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partes del septentrion y de qué provincias cada una dice que por otro nombre se llama Bambice y Hieradestas naciones baya venido, qué costumbres, qué in- polis. Los mas en número y de inayor diligencia en rasgevios tenian, de qué lengua y leyes usaban; ni faltaria trear la antigüedad son de parecer que los godos bajapor diligencia si entre tantas tinieblas de opiniones ron de una provincia por nombre Scandia, que los ancomo hay se descubriese algun camino para dar en el tiguos llamaron Basilia ó Ballia, tierra muy extendida blanco. Será forzoso contentarnos con conjeluras, pues y muy ancha, y que está sobre Alemaña y sobre Sarla antigüedad de las cosas y el descuido de aquellos malia ó Polonia, pegada por la parle de levante con otra tiempos no da lugar á mayor claridad. Plinio pone a los provincia llamada Fimmarquia, rodeada por las olras rán lalos en aquella parte de Alemaña casi do al pre- partes del mar Báltico y Glacial. Tiene Scandia forma sente están los melburgenses y pomeranos, dado que de península, muy mas larga que ancha; dividese en la Dion las fuentes de que nace el rio Albis y de donde co- Gotia , la Suecia y la Norvegia ; y con esta eslá pegada mienza á regar los campos de Alemaña las pone en los otra provincia llamada Lapia. Es así, que por la parte montes Vandálicos. Los burgundiones se han de con- de poniente por donde se extiende el golfo Codano, que tar entre los vándalos como parte suya; tomaron este los naturales llaman Suconico, y por la parte de Scannombre de Burgos, que quiere decir aldeas, en que es- dia por donde mas brevemente se pasa á la Cimbrica taban divididos y derramados; y como hiciesen asiento Quersoneso y al reino de Dinamarca, se forma otra peen los Heduos, pueblos antiguos, fueron causa que ninsula menor, pegada con la otra mayor, que llaman aquella parte de la Gallia se llamase Burgundia ó Bor- Gotia; y divídese en dos partes, es á saber, en los osgoña. Dionisio, el que en elegante verso escribió en trogodos, que en nuestra lengua es lo mismo que gogriego el asiento de las tierras, en particular pone los dos orientales, y en los visogodos, que quiere decir alanos cerca de los de Dacia y de los Jetas. Marcellino godos occidentales. Entre los visogodos los baltos, que los puso en la Escitia, y dice tenian por bienaventura- en aquella lengua quiere decir atrevidos y era apellido dos á los que morian en la guerra; á los que la vejez de cierto linaje; y entre los ostrogodos los amalos, llaconsumia ó morian de otra suerte los denostaban y mados así de un gran rey y capitan por nombre Amalo, decian mal dellos, como hombres que eran de ingenio se señalaban entre los demás y eran las famillas mas feroz é inclinados á crueldad, por caer su tierra muy ilustres y reales. Lo demás de Scandia cortan unos apartada de las comodidades y humanidad de las otras montes con sus cordilleras continuadas, que dejan al provincias, y ninguna cosa casi alli aportar de las que mediodía la Suecia, provincia de un cielo mas benigno, suelen ablandar la ferocidad de los corazones y aman- y hacia el septentrion la Norvegia, en que se padecen sarlos. Los silingos es cosa averigada que vinieron á cruelísimos frios; tanto, que el vino que de otras partes España, y que mezclados con los vándalos asentaron en allí se lleva, con la fuerza del frio se aceda luego: cosa la Bética ó Andalucía, sin que tuviesen rey particular que algun tiempo puso a los pontifices romanos en gran de su nacion. Pero de qué parte del septentrion hayan cuidado para que se pudiese en los pueblos de aquella venido no se averigua con claridad. Algunos ponen á tierra conservar la integridad del sacrificio divino de la Jos silingos en Baviera , donde antiguamente hobo una misa. Son los godos ordinariamente de cabello y barba ciudad llamada Salingostadio, á lo que parece del nom- roja , el color blanco como los demás pueblos de Alebre desta gente, á la ribera del Danubio, tres millas maña, con quienes tienen su lengua semejante y no muy distantes de Ingolstadio. No hay duda sino que los diferente de las demás gentes, que por este tiempo se francos, que por este tiempo se apoderaron