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de Coimbra, y le casó con doña Beatriz de Melo, hija de á su hijo don Fadrique, que casó segun la voz con doña don Alvaro de Porlugal, y doña Filipa de Melo, su Isabel, hija menor del mismo Pirro. El duque de Nemurs mujer. Iban con el duque de Berganza otros muchos se entretuvo en Francia. Por esto el señor de Aubeni, señores. La entrada en aquelreino fué un mártes, á 20 del que ya era gran condestable de Nápoles, movió desde mes de octubre, y á los 30 del mismo mes se celebraron Lombardía con la gente francesa la vuelta de Nápoles; en el alcázar de Sal, villa en que el Rey la esperaba, las en su compañía el conde de Gayazo, persona principal bodas con grandes fiestas y regocijos. Fué este matri- y forajido de Nápoles. En esta sazon fué por embajador monio muy fecundo en generacion, y nacieron del mu- Roma, en lugar de Lorenzo Suarez, Francisco de Rochos bijos, como se señalará en sus lugares. Poco jas, que era un caballero muy sagaz. Acerca del Ema lelante se concertó y casó la princesa dona Margarita perador hacia el mismo oficio de años atrás don Juan con Filiberto, duque de Saboya, señora poco dichosa Manuel, persona de mucha cuenta, aunque algo bullien casamientos, pues tambien este marido le vivió poco cioso. En la corte de Francia todavía residia Juan Mitiempo. El soldan de Babilonia se mostraba estar sen- guel Gralla; y Juan Claver era embajador del rey Catótido contra los Reyes Católicos por la guerra que hicie- lico en Nápoles. Acudió el Gran Capilan á Mecina con rou á los moros de Granada. Teníase no maltratase su armada conforme al órden que tenia. De allí pasó á

los cristianos que vivian en aquellas provincias é im- Palermo para dar órden con el virey Juan de Lanuza i pidiese la romería que se hacia á la casa santa de Jeru- en recoger la gente y dinero que pudiesen en aquella

salem. Delerminaron envialle una embajada para dalle isla para ayudar a la nueva conquista, en fin, para dar razon de todo. Para esto escogieron á Pedro Mártir de traza en todo. No faltaron repuntas entre los dos como Angleria, su capellan, de nacion milanés. Hizo él pru- ni el tiempo pasado, que el mandar no sufre superior dentemente aquel mandado, y alcanzó del Soldan todo ni aun igual; pero al fin se allanaron al servicio de su lo que pidió. En ida y vuelta gastó un año; hiciéronle Rey, y el Gran Capitan, recogido el socorro que pudo, dean de Granada. Allí los años adelante falleció, y se en breve dió la vuelta á Mecina, do se juntaba la masa mandó sepultar puesto en una silla con una casulla he- de toda la gente. Tenia el Gran Capitan en la Pulla el cha de una ropa rica que le dió el Soldan. Escribió dé- ducado de Monte de Santangel por gracia que dél lo cadas de la guerra de Granada y de su embajada y del hizo el rey don Fadrique cuando, acabada la guerra descubrimiento de las Indias, mas verdaderas que ele- pasada , hizo merced á muchos caballeros italianos y gantes.

españoles que le sirvieron de diversos estados. Acordó

antes que se diese principio á aquella conquista enviar CAPITULO IX.

á Nápoles al capitan Gonzalo de Foces para que le exDe los capitanes que se nombraron para la empresa de Nápoles.

