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de nacion francés, hombre de grande caridad; en par- | consejos y prudencia parecia que todo se encaminaba ticular se ejercitaba en hospedar los peregrinos; su bien. El poder no le duró mucho; la Reina, mujer recia memoria se celebra en aquella ciudad con fiesta que se de condicion y brava, luego que llegó á Castilla, que su le hace cada un año y templo que hay en su nombre. marido la envió delante, al que fuera razon tener en luA cuatro leguas de Najara hacia vida muy santa un gar de padre, le maltrató á sinrazon, quitóle el gobierno cierto hombre, llamado Domingo, español de nacion, ó y juntamente le despojó de su estado propio. No hay como otros quieren italiano; ocupábase en el mismo cosa mas deleznable que la gracia de los príncipes; oficio de piedad, y mas especialmente en abrir caminos mas presto acúden á satisfacerse de sus desgustos y hacer calzadas por las partes que los romeros iban á que á pagar los servicios que les han hecho. La ocaSantiago; así vulgarmente le llaman santo Domingo de sion que tomó para hacer este desaguisado no fué mas la Calzada. De la industria deste varon entiendo yo que de que en sus letras daba á don Alonso, su marido, tise ayudó el rey don Alonso para fabricar las puentes que, tulo de rey de Castilla. Esto se decia en público; la como arriba se dijo, procuro se levantasen desde Lo verdad era que á la Reina pesaba de haberse casado, groño hasta Santiago. Hay un templo edificado en nom- | porque el casamiento enfrenaba sus apetitos desa podebre deste santo varon, muy ancho, hermoso y magni rados y sin término, y como yo sospecho, no podia sufico, con una poblacion allí junto, que despues vino á frir las reprehensiones que aquel varon gravísimo le hacerse ciudad, que al principio fué de los obispos de daba por sus mal encubiertas deshonestidades. Esto Calahorra, despues de los reyes de España; hay un dolia, aunque se tomó otra capa. Pesóle al Rey que privilegio en esta razon del rey don Fernando el Santo. varon tan señalado fuese maltratado; que su inocen- · Demás desto, cierto judío, llamado Moisés, de mucha cia y servicios y virtudes, porque se le debia antes gaerudicion y que sabia muchas lenguas, en lo postrero lardon, fuesen tan mal recompensadas; restituyóle el del reinado de don Alonso, abjurada la supersticion de estado que le habia sido quitado y sus pueblos y hasus padres, se hizo cristiano. El Rey mismo fué su pa cienda. El, por temer la ira de la Reina, se retiró al drino en el bautismo, que fue ocasion de llamalle Pero condado de Urgel, cuyo gobierno, como queda dicho, Alonso; impugnó por escrito las sectas de los judíos y tenia á su cargo. Estos fueron principios de grandes de los moros, y muchos de la una y de la otra nacionalteraciones, y no podian las cosas estar sosegadas en por su diligencia se redujeron a la verdad. Famosa de tanta diversidad de voluntades y deseos, en especial bió de ser y notable la conversion deste judío, pues los estando la Reina tan desabrida y viviendo con tanta historiadores de Aragon la atribuyen á don Alonso, rey libertad. Del Andalucía se movió nueva guerra, y nuede Aragon. Dicen que en Huesca, á 29 de junio, se vo peligro sobrevino. Fué así, que Alí, rey moro, avibautizó, el año de 1106; que don Estéban, obispo de sado de la muerte del rey don Alonso, como quitado aquella ciudad, hizo la ceremonia , y el padrino fué el el freno, entró por tierras de cristianos feroz y espanrey mismo de Aragon. En este debate no queremos, ni toso; llegó hasta Toledo, y cerca del en los ojos y á aun podriamos, dar sentencia por ninguna de las par vista de los ciudadanos abatió el castillo de Azeca y el tes; cada cual por sí mismo siga lo que le pareciere monasterio de San Servando. Los campos y alquerías mas probable.

humeaban con el fuego que todo lo abrasaba. Pasó

tan adelante, que puso sitio sobre la misma ciudad, y CAPITULO VITI.

por espacio de ocho dias la combatió con toda suerte

de ingenios. Libróla de aquel peligro su sitio fuerte y Del reinado de doña Urraca.