de la Ga- ha dicho por fuerza de armas entraron en España. Solo llia, se llamaban asimismo salios del rio Sala, que riega de los alanos se puede y suele afirmar que usaron de la su lierra, como lo dice Marcellino. Destos salios se dijo lengua de los escitas, y esto nias por conjetura prola muy famosa ley sálica, que veda á las mujeres su- bable que por razones que á ello convenzan. Lo cierto ceder en las herencias de los francos. Así se puede en- es que en la lengua castellana , de que al presente usa tender que los silingos eran los mismos que los sálicos, España, compuesta de una avenida de muchas lenguas, francos ó franceses, que todo es uno. Esto cuanto a los quedan vocablos tomados de la lengua de los godos. silingos. Los suevos, segun que lo testifican autores Entre estos, podemos contar los siguientes : tripas, muy graves, antiguamente tuvieron sus asientos cerca caza, robar, yelmo, moza , bandera , arpa , juglar, aldel rio Albis, si bien Estrabop pone tambien los suevos bergar, escanciar, esgrimidor, cangilon, camisa , sáá las fuentes y nacimiento del Danubio, en la comarca bana. De los vándalos otrosí se tomaron otras dicciones donde al presente se ve la ciudad de Augusta. Resta de- y vocablos, como cámara, gozque, azafran. Lo que tocir de los godos, cuya origen , porque reinaron en Es- ca á la religion, todas estas naciones ó en este tiempo paña mas tiempo que las demás naciones y se les aven- ó poco despues recibieron y abrazaron la cristiana; tajaron en mas nombre y fama, queremos sacar mas que antiguamente eran dados á diversas supersticiones, de raíz tomando el principio algo de mas arriba. Al- mayormente los godos, por persuadirse que no les sugunos pensaron y dijeron que los godos eran los mis- cederia prósperamete en la guerra si no ofrecian por mos que los getas, los cuales en Plinio y en Herodoto el ejército sangre humana, sacrificaban los que prenvemos demarcados no lejos de las riberas y de las bocas dian en la guerra al dios Marte, al cual principalmente por donde el Danubio descarga en el mar. No falta erau devotos, y asimismo acostumbraban á le ofrecer otrosí quien diga que los getas y masagetas son los las primicias de los despojos y colgar de los troncos de mismos que los divinos libros llaman gog y magog, opi- los árboles las pieles de los que mataban. Tenian otra niones que ni lay para qué aproballus en este lugar, ni devocion para el mismo efecto de sacrificar antes de la seria dificultoso refutallas por la autoridad de Plinio, que batalla con solemne aparato caballos, y llevar delante entre las ciudades de Celesiria cuenta á Magog, y aun sus cabezas abiertas las bocas y puestas en unas lanzas. Entre estos devaneos acertaban en tener por cier- agravio, y amenazaban que muy en breve resultarian to, opinion recibida de sus mayores, que las ánimas hu- alteraciones en España y tendria otros señores que la manas eran perpetuas y que despues de la muerte ha- mandasen, con lo demás que suelen decir los hombres bia premios y castigos. Cuando tronaba tiraban saetas cuando el dolor y saña les suelta la lengua. No salieron en alto para con esto ayudar a Dios, por pensar se le ha- vanas estas amenazas, segun que el suceso de las cosas cia fuerza y que le echaban del reino. Celebraban á la lo mostró y declaró en breve, porque los honoriacos, vihuela con cantos y tonadas los hechos de sas mayo- conforme á su natural inclinacion, Hamaron y trajeron res y sus proezas, como al presente se hace en España. á España á los vándalos, alanos, suevos y silingos, con Algunos afirman que las armas de los godos eran un quien se concertaron secretamente de dalles la entrada leon levantado y vuelta la cabeza en un escudo ondeado que hasta entonces tuvieron cerrada, y poco antes Sciy de azul la mitad; otros que tres leones puestos uno licon los habia hecho entrar en Francia. La causa que sobre otro á la manera que los tienen los reyes de Da- se piensa los movió a desamparar la Gallia fué el miedo cia; mas en esto no hay para que detenernos, mayor- de los godos, contra cuyo valor y por estar concertamente que nuestro principal intento es declarar mas co- dos con Honorio, temian no tendrian fuerzas iguales. piosamente, como