cusase con aquel Rey, y en su nombre renunciase la

fidelidad que por aquella merced le habia prestado, y Suspensas estaban todas las provincias y con cuidado juntamente le restituyese aquel estado. Dióle el Rey por del fin que tendria la empresa nueva de Nápoles y la libre, y no quiso admitir la renunciacion, antes dijo que guerra en que se empeñaban las fuerzas de España y le daba el estado, y quisiera fuera mayor por lo mucho de Francia en perjuicio del rey don Fadrique y para que su persona merecia, con condicion empero que despojalle de aquel reino noble y rico. El rey Católico desde aquellos castillos no le hiciese guerra ni dañase desde Granada envió al Gran Capitan aviso desta reso- á sus vasallos. Con esto y con el aviso que sus embajalucion, 1.o de marzo del año 1501. En consecuencia le dores le enviaron de España, que el rey Católico no le mandó desistiese de la guerra contra el Turco, y do queria acudir en manera alguna , acabó de entender el quiera que se hallase volviese luego con su armada al rey don Fadrique cuán cerca y cuán cierta le estaba su puerto de Mecina. Poco despues le envió título de su perdicion. Volvíase a todas partes, y no ballaba ni en lugarleviente en los ducados de Pulla y de Calabria. los suyos lealtad, ni en su reino fuerzas, ni en los de Para hacer rostro al Turco negoció que el rey de Por- fuera arrimo ni esperanza. Acordó enviar á su hijo don tugal enviase su armada á aquellas partes, como lo hizo, Fernando á Taranto, que es plaza muy fuerte en lo posy por capitan don Juan de Meneses, su mayordomo ma- trero de la Pulla y de Italia; y aun se decia le enviaba yor y conde de Taroca, que intento de camino apoderar- á la Belona para solicitar el socorro que pretendia del se del puerto de Mazalquivir, junto á Oran; y como no Turco para contra aquella tempestad. Juntó otrosi la pudiese salir con ello, pasó adelante, y sin hacer nada de gente que pudo, que eran ochocientos hombres de la isla de Corfu, dió la vuelta á Portugal. Lo mismo se armas y cuatro mil infantes; mandó fortificar á Capua, trató con el rey de Francia, que enviase su armada con- donde puso á Fabricio Colona y don Hugo de Cardona tra los turcos; mas él por otra parte para la empresa de con docientos hombres de armas y mil y seiscientos inNápoles nombró por su general á Luis de Armeñac, fantes. El Gran Capitan, como quier que era tan diese duque de Nemurs y conde de Armeñac y de Guisa. No tro y considerado, advirtió que aquel asiento entre los quiso dar este cargo á Luis de Lucemburg, conde de dos reyes no podia ser durable, así por la condicion de Liñi, que mucho le pretendia, porque no fuese ocasion los franceses, que es altiva, como por dificultades que de alguna revuelta á causa del derecho que pensaba forzosamente se ofrecerian en aquel repartimiento; tener al principado de Altamura por estar casado con además que el mando é imperio nunca sufre compahija de Gisola , la bija mayor de Pirro de Baucio, á ñero, ni un reino puede sufrir dos señores. Parecióle quien por causa de la guerra de los Barones el rey don que importaba mucho apresurarse para ganar por la Fernando el Primero despojó de aquel estado, y le dió mano á los frauceses que no le pudiescu estorbur su conquista. Dióse grande priesa, y envió la mayor parte todo lo que en el repartimiento de aquel reino les perdel armada á las costas de la Pulla, y por general á don tenecia. Tras esto luego pusieron los ojos en lo deDiego de Mendoza para estorbar que los turcos no pa- más, porque ¿quién podrá enfrenar la gente de guerra? sasen al reino. La de Portugal no le acudió en tiempo Quién poner tasa á la codicia de mandar? En Castilla conforine al órden que llevaba. Con la otra parte de la ar- por esle tiempo hobo grandes diferencias entre doña mada envió á Nápoles á Inigo Lopez de Ayala con órden María Pacheco, condesa de Benavente, y el conde don que llevase en ella la viu la doña Juana, reina de Nápo- Alonso de Pimentel, su hijo, sobre la tulela y casales, á Sicilia. El rey don Fadrique la dejó ir por verse miento de la marquesa de Villafranca , nieta de la Contan aprelado, si bien no queria antes venir en ello para desa. Pretendian este casamiento los duques del Infancon esta prenda mover al rey Católico, su tio, á que los lado y de Alba para sus hijos, y el mismo conde de Beayudase. Pasó el Gran Capitan el faro de Mecina con su navente, tio de la doncella, para sí. En fin, despues de gente, que eran trecientos liombres de armas y otros muchas demandas y conciertos, acordaron que dona tantos jinetes y tres mil y ochocientos infantes. Sin Beatriz, hija de la Condesa, casase con don García de estos el embajador de Roma le envió otros seiscientos Toledo, hijo mayor del duque de Alba; y con don Pedro españoles, de los que en la Romana sirvieron al duque de Toledo, hermano de don García, casase la MarqueValentin. En Sicilia al tanto quedó órden que de la

sa , y así se hizo. tierra le enviasen otras cuatrocientas lanzas escogidas. Con esta gente allanó lo de Calabria en breves dias,