una nueva muralla que el rey don Alonso á lo mas A la sazon que falleció don Alonso, rey de Castilla, bajo de la ciudad dejó levantada ; demás desto, el esdoña Urraca, su hija, á quien por derecho venia el reino, fuerzo de Alvar Fañez , varon en aquel tiempo muy poestaba ausente en compañía de su marido, que no se deroso y muy diestro en las armas, cuyo sepulcro se fiaba de todo punto de las voluntades de los grandes de ve hoy dia en el campo sicuendense, que es parte de Castilla. Sabia bien le fueron contrarios y procuraron la Celtiberia, en que tenia el señorío de muchos puedesbaratar aquel casamiento. No queria meterse entre blos. Los moros, perdida la esperanza de apoderarse ellos, sino era acompañado de un buen número de los de aquella ciudad, á la vuelta que dieron á sus tiersuyos para todo lo que pudiese suceder; además que ras , saquearon á Madrid y á Talavera, y les abalieron diversos negocios de su reino le entretenian para que los muros; de todas partes llevaron grande presa y no tomase posesion del nuevo y muy ancho reino que despojos. El rey de Aragon hacia prósperamente en heredaba. Todas las cosas empero se enderezaban a la sus tierras la guerra á los moros; ganó á Ejea, puemajestad del nuevo señorío; templábanse en los de blo principal de Navarra, el año 1110. Demás desto, leites; las deshonestidades de la Reina con disimula cerca de Valterra venció en batalla á Abuha salem, que cion se tapaban y cubrian, en que no sin grave inengua se llamaba rey de Zaragoza. Hechas estas cosas, don suya y de su marido andaba mas suelta de lo que su Alonso , á ejemplo de su suegro, se llamó emperador fria el estado de su persona. Pusiéronse en las ciuda de España; título que, si se mira la anchura del señodes y castillos guarniciones de aragoneses, todo con río que tenia, no parece fuera de propósito, por ser á intento que los castellanos no se pudiesen mover ni la sazon el mas poderoso de los reyes que España, desintentar cosas nuevas. Verdad es que á Peranzules, por pues de su destruicion, habia tenido; pero imprudentener grandes alianzas con entrambas naciones, en el temente, por tomar ocasion para aquel ditado del seentre tanto se le encomendó el gobierno de Castilla. El ñorío ajeno y poco durable. En fin, ordenadas las cotenia todo el cuidado universal, y gobernaba todas las sas de Aragon, vino á Castilla el año siguiente, en cosas, así las de la guerra como las de la paz; por sus que con afabilidad y clemencia procuraba conquistar

