Imágenes de páginas
PDF
EPUB

y por sentencia que se dio en Barcelona, á los 15 de danos por este hecho y acudieron a las armas. Prenoctubre, le privaron de aquel estado. Demás desto, pa- dieron á Salviato, arzobispo de Pisa, sabidor y parra ayuda se envió una nave con soldados, socorro ni ticipante de aquella conjuracion, en el palacio de la grande ni fuerte para aquella guerra; así duró mu- Señoría, donde acudió para desde allí mover al pueblo chos dias. Al rey don Fernando despues que apaciguó | á que defendiesen su libertad. Llevaba el rostro turbado; el Andalucía, todavía le ponia en cuidado lo de Portu- echáronle mano, y sabido lo que pasaba , le ahorcaron gal; la esperanza y el temor le aquejaban. De una pare de una ventana; que fué un espectáculo cruel y de poca te se alegraba que el rey de Portugal, si bien era vueltopiedad por ser la persona que era. El cardenal de San por el mar á su reino con dispensacion que el pontifice Jorge, que se hallaba en Florencia y se decia favorecia Sixto últimamente le dió para casar con doña Juana, á los conjurados, corrió gran peligro de que con el mispero no traia algunos socorros de fuera. Por otra le mo ímpetu le maltratasen. Valióle el miedo que tuviecongojaba que el arzobispo de Toledo, segun se decia, 1 ron del Papa , su tio, y el respeto que mostraron á su le tornaba á llamar; temia no hobiese de secreto alguna dignidad. De que resultó una nueva guerra, con que zalagarda y trato. Verdad es que aquel Prelado por su por algun tiempo fueron trabajados los florentines por larga edad no tenia mucha advertencia en lo que hacia; las armas y fuerzas del Papa y de Nápoles. Quedaron en especial la ira, enemiga de consejo, y la ambicion, los de Florencia descomulgados por la muerte del Arenfermeilad desapoderada, le hacian despeñarse y le | zobispo. Hizo instancia el rey de Francia por la absocegaban los ojos para que no advirliese cuán pocas | lucion; alcanzó lo que pedia del Papa, mas por miedo suerzas tenia el rey de Portugal. Decíase dél por fama, y que de grado, á causa que en una junta que se hacia era así , que, perdida toda esperanza de ser socorrido, en Orliens trataba de restituir y poner en uso la pragdespechado, de noche se partió de Paris para ir en ro mática sancion en gran perjuicio de la Sede Apostólica. mería á Roma y á Jerusalem y meterse fraile en aque Finalmente, se les dió la absolucion y se concertaron llas partes, mas por el desgusto que tenia que de en | las paces, sin que por entonces se tocase en la libertad tera voluntad. Prosiguió su viaje algunos dias ; desde , de aquella ciudad. ei camino, de tres criados que solos llevaba , å ung dellos envió con una llave para que abriese un escrito

