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Ródano hasta los Alpes, sino demás desto de la ciudad | En ellas la reina doña Petronilla, a persuasion de los de Arles con toda su tierra. Para que todo esto fuese grandes, dió y renunció el reino á su hijo, que andaba ya mas firme, se decretó y concerto que ambos los don en trece años. Don Ramon, conde de la Proenza, que Ramones, el aragonés y el proenzal, fuesen á Turin, un poco de tiempo gobernara á Cataluña por el Rey su ciudad de Italia, á verse con el Emperador. Señalóse primo, dejado el gobierno, se volvió a su tierra, que el primer dia de agosto para estas vistas del año 1162. andaba alborotada otra vez y trabajada por las armas En este camino, en San Dalmacio, que es un pueblo a de los Baucios. Para fortificarse contra aquella familia las raíces de los Alpes hácia Italia, adoleció don Ra- y linaje y apercebirse de socorros de fuera procuro mon, principe de Aragon, y falleció de aquella enferme- hacer liga con el conde de Tolosa y concertar casadad á 6 dias de aquel mismo mes. Parecia que aquella miento de su hija, una sola que tenia, con el hijo de muerte sucedia en muy mala sazon, dado que don Ra- aquel Conde; práticas que se impidieron por su mon, conde de la Proenza , fácilmente alcanzó del Em- muerte, que sucedió el año 1166. El rey de Aragon, perador todas las cosas por que eran idos, luego que se que se hallaba á la sázon en Girona, avisado que su vió con él en Turin, como tenian concertado; y aun el primo era muerto, á ejemplo de su padre y á persuaEmperador dice en sus letras que se expidieron sobre sion de los grandes, se llamó marqués de la Proenza. Así el caso gratificar al difunto porque habia tratado muy pretendian estar decretado por el privilegio del empehonradamente á la reina Rica y mirado por la honra rador Federico,

que aquel principado, no solo se daba de aquella matrona viuda. De aquí tomaron ocasion los al conde de la Proenza, sino asimismo á don Ramon, escritores catalanes de fingir que don Ramon, principe príncipe de Aragon, y sus decendientes; ocasion de de Aragon, en Alemaña defendió en un desafío y nuevos movimientos y alteraciones que sucedieron en campo que hizo, la fama de una reina viuda que la Francia. acusaban haber hecho lo que no debia, y que el premio de defender la honestidad de aquella señora fué darle

CAPITULO X. el principado de la Proenza. Nosotros, siguiendo la ver

Cómo don Alonso, rey de Castilla, visitó el reino. dad de la historia , contamos la cosa como pasó. El cuerpo del difunto traido á su tierra sepultaron en el Gran mudanza de las cosas se hizo en Castilla; pormonasterio de Ripol, como él mismo a la muerte lo dejó que los naturales, cansados del gobierno del rey de Leon, ordenado. Hiciéronse Cortes del reino en Huesca, y aficionados al mozo rey don Alonso, como es cosa. refirióse el testamento de aquel Príncipe, que hizo a la natural y lo merecia- la memoria agradable del rey don hora de su muerte solo de palabra, en que nombró por su Sancho, su padre, no cesaban de movelle con cartas y heredero á don Ramon, su hijo, que trocado este nom-embajadores para que tomase el ceptro y mando del bre en el de don Alonso, entró en posesion del principado, reino paterno. Ofrecíanle que no le faltarian las volunde su padre. A don Pedro, hijo segundo, mandó á Certades de los suyos ni sus fuerzas, que siempre de sedania, Carcasona y Narbona con el mismo derecho que creto estuvieron por él, dado que por acomodarse al él las tenia. Don Sancho, que era el menor de todos, tiempo y forzados soportaban el señorío forastero. El quedó nombrado en lugar de don Pedro para que le Rey á la sazon andaba en el año undécimo de su edad; sucediese si muriese sin hijos. De doña Dulce, su á los grandes que le tenian en su poder parecia aquehija, que adelante fué reina de Portugal, no hizo men-Ha edad bastante, especial que les movia el ejemplo cion alguna; tampoco de don Berengario ó Berenguel, fresco de los aragoneses, que entregaron el gobierno á que fué obispo de Tarazona y de Lérida y abad de su Rey, que tenia poca mas edad. A persuasion pues Montaragon, al cual el Principe hobo fuera de matri- dellos y por su