CAPITULO X. que fuera de Girachi y Santa Agata , plazas muy fuer

Descripcion del reino de Nápoles. tes, todos los demás lugares alzaron banderas por España. Pasó la gente española á Calabria á los 5 de ju- Luego que los franceses se apoderaron de Nápoles, lio; y á los 3 los franceses por la via de Roma entra- resultaron nuevos debates, como era necesario, entre ron en el reino de Nápoles. Todos los lugares se les españoles y franceses sobre algunas provincias de aquel rendian sin ponerse en defensa ihasta llegar á Capua, so- reino que no venian expresadas en el repartimiento. bre la cual se pusierop. En el Abruzo no hobo mas de- Estas eran la Capitinata, la Basilicata y el Principado fensa que en lo demás; todo se allanaba á los franceses de aquende y de allende. Los franceses iban tan resoque fueron por aquella parte. Pudiérase Capua defen- lutos en sus cosas, que sin hacer ningun comodimiender mucho tiempo, si no fuera que el conde de Pa- to á los confederados, enviaron un hijo del conde de Calena, natural de aquella ciudad, dió entrada a los fran- pacho para que en aquel estado, que es en la Basilicaceses, que pusieron á saco la ciudad y prendieron á Fa- ta, hiciese alzar las banderas por Francia; y sobre el bricio Colona y dou Hugo con todos los demás capita- principado de Melli, que está en la misma provincia, nes que en ella se hallaron. Llegó esta nueva á Nicastro, se concertaron con aquel Principe, y aun el rey de do el Gran Capitan se estaba, á los 29 de julio, que le Francia tenia hecha donacion de aquel estado á Juan fué ocasion de apresurarse para tomar el castillo de Co- Jacobo Trivulcio. Salieron otrosí de prision algunos sencia. Hizolo así, y dejó en guarda de aquella ciudad á señores que tenian presos los reyes de Nápoles, y enLuis My ra, y por gobernador de Calabria nombró

tre ellos Juan Bautista Marzano, á cabo de casi cuarenal conde Ayelo con intento de partirse para la Pulla y ta años de prision; el cual con ánimo denodado intenallanar aquella provincia antes que los franceses aca- tó de apoderarse del principado de Rosano que fué de basen con lo de Nápoles. En lo demás halló poca disi- su padre en Calabria. Lo mismo hizo Luis de Arsi, cacultid, que todos los pueblos á porsia se le rendian. Ul- pitan del rey de Francia, que con poder del señor de timamente, se puso sobre Taranto, do se tenia el duque Liñi hizo alzar por él en la Pulla el principado de Altade Calabria, en sazon que ya Nápoles estaba en poder de mura; que eran todas ocasiones de desabrimientos y franceses. El duque Valentin, apoderado que se hobo gana de venir á las puñadas. Tratúse de alajar estos de Faenza en la Romaña, y en la Toscana de Pomblin, desgustos, primero con el señor de Aubeni, y despues vino á servir en esta jornada al rey de Francia, cuyo con el duque de Nemurs, que llegó acabada la guerra y tan servidor se mostraba, que se llainaba don César Bor- tomada Nápoles. Acordaron que en las provincias en gia de Francia, y en el cuartel principal de sus armas que no habia duda ninguna de las partes se entremetraia las flores de lis; por el contrario, se mostraba liese en lo de los otros; y sobre las provincias que se del lodo averso de España. Concertaron los generales dudaba , en tanto que la diferencia se determinase, los franceses con el rey don Fadrique por fin de julio les lugares que tuviesen alzadas banderas por Francia alrindiese á Nápoles y Gaela con sus castillos, demás de zasen juntamente las de España y al contrario; en el sesenta mil ducados en que le penaban para los gastos. gobierno y rentas dieron asimismo órden, que poQue con esto le dejarian ir con su tesoro y criados á co se guardó. Para que mejor se entienda esta diseIscla, con término que le señalaron de seis meses para rencia y por cuál de las partes corria la justicia se que dentro dellos determinase de su persona lo que por rá bien hacer una breve descripcion del reino de Năbien tuviese, y se fuese á la parte que mas le agradase. poles y de sus partes. El reino de Nápoles compreTodo se ejecutó como lo concertaron. Recogióse aquel hende toda la tierra que desde Tarracina o Fundi, Rey con su mujer é hijos á aquella isla; en su compañía que están á las riberas del mar Mediterráneo, y desde le reina de Hungría y la duquesa de Milan. Allí acudie- el rio Truento, que descarga en el golfo de Venecia, ron Próspero y Fabricio Colona , ya rescatados por di- corre hasta los postreros términos de Italia. Corta este neros. Con que los franceses quedaron apoderados de / reino por medio, como todo lo restante de Italia, al