las voluntades de los naturales. El por sí mismo oia | hayan establecido los jueces señalados para remediar, los pleitos y hacia justicia , amparaba las viudas, huér- . ó por decir mejor , para castigar aquel exceso, no hay · fanos y pobres para que los mas poderosos no les hi- dello memoria; solo consta que desde aquel tiempo el ciesen agravio. Honraba á los señores y acrecentába | rey don Alonso comenzó á tener acedia y embravecerse los conforme á los méritos de cada cual; adornaba y contra los obispos. El de Burgos y el de Leon fueron enriquecia el reino de todas las maneras que él podia. echados de sus iglesias, el de Palencia preso, el abad Por este camino los vasallos se le aficionaban; solo el de Sahagun despojado de aquella dignidad, y en su luendurecido corazon de la Reina no se domeñaba. Dió gar puesto fray Ramiro, hermano del Rey, por su órden como se poblasen Villorado, Berlanga , Soria, nombramiento y con su ayuda. Don Bernardo , arzoAlmazan, pueblos yermos y abatidos por causa de las bispo de Toledo , fué forzado á andar desterrado dos guerras. Dió la vuelta á Aragon con intento, pues todo años fuera de su diócesi, no obstante la majestad sale sucedia prósperamente, de hacer la guerra de nuevo crosanta y autoridad que representaba de legado aposy con mayor atuendo á los moros. Sabia bien que de- tólico y de primado de España. En el cual tiempo junto bemos ayudarnos de la fama y de las ocasiones que se y tuvo el Concilio palentino, cuya copia se conserva presentan, y que conforme á los principios sucede lo basta hoy, y el legionense con otros obispos y grandemás. Cuando las cosas en Castilla se alteraron en des; en particular se halló en estas juntas presente muy mala sazon; don Alonso era pariente de doña Ur don Diego Gelmirez, el de Santiago. Todos andaban raca, su mujer, en tercero grado de parte de padres, con cuidado de sosegar y pacificar la provincia, porca fué bisabuelo de ambos don Sancho el Mayor, rey que las armas de Aragon y de Navarra se movian conde Navarra. No estaba aun por este tiempo introdu tra los gallegos, en que tomaron por fuerza el castillo cida la costumbre que, por dispensacion de los papas, de Monterroso. Verdad es que á instancia y persuasion se pudiesen casar los deudos; y así, consideramos que de varones santos que se interpusieron se apartó el diversos casamientos de principes se apartaron mu rey de Aragon desta demanda y desistió de las armas. chas veces como ilegítimos y ilícitos por este solo res Todo procedia arrebatada y tumultuariamente sin conpeto. Esta causa pienso yo hizo que este rey don Alon- | siderar lo que las leyes permitian; los unos y los otros so no se contase en el número de los reyes de Casti buscaban ayudas para salir con su intento. A los castella acerca los escritores antiguos ; que no es justo con llanos y gallegos se les hacia de mal ser gobernados nuevas opiniones alterar lo que antiguamente tenian por los aragoneses. El rey de Aragon pretendia á dererecebido y asentado, como lo hacen los que cuentan á cho ó á tuerto conservar el reino de que se apoderara. este Rey por seteno deste nombre entre los de Casti Los que hacian resistencia eran echados de sus dig. lla, como quier que ningun derecho ni título pudo te nidades, despojados de sus bienes. Los gallegos, paner sobre aquel reino, por quedar legitimo heredero sado aquel primer miedo , hicieron liga con don Enridel primer matrimonio, y ser el segundo ninguno con que, conde de Portugal. Pasaron con esto tan adelante, tra las leyes eclesiásticas. Los desgustos pasaron tan que si bien el infante don Alonso era de pequeña edad, adelante, que la Reina por su mala vida y torpe fué le alzaron por rey. En Compostella en la iglesia mayor puesta en prision en el castillo llamado Castellar, de se hizo el auto; ungióle con el ólio sagrado el preque con ayuda de los suyos salió, y se volvió á Casti lado don Diego Gelmirez, ceremonia desusada en aquel lla. No halló la acogida que cuidaba, antes de nuevo