consejo determinó partir de Avila para monio. La edad del nuevo rey don Alonso no era bas- visitar el reino y hacer entrada en cada una de las ciudatante para el gobierno, porque apenas tenia once años. des, el año de nuestra salvacion de 1168, como algunos Esto y la flaqueza y pocas fuerzas de la Reina, su madre, dicen; nosotros de la razon destos años y deste número pareció á propósito á los amigos de novedades para quitamos dos años con fundamento bastante y cierto, revolver el reino. Un cierto embaidor se hizo caudillo pues cuando murió su padre se sabe era este Rey de de los que mal pensaban con afirmar públicamente era cuatro años, y ahora once no cumplidos. No lo engaño el rey don Alonso, aquel que veinte y ocho años antes su esperanza; muchas ciudades y pueblos en toda la deste fué muerto en la batalla de Fraga, como de suso provincia, como lo tenian ofrecido , abrian con gran queda dicho. Decia que cansado de las cosas humanas voluntad las puertas al Rey y le ayudaban con dinero, estuvo por tanto tiempo disfrazado en Asia, y se halló provision y todas las demás cosas. Al principio pocos en muchas guerras que los cristianos hicieron contra eran los que acompañaban al Rey, que fueron algunos los moros en la Tierra-Santa. Su larga edad hacia que grandes de Castilla que perseveraran con él 6 de nuevo muchos le creyesen, y las facciones del rostro no dese le juntaron. Demás destos, una compañía de guartodo punto desemejable; el vulgo, amigo de fábulas, da de ciento y cincuenta de á caballo, que los de Avila acrecentaba estas mismas cosas, por donde el gobierno le dieron para que le acompañasen; poca gente para de la Reina, como de mujer, era de muchos menos- acabar cosas tan grandes y para recobrar el reino, preciado. Grandes males se aparejaban por esta causa, parte del cual tenian los grandes, parte estaba en poder si el embaidor no fuera preso en Zaragoza y no le die de los leoneses con guarniciones que tenian puestas ran la muerte en los mismos principios del alboroto. por todas partes. No hay cosa mas segura en las reEste fue el pago de la invencion y fin de toda esta tra- vueltas civiles que apresurarse. Al Rey parecia que togedia mal trazada. El año próximo de 1163 se tuvie-1 das las cosas le serian fáciles; y así, determinaron de ron otrosí Cortes del reino de Aragoneu Barcelona. probar á Toledo, cabeza del reino, y esperimentar cuánta lealtad hobiese en sus ciudadanos. Poca esperanza te- bruno, persona de igual ánimo y prudencia, agradable nian que don Fernando Ruiz de Castro, que la tenia en al rey don Alonso, ca fue su maestro y le enseñó las su poder, la entregase de su voluntad. El color que to- primeras letras. Fué arcediano de Toledo antes, y maba era no ser lícito, como él decia, entregar aque- obispo de Sigüenza, y aun se sospecha era francés de lla ciudad á alguno antes de la edad que por el Rey di- nacion. A este prelado parece se enderezó sin duda la sunto quedó señalada. Lo que principalmente le movia epístola decretal del mismo Alejandro III, que es el ca-, era que tenia pena de que le hobiesen quitado la tutela pítulo 11 en el título de Simonia, sobre la que se del Rey y sus contrarios estuviesen apoderados del cometió en la eleccion del obispo de Osma. Conforma gobierno del reino. Don Estéban Illan, ciudadano prin- con esto lo que ordenó el inisino rey don Alonso en su cipal de aquella ciudad, en la parte mas alta della á testamento, su fecha en Fuentidueña , á 8 de diciemsus expensas edificara la iglesia de San Roman, y á ella bre,era 1242; dice que sus tutores, el conde don Nuño y pegada una torre, que servia de ornato y fortaleza. Era don Pedro, por elegir al obispo de Osına, recibieron este caballero contrario por particulares disgustos de cinco mil maravedís; manda que se restituyan. Era por don Fernando y de sus intentos. Salió secrelamente de el mismo tiempo prelado de Tarragona Hugo Cervellon, la ciudad, y trajo al Rey en hábilo disfrazado con que sucedió á Bernardo Torte. El rey de Castilla, socierla esperanza de apoderalle de todo. Para esto le segado que tuvo á Toledo, á persuasion del conde don metió en la torre susudicha de San Roman; campearon Manrique, salió