monte Apenino, que se desgaja de los Alpes. Luego aduana de los ganados de Pulla se cobró en aquella proque se enlra en el reino, á manderecha de aquel mon- vincia ; cuestion en que cada cual podrá sentir lo que te hácia nuestro mar está la parte mas principal de to- por bien tuviere. Para nuestro propósito basta que do do él, que se llama Campania ở tierra de Labor, de los aquí tomaron asa y ocasion los españoles y franceses liborios, pueblos antiguos. Allí están Gaeta, Nola, Ca- para venir á las manos y averiguar por el trance y filo pua y la misma ciudad de Nápoles, cabeza de las de- de la espada lo que sus reyes nunca acababan de resolmás y de todo el reino. Antiguamente todo lo que hay ver por mucha instancia que se les hizo para que lo dedesde el rio Tibre á Nápoles se llamaba Campania ; al

terminasen antes de venir á rompimiento. En que dapresente la tierra desde Roma hasta la raya de aquel ban á entender que no se contentaban con la parte, y reino se llama Marema. A mano izquierda está el Abru- que cada cual de los reyes bastantemente se confiaba zo, que comprehende muchas de las naciones antiguas, de sus soldados y fuerzas; pero á esto se volverá adees á saber, los sabinos, do está Ascoli; los marrucinos, lante. Por el presente, el rey don Fadrique despues donde está Teate, y los pelignos y vestinos, donde que se pasó á Iscla, como quedó asentado, por la macaen las ciudades del Aguila y de Sulmona ; los marsos la satisfaccion que tenia del rey Católico, se concertó en que está el lago Fucino, y el ducado de Tagliacozo con el de Francia; con treinta mil francos que le proy parte de los samnites, pueblos muy nombrados en melió para sustentar su casa se fué á poner en sus la historia romana, tendidos hasta lo de Campania. Los manos y meter por sus puertas, y en su compañía su mas modernos dividen el Abruzo en el de aquende y mujer é hijos y el cardenal Luis de Aragon, su sobriel de allende por el rio de Pescara, que pasa por medio, no. Su hermana doña Beatriz, reina de Hungría , sc y es aledaño de las dos partes. Estas provincias se ad- quedó en aquella isla , que despues sué á Sicilia. Su sojudicaron en la particion al rey de Francia. En el mis- brina doña Isabel, que fué casada con Juan Galeazo, vermo lado del Abruzo mas adelante está la Pulla, que se dadero duque de Milan, de allí se fué á Bari en la Pulla. divide en la Capilinata y tierra de Bari, que tiene mu- Al tiempo que andaban estas inteligencias entre los dos clas ciudades, entre las demás Trani y Monopoli, y reyes, don Fadrique y el de Francia, en Flándes se ha. tierra de Otranto, que corre desde Brindez hasta Ta- cia grande instancia con el Archiduque para que él y ranto, ciudad principal puesta en la postrera punta de su mujer viniesen á España á ser jurados por principes, Italia y en los confines de Calabria entre mediodía y como era de costumbre. Nació este año al Archiduque levante. Por el otro lado, pasada Nápoles, entra el una hija , que se llamó Isabel. El Rey, su suegro, prePrincipado, cuya cabeza es Salerno. Síguese hacia los tendia traelle á España para que aprendiese las cosmontes la Basilicata , que sué Lucania antiguamente, tumbres de los naturales y para quitalle algunos siy lo que se llama Calabria al presente, que antiguamen- niestros que de sus criados se le pegaron como mozo. te fueron los brucios, tendidos la mayor parte por las Mas ellos, acostumbrados á la libertad de Flandes y goriberas de nuestro mar. Allí está Cosencia, ciudad la bernallo todo á su voluntad, no querian que el Princimas principal de Calabria, y Regio sobre el estrecho pe tuviese cerca de sí persona a quien debiese respeto. de Sicilia. Lo mas adentro se llamó Magna Grecia, á la Fué para solicitar esta venida don Juan de Fonseca, parte que caen Rosano, Catanzaro y Cotron. Del obispo de Córdoba y capellan mayor de los Reyes; y de principado pudo formarse con razon duda si se com- parte del rey de Francia se le hizo grande instancia paprehende en Calabria. En lo de Basilicata corria la mis