arriba se dijo , la ocasion que á lan- Poniales junto con esto en cuidado y aquejábalos el tas gentes y tan bárbaras abrió la puerta para entrar en poder de Constantino, que estaba apoderado de la inaEspaña. En aquella confusion de cosas y caida del im- yor parte de la Gallia y aspiraba á lo demás. Era rey de perio romano, de que se ha hecho mencion, un cierto los suevos Hermenerico, de los alanos Atace, de los Marco en Bretaña, hoy Ingalaterra, fué por las legiones vándalos y silingos Gunderico. La entrada destas naciosaludado y alzado por emperador, y poco despues no nes bárbaras fué causa de grandísimas desventuras, con menor liviandad ellas mismas le mataron. Pusic

porque con fiereza bárbara, sin hacer diferencia ni teron en su lugar á Graciano, que tambien con la misma

ner cuenta con nadie, se apoderaron de las haciendas inconstancia fue muerto dentro de cuatro meses. Suce- de los españoles y de los romanos. Destruian los camdióle Constantino, no por señalarse en valor y hazañas pos y los pueblos, por donde luego la hambre se embraentre los demás, sino solo le dieron el imperio movi- veció de tal guisa, que eran forzados los naturales á dos del nombre de Constantino, que aquellas gentes sustentar la vida con carne humana , no solamente los tenian por bien afortunado. Sucedió esto, como se puede hombres, sino tambien las bestias con aquella carniceconjeturar de Paulo Orosio, el año de nuestra salva- ría se hacian mas fieras, y á cada paso acometian á los cion de 411, en que fué cónsul Teodosio el Menor la hombres por sustentarse. Despues de la hambre, como cuarta vez, emperador del oriente, en lugar de su padre acontece, se siguió una peste gravísima, con que muArcadio, que falleció tres años antes deste. Siguieron rió gente innumerable en toda la provincia. Éran los á Constantino gran parte de la Gallia y de España por males tan grandes, que los que escapaban tenian enviestar los ánimos de todos irritados con las demasías de dia á los que morian por sufrir ellos mas graves cuitas los romanos y con los gravísimos tributos que de cada que la misma muerte. Pasó el mal tan adelante, que la dia les ponian mayores y mas graves. Sin embargo, provincia quedó en gran parte yerma de moradores, y algunos se conservaban en la obediencia de los empe- con tanto los bárbaros hicieron sus asientos en diverradores verdaderos. Entre estos, Didimo y Veriniano, sas partes della. A los suevos y á parte de los vándalos parientes de Honorio , como quier que perseverasen en cupo Galicia, á la sazon mas ancha de términos de lo España en su devocion, con un ejército que arrebata- que es en nuestra edad, porque comprehendia en su disdamente juntaron, pretendieron con mayor ánimo que trito todo lo que es Castilla la Vieja. Los alanos poblafuerzas impedir á Constantino, que de la Gallia se decia ron en la Lusitania y en la provincia Cartaginés, fuera aparejarse para pasar en España, la entrada de los Pi- de los carpetanos, que es el reino de Toledo, y los celrineos. Pero fueron vencidos en batalla y muertos, así tíberos, que se mantuvieron en la sujecion de los roellos como sus mujeres, por Constante, hijo del tirano, manos. La Bélica tomaron para sí los vándalos y los al cual, sacado por su padre de un monasterio y nom- silingos. Hecha esta distribucion, pusieron concierto brado por césar , envió delante á España. Teodocillo con los romanos, con que se tornó á labrar y morar la y Lagodio, hermanos destos muertos, desconfiados de tierra y las ciudades en gran parte. Los españoles tesus fuerzas, huyeron del peligro, y se fueron a los em- njan por mejor esta nueva servidumbre que el imperio peradores Honorio y Teodosio. El ejército de Cons- de los romanos y su severidad. Dado que algunos, contante por la mayor parte era compuesto de aquellas servándose obstinadamente en la libertad antigua, no naciones que bajaran de Alemaña en Francia, y por querian sufrir el yugo de los bárbaros, principalmente cierto concierto que con Honorio hicieron los llama- en Galicia, donde los suevos imperaban. Entre tanto que ran honoriacos. Estos, por permision de Constante, ta- esto pasaba en España, Honorio desde Italia envió en laban á