reino, pero á propósito de dar mas autoridad a lo que los grandes la enviaron á su marido, y él la torno á hicieron. Pedro, conde de Trava , ayo de don Alonso, poner en la cárcel. En este medio los señores de Gali fué el principal movedor de todas estas tramas: Alteró cia, do se criaba don Alonso, hijo de doña Urraca, y | mucho esta nueva trama y este hecho al rey de Arapor el testamento de su abuelo tenia el mando, hacian gon; hizo divorcio con la Reina , y con tanto la dejó lijuntas y ligas entre sí para desbaratar lo que los ara- | bre y la soltó de Soria, en cuyo castillo la tenia arresgoneses pretendian. Holgaban en particular haber ha tada. Sin embargo, atraido de la dulzura del mandar, llado ocasion de apartar y dirimir aquel casamiento no dejaba el señorío que en dote tenia , demasía que á desgraciado, que contra la voluntad de la nobleza y todos parecia mal. Los gobernadores de las ciudades y injustamente se hizo. Ponian por esta causa escrúpu castillos, como no les soltase el homenaje que le telos al pueblo; decian no ser lícito obedecer al que no | nian hecho, quitado el escrúpulo y la obligacion, á era legitimo rey. Enviaron una embajada á Pascual II, cada paso se pasaban á la Reina y le juraban fidelidad. pontífice romano, en que le daban cuenta de todo lo Lo mismo hizo Peranzules, varon de aprobadas cosque pasaba. Ganaron dél un breve , en que cometió el tumbres; y no obstante que todos aprobaban lo que conocimiento de la causa á don Diego Gelmirez, obispo hizo, cuidadoso de la fe que antes dió al rey de Arade Santiago; un pedazo del cual pareció se podia en gon, se fué para él con un dogal al cuello, para que, gerir en este lugar. «Pascual, siervo de los siervos de puesto que imprudentemente se habia obligado a quien »Dios, al venerable hermano Diego, obispo compos- no debiera, le castigase por el homenaje que le que»tellano, salud y apostólica bendicion. Para esto orde- brantara en entregar los castillos que dél tenia cn »nó el omnipotente Dios que presidieses á su pueblo, guarda. Alteróse al principio el Rey con aquel espec»para que corrijas sus pecados y anuncies la voluntad táculo; despues, amonestado de los suyos, que en lo »del Señor. Procura pues, segun las fuerzas que Dios, uno y en lo otro aquel caballero cumplia muy bien con »te da, corregir con conveniente castigo tan grande lo que debia , y que no le debia empecer su lealtad, al »maldad de incesto que ha cometido la hija del Rey, fin con mucha humanidad que le mostró y con pala» para que desista de tan gran presuncion ó sea privadabras muy honradas le perdonó aquella ofensa. Los de. vde la comunion de la Iglesia y del señorío seglar.» Qué / más grandes de toda Castilla se comunaban y ligaban por la salud y libertad de la patria, aparejados á pade- | rable que esta por el daño y estrago que della resultó cer antes cualquier afan y menoscabo que sufrir el se- á Castilla. Las ciudades de Najara , Burgos, Palencia, ñorío y gobierno aragonés. Don Gomez, conde de Can- | Leon se rindieron al vencedor. Sin embargo, por no despina , el que antes pretendió casar con la Reina, y tener dinero para pagar los soldados, por consejo del entonces por estar en la flor de su edad tenia mas ca- conde de Portugal, metió la mano en los tesoros de los bida con ella de lo que sufria la majestad real y la ho- | templos, que fué grave exceso, y aun le fue muy mal nestidad de mujer, se ofrecia el primero de todos á contado. San Isidro y otros santos con graves castigos defender la tierra y hacer la guerra á los de Aragon; que dél tomaron adelante vengaron aquella injuria; blasonaba antes del peligro. Don Pedro, conde de Lara, juntose el odio del pueblo, y palabras con que murmusu competidor en los amores de la Reina, tenia el se raban de aquella libertad; decian que merecian ser segundo lugar en autoridad y poderío. Discordes los ca veramente castigados los que metieron mano en los vapitanes, ni la paz pública se podia conservar, ni bia sos sagrados y tesoros de las