contra don Fernando de Castro, ca ayulos estandartes reales en aquella torre y avisaron al dado de las geates de Huete , que le eran aficionadas y pueblo que el Rey estaba presente. Los moradores, al muy leales, salió al encuentro al ejército del Rey. terados con cosa tan repentina, corren á las armas, unos Dióse la batalla dos leguas de aquel pueblo junlo á Garen favor de don Fernando, los mas acudian á la majes-cinalarro; era grande la fama del esfuerzo de don Mantud real; parecia que si con presteza no se apaguba rique; era tenido por gran defensor de la autoridad aquella discordia, que se encenderia una grande llama real, tales eran las muestras, si bien muchos peny revuelta en la ciudad; pero coino suele suceder en saban que en nombre ajeno queria mandallo todo, por los alborolos y ruidos semejantes , a quien acudian los ser, como era, atrevido, astuto, presto y conforme a los mas, casi todos los otros siguieron la autoridad real. negocios y ocurrencias, cuándo seguia la virtud, cuándo Don Fernando, perdida la esperanza de defender la ciu- lo malo. Don Fernando, por recelarse en la pelea de sus dad por ver los ánimos tan inclinados al Rey, salido fuerzas, entró en la batalla, quitadas las sobrevistas y della, se fué á Hucte, ciudad en aquel tiempo, por ser disfrazado. Don Manrique, por yerro, con todas sus frontera de moros y raya del reino, muy fuerte, así por fuerzas embistio y mató á un caballero ordinario, el el sitio como por los muros y baluartes. Los de Toledo cual, porque llevaba vestidura de general, creyó era su librados del peligro á voces y por muestra de amor de contrario. Quedó cansado de aquella pelea y á propócian : « Viva el Rey.» Esto hacian no mas los que ha- sito para ser agraviado; así fué él mismo muerto; uno bian estado por él, que la parcialidad contraria entra- de los que acoinpañaban á don Fernando le metió por ban donde estaba á besarle la mano, y cuanto mas fin- el cuerpo la espada. Con la muerte del general los del gido era lo que algunos hacian, tanto daban mayores Rey, parte se pusieron en huida, parte fueron muertos muestras de voluntad y le adulaban con mas cuidado. en la pelea. Sabido el engaño y astucia, don Nuño, A don Esteban en gratificacion de aquel servicio le hizo hermano de don Manrique, acusaba á don Fernando el Rey mucha honra y le encomendó el cuidado de la de aleve. No paró en esto, sino que le desafió á pelear do ciudad. Despues de su muerte los ciudadanos, para persona á persona y hacer campo, como se acostummemoria de tan gran varon, en la iglesia catedral, en braba en casos semejantes. Intervinieron varones sanlo mas alto de la bóveda, detrás del altar mayor, hicie- tos y personas graves, por cuyo medio por entonces la ron pintar su imágen á caballo como está hoy. Entró el diferencia se sosegó algun tanto, pero el odio entre Rey en Toledo á 26 de agosto, dia viérnes. Luego el aquellas dos casas quedó muy mas arraigado que antes, dia de san Miguel, don Juan, arzobispo de Toledo, fa- con grande daño muchas veces de las cosas y del reino, lleció cansado de la pesadumbre de tantos males ó por anteponer cada cual de las partes sus particulares por su larga edad. La letra dominical muestra que la pasiones y debates al bien comun. Verdad es que la entrada del Rey no pudo ser sino el año 1166. Confor- guerra que hizo el Rey por entonces no fue muy grande man los Anales de Toledo y el letrero del sagrario de ui continuada, y muchas ciudades y castillos, por estat aquella iglesia, que señalan la muerte del arzobispo, obligados con beneficios que recibieran, quedaron en era 1204, que es el año dicho puntualmente, y así se poder de don Fernando de Castro, con que el Rey dedebe tener. Gobernó aquella iglesia loablemente como sistió del intento y esperanza de atropellalle, y vuello diez y seis años; su cuerpo se entiende fué allí mismo hacia otras partes, no dejaba de sujetar á su señorío las sepultado. Algunos dicen que renunció y que de su vo- ciudades y castillos que hallaba sin guarnicion. Demás luntad dejó el arzobispado, y dél explican la ley ponti- desto, pareció por la comodidad del lugar probar el casficia y cánon promulgado por Alejandro III, pontifice