CAPITULO XVI. rio que dejó en Paris, ballaron en él dos cartas; la una

Nació el principe don Juan, hijo del rey don Fernando. . para el rey de Francia, en que le daba cuenta de su intento; en la otra amonestaba á su hijo que sin espe La guerra se hacia en Cerdeña cruel, sangrienla y rar mas se coronase por rey; que no tuviese algun cui dudosa ; las fuerzas de aquella isla divididas en dos dado dél, pues de los santos y de los hombres se halla- 1 partes iguales; los revoltosos peleaban con mas coraje ba desamparado. Que confiaba en Dios le perdonaria que los del Rey, como los que aventuraban en ello la sus pecados , y para adelante se aplacaria y tomaria en vida y la libertad. La esperanza de la victoria consistia cuenta de penitencia aquel su trabajo y afrenta; que en las fuerzas y socorro de fuera. Los ginoveses, á los era todo lo que podia desear. Su hijo, leida esta carta, cuales corria obligacion de ayudar al marqués de Orismagüer que con sollozos y lágrimas, en fin se coronó tan por las antiguas alianzas que tenia con ellos, se por rey á 11 de noviembre, cinco dias, y no mas, an detuvieron a causa de ciertas treguas que se concertates que su padre á deshora llegase á Cascais. Fué así, ron en Nápoles entre aquellas dos naciones, aragoneque el rey de Francia á toda diligencia envió tras él ses y ginoveses. Por el contrario, desde Aragon y desde personas que le hicieron volver. Venido, le aconsejó Sicilia acudieron nuevos socorros á los reales, tanto; quc, mudado parecer, volviese á su tierra, como lo hi- que el mismo conde de Cardona, virey que era de Sizo. Venia triste y saco extraordinariamente. Su bijo le cilia, se embarcó en una armada para acudir al pelisalió á recebir con muestra de grande alegría, y á la gro. Hobo algunos encuentros y escaramuzas en muhora le restiluyó el reino y la corona. Este suceso luvo chas partes; últimamente, se juntaron los campos de aquel viaje del rey de Portugal, y sus inlentos, cuyos una parte y de otra cerca de un castillo, llamado Macoímpetus al principio fueron muy bravos, por conclusion mera. Allí se dió la batalla , en que el Marqués quedó quedaron burlados. El año siguiente, que se conta muerto y su campo desbaratado. Su hijo, llamado Artal, ba 1478, fué señalado y alegre porque en él, á 23 de ene como quier que pretendiese huir por la mar en una barro, en Flándes, de madama María , heredera de Cárlos ca que halló á la ribera, cayó en manos de dos galeras el Atrevido, mujer que era de Maximiliano, duque de aragonesas, y preso le llevó á España Villamarin, geAustria, nació don Filipe, que adelante fué dichoso por | neral de la armada. Fué puesto él en el castillo de Jálos grandes estados que alcanzó y por la sucesion que tiva, y sus estados quedaron confiscados con todos sus dejó, dado que poco le duró la prosperidad á causa del pueblos, que los tenia muchos y grandes en Cerdeña y su muerte, que le arrebató en la flor de su juventud. tambien en tierra firme. En particular los marquesados Poco despues por el mes de abril sucedió en Florencia, | de Oristan y de Gociano se aplicaron para que estuvieciudad á la sazon libre, que en el templo de Santa Li sen siempre en la corona real, y desde entonces se cobrada, ciertos ciudadanos conjurados contra los dos menzaron á poner en las provisiones reales entre los hermanos Médicis por entender querian tiranizar aque otros títulos y nombres de los principados reales, Dióse Ila ciudad, al uno llamado Julian de Médicis, mataron; esta batalla á 19 de mayo. La victoria, no solo de preel otro llamado Lorenzo de Médicis, se salvó dentro del sente fué alegre, sino para adelante causa que todo se la sacristía de aquella iglesia. Alleráronse los ciuda- asegurase, con que aquella isla, sobre la cual lautas

[ocr errors]

veces y con tanta porfía con los de fuera y con los de i gon, se diese á don Alonso, su nieto, al cual su hijo el dentro se debatiera, de todo punto quedó sujeta al se- / rey don Fernando en Cervera , pueblo de Cataluña, ñorío de Aragon. El rey don Fernando, sin embargo hobo de una mujer fuera de matrimonio. Ofrecíanso que no tenia de todo punto asentadas las cosas del An dos dificultades: la una que no era legitimo, y por esta dalucía y que su mujer quedaba preñada, fué forzado fácilmente pasaba el pontifice Sixto; la segunda su nedar la vuelta al reino de Toledo por dos causas : la queña edad, que no tenia mas que seis años, en ninprimera para reducir al arzobispo de Toledo y acabar guna manera la queria suplir. Entre las demandas y con él no hiciese entrar de nuevo al rey de Portugal respuestas que andaban sobre el caso, por el mucho en el reino, como se rugia que lo trataba; la segun- | tiempo que aquel arzobispado vacaba, le coló el Papa da para dar calor á las hermandades que para castigar al cardenal Ausias Dezpuch. Entendia que el Rey lo los robos y muertes, como queda dicho, los años pa llevaria bien, atento los grandes servicios de su deudo sados se ordenaron entre las ciudades y pueblos. El el maestre de Montesa. No fué así; antes mostró senejercicio de las hermandades aflojaba, y la gente se tirse en tanto grado, que se apoderó de los bienes y rencansaba por el mucho dinero que era menester para el tas del Cardenal y maltrató á sus deudos. Con esto y sueldo de los soldados, que se repartia por los vecinos, por la instancia que el rey de Nápoles hizo por tener sin exceptuar á los hidalgos. Graveza mala de llevar,