ra que pasase por su reino, como al fin lo hizo. De Esma razon, y asi veo que los reyes venian en que se di- paña partió en una armada que se aprestó en la Coruña vidiesen estas provincias, dado que algunos pretendian la infanta doña Catalina para casar en Inglaterra, como que esta comarca, por estar en los montes que confi- lo tenian concertado. Salió de Granada, do sus padres nan con la Pulla y Calabria, no hacia provincia distin- quedaron, con grande acompañamiento. Hizose á la veta de las dos, sino que la parte que caia bácia levan- la á los 25 de agosto. Pasaron con ella á Inglaterra don te pertenecia á la Pulla , y la que caia hácia poniente a Alonso de Fonseca, arzobispo de Santiago, el conde y Calabria. Están en la Basilicata Melfi, Atela, Barle- condesa de Cabra con otra gente de cuenta. Despues la y otras ciudades. La Capitinata es lo que desde el rio que salieron del puerto cargó tanto el tiempo, que las Fertoro, término del Abruzo, llega hasta el rio Aufido nares se derrotaron, y dado que algunas llegaron al ó Lofanto. En esta parte está Manfredonia y el monte puerto de Antona en loglaterra , las mas sc recogieron de Santangel y Troya. Quedóle este nombre de tiempo á Laredo. Dende, á 2 de setiembre, siguieron su viaje, y que los griegos poseian aquella parte de Italia, cuyo con buen tiempo llevaron la Infanta á Inglaterra. Celegobernador llamaron Calapan, y la provincia se dijo bráronse las bodas con Artus, su esposo, en Londres Catapania; de allí se formó el nombre que ahora tiene, muy solemnemente. ¿ Cuán poco durará este gozo ! y asimismo el nombre de capitan tan usado. No hay du- ¡Cuántos trabajos, inocente doncella, te quedan por da sino que aquella parte se contenia en la Apulia anti- pasar solo por la locura de un hombre desaforado! Esgua, pues Plolemeo el monte Gargano que allí está, fa- te mismo mes concertó la reina doña Isabel que don moso por el templo de San Miguel, le pone en Apulia, Rodrigo Enriquez Osorio, conde de Lemos, casase su y los modernos siempre entendieron que la Pulla co- bija doña Bealriz de Castro con don Dionis, hermano menzaba desde el lin del Abruzo, y se dividia en las tres del duque de Berganza don Diego, é hijo del duque don parles ó comarcas que ya quedan señaladas; y aun los Fernando, el que mató el rey don Juan el Segundo do autores que yo he visto siempre cuentan la Capitinata Portugal. Para facilitar este matrimonio los Reyes les por una de las provincias de la Pulla; y siempre la hicieron merced de Surria, Castro, Olero, villas á que

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el conde de Lemos pretendia tener derecho. Por el mes y con ellos el comendador mayor don Gutierre de Cárde octubre en la ciudad de Trento se hicieron paces denas. Para muestra de mayor alegría y que la gente entre el César y el rey de Francia, cuya principal ca- estuviese

para recebillos mas lucida, se dió licencia para pitulacion fue que Cárlos, hijo del Archiduque, casa- que los que podian traer jubones de seda sacasen lamse con Claudia, hija del Francés, casamiento que

de seda , y aun se dió á entender que holgaotras veces se trató y concertó, y al fin nunca sc con- riau los reyes que los que se vistiesen de nuevo hiciecluyó.