tillo de Zurita, que está puesto en un collado empiromano, que es el primer capítulo en el titulo de las óre nado, cuyas raíces y haldas baña el rio Tajo. Tenia la denes hechas despues de renunciado el obispado, en- guarda desta fuerza Lope de Arenas como teniente de derezado al arzobispo de Toledo, coino se contiene en don Fernando de Castro. Convidado á que se rindiese, su título. La verdad es que en las decretales de mano se excusó con la edad del Rey, como otros muchos, que antiguas no reza aquel lítulo al arzobispo de Toledo, él no era señor, sino lugarteniente, y como tal tenia jusino al coloniense; así, lo de la renunciacion no se debe rado á don Fernando; que si no fuese con su licencia, tener por verdadero. Sucedió don Cerebruno 0 Ceneo no entregaria el castillo á persona alguna; que no sufriria que con color y voz de la autoridad real se burla- alterado, y de recobrar las ciudades y pueblos que aun sen de los demás aquellos que por la flaca edad del Rey no se querian entregar. Fué este año memorable por le tenian en su poder y le aconsejaban lo que les pare- las muchas lluvias y grandes crecientes, en parlicular cia. Como los del Rey perdiesen la esperanza que el al- en Toledo el rio Tajo salió de madre y llegó hasta caide haria por su voluntad lo que pretendian, deter- la iglesia de San Isidro, á 20 de febrero; el año luego minaron de usar de fuerza y apretar el cerco de aquel siguiente de 1169, á 8 de febrero, tembló la tierra en castillo. Convocaron para este efecto socorros de todas aquella ciudad; cosa que sucede pocas veces y que partes. Don Lope de Haro, avisado de lo que el Rey puso en cuidado á los ciudadanos, por pensar que aquel prelendia, de lo postrero de Vizcaya, en que tenia grande temblor era pronóstico de algunos nuevos y mayores estado, sin ser llamado, á causa que él y el conde don trabajos. Nuño tenian diferencias particulares y andaban torei

CAPITULO XI. dos, de su voluntad vino á servir en aquel cerco. Lle

De las bodas de don Alonso, rey de Castilla. gado, miró el sitio del castillo, y se encargó de acometerle por aquella parte que parecia mas agria y de que Don Fernando, rey de Leon, los años pasados caso mayor peligro se mostruba; cosu propia de la nacion con doña Urraca, bija de don Alonso, rey de Portugal; vizcaína. Iba adelante el cerco. Los del Rey no tenian deste casamiento nació don Alonso, el que sucedió á esperanza de salir con su intento. Los cercados pade- su padre en el reino de Leon , dado que la misma doña cian falla de mantenimientos; por esta causa usaron Urraca, por el parentesco que tenia con su marido, fué de engaño, y con dar esperanza de rendirse, convidado dél repudiada y apartada. Este camino hallaban para que hobieron y recibido dentro para tratar desto á los deshacer los casamientos cuando nacian desabrimiencondes don Nuño y don Suero, los prendieron a traicion, tos entre los casados; que aun no estaba introducida por entender que el Rey, movido de su peligro, se apar- la costumbre de dispensar en las leyes matrimoniales, taria del propósito que tenia de combatir el castillo, ni los pontifices comenzaban a usar de semejantes dispor lo menos vendria en algun buen partido. En lo que pensaciones. Deste repudio resultaron grandes enepensaron consistia su remedio estuvo su destruicion. mistades entre el suegro y el yerno , y dellas muchos Hallábase en los reales del Rey un cierto hombre, lla- daños que se hicieron y recibieron de una parte y de mado Domingo, que salió del castillo no se dice por olra. Don Fernando andaba ocupado en reedificar las qué causa; esle, si le diesen algun premio, prometió ha- ciudades y pueblos que por la revuelta de los tiempos ria entregar aquella fuerza. Aceptado el partido, en pasados estaban destruidas, otros edificaba de nuevo. cierto ruido becliizo dió una herida a Pedro Ruiz, ciu- Cerca de Salamanca reparó la antigua Bletisa con nomdadano de Toledo; él mismo vino en ello y con volun- bre de Ledesma , á Granada cerca de Coria , demás tad del Rey; hecho esto, Domingo se puso en huida. Con desto Benavente, Valencia de Oviedo, Villalpando, esta ficcion las guardas le recibieron en el castillo. Era