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de San Vicente Ferrer , que comenzó año 1410. El número de los convertidos por éste no fue tan corto como se indica , pues pasó de cinco mil en solo Aragon. La negligencia de los obispos de Castilla está exâgerada. Las muchas obras escritas por ellos ó de su orden contra la incredulidad judaica , mencionadas en la biblioteca española antigua de Nicolás Antonio , y en la aragonesa de Don Felix Latasa , justifican lo contrario: y tambien los procedimientos de Don Juan de Tordesillas , obispo de Segovia , en 1406 contra los judíos que ultrajaron la hostia consagrada, segun cuenta Colmenares (3): los de Don Diego de Zúñiga , obispo de Calahorra , en 1442 contra Fray Alonso Mella y otros cómplices de la heregía de los beguardos de Durango (4): los de Don Juan Arias de Avila , obispo tambien de Segovia , en 1468 con los hereges judaizantes de Sepulveda (5), y los de Don Alonso Carrillo,

(3) Colmenares historia de Segovia cap. 28.

(4) Crónica de Don Juan Segundo año 1442. cap. 6.=Mariana historia de Españía con las notas de la edicion de Valencia tom. 7. lib. 21. cap. 17.

(5) Fray Diego Gavilan, discurso contra los judíos cap. ir.

arzobispo de Toledo , en 1479 contra Pedro de Osma (6).

Pero sin embargo, es cierta la narracion en quanto á la substancia de ser gravísimo el daño que los judíos hacian á la religion en España , y necesitarse providencias eficaces para evitarlo, y establecer modo de gobernarse con los mal convertidos que descubrió el tiempo ser la mayor parte, como dice Bernaldez , el qual añadió: “Que estando el rey

é la » reyna en Sevilla la primera vez que a »ella vinieron (año 1477), é el arzobis»po de Sevilla Don Pedro Gonzalez de » Mendoza , cardenal de España , habia en » Sevilla un santo é católico hombre, frayle »de santo Domingo en San Pablo , Fray » Alonso (de Hojeda) que siempre pre»dicaba é punaba en Sevilla contra esta » heregía mosáica. Éste é otros religio» SOS é católicos hombres ficieron saber al

rey é á la reyna el gran mal é here»gía que habia en Sevilla. Cometieron el » caso al arzobispo que lo castigase é hi» ciese enmendar : é el fizo ciertas orde

(6) Aguirre : Coleccion de Concilios de España

tom. 5.

»nanzas sobre ello é proveyó dello en la „ciudad é en todo el arzobispado. Puso » sobre ello diputados de ellos mismos, »é con esto pasaron obra de dos años; »é no valió nada que cada uno hacia lo » acostumbrado , é mudar costumbre es á »par de muerte (7).”

Fernando del Pulgar, cronista coetáneo de los reyes católicos habló tambien del asunto en estos términos. » Algunos

clérigos é personas religiosas, é otros » muchos seglares informaron al rey é á „la reyna que en sus reynos é señoríos » habia muchos christianos del linage de » los judíos que tornaban á judaizar é fa»cer ritos judaicos secretamente en sus ca» sas; é no creían la fe cristiana , ni facian »las obras que católicos cristianos debian „ facer. É sobre este caso les encargaban » las conciencias , 'requiriendoles que pues »eran príncipes católicos castigasen aquel »error detestable ; porque si lo dexasen sin

castigo , é no se atajaba , podia crecer de »tal manera que nuestra santa fe católica » recibiese gran detrimento. Esto sabido

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(7) Bernaldez : Hist. de los reyes católicos cap. 43

por la

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» por el rey,

é

reyna, hobieron "gran pesar pór sé fallar en sus señoríos » personas que no sintiesen bien de la fe » católica, é fuesen hereges é apostatas. » Sobre lo qual el cardenal de España, ar

zobispo de Sevilla , hizo cierta constitu„cion en la cibdad de Sevilla , conforme »á los sacros cánones, de la forma

que » con el cristiano se debe tener desde el » dia que nace, ansi en el sacramento » del bautismo como en todos los otros » sacramentos que debe recibir ; é de lo » que debe ser dotrinado , é debe usar é » creer como fiel cristiano en todos los » dias é tiempos de su vida hasta el dia de »su muerte. É mandolo publicar por to» das las iglesias de la cibdad , é

poner » tablas en cada parroquia por firme cons„titucion. É otro si de lo

que »é clérigos deben dotrinar á sus feligreo ses ; é lo que los feligreses deben goar»dar é mostrar á sus fijos. Otro si el é la reyna dieron cargo

á algunos » frayles é clérigos é otras personas re

ligiosas que, dellos predicando en pú„blico, dellos en fablas privadas é par» ticulares , informasen en la fe aquellas "personas, é las instruyesen, é reduxe

los curas

» rey

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» sen á la verdadera creencia de nuestro » Señor Jesu-Cristo; é les mostrasen en »quanta damnacion perpetua de sus ani»mas é perdicion de sus cuerpos é bienes » incurririan por facer ritos judaicos. Es»tos religiosos á quien fue dado este car»go, como quier que primero con dulces „amonestaciones é despues con agrias re»prehensiones trabajaron por reducir á es„tos que judaizaban ; pero aprovechó po»co á su pertinacia ciega que sostenian. „Los quales aunque negaban y encubrian »su yerro, pero secretamente tornaban á »recaer en él, blasfemando el nombre é

dotrina de nuestro Señor é redentor » Jesu-Cristo (8).”

Estos dos testigos coetáneos bastan para conocer que

los
reyes
católicos

у

el cardenal Mendoza no tuvieron por oportuno establecer la Inquisicion año 1477 , sino procurar el remedio de los males por providencias suaves y verdaderamente religiosas. No ha llegado a nuestros dias la instruccion que dispuso el arzobispo. Gerónimo Zurita en los anales de Aragon, y

(8) Pulgar : crónica de los reyes católicos parte 2. cap. 77.

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