iglesias. La verdad es cerse la guerra como convenia. Don Alonso, rey de que desde este tiempo de repente se trocó la fortuna Aragon, con un grueso ejército que junto de los su de la guerra. Trabajaron los aragoneses primero el reiyos, se metió en Castilla por parte de Soria y de Os no de Toledo, despues pasaron á cercar la ciudad de ma, do se tendian antiguamente los arevacos. Acudie- Astorga, porque fueron avisados que la Reina con toda ron a la defensa los grandes y ricos hombres y el ejér su gente se aparejaba para hacer la guerra por aquella cito de Castilla. Asentaron los unos y los otros sus parte. Traia Martiņ Muñoz al rey de Aragon trecicntos reales cerca de Sepúlveda. Resueltos de encontrarse, caballos aragoneses de socorro. Cayó en una emboscaordenaron las haces en esta forma: la vanguardia de da de enemigos que le pararon, en que muertos y los castellanos regia el conde de Lara , la retaguardia huidos los demás, él mesmo fué preso. El Rey, movido el conde don Gomez, el cuerpo de la batalla goberna por este daño y con miedo de mayor peligro por el ban otros grandes. El rey de Aragon formó un escua poco número de gente que tenia, á causa de los muchos dron cuadrado de toda su gente. Dióse la señal de arre que eran muertos y por estar los demás repartidos en meter y cerrar. En el campo llamado de la Espina se las guarniciones de los pueblos que ganara, se retiró trabó la pelea, que fué de las mas nombradas de aquel á Carrion confiado en la fortificacion de aquella plaza. tiempo. El conde de Lara, como quier que no pudiese Allí fué cercado de los enemigos por algun tiempo, sufrir el primer ímpetu y carga de los contrarios, vol. 1 hasta tanto que el abad clusense, enviado por el Ponvió las espaldas y se huyó á Búrgos, do la Reina se ba- | tílice para componer aquellas diferencias, con su velaba con cuidado del suceso; hombre no menos afemi- nida alcanzó de los de la Reina treguas de algunos nado que cobarde. Don Gomez con algo mayor ánimo dias, y no mucho despues que se levantase el cerco. sufrió solo la fuerza de los enemigos y peso de la bata Los soldados de Castilla asimismo, como levantados y lla, y desbaratados los suyos murió él mismo noble juntados arrebatadamente y sin concierto y capitan á mente sin volver las espaldas; esta postrera muestra quien todos reconociesen, ni sabian las cosas de la midió de su esfuerzo. Ni fué de menor constancia un ca licia ni los podian detener en los reales largo tiempo. ballero de la casa de Olea , alférez de don Gomez, que Pasado este peligro, las armas de Aragon revolvieron como le hobiesen muerto el caballo y cortado las ma- contra la casa de Lal'a, contra sus pueblos y castillos. nos, abrazado el estandarte con los brazos, y á voces Por otra parte, las gentes de la Reina con un largo cerrepitiendo muchas veces el nombre de Olea, cayó co que tuvieron sobre el castillo de Burgos, se apodemuerto de muchas heridas que le dieron. Don Enri raron dél y echaron dende la guarnicion que tenia de que, conde de Portugal, mas por odio de la torpeza de aragoneses. El conde don Pedro de Lara, como prela Reina que por aprobar la causa del rey don Alonso, tendiese casar con la Reina y se tratase no de otra desamparado el partido de Castilla, se juntara con los suerte que si fuera rey, con la soberbia de sus cosaragoneses, ayuda que sué de gran momento para al tumbres y su arrogancia tenia alterados los corazones *canzar la victoria. La confianza que destos principios de muchos, que públicamente le odiaban. Andaban su los aragoneses cobraron fué tan grande, que, pasado nombre y el de la Reina puestos afrentosamente en el rio Duero, por tierra de Palencia llegaron hasta cantares y coplas. Pasó tan adelante esto, que en el Leon. Los campos, pueblos, aldeas eran maltratados castillo de Mansilla fué preso y puesto á recado por con todo el mal y daño que hacer podian. Los princi- Gutierre Fernandez de Castro. Soltóse de la prision, pales de Galicia se rehicieron de fuerzas, determina- |

