que nadie, aun por ciego que sea, ruge no van muy justificados. Ya se sabe que gene lo puede negar, de perderse en breve tiempo y del torales de otras órdenes, á título de libricos que impri- do arruinarse. men y cosas semejantes, sacan grandes intereses, que 196. Suplico á nuestro Señor ponga la mano en esdeseamos que se excusen en la Compañía; que basta lo ta obra, que de otra suerte tengo por dificultoso acuque al principio se sacó, en especial en España, y lo dir á todo; y á quien esto leyere, que se persuada que mucho que se alteró la gente por esta causa.

si bien como hombre me puedo engañar, la intencion 193. Los muchos que caminan y con repuesto mayor es buena, y el amor mayor de lo que se podrá nadie de lo que cabe en gente pobre y ninguno á pié, y andar persuadir, que me fuerza á tomar este trabajo y pasar en coche, no se tiene en nada; la vista se engruesa por la grita que forzosamente habrá de pareceres concon el tiempo y con la vejez; las recreaciones, que trarios de los que leyeren este papel, y aun podrá ser son muchas y en partes de muchos meses, que pue- ! de palabras no tan acertadas.

PIR DEL TRATADO DE LAS COSAS DE LA COMPANÍA.

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ESCRITOS SUELTOS.

ALGUNAS ADVERTENCIAS

SOBRE UN TRATADO CUYO TÍTULO ES

INSTRUCCIÓN DE LO QUE SE HA DE HACER EN LA CONVOCACION, PROSECUCION Y CELEBRACION

DE LOS CONCILIOS PROVINCIALES.

de la provincia hagan ayunos y oraciones y otras obras SOBRE LA PREGUNTA TERCERA.

pias por el buen suceso de dicho concilio. Cosa averiguada es lo que el autor de la dicha Instruccion aquí dice, conviene á saber, que al metropoli

SOBRE LA CUARTA PREGUNTA. tano pertenece convocar los concilios provinciales; pero En la respuesta desta pregunta se dice solo pueden ofrécese advertir que la convocacion se puede hacer, no ser compelidos los obispos sufragáneos á venir al consolo por edicto, sino tambien por epístolas, capítulo Si cilio;, los demás, conviene á saber, abades y priores, etc., episcopus , d. 18, y que en nuestra edad ha habido di solamente invitados y citados, lo cual, si no es yerro de versas maneras de hacerla. Paulo III convocó el conci- pluma, contradice á lo que en la sexta el autor dice por Jio de Trento por un edicto general, el cual, despues estas palabras : « Presupuesto que los que pueden ser de publicado en Roma, le envió á los metropolitanos compulsos solo son los obispos y los ubades y priores, con sendas cartas, en las cuales, declarándoles su inten las causas que los pueden excusar, etc.); y dado caso cion, les mandaba notificasen en su provincia el dicho que de lo que se responde á la duodécima pregunta, al fin edicto a todas y cualesquier personas que por derecho della se entiende que esto segundo es lo que este autor debian ir al Concilio. De la misma manera de convoca- siente, todavía no carece de dificultad entender y avecion se usó en el concilio provincial de Valencia, año del riguar si los dichos abades y priores, quiero decir, los Señor de 1565; para convocar el Concilio compostela- que tienen plena y perpetua juridiccion episcopal, venno se hicieron muchos edictos, uno para los obispos, gan á él. Los doctores juristas sienten comunmente otro para los cabildos de las catedrales, etc. Podríase solos los obispos poder ser llamados y compelidos conconsiderar cuál destas dos maneras de convocacion es forme al capítulo Si episcopus , d. 18. Desta opiniones mas grave y seria mas á propósito para el futuro con- Inocencio IV sobre el capítulo Grave nimis de prebencilio; y de cualquiera manera que se haga , es buena dis, por estas palabras : Ad hocconcilium (nempe proadvertencia la que da el doctor Tomasio, obispo de vinciale) de necessitate vocandi sunt episcopi , et non Lérida , escribiendo sobre esta materia , conviene á sa alii. Lo mismo dice Juan Andrés sobre el mismo capiber, que pues uno de los principales fines del concilio tulo, y Panormitano en la cuestion primera en el númeprovincial es deshacer agravios y hacer justicia á los ro 28, diciendo: Ad concilium provinciale non vocanque injustamente estuvieren oprimidos, se dé aviso desto tur regulariter nisi episcopi. Turre-Cremata, in summa en la convocatoria, advirtiendo que los que tuvieren de Ecclesia, lib. I, cap. 12, in 2 arg., dice: Abbates queja y pretendieren ser desagraviados vengan aper et alii inferiores praelati non sunt necessario vocandi cebidos de los instrumentos y prevenciones necesarias ad concilium provinciale, nec tenentur ad illud venipara verificar en el concilio lo que proponer pretenden. re, nisi ex aliqua magna causa specialiter vocali, Tambien se puede advertir que o en la convocatoria sed archiepiscopus vel episcopus, et in cap. discernigeneral ó particular edicto, como se hizo en el Concilio mus, d. 18. Del mismo parecer es Jacobadío, lib. 11 compostelano, se debe amonestar á todas las personas de Concilio, art. 2.", y Alava, obispo de Avila, De Con

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