sen los vestidos de colores, que todo es muestra de la

modestia de aquellos tiempos. En principio deste año CAPITULO XI.

casó Lucrecia de Borgia con el hijo heredero del duque

de Ferrara; llevó en dote cien mil ducados, sin otras De la venida del Archiduque á España.

ventajas y lugares. Los principes de Vizcaya llegaron á Las armadas que de Portugal y de Francia fueron á Búrgos, á Valladolid, Medina, y por Segovia pasaron leranle á persuasion del rey Católico en defensa de ve- los puertos y llegaron á Madrid; los reyes del Andalucía necianos contra el Turco no hicieron cosa de momen- у de Granada, do asistian, por Extremadura vinieron á to. La de Portugal llegó á Corfu, y de allí en breve dió Guadalupe. Allí hicieron merced al duque Valentin por la vuelta. La de Francia pasó sobre la isla de Quio, que ganalle para su servicio, y por contemplacion del Papa, era de ginoveses, y sin hacer otra cosa mas de embara- de la ciudad de Andria con título de principe y de otras zar el tributo que de allí llevaba el Turco, padecieron muchas tierras en el reino de Nápoles. Tratóse otrosi de pestilencia y del tiempo y de enemigos tanta mor- que los reyes el Católico y el de Francia acomodaseo de tandad, que apenas de toda ella quedaron mil hombres. rentas y vasallos al rey don Fadrique y á su hijo. LlegaAcudieron a la Pulla, que cac cerca, do fueron muy bien ron los reyes á Toledo á los 22 de abri). Hicieron asitratados por orden del Gran Capitan. Los venecianos mismo en aquella ciudad su entrada los príncipes á 7 de asimismo se recogieron, que traian veinte y cinco gale- mayo, ca por indisposicion del Archiduque se deturas mal armadas. Hizo mucho al caso para todo que el vieron algunos dias en Olías. Allí fueron jurados sin diTurco este año no sacó su armada, que de otra suerte ficultad alguna en presencia del Rey y de la Reiva por hallara poca resistencia. En España por una parte los príncipes de Castilla y de Leon en la iglesia mayor de Reyes Católicos pregonaron un edicto, por el cual man- aquella ciudad, á 22 de aquel mes. Halláronse presendaron que los moros que estaban esparcidos de años tes el cardenal don Diego Hurtado de Mendoza, el aralrás por Castilla ó por Andalucía y se llamaban mude- zobispo de Toledo con otros muchos prelados, el conjares, ó se baulizasen ó desembarazasen la tierra; por destable don Bernardino de Velasco, los duques de Alotra parte, al fin deste año hobo algun ruido de guerra, burquerque, lofantado, Alba y Béjar, el marqués de que si no se atajara con tiempo, pudiera revolver el rei- Villena con otros muchos señores. Púsose por condino. Fué así, que el duque de Medinaccli don Luis de la

cion que caso que sucediesen en aquellos reinos, los Cerda, estando para morir , se casó con su manceba

gobernarian conforme á las leyes y costumbres de la por legitimar un hijo que en ella tenia, por nombre don patria. Por este mismo tiempo que España por la veui. Juan. Pretendia suceder en aquel estado don Iñigo de da destos principes estaba muy regocijada, en InglaterJa Cerda, hermano del Duque, cuyo hijo , llamado don ra se derramaban muchas lágrimas por la muerte que Luis, casara con liija del duque del Infantado, que sobrevino al príncipe Arlus. Quedó la Infanta , su mu• muerto el duque de Medinaceli, juntó su gente, y en fa- jer, á lo que se entendió, doncella , dado que cinco mevor de su yerno se puso sobre Cogolludo con intento ses hicieron vida de casados. Pero el Príncipe era de de apoderarse de aquel estado. Pero el Rey le hizo avi- catorce años solamente y de complexion tan delicada, sar que derramase aquella gente, que siguiese su justi- que dió lugar á que esto se divulgase y se luviese por cia y no le alborotase el reino, con apercibimiento, si verdad. Enviaron los Reyes Católicos á Hernan, duque no se reportase, que se pondria el remedio como mas de Estrada, para visitar al rey Enrique de Inglaterra y conviniese. Hobo de obedecer el Duque, y don Juan tratar que la Princesa casase con el hijo segundo de quedó pacífico en el estado de su padre. Sosegados es- aquel Rey; él empero ni restituia el dote de la Princetos movimientos, se tuvo nueva que el Archiduque y su sa ni acababa de efectuar aquel matrimonio, que