España y todos los campos hasta Palencia, ca la Gallia contra el tirano un grueso ejército debajo la pretendia él con la miseria ajena ganar las voluntades conducta de un su capitan, llamado Constancio. En Esdel ejército bárbaro. A estos mismos, queriéndose él vol- paña se levantaron nuevas alteraciones á causa que un ver á Francia, dió el cuidado de guardar las estrechu- cierto Máximo en la España citerior fué saludado y alras y entradas de los Pirineos. Llevaron mal esto los zado por emperador. Un conde, llamado Geroncio, fue el españoles que los soldados extranjeros y mercenarios, autor desta nueva trama por odio que tenia al primer y por consiguiente poco seguros, fuesen preferidos á tirano Constantino, sin embargo que habia seguido ansu conocida lealtad, por donde de tiempo muy antiguo tes sus partes. Lo que en esto pretendia era en nomles confiaban la guarda de aquellas entradas de toda la bre de otro reinar él y mandarlo todo. Con este intento provincia. Sentiun mucho esta afrenta. Quejábanse del dejando á Máximo en Tarragona, él con ejército pasó en la Gallia, y apoderado de la ciudad de Viena, mató en quien diga que repudió a Termancia luego que la traiella á Constante el César, que le vino a las manos. No cion de Stilicon se descubrió, como quitadas las prenpasó adelante por entender que venia contra él Cons- das y ataduras de la lealtad, Stilicon se determinó de lancio y por miedo suyo. Vuelto en España, ó por des- poner en ejecucion la maldad que mucho antes en su precio que luvieron dél, ó con deseo de agradar á Ho- corazon tenia forjada. Con esta determinacion hizo que porio, los españoles de noche acometieron su casa, y los vándalos, de cuyo linaje él venia, y los alanos, con dado que se defendió valientemente, con fuego que pe- promesa que les hizo de grandes premios, hiciesen engaron á la casa pereció dentro della. Máximo desam- trada en la Gallia. A los godos negó el sueldo que les parado de la ayuda de Geroncio, que era el que le con- daban con la misma astucia, traza con que ellos tomaservaba, dejadas las insignias imperiales, huido pasó ron las armas, y en lugar de Atunarico, saludado que miserablemente lo que le duró la vida, que fué hasta el hobieron por rey á Alarico, talaron la Tracia y la llatiempo de Paulo Orosio, como el mismo lo testifica. lia; finalmente, despues de largo cerco se aprleraron En este medio, al tiempo que estas cosas se hacian en de la misma cabeza del mundo, Roma, á 2 de agosto. España, Constantino, el tirano, y Juljano, su hijo, fueron Eran cónsules Flavio Vararo la primera y Terlullo la por esfuerzo de Conslancio muertos en Arles; y no mu- cuarta vez. El descuiilo de Honorio, cuyo oficio era cho despues Jovio y Sebastiano tuvieron el mismo fin, acudir a la necesidad, fué tal, que diciéndole cómo Rolos cuales sucesivamente se rebelaron en la Gallia con- ma era perdida, pensó que hablaban de un gallo que tra el imperio. Con esto toda la Gallia volvió á la su- él llamaba Roma, y poco antes, como solia de ordinario, jecion de Honorio, que fué el año de nuestra salva- se habia deleitado en verle pelear con otro. Muerto poco cion de 413. Los godos, para defensa de la una y de la despues Alarico, caudillo de los golos, en lo postrero otra provincia, es á saber de Francia y de Espuña, con de Italia, Ataulfo que le sucedió, ablandado con los voluntad de Honorio y conforme al asiento que con él regalos de Galla Placidia, su mujer, la cual en Roma tomaron, se apoderaron dos años despues de las ha'das de fuera presa, se inclinó á la paz y tomó asiento con llolos Pirineos. Gente que muchas veces antes destos tiem- norio, con que el ejército de los godos, sacado de llapos, derramada de sus antiguos asientos y acometiendo lia, bizo su asiento en los coulines de la Gallia y de Eslas provincias del imperio romano, labia ganado gran paña. La silla del reino puso esta gente en Narbona año crédito por su valentia, en tauto grado, que se luvo por de nuestra salvacion de 413. De aquí vino y procéilió cierlo que Alejandro Magno, rey de Macedonia, buyó que aquella parte se llamó Gallia Gótica, dado que no de encontrarse con ellos; Pirro, rey de Epiro, los temió; siempre tuvo los mismos términos, antes se variaban Julio César rehusó la pelea con ellos, segun que lo dice muchas veces conforme al vario suceso de las guerras Orosio. No es de nuestro propósito contar todas las en- que con los francos comarcanos y con los romanos tiltradas y guerras desta gente ni relatar por menudo sus vieron los godos. Esta fué la ocasion que Irujo así lus hazañas, que seria mas largo cuento de lo que sufre demás gentes ya dichas como los gudos á Espuna. esta obra. Lo que hace al propósito es que el emperador Valente, como de suso se dijo, dió á los visogodos,