pero fuéle forzoso, por no asegurarse de los de Castidos de probar otra vez la suerte de la batalla. Pelearon lla que tanto le aborrecian, huirse muy léjos y no pacon todo su poder en un lugar entre Leon y Astorga, rar hasta Barcelona. Fué hijo de don Diego Ordoñez, llamado Fuente de Culebras. Sucedió la batalla de la el que retó á Zamora sobre la muerte del rey don Sanmisma manera que la pasada, prósperamente a los ara

cho, y sobre el caso hizo campo con los tres hijos de goneses, al contrario á los castellanos. Fué preso en la de Arias Gonzalo. Despues desto, el infante don Alonpelea don Pedro, conde de Trava , persona de grande So, ya rey de Galicia, con gran voluntad de todos los autoridad y poder, y que estaba casado con una hija de estados fué alzado por rey de Castilla. Erale necesario Armengol, conde de Urgel, llamada doña Mayor. El |

recobrar por las armas el reino, que halló dividido en mozo rey don Alonso no se halló en esta pelea , que el tres parcialidades y bandos; no menos tenia que hacer obispo don Diego Gelmirez le sacó de aquel peligro y contra su madre que contra el padrastro , ni menos dopuso en parte segura; perdida la jornada, se fué al cas lor ella recibió que su marido de que su hijo hobiese tillo de Orsilon, do estaba la Reina, su madre. Ninguna |