fué mujer venian por Francia, y que su llegada seria en despues lan desgraciado. Vino esta nueva de la muerte breve. Fueron muy seslejados por todo el camino; en deste Principe en sazon que poco despues, es á saber, Paris los recibieron con grande honra y fiesta; allí

por á 6 de julio, en Lisboa la reina doña María parió un hijo, entrambas partes, á 13 de diciembre, se juraron las pa- que se llamó don Juan, y vino á heredar como primoces que poco antes se concertaron en Trento, y el Ar- génito la corona de su padre; grande y valeroso princichiduque hizo todos los actos necesarios para reconocer pe que sué los años adelante. aquel Rey por superior suyo como conde de Flandes. La Princesa estuvo muy sobre sí para no hacer acto en

CAPITULO XII. que mostrase reconocer alguna superioridad al rey

de

Que el duque de Calabria lué enviado á España. Francia. De allí enderezaron su camino, y por Guiena

de nuestra salvacion de 1502. Estaban allí para recebillos sados, como queda dicho; ballábase dentro asaz fortipor órden de los Reyes Católicos elcondestable de Cas- licado el duque de Calabria. To lavía el mismo dia que tilla, el duque de Najara y el conde de Treviño, su hijo, acentó su campo tralarou de tomar asiento; y al fin el

Duque, por medio de Olaviano de Santis, concertó tre- grande esfuerzo con cartas y embajadas que envió a. guas por dos meses para consultar al Rey, su padre, Gran Capitan para que conforme al asiento dejase ir licon seguridades que se dieron de no alterar cosa algu- bre á su hijo, que no era de caballero faltar en su palana. Despues, por causa que los mensajeros enviados al

bra, y que se debia acordar de la amistad que le hizo en rey don Fadrique no volvieron al tiempo señalado, se tiempo de su prosperidad; el Gran Capitan, que le tenia prorogó la tregua hasta fin del año pasado con las mis- puestas guardas para que no se fuese, por atraelle á lo mas condiciones. Este término pasado, porque la reso- que deseaba, fuera de la renta que le ofreció antes, de lucion del rey don Fadrique no venia, acordaron que la nuevo le prometia de parte del rey Católico de casalle ó tregua se continuase otros dos meses, y la ciudad se con la reina de Nápoles, su sobrina , ó con su hija la pusiese en tercería en poder de Bindo de Ptolomeis, princesa de Gales; el uno y el otro partidos muy avenvasallo del rey Católico, y de cuya persona el Gran Ca- tajados. Sospechose que el conde de Potencia don Juan pitan hacia mucha confianza, con promesa que pasado de Guevara, que andaba siempre á su lado, le mudaba aquel nuevo plazo se daria la ciudad sin tardanza; pero del color que queria. Andaba el Duque por aquellos que la persona del Duque fuese libre y asegurada con pueblos de la Pulla, aunque parecia libre, tan guardado, todos sus bienes y servidores. En el mismo tiempo el que no se podia ir á parte ninguna , tanto, que apenas castillo de Girachi, que está á tres leguas de la marina podia salir á caza. Por conclusion, este negocio se roy era de mucha importancia, se dió; y el príncipe de deó de manera, que volvieron al Duque á Taranto. DesSalerno vino á verse con el Gran Capitan para tratar de de allí se dió órden á Juan de Conchillos que en una mudar partido, á tal que á él y al principe de Bisiñano galera le llevase á Sicilia y á España, por entender que se les restituyesen sus estados. Pedia asimismo para si en presencia las partes mejor acordarian todas sus hael condado de Lauria y cinco mil ducados de renta que ciendas, y el Duque se confirmaria mejor en el servicio sus antecesores tiraban de los reyes pasados; que eran y alicion del rey Católico, que tanto en deudo le tocademasías fuera de sazon y muestra que los ánimos no ba. No parece se le guardó lo que tenian asentado. En sosegaban. Por el contrario, muchos barones que con la guerra ¿quién hay que de todo punto lo guarde ? En el rey don Fadrique se recogieron á Iscla se vinieron la guerra ¿ y no tambien en la paz, y mas en negocio de al Gran Capitan; dellos acogió los que le parecieron mas estado? importantes para el servicio del Rey, y entre ellos á Próspero y Fabricio Colona, porque le certificaban que