gran cabida con el Pontífice, el de Aragon salió últipero de que resultaba gran provecho para la gente, ca mamente con lo que pretendia , que aquella iglesia se no solo por esta via se reprimian las maldades, sino

diese á don Alonso, su nieto, con título de administratambien en ocasion acudian al Rey con sus fuerzas y l cion perpetua. Ejemplo malo y principio de una pergentes en las guerras que se ofrecian. Por esta causa | judicial novedad. La importunidad del Rey venció la se tuvieron Cortes generales en Madrid , en que de co constancia del Pontifice, daño que siempre se tachará mun consentimiento y acuerdo se confirmaron las di y siempre resuitará, por querer los principes meter chas hermandades por otros tres años. Con el arzobispo tanto la mano en los derechos de la Iglesia, en espede Toledo no sucedió tan bien, dado que se puso dili cial que en aquel tiempo tenian introducida una cosgencia en quitalle la sospecha que tenia de que se tra- | tumbre, que ningun obispo fuese en España elegido tara de matalle. Despedidas las Cortes, el rey don Fer sino á suplicacion de los reyes y por su nombramiento; pando dió la vuelta á Sevilla; la reina doña Isabel le ocasion con que poco despues resultó otra contienda hacia instancia por estar en dias de parir. Alli vinie sobre la iglesia de Tarazona. Por muerte del cardenal ron embajadores de parte del rey de Granada para pe Andrés Ferrer la dió el Pontífice á uno, llamado Andrés dir toroase á conceder las treguas que antes entre las Martinez ; hizo resistencia el rey don Fernando con indos naciones se concertaron. La respuesta fué que no tento que, revocada aquella eleccion, se diese aquel se podrian hacer, si demás de la obediencia y home obispado al cardenal de España, como últimamenle se naje no pechasen el tributo que antiguamente se acos hizo. Acabóse este pleito con otra reyerta semejante. tumbraba. Despachó el Rey sus embajadores á Granada El pontifice Sixto confirió cuatro años adelante el obispara tratar este punto. Respondió aquel rey Bárbaro pado de Cuenca que vacaba á Rafael Galcoto, pariente que los reyes que pagaban aquel tributo muchos años suyo; opúsose el rey don Fernando, y en lin acabó antes eran muertos ; que de presente en las casas de la que se diese aquella iglesia de Cuenca á don fray Alonso moneda de la ciudad de Granada no acuñaban oro ni de Burgos, su confesor, que ya era obispo de Córdoba. plata, sino en su lugar forjaban lanzas, saetas y alfan Juntamente se expidió una bula en que concedió el jes. Ofendióse el rey don Fernando con respuesta tan Papa á los reyes de Castilla para siempre que en los soberbia; no obstante esto, forzado de la necesidad, obispados fuesen elegidos los que ellos nombrasea y otorgó las treguas que le pedian, que es gran cordura pidiesen , como tambien cuatro años antes deste en que acomodarse con el tiempo. En tanto que estas cosas se | vamos, á instancia del rey don Enrique, él mismo tralaban, á la Reina sobrevinieron sus dolores de par- otorgó otra bula en que mandó no se diesen de allí to, de que nació un niño, que llamaron el principe don adelante á extranjeros expectativas para los beneficios Juan, á 28 de junio, domingo, una hora antes de medio de aquel reino, pleito sobre que de atrás hobo grandes dia, que heredara los estados de sus padres y abuelos reyertas. Diego de Saldaña , embajador de aquel Rey, si, por lo que Dios fué servido, no le arrebatara la muer fué el que alcanzó esta gracia , segun que consta por la te cruel y desgraciada en la flor de su edad, como se misma bula , cuyo traslado no me pareció poner aquí. relatará adelante. Baulizóle el cardenal don Pero Gon- Fué este caballero persona inuy principal. Pasóse á zalez, arzobispo de aquella ciudad. El rey de Aragon, Portugal con la pretensa princesa doña Juana, cuyo aunque cansado, no solo de negocios, sino de vivir, con mayordomo mayor fué, y dél hay hoy descendientes en el grande vigor que siempre tuvo pedia le enviase este aquel reino, fidalgos principales. Don fray Alonso de niño para que se criase á la manera y conforme a las | Búrgos, de Cuenca trasladado últimamente al obispado costumbres de Aragon; además que por su larga ex- | de Palencia, edificó en Valladolid el monasterio muy periencia se recelaba que si le entregaban á alguno pa célebre de San Pablo, de su órden de Santo Domingo, ra que le criase, lo que sucedió los años pasados, no si bien en tiempo del rey don Alonso el Sabio, y mas fuese ocasion que en su nombre se revolviesen las co- | adelante con ayuda de su puera la reina doña María, sas en Castilla. Tenia el mismo rey de Aragon otro de señora de Molina, se comenzó. La iglesia sin duda que bate muy grande sobre la iglesia de Zaragoza. Preten- hoy tiene la fabricó los años pasados el cardenal Juan de dia, por estar vaca por la muerte de don Juan de Ara- | Turrecremata , hijo que fué de aquel convento y casa.

