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en lugar de los heridos y cansados venian de ordinario en ordenanza , les parecia que entonces comenzaban á nuevas compañías de refresco de la ciudad que cerca pelear. Con este esfuerzo los enemigos, vueltas las estenian. Lo mismo hacían los nuestros, que adelanta-paldas, á toda furia se recogieron, parte á la ciudad, ban sus compañías , y todos meneaban las manos. Ade- parte por el conocimiento que tenian de los lugares, y lantóse Pedro de Velasco, cuya carga no sufrieron los confiados en su aspereza, se retiraron por aquellos moros ; retiráronse poco a poco cogidos y en ordenan montes cercanos, sin que los nuestros cesasen de herir za á la ciudad, de manera que aquel dia ninguno de los en ellos y matar hasta tanto que sobrevino y cerró la enemigos volvió las espaldas. Retirados que fueron los noche. El número de los muertos no se puede saber al moros, los reales del Rey se asentaron á la halda del justo; entendióse que seria como de diez mil. Los reamonte de Elvira, fortificados de foso y trincheas. Los les de los moros, que tenian asentados entre las viñas moros eran cinco mil de á caballo y como docientos y los olivares , ganó y entro don Juan de Cerezuela. Los mil infantes, lodos número, parte alojada en la ciudad, demás eclesiásticos con cruces y ornamentos y mucha y parte en sus reales, que tenian cerca de las murallas muestra de alegría salieron á recebir al Rey, que, acai causa que dentro de la ciudad no cabia tanta muche bada la pelea , volvia á sus reales. Daban todos gracias dumbre. El domingo adelante ordenaron los moros sus á Dios por merced y victoria tan señalada. Detuviéronse haces en guisa de pelear. Allanaba el maestre de Cala en los mismos lugares por espacio de diez dias. Los motrava con los gastadores el campo, que á causa de los ros, dado que ni aun á las viñas se atrevian á salir, pero valladares y acequias estaba desigual y embarazado. ninguna mencion hicieron de concertarse y hacer conAcometiéronle los moros, y cargaron sobre él y sus federacion, sea por confiar de.nasiado en sus fuerzas, gastadores que hacian las explanadas. Visto el peligro sea por tener perdida la esperanza de ser perdonados. en que estaba, acudieron dun Enrique, conde de Nie Por ventura tambien un extraordinario pasmo tenia bla, y Diego de Zúñiga, que mas cerca se hallaban, embarazados los entendimientos del pueblo y de los desde los reales á socorrelle; la pelea se encendia, y principales para que no atendiesen á lo que les estaba el calor del sol por ser a medio dia era muy grande. El bien. Dióse el gasto á los campos sin que alguno fuese Rey, enojado porque no pensaba pelear aquel dia y á la mano. Hecho esto, el rey de Castilla con su gente turbado por la locura y atrevimiento de los suyos, en dió la vuelta. Quedó el cargo de la frontera al maestro vió á don Alvaro de Luna para que hiciese retirar á los de Calatrava y al adelantado Diego de Ribera, y con soldados y dejar la pelea. La escaramuza estaba tan ellos Benalmao con lítulo y nombre de rey para efecto, adelante y los moros tan mezclados por todas partes, si se ofreciese ocasion, de apoderarse con el ayuda de que á los cristianos , si no volvian las espaldas, no era su parcialidad del reino de Granada. Este fué el suceso posible obedecer. Lo cual como supiese el Rey, hizo desta empresa tan memorable y de la batalla muy nomcon presteza poner en ordenanza su gente. Hablóles brada, que vulgarmente se llamó de la Higuera por una brevemente en esta sustancia : «Como aquellos mis puesta y plantada en el mismo lugar en que pelearon. mos eran los que poco antes les pagaban parias, los Pocos de los fieles fueron muertos, ni en la batalla ni en mismos capitanes y corazones. Que el Roy no salia á la toda la guerra, y ninguna persona notable y de cuenta ; batalla por no fiarse de las voluntades delos ciudadanos, con que el alegría de todo el reino fué mas pura y mas cuya mayor parte favorecia á Benalmao, que se ha aco colmada. gido a nuestro amparo y pasado á nuestros reales.