CAPITULO XI. venecianos los pretendian haber á su sueldo. Junto con

Del principio de la guerra de Nápoles. esto don Diego de Mendoza y Iñigo de Ayala hobieron el castillo y ciudad de Manfredonia por trato con el al- Los generales de Francia y España, puestos en el caide, que se tenia por el rey don Fadrique, si bien el reino de Nápoles, comunicaban entre sí y con sus reseñor de Alegre vino con gente á socorrer los cercados. yes la forma que se podria tener en concordar aquellas La ciudad de Taranto en fin, conforme al concierto, se diferencias para que se conservase la concordia y no entregó con sus castillos al Gran Capitan. Y porque en• llegasen á rompimiento. Sobre esto poco antes que jutre las condiciones del concierto una era que el duque rasen al Archiduque por príncipe de Castilla vino á Tode Calabria pudiese libremente ir donde quisiese, por ledo de parte del rey de Francia el señor de Corcon. La

el presente se fué á Bari, que todavía se tenia por su pa- suma de su pretension era que las provincias que se I dre, bien que la ciudad no era fuerte, y el castillo casa adjudicaron á Francia rentaban menos que la Pulla y

llana, para esperar allí lo que él le mandase, ca no que- Calabria; y que pues era razon se hiciese recompensa, ria apartarse de su voluntad. El Gran Capitan tenia quedase la Capitinata por Francia. A esto respondió gran deseo de concertalle con el rey Católico, porque no el rey Católico que si el rey de Francia se tenia por se fuese a Francia, de que podrian resultar inconve- agraviado en la particion, seria contento que trocasen nientes. Moviéronse tratos sobre ello, y ofrecíale trein- las provincias; y que si todavía queria recompensa, se ta mil ducados de renta perpelua en vasallos, parte del hiciese en el Principado y Basilicata que restaban por reino de Nápoles, parte de España; que era todo lo que partir; que la Capitinata era lo mejor de la Pulla, y no él pedia y podia desear en el estado en que se hallaba. era razon que se desmembrase della; en conclusion, Veia el Duque que le venia bien aquel partido, mas no que holgaria de dejar aquella diferencia al juicio y dese resolvia sin la voluntad de su padre. Poco adelante terminacion del Papa y de los cardenales. El Francés la viuda duquesa de Milan, su prima, por no ir á Sici- no venia en ninguno destos partidos, y el Trueque no lia, do la convidaban que suese con la reina de Hungría, le estaba bien por no privarse de la ciudad de Nápoles su tia , se recogió en aquella ciudad. Esta señora pudo y del título de rey de Nápoles y Jerusalemn, que contanto con el Duque, que le hizo escribir una carta de su forme á la concordia hecha le pertenecian, y amenazamano al Gran Capitan, en que le pedia que sin embar- ba que usaria de fuerza, tanto, que un dia como los go de la libertad que tenia concertada para su perso- embajadores de España en este propósito le dijesen Da, por ver que la intencion de su padre era otra de lo que el Rey, sú señor, guardaba todo lo asentado, resque á él le convenia, le rogaba le enviase al servicio de pondió que él hacia lo mismo, y que sobre esto, si fuelos Reyes Católicos, que esta era su determinada volun- se menester , haria campo con el rey de España y aun tad, dado que por respeto de su padre no se atrevia á con el Rey de romanos. Respondió Gralla que el Rey, publicalla. No parece que el Duque perseveró mucho su señor, era tan justo príncipe como en el mundo le en este propósito, porque demás que su padre hizo hobiese; y cuando fuese conveniente lo defenderia por

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