CAPITULO XVII. ,

| sen castigados con cualquier otro género de pena. EnEl santo oficio de la Inquisicion se instituyó en Castilla.

tre otros, fué deste parecer Hernando de Pulgar, perso

na de agudo y elegante ingenio, cuya historia andaimMejor suerte y mas venturosa para España fué el es presa de las cosas y vida del rey don Fernando. Otros, tablecimiento que por este tiempo se hizo en Castilla cuyo parecer era mejor y mas acertado, juzgaban que de un nuevo y santo tribunal de jueces severos y gra no eran dignos de la vida los que se atrevian á violarla ves á propósito de inquirir y castigar la herética pra religion y mudar las ceremonias santísimas de los pavedad y apostasía, diversos de los obispos, á cuyo car dres; antes que debian ser castigados, demás de dago y autoridad incumbia antiguamente este oficio. Para lles la muerte, con perdimiento de bienes y con infamia, esto les dieron poder y comision los pontífices romanos, sin tener cuenta con sus hijos, ca está muy bien proy se dió órden que los príncipes con su favor y brazo veido por las leyes que en algunos casos pase á los hilos ayudasen. Llamáronse estos jueces inquisidores, jos la pena de sus padres, para que aquel amor de los por el oficio que ejercitaban de pesquisar y inquirir; hijos los haga á todos mas recatados. Que con ser secostumbre ya muy recebida en otras provincias, como creto el juicio se evitan muchas calumnias, cautelas y en Italia, Francia, Alemania y en el mismo reino de fraudes, además de no ser castigados sino los que Aragon. No quiso Castilla que en adelante ninguna confiesan su 'delito ó manifiestamente están dél connacion se le aventajase en el deseo que siempre tuvo de vencidos. Que á las veces las costumbres antiguas de la castigar excesos lan enormes y malos. Hállase memo- Iglesia se mudan conforme a lo que los tiempos deria antes desto de algunos inquisidores que ejercian es mandan; que pues la libertad es mayor en el pecar, es te oficio, á lo menos á tiempo, pero no con la manera justo sea mayor la severidad del castigo. El suceso y fuerza que los que despues se siguieron. El principal mostró ser esto verdad y el provecho, que fué mas avenautor y instrumento deste acuerdo muy saludable fué l tajado de lo que se pudiera esperar. Para que estos el cardenal de España, por ver que á causa de la gran- | jueces no usasen mal del gran poder que les daban ni de libertad de los años pasados y por andar moros y cohechasen el pueblo ó hiciesen agravios, se ordenajudíos mezclados con los cristianos en todo género de ron al principio muy buenas leyes y instrucciones. El conversacion y trato, muchas cosas andaban en el rei- tiempo y la experiencia mayor de las cosas ha hecho no estragadas. Era forzoso con aquella libertad que al- que se añadan muchas mas. Lo que hace mas al caso gunos cristianos quedasen inficionados, muchos mas, es que para este oficio se buscan personas maduras en dejada la religion cristiana que de su voluntad abraza- | la edad, muy enteras y muy santas, escogidas de toda ran convertidos del judaismo, de nuevo apostataban y la provincia, como aquellas en cuyas manos se ponen se tornaban á su antigua supersticion, daño que en Se- las haciendas, fama y vida de todos los naturales. Por villa mas que en otra parte prevaleció ; así, en aquella entonces fue nombrado por inquisidor general fray Tociudad primeramente se hicieron pesquisas secretas y más de Torquemada, de la orden de Santo Domingo, penaron gravemente a los que hallaron culpados. Si los persona muy prudente y docta y que tenia mucha cadelitos eran de mayor cantía, despues de estar largo bida con los reyes por ser su confesor y prior del motiempo presos y despues de atormentados, los quema-. nasterio de su orden de Segovia. Alprincipio tuvo solaban. Si