CAPITULO IV. Acometed pues con brio y gallardía á los enemigos que teneis delante, flacos y desarmados. No os espante la

De las paces que se hicieron entre los reyes de Castilla y do

Portugal. muchedumbre, que ella misma los embarazará en la pelea. ¿Con qué cara volverá cualquiera de vos á su casa Estaba desde los años pasados retirado don Nuño Alsi no fuere con la victoria ganada ? A los que temieron varez Pereira, condestable que era de Porlugal, conde los aragoneses, los navarros, los franceses podrá por de Barcelos y de Oren, no solo de la guerra, sino de ventura espantar esta canalla y tropel de bárbaros, mal las cosas del gobierno, y por su mucha edad se recojuntada y sin órden? Afuera tan gran mal, no permita gió en el monasterio de los carmelitas, que á su costa Dios ni sus santos cosa lan sea. Este dia echará el sello de los despojos de la guerra edificó en Lisboa. Recea todos los trabajos y victorias ganadas, 6 lo que tiem. lábase de la inconstancia de las cosas, temia que la blo en pensallo, acarreará á nuestro nombre y nacion larga vida no le fuese ocasion, como á muchos, de vergüenza , afrenta y perpetua infamia. » Dicho esto, tropezar y caer; junto con esto, pretendia con mumandó tocar las trompetas en señal de pelear. Acome cho cuidado alcanzar perdon de los pecados de su tieron a los moros, que los recibieron con mucho áni vida pasada, y aplacar a Dios con limosnas que hacia á mo; fué el alarido grande de ambas partes; estuvieron los pobres, y templos que edificaba en honra de los san. algun espacio las haces mezcladas sin reconocerse ven tos, como hoy en Portugal se ven no pocos fundados taja. La manera de la pelea era brava, dudosa, fea, por él, y entre ellos uno en Aljubarrota de San Jorge, miserable ; unos huian, otros los seguian, todo anda y otro de Santa María en Villaviciosa, muestras claras ba mezclado, armas, caballos y hombres; no habia de su piedad, y trofeos señalados de las victorias qua lugar de tomar consejo ni atender á lo que les manda gano de los enemigos. En estas buenas obras se ocuban. Andaba el Rey mismo entre los primeros como paba cuando le sobrevino la muerte, en edad de setenta testigo del esfuerzo de cada cual y para animallos á to y un años, y cuarenta y seis años despues que fué hecho dos. Su presencia los avivó tanto, que vueltos á ponerse condestable. Su fama y autoridad y memoria durard