CAPITULO II. que salidos de sus antiguos asientos y tierra maltrataban las gentes del imperio, la provincia de Mesia donde

Como los godos vencieron a las demás naciones bárbaras

en España. morasen, con tal condicion que estuviesen á sueldo del imperio romano y recibiesen la creencia de Cristo, Estaba España dividida en muchos reinos, diferentes nuestro Señor, por donde algo despues la secta de Ar- entre sí en leyes, costumbres y religion. Los romanos rio, con que los inficionaron y á que Valente era dado, y los españoles abrazaban la religion católica , a los gofué causa de grandes desventuras y alteraciones en Es- dos tenia inficionados la peste de los arrianos. Las depaña. Las tierras que les entregaron sustentaron ellos más naciones bárbaras no habian aun recebido la relihasta el imperio de Arcadio y Honorio, y ensancharon gion cristiana , antes seguian las supersticiones de sus sus términos hasta Panonia, hoy Hungría, que sucedió antepasados. Todos con deseo de conservarse en la poco antes que rompiesen por llalia despues de haber parte de que se apoderaran en aquella turbacion y rèdestruido la Tracia. Fué la ocasion desta entrada que vueltas, cada cual por su parte pretendia hacer paccs Stilicon, suegro de Honorio, con intento de hacer em- y concertarse con los romanos. Godigisco rey de los perador a su hijo Euquerio, movió aquella gente de vándalos, al cual algunos llaman Gunderico, y Joruansuyo inquieta y bulliciosa á tomar las armas. Estaba des Giserico, lo que sin duda es falso, fue el primecasado Stilicon con Serena, sobrina de Teodosio y bija ro á concertarse con estas condiciones : que viviesen de Honorio su hermano; della tuvo por hijos á Euque- en España sin hacer mal y daño á los antiguos morario, María y Termancia. Casó con Euquerio Galla Pla- dores, y no pudiesen por título de prescripcion de cidia, hermana de los emperadores Honorio y Arcadio. treinta años valerse en algun tiempo contra los romaDemás desto, Honorio, emperador, casó sucesivamente nos para efecto de retener lo que violenta é injustacon María, y despues con Termancia. No ha mucho que mente hobiesen usurpado. Palabras con que se daba á en tiempo del pontifice Paulo III se halló en Roma el entender que aquella paz no era tanto por voluntad cosepulcro de María en la iglesia de San Pedro, en el Vati- mo por fuerza, y que no duraria mas de cuanto luviecano, y en él piedras de gran valor, mucho oro y plata, sen posibilidad para volver a la guerra y á las manos. con los nombres de Honorio y de María esculpidos en De aquel concierto sin duda procedieron entre aquellas un joyel, segun que en la descripcion de la ciudad de gentes nuevas sospechas, y por ellas luego se encendió Roma lorelata Marliano mas en particular. Muertas pues nueva guerra. Los alanos, como mas feroces, acomicla una y la otra mujer de Honorio, dado que no falta tieron a los vándalos y á los silingos, y los pusieron en necesidad de desamparar la Bética y hacer recurso á le fué forzoso dar la vuelta a España y en ella tomar Galicia para que, juntando sus fuerzas con las de los asiento con Constancio. Las condiciones del concierto suevos, reprimiesen el atrevimiento de los alanos y re- fueron que entregase á Placidia, mujer que fué de cobrasen sus asientos, de que los habian echado. Die- Ataulfo, que por voluntad del Emperador, su hermano, ron los alanos la vuelta contra los celtiberos y la Car- estaba prometida al dicho Constancio; y que los godos petania; ganaron de los romanos muchos pueblos y hiciesen la guerra en España á las otras naciones bárciudades. Los godos eso mismo, el año siguiente des- baras en pro