sido alzado por rey, por tener entendido que en su batalla en aquella era fué mas señalada ni mas memo- | acrecentamiento consistia la caida de ainbos; juicio en que no se engañaban. Doña Urraca, por miedo de la socorros con el ejército de los catalanes, pasaron a las indignacion de su hijo y por verse aborrecida de los islas. Fué la guerra brava y disicultosa y larga, porsuyos, determinó fortificarse en el castillo de Leon, que los moros, desconfiados de sus suerzas, con astuconfiada que por ser muy fuerte podria en el mantener cia alzadas las vituallas y tomados los pasos, parte se el nombre de reina y la dignidad real, sin embargo del fortificaron en los pueblos y castillos, parte se enrisodio grande que el pueblo la tenia. Pero como quier | caron en los montes sin querer meterse al peligro de la que el hijo se pusiese sobre aquel castillo, se cuncer batalla. Consideraban los varios y dudosos trances que taron que la Reina dejase a su hijo el reino, dádole traen consigo las guerras, y que los enemigos se pocon gran voluntad de los grandes y del pueblo, y á drian quebrantar con la falta de lo necesario, cơn enella señalasen rentas con que pudiese pasar. La razon fermedades, con la tardanza, cosas que de ordinario de los tiempos no se puede fácilmente señalar á cada | suelen sobrevenir á los soldailos. La constancia de los cual destas cosas, por la diversidad que hay de opinio nuestros venció to las las dificultades, y la ciudad prinnes; es maravilla en cosas no muy antiguas cuan á cipal por fuerza y á escala vista se entró en la isla de tienta paredes andan los escritores, que hace ser muy | Mallorca el año 1115. Murió en aquella jornada Raidificultoso terminar la verdad, tanlo, que aun no se mundo ó Ramon, prelado de Barcelona. Sucedió en su sabe en qué año murió la reina doña Urraca; los mas lugar Oldegario, al cual poco despues por muerte de dicen que como diez y siete años despues de la muerte Berengario, arzobispo de Tarragona, pasaron á aquede su padre. La verdad es que en tanto que vivió tuvo la iglesia. Ganada la ciudad, parecia seria fácil lo que poca cucnta con la honestidad. Algunos afirman que restaba de conquistar. En esto vivo aviso que los moen el castillo de Saldana falleció de parto; gran men ros en tierra firme, quier con intento de robar, quier gua y afrenta de España. Otros dicen que en Leon, to por forzar al Conde se retirase de las islas, con gente mado que hobo los tesoros de san Isidro, que no era que echaron en tierra de Barcelona, babian henchido licito tocarlos, reventó en el misino umbral del tem toda aquella comarca de miedo, temblor y lloro, tanto, plo; manifiesto castigo de Dios. Menos probabilidad | que sitiaron la misma ciudad. Esta nueva puso en grantiene cierta hablilla que anda entre gente vulgar, es de cuidado al Conde sobre lo que debia hacer y en muá saber, que de la Reina y del conde de Candespina na- cha duda; por una parte el temor de perder lo suyo, ció un hijo, por nombre don Fernando, al cual por su | por otra el deseo de concluir aquella guerra, le aquenacimiento y ser bastardo llamaron Hurtado. Añaden jaban y traían en balanzas; venció empero el miedo del otrosí que sué principio del linaje que en España usa | peligro y los ruegos de los suyos. Dejó encargadas las isdeste apellido, en nobleza muy ilustre, poderoso en las á los ginoveses, y el pasó á tierra firme. Los bárbarentas y en vasallos.

ros sin dilacion alzaron el cerco; siguiéronlos, vencié

ronlos y desbaratáronlos cerca de Martorel; fué la pelea CAPITULO IX.

mas á manera de escaramuza y de tropel que ordenadas De la guerra de Mallorca.

las haces. La alegría desta victoria hicieron que fuese

menor dos incomodidades : la una, que los ginoveses Desta manera procedian las cosas en Castilla en el con el oro que les dieron los moros se partieron de las tiempo que á los moros de Mallorca y de Zaragoza aco- | islas y se las dejaron, como afirman los escritores calametieron las armas de muchas naciones que contra ellos lanes, que en las historias de los ginoveses ninguna se juntaron. Habia fallecido Giberto, conde de la Proen mencion lay desta jornada; la otra, que en la Gallia Narza y de Aimillan en Francia; dejó á doña Dulce, su hija, bonense se perdió la ciudad de Carcasona. Poco antes por heredera. Don Ramon Berenguel, conde de Barce- deste tiempo Aton se apoderó de aquella ciudad sin lona, marido de dona Dulce, principe poderoso y de otro derecho mas de la fuerza. Era eu su gobierno cruel grande señorío por lo que antes tenia, y por aquel esta y feroz. Movidos deslo los ciudadanos, se conjuraron do de su suegro que por su muerte leredó tan princi contra él, y echado, restituyeron el señorío de la ciupal, determinó con las fuerzas de ambas naciones apo dad al conde de Barcelona, cuya era de ticmpo antiguo, derarse de las islas Baleares, que son Mallorca y Menor como antes queda mostrado. Aton con el ayuda de ca, desde donde los inoros ejercitados en ser cosarios ha Guillen, conde de Poliers, forzó á los ciudadanos que cian robos y correrías en las riberas de España, que está se le rindiesen. Rugerio, hijo mayor de Alon, entrado cercana, y tambien de Francia. Para llevar adelante que hobo en la ciudad, bizo que todos rindiesen las areste intento tenia necesidad de una gruesa y grande ar- | mas. Como obedeciesen y las dejasen, mandóles á todos mada. Juntó en sus riberas la que pudo , principio de matar. La crueldad que en los miserables se ejercitó, donde las armas de los catalanes comenzaron á ser fa- | fué extraordinaria con toda mucstra de fiereza y somosas por la mar, cuyos señores por algun tiempo fue berbia juhumana. Muchos que pudieron salvarse se fueron con gran interés y fama. Pero como su armada no ron á Barcelona. A ruego dellos el conde Ramon Arnalfuese bastante , él mismo pasó en persona á Génova y á do Berenguel con ejército se metió por la Francia. PuPisa, ciudades en aquella sazon poderosas por la mar. siéronse de por medio varones buenos y santos; pesaConvidoles á hacerle compañía en aquella guerra que