siempre en España; su cuerpo enterraron en el mismo vencido en batalla y muerto por los nuestros, que acumonasterio en que estaba retirado. Hallóse el Rey dieron a estorballe el paso. La lealtad y constancia mismo á su enterramiento muy solemne, á que con- le fué perjudicial y querer continuar en servir al rey currieron toda suerte de gentes. Esta prenda y mues Mahomad, su señor, sin embargo que los naturales, en tra de amor dió el Reyá los merecimientos del difunto, gran parte por el odio que tenian al gobierno presente, al cual debia lo que era. Tuvo una sola hija, por nom se inclinaban á dar el reino á Benalmao. Por esto el rey bre doña Beatriz, que casó con don Alonso, duque de Mahomad el Izquierdo, visto que no tenia fuerzas iguales Berganza, hijo bastardo del mismo rey de Portugal. En á sus contrarios, así por ser ellos muchos como porque tre los nietos que deste matrimonio le nacieron, antes los nuestros con diversas mañas los atizaban y animade su muerte dividió todo su estado. El rey de Portu- ban contra él, dejada la ciudad de Granada en que pregal, avisado por la muerte de su amigo, que era de la valecia aquella parcialidad, se resolvió de irse á Málaga misma edad, que su fin no podia estar lejos, lo que una y allí esperar mejores temporales. Con su partida Bey otra vez tenia intentado, se determinó con mayor nalmao fué recebido en la ciudad el primer dia del año fuerza y con una nueva embajada de tratar y con de 1432, que se contara de los moros 835 años, el mes cluir con el rey de Castilla que se hiciesen las paces. iamad el primero; en el cual mes al infante de Portugal Partiose el rey don Juan arrebatadamente del reino de don Duarte nació de su mujer doña Leonor un hi,o, Granada, con que parecia á muchos que se perdió muy que se llamó don Alonso, y fué adelante muy conocido buena coyuntura de adelantar las cosas. Vulgarmente por muchas desgracias que le acontecieron. Los ciudase murmuraba que don Alvaro fué sobornado para hacer danos de Granada á porfía se adelantaban á servir al esto con cantidad de oro que de Granada le enviaron en nuevo Rey, la mayor parte con voluntades llanas, otros un presente que le hicieron de higos pasados. Creíase acomodándose al tiempo, y por el mismo caso con maesto fácilmente á causa que ninguna cosa, ni grande ni yor diligencia y rostro mas alegre, que en gran manera pequeña, se hacia sino por su parecer; demás que el sirve a representaciones y ficciones semejantes. El pueblo ordinariamente se inclina á creer lo peor. mismo Rey hizo juramento que estaria á devocion de Llegaron á Córdoba á 20 de julio. Partidos de allí, Castilla, y sin engaño pagaria cada año de tributo en Toledo cumplieron sus promesas y dieron gra cierta suma de dineros, segun que lo tenian concer. cias a Dios por la victoria que les otorgara. De Toledo tado, de lo cual se hicieron escrituras públicas. Las comuy presto, pasados los puertos , se fueron á Medina sas estaban desta manera asentadas, cuando la fore del Campo, para donde tenian convocadas Cortes gene luna ó suerza mas alta, poderosa en todas las cosas hurales del reino, que en ninguna cosa fueron mas seña manas, y mas en dar y quitar principados, las desbarato ladas que en mudar, como se mudaron, las treguas que en