del imperio romano para que todo lo que pues que asentaron en Francia, pasaron en España, se ganase quedase por suyo, y ellos se contentasen con donde con su llegada y ayuda Atalo usurpó el nombre lo que en las haldas de la Gallia y de España antes pode emperador , titulo vano y dañoso, pues poco des- seian. Hizose esta paz el año de 418, segun que lo repues, falto de consejo y fuerzas, como procurase huir fiere Paulo Orosio, presbítero tarraconense , muy copor la mar, fué preso por Constancio, que con gruesas nocido por su erudicion y por la amistad que tuvo con armadas poseia aquellas riberas. Envióle á Honorio; por los santos Augustino y Jerónimo. Prosiguio este autor su mandado le cortaron el pulgar y el dedo segundo, la historia de las cosas romanas y lizo fin en el año y fué llevado en destierro á la isla de Lipara. Ataulfo, luego siguiente despues deste, en que fueron cónsules rey de los godos, ó por su natural condicion cansado Flavio Monaxio y Flavio Plinta. A Constancio demás de tantas guerras, ó por el nuevo parentesco que con de casalle con Placidia hizo Honorio su compañero en el Emperador tenia, aficionado á los romanos, se in- el imperio. A Walia dió graciosamente y añadió el seclinaba á dejar las armas y concertarse. Llevaba su ñorío de la Guiena en premio de la guerra que hizo y gente esto mal por ser feroces y bravos. Acordaron de de haber sujetado, como se concertó, las gentes bárconjurarse contra él y darle la muerte , como lo hicie- baras. Es la Guiena un pedazo principal de la Gallia, ron en Barcelona, do tenia hecho su asiento. Ejecutó que tiene por aledaños por la una parte los montes Pieste caso tan atroz un hombrecillo llamado Vernulfo, rineos y por la otra el rio Garona. Las ciudades mas de pequeña estatura, pero muy atrevido y muy priva- principales son Tolosa dentro en la tierra, y junto al do del Rey. Este, como hallase buena ocasion, con la mar Océano la ciudad de Burdeos. La guerra entre los espada desnuda le atravesó por el costado. Olimpio- godos y las otras naciones se hizo y pasó en esta madoro, uno de los autores de la Biblioteca de Focio, le nera. Desde la Celtiberia hasta do llegó Constancio con llama Dobio, y dice que dió la muerte á Ataulfo en cuidado de acudir á las cosas de España, los godos, venganza de la que él antes habia dado á su amo. El le- tomado que hobieron el cargo de la nueva guerra, acotrero de la sepultura deste rey, cuya parte hoy se ve metieron a los alanos , feroces por el buen suceso que en Barcelona, da á entender que seis hijos de Ataulfo tuvieron poco antes, tanto, que no contentos con las perecieron juntamente con él; al cual letrero cuánta primeras tierras y términos, aspiraban al imperio de fe se haya de dar otros lo podrán juzgar; á nos parece toda España. Mataron en una batalla á su rey Atace con mas moderno que conforme á la antigüedad de aque- otros muchos, y forzaron a los demás que escaparon, llos tiempos. Añade Olimpiodoro que un niño llamado que dejada la Lusitania se pasasen á Galicia, do mezTeodosio, que tuvo Ataulfo en Placidia y murió en su clados con los suevos perdieron el nombre de su gente primera edad, estaba sepultado en un oratorio cerca y reino. Algunos sospechan que Alanquer, pueblo en de Barcelona en una caja de plata; demás desto, que á tierra de Lisboa, y otro que se llama Alavin, en los otros hijos de Ataulso, habidos del primer matrimo- montes de Sevilla, tomaron estos nombres de los alanio, mató Sigerico, sucesor suyo, sacándolos de las nos, porque Alanquer antiguamente se dijo Jerabricit. faldas y regazo del obispo Sigesaro; últimamente, que La conjetura que hay para decir esto es sola la semePlacidia con otros cautivos fué forzada á ir corriendo janza de los nombres, ni cierta ni del todo vana. Con por largo espacio; que tales son las mudanzas de las el mismo ímpetu desta guerra fueron maltratados los cosas y los reveses del mundo. En lugar pues de Ataul- silingos y domados en una batalla que se dió cerca de fo pusieron á Sigerico por voto de la nacion, por ser Tarifa. Quedaron con esto tan oprimidos, que les pupersona de industria y de esfuerzo conocido en guer- sieron por gobernadores personas de la nacion de los ra y en paz. Fuera desto, era alto de cuerpo y de buena godos. Escarmentados con esto los vándalos y los sueaparencia, dado que de una caida de un caballo ren- vos, con retencion de lo que tenian, se sujetaron a los queaba de la una pierna. Este, como quier que siguiese romanos, en cuyo nombre se hacia la guerra , aunque las pisadas de Ataulfo en lo que era inclinarse á la paz, con las armas, trabajo y peligro de los godos. Pretendentro del primer año de su reinado murió tambien á dian los suevos otrosí ganar sueldo de los romanos; ellos manos y por conjuracion de los suyos. Sucedióle Wa