bales que las fuerzas deste buen Príncipe con aquella trataba; púsoles delante los premios de la victoria, la guerra civil se divirtieson de la guerra sagrada. Coninmortalidad del nombre, si por su esfuerzo los bárba certóse la paz desta manera. Que lo que Aton habia ros fuesen echados de aquellas islas, de do, como de prometido á Guillen, conde de Poliers, de serle él y sus un castillo roquero, amenazaban y hacian daño a las decendientes sus feudatarios, mudado el concierto, tierras de los cristianos. Prometiéronle soldados y na poseyesen aquella ciudad, pero como en feudo de los ves, y enviáronlos al tiempo señalado. Juulados estos condes de Barcelona. Fué este Guillen, conde de Pos tiers, hombre que procuraba ocasion de aumentar su se- en los campos comarçanos de los cristianos, sin dejar ñorio, trabar unas guerras de otras, aunque fuesen con de hacer todo el mal y daño que de hombres bárbaros daño ajeno, sin ningun cuidado de lo que era honés- y enemigos del nombre cristiano se podia esperar. El to y de la fama. Así, despues que Ramon, conde de To- rey de Aragon , movido por estos males, sin embargo losa, partió á la guerra de la Tierra-Santa, como arriba que la guerra de Castilla no la tenia del todo acabada, queda dicho, se apoderó con las armas de todo lo que se determinó con todas sus fuerzas y gentes de combaaquel Principe tenia en Francia; hombre desapoderado tir aquella ciudad. Representábanse grandes dificultay que no temia á Dios ni los juicios de los hombres. | des, trabajos y peligros, que la constancia del invenciBeltran , hijo de don Ramon , por este tiempo, despues ble Rey fácilmente menospreciaba. Tahuste , villa prinde gastados tantos años en la guerra , desde la Tierra- | cipal á la ribera del rio Ebro, se ganó á esta sazon por Santa, en que tenia el señorío de Tripol, y en cuyo cerco el valor y industria de un caballero principal, llamnado le mataron a su padre con una saeta que del adarve le | Bacalla. Asimismo ganaron á Borgia , a la raya de Natiraron, dió la vuelta á su patria. No tenia esperanza varra, Magalona y otros pueblos y castillos por aquella que el de Potiers vendria en lo que era razon. Comenzó comarca. A los alınogaraves (así se llamabau los soldaá tratar con los principes comarcanos como os podria dos viejos de gran experiencia y valor) se dió órden recobrar el antiguo estado de su padre. En los demás no que estuviesen de guarnicion en el Castellar, plaza sunballó ayuda bastante. Acordó acudir á don Alonso, rey dada, como de suso queda dicho, sobre Zaragoza en de Aragon, de cuyas proezas y virtudes se decian gran un altozano. Proveyéronles de mantenimientos, armas des cosas; demás que la amistad trabada de tiempo y municiones á propósito de hacer salidas y correrías atrás entre aquellas dos casas y el deudo le obligaba á 1 por los lugares al derredor, y que si necesario fuese, no desamparalle. ¡Qué grande maldad! El que, perdi- pudiesen sufrir un largo cerco. Este fue el principio que do su padre y la flor de su edad en la guerra sagrada, se dió á la guerra y conquista de Zaragoza: á la fama tan lejos de su patria se pusiera á tantos trabajos y pe- acudieron de diversas partes grandes personajes, entre ligros, sin embargo despojado de su tierra y de su es- otros vinieron los condes Gaston, de Bearne; Rotron, de tado , fué forzado á pedir ayuda y acudir y hacer re- Alperche, y Centullo, de los bigerrones. Formaron un curso à la misericordia de otros. Recibióle aquel Rey grueso ejército de diversas gentes y naciones, con que benignamente en Barbastro. Allí tuvieron su acuerdo; y se pusieron sobre aquella ciudad el año que se contaba el Conde se hizo feudatario de Aragon por los estados de nuestra salvacion 1118, por el mes de mayo. Al de Rodes, de Agde ó Agatense , de Cahors, de Albi, octavo dia ganaron el arrabal que está de la otra parle de Narbona y de Tolosa y otras ciudades comarcanas á del rio. Rotron, conde de Alperche, en el mismo tiemlas sobredichas, á tal empero que por las armas de po que se continuaba el cerco, con seiscientos caballos Aragon él y sus decendientes fuesen restituidos y am que le dieron, se apoderó de Tudela , ciudad principal parados en los estados de que estaban despojados. Hí-l en el reino de Navarra, puesta en un sitio fuerte á la zose esta avenencia el año del Señor de 1116; bien que ribera del rio Ebro; con la cual se quedó en premio de don Beltran no fué restituido á causa que el poder de su trabajo. Los moros de España, como quier que coJos condes de Potiers era grande, y las fuerzas de nociesen bien de cuánta importancia era para sus coAragon estaban divididas, parte en la guerra civil con- | sas y intentos la ciudad de Zaragoza, y el riesgo que tra Castilla, parle en la que con mejor acuerdo se hacia corria todo lo demás si se perdiese, acudieron en gran contra los moros. Verdad es que, pasados algunos años, número para socorrer á los cercados. Vino otrosi de don Alonso Jordan, hermano de don Beltran, del casti Africa un famoso caudillo, por nombre Temin, con un tillo de Tolosa, en que le tenia preso el conde de Po grueso ejército de moros berberescos; tenia puestos tiers, fué por aquellos ciudadanos sacado para hacerle sus reales en un lugar aventajado a la ribera de Güerba, señor de aquella ciudad, y echado della Guillen Morello, mas arriba de Zaragoza y junto al castillo de Maria, que que tenia aquel gobierno por el dicho conde de Potiers. se tenia por los moros. Pero visto que los nuestros le Los decendientes de don Alonso fueron su bijo Rai- l hacian ventaja en muchedumbre y esfuerzo, dió vuelta mundo ó Ramon, su vieto Raimundo y su biznieto y l á lo mas adentro de la Celtiberia. Los cercados padetatarañelo, que se llamaron tambien Raimundos y tu cian falta de vituallas, y no tenian esperanza de socorro, vieron el señorío de aquella ciudad hasta tanto quel que era el mayor de los males. A los cristianos cansaba Juana, hija del postrer Raimundo, por falta de hijos va la tardanza. A prestaban nuevos ingenios para batir las rones, casó con Alonso, conde de Potiers. Deste ca- murallas y entrar por fuerza la ciudad, cuando fueron samiento no quedó sucesion alguna, por donde san Luis, avisados que un sobrino de Temin, otros dicen era hijo rey de Francia, hermano del dicho conde de Poliers, del rey de Córdoba, vonia y llegaba ya cerca con resopor su muerte juntó con lo demás de su reino los esta lucion de meterse en la ciudad como por su tio le era dos y condados de Potiers y de Tolosa, segun que en el mandado. Alteróse el rey don Alonso con este aviso, casamiento de aquella señora lo capitularan.

tuvo su acuerdo, y determinó salir al encuentro á los

que venian de socorro, ca bien entendia que si entra en into . CAPITULO X. .

en la ciudad á él seria forzoso partirse del cerco con "De la guerra de Zaragoza.

poca reputacion y mengua. Marchó pues con sus gen

tes, dió vista á los enemigos, jug táronse las huestes Consinaban con el señorío de don Alonso, rey de Ara no lejos de Daroca en un lugar llamado Cutanda , diose gon, las tierras de Zaragoza, muy poderosa y fuer- la batalla, en que los moros fueron vencidos y muertos te ciudad por su nobleza , riqueza y grandeza. Los mo- ' y preso su general. Los de Zaragoza , avisados de aqueradores della hacian ordinarias correrías y cabalgadas ila desgracia, por no quedarles esperanza alguna de

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