breve con la muerte que sobrevino á Benalmao. Era tenian con Portugal en paces perpetuas. La confede ya de mucha edad, y así falleció el sexto mes de reiracion se hizo con honrosas capitulaciones para las nado, á 24 de junio, en el mes que los moros llaman dos naciones, y á 30 de octubre se pregonaron en las iavel. Con esto Maliomad el Izquierdo, de Málaga, do se Cortes de Castilla y en Lisboa. Para este efecto de entretenia con poca esperanza de mejorar sus cosas, Castilla fué por embajador el doctor Diego Franco. Por sabida la muerte de su contrario, fué de nuevo llamado otra parte, á la misma sazon, el conde de Castro fué al reino, y recebido en la ciudad no con menor muescondenado de crímen contra la majestad real. Confisca tra de aficion que el odio con que antes le echaron; ron otrosí los pueblos del maestre de Alcántara , y pu tanto puede muchas veces un poco de tiempo para trosieron guarniciones en ellos en nombre del Rey. Pren car las cosas y los corazones. Muchos, despues de dese dieron al tanto á Pedro Fernandez de Velasco, conde terrado y ido, se movian á tenelle compasion. Vuelto de Haro, á Fernan Alvarez de Toledo y al obispo de al reino, en lugar del Abencerraje nombró por goberPalencia, su tio, don Gutierre de Toledo. Cargábanlos nador de Granada á un hombre poderoso, llamado Ande estar hermanados con los infantes de Aragon, y que dilbar. Puso treguas con el rey de Castilla, que le fuecon deseo de novedades trataban de dar la muerte á ron, bien que por breve tiempo, otorgadas. A la raya don Alvaro. Estas sentencias y prisiones fueron causa de Portugal los infantes de Aragon no cesaban de albode alterarse mucho los ánimos, por tener entendido rotar la tierra. Los tesoros del Rey, consumidos con los grandes que contra el poder de don Alvaro y sus gastos tan continuos, no bastaban para acudir á tantas engaños ninguna seguridad era bastante, y que les era partes. Esta fué la causa de asentar con los moros aquefuerza acudir á las armas. En particular Iñigo Lopez ilas treguas. Demás desto, en parte pareció condescende Mendoza se determinó, para lo que podia suceder, der con los ruegos del rey de Túnez, el cual, con una de fortificar la su villa de Hita con soldados y armas. embajada que envió á Castilla, trabajaba de ayudar Tratose en las Cortes de juntar dinero, como se hizo, aquel Rey por ser su amigo y aliado. Para reducir al para el gasto de la guerra contra los moros, que pare maestre de Alcántara y apartalle de los aragoneses fué cia estar en buenos términos á causa que el adelautado por órden del Rey don Alvaro de Isorna , obispo de y el maestre de Calatrava ganaron á la sazon muchos Cuenca, por si con la autoridad de perlado y el deudo pueblos de moros, Ronda , Cambil, Illora, Archidona, que tenian los dos pudiese detener al que se despeñaba Setenil, sin otros de menos cuenta. La misma ciudad de en su perdicion y reduc ille á mejor partido. Toda esta Loja rindieron, que era muy fuerte; pusieron cerco diligencia fué de ning un efecto; no se pudo con él acaá la fortaleza, do parte de la gente se fortificara, en bar cosa alguna, si bien no mucho despues entendiendo cuyo favor vino de Granada Juzef Abencerraje; pero fué que el Maestre estaba arrepentido, se dio cuidado al