no quisieron venir en ello porque no les quedase con lia , honbre inquieto y belicoso. Deste escriben que al las armas poder de alborotarse. Walia, habiendo en breprincipio de su reinado con una armada que junto ve concluido tan grande guerra y dejando á España suquiso pasar en Africa, sea perdida la esperanza de sus- jeta y sosegada, como volviese á la Gallia , falleció de tentarse en España por el espanto que Constancio de su enfermedad año de 419. Reinó solos tres años, en una parte y las naciones bárbaras de otra le causaban, el cual tiempo acabó cosas tales y tan grandes, que sea por el deseo que él mismo tenia de apoderarse de ilustró grandemente su nombre y el de su nacion, adela Mauritania , provincia en aquellos tiempos sujeta y más de la Guiena que, como queda dicho, le dieron do moviente de España, sea por cualquiera otra ocasion.

nuevo en premio de sus hazañas. Lo que sucedió es que con la fuerza de una tempestad deshecha que le sobrevino en lo mas angosto del Estrecho se desroto toda la armada de tal suerte, que

CAPITULO III.

peradores en España. Estas nuevas alteraciones forzaDel reino de Teodoredo.

ron al emperador Honorio á hacer nuevas levas de gen

les y con ellas enviar á Castino, un excelente capitan, Despues de la muerte de Walia sucedieron dos cosas así contra los tiranos, que se intitulaban emperadores, de mucha incomodidad. La primera que el emperador como contra los vándalos. Jovino y Máximo, porque teConstancio, sosegadas la España y la Gallia y vuelto á nian pocas fuerzas y se confiaban mas en la revuelta de Italia, murió en Ravena año de nuestra salvacion de 421. los tiempos que en otra cosa , en breve fueron presos y Dejó de su mujer Placidia un hijo de pequeña edad, lla- muertos. La empresa contra los vándalos era mas dumado Valentiniano; su tio el Emperador procuro se dosa. Así Castino, desconfiado de sus fuerzas, llamó á criase como quien le habia de suceder en el imperio. España al conde Bonifacio, persona por lo mucho que La otra cosa fué que las naciones bárbaras comenzaron sabia de la guerra y de la paz, no menos conocida que á levantarse en España y á recobrar la jurisdiccion y por la amistad que tuvo con san Agustin. Hizo pues autoridad que antes tenian; principalmente los vánda- que viniese desde Africa, donde era gobernador; llelos, cuyo esfuerzo entre las demás naciones era muy gado, nació entre los dos discordia, como es ordinario conocido y singular, con su rey Gunderico pensaban entre los que son iguales en poder, con extremo peligro apoderarse de toda España. Con este intento acome- y daño, así de España como de las cosas romanas. Voltieron á los suevos; las causas no se saben, solo consta vióse Bonifacio á Africa. Castino, privado de aquella que los forzaron á recogerse á los montes Ervasos, con. ayuda, sin hacer cosa que de contar sea contra los vánfiados mas en la fortaleza de los lugares que en su va- dalos, fué forzado á volverse á Italia el año de 423, en lentía. Algunos piensan que estos montes son los que que el emperador Honorio pasó desta vida á 15 dias del en este tiempo se llaman Arras, puestos entre Leon y mes de agosto. Tuvo el imperio veinte y ocho años, Oviedo, conocidos por un antiguo monasterio que alli once meses y diez dias. Señalóse, así en la constancia de hay; y aun dicen que son los mismos que Plolemco lla- la religion como por la caida é infelicidad del imperio, ma Narbasos. Retirados en estos montes, cualesquiera que sucedió en su tiempo. Su cuerpo enterraron en la que hayan sido, los suevos, como nunca quisiesen pe- | iglesia de San Pedro en el