ligeros, penaban á los culpados con afrentam ente autoridad en el reino de Castilla; cuatro años perpetua de toda su familia. A no pocos confiscaron sus adelante se extendió al de Aragon, ca removieron del bienes y los condenaron á cárcel perpetua ; á los mas oficio de que allí usaban a la manera antigua los inquiechaban un sambenito, que es una manera de escapu sidores fray Cristóbal Gualbes y el maestro Ortes, de la lario de color amarillo con una cruz roja á manera de misma órden de los Predicadores. El dicho Inquisidor aspa, para que entre los demás anduviesen señalados mayor al principio enviaba sus comisarios á diversos y fuese aviso que espantase y escarmentase por la gran lugares conforme a las ocasiones que se presentaban, deza del castigo y de la afrenta, traza que la experien | sin que por entonces tuviesen algun tribunal determicia la mostrado ser muy saludable, magüer que al nado. Los años adelante el Inquisidor mayor con cinco principio pareció muy pesada á los naturales. Lo que personas del supremo Consejo en la corte, do están los sobre todo extrañaban era que los hijos pagasen por los demás tribunales supremos, trata los negocios mas. delites de los padres, que no se supiese ni manifestase graves tocantes á la religion. Las causas de menos moel que acusaba, ni le confrontasen con el reo ni hobiese mento y los negocios en primera instancia están á carpublicacion de testigos, todo contrario a lo que de an go de cada dos ó tres inquisidores, repartidos por ditiguo se acostumbraba en los otros tribunales. Demás versas ciudades. Los pueblos en que residen los inquidesto, les parecia cosa nueva que semejantes pecados se sidores en esta sazon y al presente son estos: Toledo, castigasen con pena de muerte, y lo mas grave, que Cuenca , Murcia, Valladolid, Santiago, Logroño, Sepor aquellas pesquisas secretas les quitaban la libertad villa, Córdoba, Granada, Ellerena; y en la corona de de oir y hablar entre sí, por tener en las ciudades, Aragon, Valencia, Zaragoza, Barcelona. Publicó el . pueblos y aldeas personas á propósito para dar aviso dicho Inquisidor mayor edictos en que ofrecia perdon de lo que pasaba; cosa que algunos tenian en figura de | á todos los que de su voluntad se presentasen. Con esta una servidumbre gravísima y á par de muerte. Desla esperanza dicen se reconciliaron hasta diez y siete mil

ntonces hobo pareceres diferentes. Algunos personas entre hombres y mujeres de todas edades y sentian que á los tales delicuentes no se debia dar pena estados ; dos mil personas fueron quemadas, sin otro de muerie; pero fuera desto confesaban era justo fue- mayor número de los que se huyeron a las provincias

[graphic]

manei

comarcanas. Deste principio el negocio ha llegado á apoderarse de Flandes, parecia no hacer caso de todo tanta autoridad y poder, que ninguno hay de mayor lo demás. En Castilla aun no estaban del todo las cosas espanto en todo el mundo para los malos, ni de mayor | apaciguadas á causa que el rey de Portugal se aperceprovecho para toda la cristiandad. Remedio muy á bia de nuevo para la guerra, y la condesa de Medellin propósito contra los males que se aparejaban, y con que doña Beatriz Pacheco, mujer de ánimo varonil, juntalas demás provincias poco despues se alteraron ; dado mente con el clavero de Alcántara Alonso de Monroy, del cielo, que sin duda no bastara consejo ni prudencia andaban alborotados. Por esto Juan de Gamboa , gode hombres para prevenir y acudir á peligros tan gran bernador de Fuente-Rabía, y el arcediano de Almazan des como se lian experimentado y se padecen en otras por mandado del rey don Fernando trataron con los partes,

embajadores de Francia que vinieron á Bayona de asen

tar una nueva confederacion. Diéronse tan buena maña CAPITULO XVIII. .