doctor Franco de aplacalle y atraelle á lo que era razon. juntadas sus fuerzas con los fregosos y con los fliscos, El, como bombre de ingenio mudable y deseoso de quitó al duque de Milan muchos pueblos y castillos por novedades, al cual desagradaba lo que era seguro, y todas aquellas marinas de Génova. Despertóse por toda tenia puesta su esperanza en mostrarse temerario , de la provincia un miedo de mayor guerra : los naturales repente como alterado el juicio entregó el castillo de entraron con aquella ayuda en esperanza de librarse Alcántara al infante de Aragon don Pedro, y al dicho del señorío del Duque por el deseo que tenian de noFranco puso en poder de don Enrique, su hermano, vedades. El duque de Milan, cuidadoso que si perdia exceso tan señalado, que cerró del todo la puerta para a Génova , podia correr peligro lo demás de su estado, volver en gracia del Rey. La gente eso mismo comenzó se determinó de hacer paces con los aragoneses. Para á aborrecelle como á hombre aleve y que con engaño esto por sus embajadores que envió a España promequebrantara el derecho de las gentes en maltratar al tió al Rey sin sabello los ginoveses que le entregaria que para su remedio le buscaba. Al almirante don Fadri la ciudad de Bonifacio, cabeza de Córcega, sobre la que y al adelantado Pedro Manrique con buen número cual isla por tanto tiempo los aragoneses tenian disede soldados dieron cargo de cercar á Alburquerque y rencia con los de Génova. Pareció no se debia desechar de hacer la guerra á los hermanos infantes de Aragon. la amistad que el Duque ofrecia con partido tan avenGutierre de Sotomayor, comendador mayor de Alcán tajado; por esto el rey de Aragon envió á Italia sus tara, prendió de noche en la cama al infante don Pedro, embajadores con poder de tratar y concluir las paces. primer dia de julio, no se sabe si con parecer del No se pudo entregar Bonifacio por la resistencia que Maestre, su tio, que temia no le maltratasen los aragone- hizo el Senado de Génova , pero dieron en su lugar los ses, si porque él mismo aborrecia el parecer del tio en castillos y plazas de Portuveneris y Lerici. Tomada esta seguir el partido de los aragoneses, y pretendia con resolucion, el infante don Pedro, llamado desde Sicilia, tan señalado servicio ganar la voluntad del Rey. La donde se habia vuelto, puso guarnicion en aquellos suma es que por premio de lo que hizo fué puesto castillos, y dejando seis galeras al sueldo del duque Fien el lugar de su tio. A instancia del Rey los co lipo para guarda de aquellas marinas, se partió con la mendadores de Alcántara se juntaron á capítulo. Allí demás armada. En conclusion , talado que hobo y sadon Juan de Sotomayor fué acusado de muchos exce queado una isla de Africa llamada Cercina, hoy Charsos, y absuelto de la dignidad. Hecho esto, eligieron cana , y del número de los cautivos, por tener grandes para aquel maestrazgo á don Gutierre, su sobrino. El fuerzas, suplido los remeros que faltaban , compuestas paradero de cada uno suele ser conforme al partido las cosas en Sicilia y en Nápoles como sufria el estado que toma, y el remate semejable á sus pasos y méritos. presente de las cosas, se hizo á la vela para España, Los señores de Castilla que tenian presos fueron pues como arriba queda dicho, en socorro de sus hermatos en libertad, sea por no probárseles lo que les achaca nos y para ayudallos en la guerra que hacian contra ban, sea porque muchas veces es forzoso que los gran- Castilla, ni con gran esperanza, ni con ninguna de podes principes disimulen, especial cuando el delito ha derse en algun tiempo recobrar el reino de Nápoles. cundido mucho.