Vaticano. En su lugar sucelear con el enemigo, los vándalos, perdida la esperanza dió Valentiniano el Tercero, hijo que era de Constancio, de alcanzar victoria, en una armada que juntaron pa- y á la sazon niño de pequeña edad y de fuerzas no bassaron á las islas Mallorca y Menorca y las pusieron á tantes para llevar tan gran carga. Con esta ocasion Flafuego y á sangre. Desde allí dieron la vuelta á tierra vio Joan intentó de apoderarse del imperio y de despofirme; echaron por tierra á Cartagena , que poco antes jar dél á Valentiniano. Sucedieron diferentes trances, habia sido quitada á los alanos y volviera al señorío de y por conclusion, pasados dos años, le vencieron los lealos romanos. Sucedió esto seiscientos años despues que les y mataron en batalla. Gobernaba la república en los cartagineses la fundaron para que fuese en España nombre de su hijo la emperatriz Placidia. Tenia con ella asiento y fortaleza del imperio cartaginés. Despues de grande autoridad y cabida Aecio, capitan de mucho esta destruicion se redujo á caserías; mas en el tiempo nombre. Bonifacio, el que gobernaba á Africa, envidioadelante, por la comodidad del buen puerto de que go- so y celoso desta privanza y con deseo, parte de salisza, se tornó á babitar. En nuestra era apenas hay en facerse, parte de mirar por sí, concerto con Genserice, ella seiscientos vecinos. Lo que mas hace al caso es en- rey de los vándalos, que de España pasase en Africa. tender que desde aquel tiempo los privilegios de la ciu- Pretendia de mantenerse en el gobierno de Africa con dad de Cartagena , que llamaban Cartago la Nueva, se las fuerzas destos bárbaros, y entregalles en recompenpasaron á Toledo, como lo testifica un antiguo escri- sa del trabajo una parte de aquella provincia, segun tor de las cosas de España; y algunos lo entienden de que de comun acuerdo la señalaron. En tanta manera la dignidad del metropolitano cartaginés, otros de la la peste de la ambicion ciega á los hombres, que ni el audiencia en que se administraba á los pueblos la jus- amor de la república, ni la lealtad que debia, ni el celo ticia, que dicen antes estaba en Cartagena , y desde allí de la religion, á que singularmente era aficionado, fuese pasó á Toledo. Las razones por una y otra parte no ron parte para enfrenar á un hombre, por lo demás tan son concluyentes. Quedará el juicio libre al letor para señalado en bondad, para que no ejecutase su mal proresolverse por lo que en otros hallare. A mí mas me pa- | pósito y saña. Genserico, con acuerdo de los suyos, rerece que lo que se trasladó fué la autoridad eclesiástica suelto en no dejar aquella ocasion de apoderarse del y la dignidad de metropolitano. Gunderico, rey de los imperio de Africa, partió mano de la esperanza que se vándalos, destruida Cartagena, acometió á los silingos, i le presentaba de apoderarse de toda España; y desque seguian el partido de los romanos. Dio la tala á los amparando la Bética ó Andalucía , pasó allende el mar campos , y apoderándose por fuerza de Sevilla, que es- con ochenta mil combatientes, que fué el año de 427, taba en poder desta gente, y puestola á saco, como en que fueron cónsules en Roma Hierio y Ardaburio. pretendiese con sobrado atrevimiento saquear el tem- Los silingos se quedaron en España, en especial en plo de San Vicente, que en aquella ciudad en riquezas aquella parte de la Bética donde está Sevilla , que fué y religion era muy notable, fué muerto en la misma el principio, por contarse ellos entre los vándalos y espuerta del tempo; castigo muy justo de Dios en ven- tar mezclados con ellos, que en el tiempo adelante el ganza de aquel desacato cometido contra la religion. nombre antiguo de la Bética se mudase en el de VanSucedióle Genserico, su hermano bastardo; otros le dalosía, y al presente de Andalucia , si bien los aledalaman Guntaris. Todas estas cosas acontecieron den- ños destas provincias Bética y Andalucía no se correstro del mismo año que murió el emperador Constancio. ponden puntualmente. Los vándalos en Africa al prinEn el mismo tiempo Jovino y Máximo se llamaron em- I cipio juntaron sus fuerzas con Bonifacio, con que su

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