en ello y apretaron el tratado de suerte, que á 10 de De la muerte del rey don Juan de Aragon.

octubre concertaron que las treguas se mudasen en pa

ces con las mismas condiciones que antes de aquella Partieron de Sevilla los reyes don Fernando y doña guerra de tiempo antiguo hobo entre aquellas dos caIsabel. Antes de la partida dejaron mandado al duque sas reales; comprehendieron tambien en las paces al de Medina y al marqués de Cádiz que no pudiesen en rey de Aragon. Lo cual ¿qué otra cosa era sino hacer trar en aquella ciudad; con tanto, quitadas las cabezas burla dél, pues no le restituian el estado sobre que era de las parcialidades , lodo quedó apaciguado. Por otra el debate ? Asentaron empero que se nombrasen por parte , Lope Vasco, portugués de nacion, se apoderó cada parte dos jueces para componer esta diferencia y en nombre del rey don Fernando del castillo de Mora, | las demás que quedasen por determinar. El alegría que cuyo alcaide era. Está situada esta fuerza en Portugal toda Castilla recibió por esta causa , se aumentó con á la raya de Castilla. Hecho esto, dió aviso para que le otras dos ocasiones: la una fué que don Enrique, enviasen socorro. Tenia el rey don Fernando gran deseo conde de Alba de Liste, y tio del Rey, vino á Trujillo de bacer en persona guerra á Portugal por parecellel puesto en libertad de la prision en que le tenian desde que con esto ganaba reputacion, pues mostraba en ello la batalla de Toro; la otra que el arzobispo de Toledo, tener tantas fuerzas y ánimo, que no solo defendia su forzado de la necesidad, ca le tenian embargadas todas reino, sino acometia las tierras de sus contrarios. In- sus rentas y tomados los mas de sus lugares, se redujo tento que ni al rey de Aragon, su padre, ni á los mas últimamente al servicio del rey don Fernando , y para prudentes pareció bien; porque ¿ á qué propósito sin mas seguridad entregó todos sus castillos que se tugran esperanza poner á su riesgo su persona ? A qué sin viesen por el Rey. Achacábanle que de nuevo traia aventurar su estado, de que tenia pacífica posesion, y inteligencias con el rey de Portugal y que le atizaba ponello todo al trance de una batalla? Encargó pues el para que entrase en Castilla. Todavía el arcediano de cuidado de aquella guerra al maestre de Santiago don Toledo, llamado Tello de Buendía, hombre docto y graAlonso de Cárdenas. Dióle mil y quinientos caballos y ve, y que adelante murió obispo de Córdoba, enviado quince mil infantes; esto por el mes de agosto. El rui para descargar al Arzobispo, su amo, con su buena dilido fué mayor que el provecho, mayormente que don gencia alcanzó de los reyes que le diesen perdon, quier Juan, príncipe de Portugal, recobró á Mora , con que fuese verdadero , quier falso aquel cargo. Demás desto, todos aquellos intentos se desbarataron. Importaba mas en Roma el pontifice Sixto revocó la dispensacion que confirmar en su servicio á Trujillo; á esta causa des

dió al rey de Portugal para casar con su sobrina doña pues por Córdoba los reyes pasaron allá. En este tiempo Juana, en que al parecer de alguno se tuvo mas cuenta en Francia, en un pueblo llamado Laudo, en la co