Las fuerzas de la parcialidad contraria le hacian dudar CAPITULO V.

por ser mayores que las de Aragon; poníale esperanza

la condicion de aquella nacion , acostumbrada muchas De la guerra de Nápoles.

veces á ganar mas fácilmente estados de fuera con las Con la vuelta que dió a España don Alonso, rey de armas que sabellos conservar, como de ordinario á Aragon, como arriba queda mostrado , hobo en Nápo- los grandes principes antes les falta industria para les gran mudanza de las cosas y mayor de los corazo mantener en paz los pueblos y vasallos que para vennes. Muy gran parte de aquel reino estaba en poder y cer con las armas á los enemigos. Representábasele señorío de los enemigos. Los mas de los señores favo que las costumbres de las dos naciones francesa y nearecian á los angevinos; pocos, y estos de secreto, se politana eran diferentes, los deseños contrarios; por guian el partido de Aragon, cuyas fuerzas, como ape donde en breve se alborotarian y entraria la discordia nas fuesen bastantes para una guerra, en un mismo entre ellos, que es lo postrero de los males. De la Reina tiempo se dividieron en muchas; y sin mirar que tenian y de los cortesanos, como de la cabeza, la corrupcion tan grande guerra dentro de su casa y entre las manos, y males se derramuban en los demás miembros de la buscaron guerras extrañas. Fué así, que los fregosos, república. Juzgaba por ende que en breve pereceria una muy poderosa parcialidad entre los ciudadanos de aquel estado forzosamente y se despeñaria en su perGénova , echados que fueron de su patria, y despojados dicion, aunque ninguno le contrastase. No fué vana del principado que en ella tenian, por Filipo, duque esta consideracion, porque el de Anjou fué enviado por de Milan, acudieron con humildad á buscar socorros la Reina á Calabria con órden que desde allí cuidase extraños. Llamaron en su ayuda á don Pedro, infante solo de la guerra, sin embarazarse en alguna otra parte de Aragon, que á la sazon en Nápoles con pequeñas del gobierno ni poner en él mano. El que dió este esperanzas sustentaba el partido del Rey, su hermano. consejo fué Caracciolo, senescal de Nápoles; pretenFué él de buena gana con su armada, por la esperanza dia, alejado su competidor, reinar el solo en nombre que le dieron de hacelle señor de aquella ciudad ; á lo ajeno ; cosa que le acarreó odio, y al reino mucho mal. menos pretendia con aquel socorro que daba á los fre Deste principio, como quier que se aumentasen los gosos vengar las injurias que en la guerra pasada les odios, pasó el negocio tan adelante, que el Aragonés hizo el duque de Milan. No fué vana esta empresa, ca fué por Caracciolo llamado al reino. Prometíale que M-11.

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todo le seria fácil por haberse envejeciilo y enflaque- ganaron, dado que les tomaron veinte tiros; con todo Tos de su valia se conservarian en su fe y seguirian sa de proposito los isleños con engaño mucho tiempo rent partido. No se sabe si prometia esto de corazon, ó por asentar los condiciones con que mostraban quererse ser hombre de ingenio recatado y sagaz queria tener rendir. Por esto la armada, como ellos lo pretendian, aquel arrimo y ayuda para todo lo que pudiese suce fué forzada por falta de vituallas de volverse á Mecina. der. Con mas llaneza Antonio Ursino, príncipe de Ta Allí se trató de la manera que se podria tener para reranto, seguia la amistad del Rey , hombre noble, di- cobrar á Nápoles. Ofrecíase nueva ocasion, y fué que ligente , parcial, deseoso de poder y de riquezas, y por Juan Caracciolo por conjuracion de sus enemigos, que esto con mas cuidado solicitaba la vuelta del rey de engañosamente le dijeron que la Reina le llamaba , al Aragon. Avisaba que ya los tenia cansados la liviandad ir á palacio fué muerto á 18 de agosto. La principal francesa, como él hablaba, y su arrogancia; que la movedora deste trato fué Cobella Rufa, mujer de Autoasicion de los aragoneses y su bando estaba en pié; de nio Marsano, duque de Sesa, que tenia el primer lugar los otros muchos de secreto le favorecian; que luego de privanza y autoridad con la Reina, y aborrecia á Caque llegase, toda la nobleza y aun el pueblo por odio racciolo con un odio mortal. Todo era abrir camino de la torpeza y soltura de la Reina se juntaria con él, y para que recobrase aquel reino el rey don Alonso, que todavía si se detenia , no dejarian de buscar otras ayu no faltaba á la ocasion, antes solicitaba para que le das de fuera. Despertó el Aragonés con estas letras y acudiesen á los señores de Nápoles. Euvió una embafama; pero ni se fiaba mucho de aquellas promesas jada á la Reina , y él se pasó á la isla de Isquia, que magníficas, ni tampoco menospreciaba lo que le ofre antiguamente llamaron Enaria, para de mas cerca encian. Tenia por cosa grave y peligrosa , si no fuese con tender lo que pasaba. Decia la Reina estar arrepentida voluntad de la Reina, contrastar de nuevo con las ar del concierto que tenia hecho con el de Anjou, que mas sobre el reino de Nápoles. Sin embargo, dejados deseaba en ocasion volver á sus primeros intentos, cosus hermanos en España, él apercebida una armada mo se pudiese hacer sin venir á las armas. En tratar y en que se contaban veinte y seis galeras y nueve naves asentar las condiciones se pasó lo demás del estío. Llegruesas, se determinó acometer las marinas de Africa varon tan adelante estas práticas, que la Reina , revopor parecelle esto á propósito para ganar reputacion cada la adopcion con que prohijó á Ludovico, duque y entretener de mas cerca en Italia la aficion de su par de Anjou, renovó la que hiciera antes en la persona de cialidad. Hízose con este intento á la vela desde la ri. don Alonso , rey de Aragon; decia que la primera conbera de Valencia , y despues de tocar á Cerdeña, llegó federacion era de mayor fuerza que el asiento que en á Sicilia. Tenian los franceses cercado en Calabria un contrario della tomara con los franceses. Dió sas procastillo muy fuerte, llamado Trupia. Apretábanle de tal visiones desto en secreto y solo firmadas de su mano, manera, que los de dentro concertaron de rendirse, si para que el negocio no se divulgase, todo por consejo dentro de veinte dias no les viniese socorro. Deseaba yamonestacion de Cobella, por cuyos consejos la Reina el rey de Aragon acudir desde Sicilia, do fué avisado en todo se gobernaba, como mujer sujeta al parecer de lo que pasaba. No pudo llegar á tiempo por las tem ajeno, y lo que era peor al presente, de otra mujer; pestades que se levantaron, que fué la causa de rendirse en tanto grado, que ella sola gobernaba todas las cosas, el castillo al mismo tiempo que él llegaba. En Mecina se así de la paz como de la guerra; afrenta vergonzosa y juntaron con la armada aragonesa otros setenta bajeles, mengua de todos. Pero la ciudad, inclinada á sus dey todos juntos fueron la vuelta de los Gelves, una isla leites, por la gran abundancia que dellos tiene, y con en la ribera de Africa, que se entiende por los antiguos los entretenimientos y pasatiempos de todas maneras, fué llamada Lotofagite ó Meninge. Está cercana á la á trueco de sus comodidades, ningun cuidado tenia de Sirte menor, y llena de muchos y peligrosos bajíos, que lo que era honesto, en especial el pueblo que ordinase mudan con la tempestad del mar por pasarse el cieno riamente suele tener poco cuidado de cosas semejany la arena de una parte a otra; apartada de tierra firme tes, y mas en aquel tiempo en que comunmente preobra de cuatro millas, llena de moradores y de mucha valecia en los hombres este descuido. Entre tanto que frescura. Por la parte de poniente se junta mas con la esto pasaba en Nápoles, los infantes de Aragon se hatierra por una puente que tiene para pasar á ella , de laban en riesgo, el uno preso, y á don Enrique tenian una milla de largo. Era dificultosa la empresa y el aco los de Castilla cercado dentro de Alburquerque. Temeter la isla por su fortaleza y los muchos moros que níanse sospechas de mayor guerra por no haber guarguardaban la ribera; porque Bosferriz, rey de Túnez, dado la fe de lo que quedó concertado; desórden de que avisado del intento del rey don Alonso, acudió sin di los embajadores de Castilla se quejaron, como les fué lacion á la defensa. Tomaron los de Aragon la puente mandado, en presencia del rey de Navarra por ser herluego que llegaron, dieron otrosí la batalla á aquel Rey mano de los infantes, y que quedaba por lugarteniente bárbaro, fueron vencidos los moros y forzados á reti del rey de Aragon para gobernar aquel reino. Concerrarse dentro de sus reales. Entraron en ellos los ara taron finalmente que entregando á Alburquerque y goneses, y por algun espacio se peleó cerca de la tienda todos los demás pueblos y castillos de que estaban apodel Rey con muerte de los mas valientes moros. El derados los dos herinanos infantes, saliesen de toda mismo Bofferriz, perdida la esperanza , escapó á uña Castilla. Tomado que se hobo este asiento con interde caballo; los demás se pusieron al tanto en huida. vencion y por industria del rey de Portugal, los dos La matanza no fue muy grande ni los despojos que se hermanos y la infanta doña Catalina, mujer de don