con dar gusto al rey de Nápoles, que hacia sobre esto marca de Cahors, á 11 de setiembre por medio de em grande instancia, que con la constancia y autoridad bajadores que se enviaron sobre el caso, se concertó 1 pontifical. Así, por el mes de diciembre envió un breve casamiento entre don Fadrique, hijo segundo del rey á España en este propósito. Para dar órden en todo, y de Nápoles, y madama Ana, hija de Amadeo, duque sobre todo para asentar las paces con Francia trataban de Saboya. El rey de Francia á la desposada , por ser los reyes, padre y hijo, de tener habla entre sí, y á este hija de su hermana , señaló en dote un estado principal fin ir á Molina y á Daroca, cuando al rey de Aragon en Francia , y entre tanto que no se le daba y hasta que sobrevino en Barcelona una dolencia , de que murió un el rey de Aragon pagase el dinero, sobre que tenian di- mártes, a 19 de enero, principio del año de nuestra salferencias, ofreció de dalle en prendas lo de Ruisellon y vacion de 1479. Su cuerpo enterraron en Poblete; su Cerdania. Dió este negocio gran desabrimiento a los pobreza era tal, que para el gasto del enterramiento fué reyes, padre y hijo, sobre todo se ofendieron del rey de menester empeñar las alhajas de la casa real. Vivió Nápoles, que sin respeto de ser tan parientes, parecia ochenta y un años, siete meses y veinte dias; tuvo hacer mas caso de la amistad de Francia que de la de siempre el cuerpo recio y á propósito para los trabajos · España , y sentian mucho aceptase, aunque se los ofre- de la guerra y de la caza , el ánimo vivo y despierto, y

ciesen, aquellos estados sobre que ellos traian pleito y que por la grandeza y variedad de las cosas que hizo, guerra , mayormente que el tiempo de las treguas que junto con los muchos años que reino, se puede igualar tenian con el rey de Francia espiraba, y corria peligro con los grandes reyes. Verdad es que afeó lo postrero no volviesen á las armas en sazon muy poco á propósito de su edad con el apetito que tema mas que juerzas para la una nacion y la otra. El Francés, ocupado en para la deshonestidad, ca puso los ojos y su aficion en upa moza de buen parecer, llamada Francisca Rosa, casó con Guillermo, marqués de Monferrat. Juana con que trató el tiempo pasado de casarla con don Jaime de el conde de Armeñac, llamado Juan. Con Francisco, duAragon, aquel de quien se dijo que hizo justiciar en que de Bretaña, casó Margarita, y deste matrimonio Barcelona. En su testamento, que tenia hecho diez años quedaron dos hijas, llamadas Ana y Isabel. Ana, como antes deste , dió órden se biciesen muchas obras pias, heredera de su padre, juntó aquel estado con la casa de muestra de su cristiandad, en particular que se edifi- Francia, porque casó con Cárlos VII, y muerto este, casen dos templos y monasterios de la orden de San con Luis XII, reyes que fueron de Francia. Catarina, Jerónimo, que son al presente muy señalados en san cuarta hija de doña Leonor, casó con Gaston de Fox, tidad y devocion, el uno de Santa Engracia, en Zara conde de Candalla; parió dos hijos y una hija, que se goza, que está pegado con el muro de la ciudad; el llamó Ana, y casó con el rey Ladislao de Hungría. Leootro en Cataluña, su advocacion de Santa María de Bel- nor, la menor de las hijas desta nueva Reina, falleció puche: su hijo cumplió enteramente lo que en esta doncella en edad de casar. La cepa de toda esta geneparte dejó ordenado. Mandó otrosí que heredasen el racion , que fué esta reina doña Leonor, por tener el reino de Aragon los nietos del rey don Fernando, su cuerpo quebrantado con los trabajos y el corazon hijo, aunque fuesen de parte de hija, en caso que no aquejado con las penas, falleció á 12 de febrero en Tutuviese hijo varon. Item, que los tales nietos fuesen pre dela, do comenzó á reinar. Mandó en su testamento feridos a las hijas del mismo; ordenacion bien extraña. que en Tafalla de su hacienda se edificase una iglesia Asi ruedan, y muchas veces por voluntad de los reyes de franciscos, y que allí fuese enterrado su cuerpo y se mudan y truecan los derechos de reinar y de la su trasladados los huesos de la reina doña Blanca, su macesion real.

dre, que depositaron los años pasados en la iglesia de

nuestra Señora de Nieva, pueblo en Castilla la Vieja no CAPITULO XIX.

lejos de Segovia. Fué tanta su pobreza por estar conDe doña Leonor, reina de Navarra.