! Enrique, y el maestre que era antes de Alcántara, y alli le oyeron muchos. Al principio del año 1433 en

con ellos el obispo de Coria, se embarcaron en Lisbona, ¡ Navarra y Aragon nevó cuarenta dias continuos, con y desde allí fueron á Valencia con intento de acometer grande estrago de ganados y de aves que perecieron. nuevas esperanzas y pretensiones en España; donde Las mismas fieras, forzadas de la hambre, concurrian esto no les saliese á su propósito, por lo menos pasar á los pueblos para matar ó ser muertas. De Ciudad-Roen Italia, que era lo que el Rey, su hermano, ahincada-drigo se fué el Rey á Madrid á tener Cortes ; acudió mente les exhortaba, por el deseo que tenia de recobrar tanta gente, que la villa con ser bien grande, como por las armas el reino de Nápoles, como el que tenia quier que no fuese bastante para tantos, gran parte de por muy cierto que la Reina solo le entretenia con bue- la gente alojaba por las aldeas de allí cerca. Tratóse en nas palabras, y que con el corazon se inclinaba á su las Cortes de la guerra de Granada , y por haber espicompetidor y contrario; que la discordia doméstica no rado el tiempo de las treguas, Fernan Alvarez de Tosufre que alguna cosa esté encubierta , todos los in- ledo, señor de Valdecorneja , fué enviado para dar printentos, así buenos como malos, echa en la plaza. Doncipio á la guerra, y ganó algunos castillos de moros. Fadrique, conde de Luna, con diversas inteligencias Por lo demás, este año hobo sosiego en España. Los que tenia y diversos tratos, pretendia entregar en grandes en Madrid á porfía hacian gastos y sacaban gapoder del rey de Castilla á Tarazona y Calatayud, pue las y libreas, ejercitábanse en hacer justas y torneos, blos asentados á la raya de Aragon. Queria que este Todo á propósito de bacer muestra de grandeza y de la fuese el fruto de su huida, como hombre desapode-majestad Hel reino y para regocijar al pueblo, de que rado que era, de ingenio mudable, atrevido y temera tenian mas cuidado que de apercebirse para la guerra. rio. Daba ocasion para salir con esto la contienda que En Lisboa hobo este año peste en que murieron gran muy fuera de tiempo en aquella comarca se levantó so número de gente, el mismo rey don Juan falleció á 14 de bre el primado de Toledo con esta ocasion. Don Juan agosto. Era ya de grande edad; vivió setenta y seis de Contreras, arzobispo de Toledo, con otros seis, nom años, cuatro meses y tres dias; reinó cuarenta y ocho brado por el rey de Castilla como juez árbitro para años, cuatro meses y nueve dias. Fué muy esclarecido componer las contiendas y diferencias con el Aragonés, de gran nombre por dejar fundada para sus descenprimero en Agreda , despues en Tarazona, donde los dientes la posesion de aquel reino en tiempos tan rejueces residian, llevaba delante la cruz ó guion, di vueltos y de tan grande alteracion. Sucedióle su hijo visa de su dignidad. El obispo de Tarazona se quejaba, don Duarte, que sin tardanza en una grande junta de y alegaba ser esto contra la costumbre de sus antepa-lidalgos fué alzado por rey de Portugal. Era de edad sados y contra lo que estaba en Aragon establecido. En de cuarenta y un años y nueve meses y catorce dias. especial se agraviaba Dalmao, arzobispo de Zaragoza, Fuera de las otras prosperidades tuvo este Rey muchos cuyo sufragáneo es el de Tarazona. Decian que se ha hijos habidos de un matrimonio; el mayor sellamó don cia perjuicio á la iglesia de Tarragona y á su autoridad, Alonso, que entre los portugueses fué el primero que y que pues otras veces reprimieron los de Toledo, no tuvo nombre de principe; el segundo don Fernando, era razon que con aquel nuevo ejemplo se quebranta-que nació este mismo año; doña Filipa, que murió sen sus costumbres y derechos antiguos. El de Toledo niña; doña Leonor , doña Catalina y doña Juana, que se defendia con los privilegios y bulas antiguas de los adelante casaron con diversos príncipes. El mismo dia sumos pontífices; sin embargo, se entretenia en Agreda, que coronaron al nuevo Rey , dicen que un cierto méy no entraba en Aragon por recelo que de la contienda dico judío, llamado Gudiala, le amonesto se hiciese la de las palabras no se viniese y pasase á las manos. Este ceremonia y solemnidad despues de medio dia , porque debate tan fuera de sazon era causa que no se atendia si se apresuraba, las estrellas amenazaban algun revés al negocio comun de la paz, y por la contienda parti y desastre; y que con todo eso pasó adelante en corocular se dejaba lo mas importante y que tocaba á to narse por la mañana segun lo tenian ordenado, por dos. Por donde se tenia y corria peligro que pasado menospreciar semejantes agüeros, como sin propósito que fuese el tiempo de las treguas , de nuevo volverian y desvariados. Tomado que hobo el cuidado del reino á las armas; por este recelo los unos y los otros se aper y sosegada la peste de Lisbona, lo primero que hizo cebian para la guerra, dado que tenian gran falta de fué las honras y exequias de su padre con aparato muy dinero, y mas los de Aragon, por estar gastados con solemne; el cuerpo con pompa y acompañamiento el guerras de tantos años.

mayor que hasta entonces se vió llevaron á Aljubar

rota, y enterraron en el monasterio de la Batalla , que CAPITULO VI.

él mismo, como de suso queda dicho, fundó en mernoDel concilio de Basilea.

ria de la victoria que ganó de los castellanos. Acompa

ñaron el cuerpo el mismo Rey y sus hermanos, los Los ánimos de los españoles, suspensos con las sos grandes, personas eclesiásticas en gran número, todos pechas de una nueva guerra, nuevas señales que se cubiertos de luto y con muy verdaderas lágrimas. Convieron en el cielo, los pusieron mayor espanto. En es forme á este principio y reverencia que tuvo este Rey á pecial en Ciudad-Rodrigo, do á la sazon se hallaba el su padre fueron los medios y remate de su reinado. Tey de Castilla por causa de acudir a la guerra que se Esto en España. Habia Martino, pontífice romano,

convocado el postrer año de su pontificado los obispos de llama , que discurrió por buen espacio y se remato para tener concilio en la ciudad de Basilea en razon de en trueno descomunal, que mas de treinta millas de reformar las costumbres de la gente, que se apartaban

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