sumidas las rentas reales á causa de los alborotos y ,

parcialidades, que por falta de dineros era forzada para Por la muerte del rey de Aragon, como era necesa sustentar su casa á vender las joyas de su persona. Surio y como él lo dejó proveido en su testamento, se cedióle en el reino su nieto Francisco en edad de solos dividieron sus estados : lo de Aragon quedó por el rey once años; por su extreinada hermosura le llamaron don Fernando; la princesa doña Leonor por parte de su Febo por sobrenombre. Encargáronse del gobierno madre heredó el reino de Navarra. Estaba viuda de sie- hasta tanto que fuese de edad conveniente madama Mate años antes, y por el mismo caso sujeta a continuas y dalena, su madre, y el cardenal su tio, llamado Pedro; muy grandes desgracias. Aquella gente andaba como cargo que ejercitaron prudentemente segun los tiempos furiosa, dividida en sus antiguas parcialidades, que pa tan estragados. Tuvo la Reina difunta poca ayuda en rece era castigo y pena de la muerte impía dada á don sus trabajos del rey de Castilla, su hermano; por esto no Nicolás, obispo de Pamplona, y no castigada como fue le nombró en su testamento; antes por su mandado y ra justo. Llevaban lo mejor los biamonteses, contrarios por ser ellos de nacion franceses comenzaron los goá la nueva Reina. Demás de la culpa ya dicha, castigaba bernadores á inclinarse á la parte de Francia; cosa muy Dios á aquella familia y generacion destos príncipes, perjudicial para ellos, y ocasion que en breve perdiesen y congojaba sus ánimos en venganza de las injustas aquel su antiguo reino. Esto era lo que se hacia en Namuertes que se dieron á don Cárlos, principe de Viana, varra. En Castilla andaban algunas opiniones nuevas y a doña Blanca , su hermana, sin dejar reposar á los en materia de religion. Fué así, que Pedro, oxomense, culpados ni quedar alguno que no fuese castigado. El lector que era de teología en Salamanca, hombre de inreinado de dona Leonor fue muy breve, que aun no duró genio atrevido y malo, publicó un libro lleno de muchas mes entero. En hijos y sucesion fué mas afortunada mentiras, que no será necesario relatar aquí por menuque en su vida; tuvo cuatro hijos: Gaston, el mayor, do; basta saber que principalmente se enderezaba conJuan, Pedro, Jacobo; cinco hijas, Maria, Juana, Marga- | tra la majestad de la Iglesia romava y el sacramento rita, Catarina y Leonor; de todos y en particular de de la confesion. Por una parte decia que el sumo Poncada uno se dirá alguna cosa, como principes de quientífice en sus decretos y determinaciones puede errar; se deducen los linajes de muchas y grandes casas. Gas- por otra porfiaba que los sacerdotes no tenian poder ton murió, como queda dicho; dejó dos hijos, que fue- para perdonar los pecados, y que la confesion no era ron Francisco Febo y Catarina , reyes el uno en pos del institucion de Cristo, sino remedio inventado por los olro de Navarra. Juan fué señor de Narbona , ciudad hombres, aunque provechoso, para enfrenar la maldad que su padre compró con dineros; tuvo por 'hijos á Gas- y la libertad de pecar. Para reprimir este atrevimiento tony a doña Germana; Gaston murió en la de Rávena, el arzobispo de Toledo, por mandado del papa Sixto, en que era general por el rey Luis XII de Francia; juntó en Alcalá, donde era su ordinaria residencia, doña Germana casó con el rey don Fernando el Católi- personas muy doctas, con cuya consulta condenó aqueco, viudo de su primer matrimonio. Pedro se dió á las llas opiviones, y puso pena de descomunion á su autor, letras y á los ejercicios de la piedad, y el pontífice Six

cicios de la piedad, y el pontifice Six-, si no las dejaba y retrataba. Pronuncióse esta sentencia to le hizo cardenal. Jacobo se ejercitó con grande áni- l á 24 de mayo, y poco despues el pontífice Sixto la conmo en la guerra sin casarse en toda la vida, bien que firmó en una bula suya. Escribió contra el dicho Pedro luvo algunos hijos fuera de matrimonio, ni muy seña- un libro asaz grande Juan Prejano, teologo senalado lados, ni tampoco de poca cuenta. María, la hija mayor, en aquella edad, y adelante obispo de Ciudad-Rodrigo;

[graphic]
« AnteriorContinuar »