Mansilla, Mayorga. Fuera destas poblaciones, por concriado del alcaide, mañoso, servicial, y por aquella sejo de un forajido portugués editicó en los confines nueva hazaña le ganó mas la voluntad; trataba con él del reino, por do se divide de Portugal, á Ciudad Romuy familiarmente sin recelo de lo que le sobrevino. drigo, que antiguamente se llamó Mirobriga , para que El traidor, hallada ocasion á propósito para ejecutar su fuese como firme baluarte en que se quebrantasen los intento, á tiempo que el alcaide se afeitaba la barba le ímpetus de los portugueses y para hacer dende corremató; trás esto se huyó á los reales. El pueblo sin di- rías y cabalgadas por los lugares comarcanos. El deJacion, muerto su caudillo, sin grande dificultad vino sabrimiento que comenzó destos principios entre leoen poder del Rey y se riodió luego; perdonó el Rey á neses y portugueses se encendió despues y paró en los soldados, y el lugar no fué puesto á saco; solo á Do- graves enemistades. Era don Fernando principe de mingo hizo sacar los ojos, que fué ejemplo señalado de grande corazon y bravo; y aunque de costumbres muy castigo contra los traidores, dado que le señalaron sus- suaves, condicion simple, liberal y manso, no dudaba tento bastante para pasar la vida, porque no pareciese hacer rostro á las armas y poder de dos los reyes de que el Rey quebrantaba su palabra. Este sustento no Castilla y de Portugal. Don Alonso, rey de Castilla, al mucho despues por mandado del mismo le quitaron principio del año de nuestra salvacion de 1170 fué á junto con la vida, porque magüer que ciego y casligado Burgos para tener Cortes del reino, en las cuales, por. se alababa de aquella maldad; doblada alevosía que co- que el Rey era entrado en los quince años de su edad, metió en matar á su señor y hacer traicion á los cer- que era el liempo señalado por el testamento de su pacados. Esto del traidor. Los soldados, alegres con la dre, y legal para que le entregasen las ciudades, se victoria, se partieron para sus casas. Don Lope de Haro, trató de que se ejecutase asi; y con grande voluntad que entre todos se señaló de animoso, alabado con pa- de los grandes y de todos salió decretado se hiciese Jabras muy honrosas, se volvió a su tierra , sin querer guerra, asi á los señores si no obedeciesen á la voluntad aceptar los dones que le ofrecian, por saber muy bien del Rey , como al rey don Fernando, su tio, que tenia cuánta falta y pobreza padecia el tesoro real. Este ca- todavía con guarniciones ocupada una parte no pequcballero dicen edificó en la Rioja la villa de Haro, po lé- sia del reino; pero esta guerra, á causa de otras difijos del rio Ebro, y que de aquel pueblo y de su nombre, cultades, se dilató mucho. Los grandes, interesados por así él como sus decendientes, tomaron este apellido. El no ser acusados de traidores y porque no les quedaba Rey se fué á Toledo á las Cortes del reino, para donde te- excusa alguna para no hacello, entregaron al Rey los nia convocados los grandes y ciudades de toda la pro- castillos, fuerzas y lugares que tenian en su poder. vincia. Tratose en ellas de componer el estado del Entre los primeros hizo esto don Fernando de Castro; reino, que por la revuelta de los tiempos andaba muy dado que descouliudo de la voluntad del Rey por estar

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muchos grandes irritados coutra él y la parcialidad Aragon ofendido del mismo, y pretendia hacelle guerra, contraria apoderada del gobierno, determinó dejar la porque rehusaba de pagar las parias que acostumbraba tierra; y públicamente renunciada la patria, conforme dar á don Ramon, su padre. Concertóse que aquel Rey á lo que entonces los españoles usalan, se retiró á bárbaro le quedase sujeto á tal que él desistiese de fatierra de moros, ca decia que el destierro seria tole- vorecer á los macemutes, bando entre los moros conrable, principalmente al que se hallaba inocente y no trario al rey Lope. Ibase por estos tiempos despeñando habia hecho vileza, alguna; pero que él haria que al que el imperio de los moros en España , por estar dividido no querian por amigo experimentasen serles enemigo en parcialidades , en especial la ciudad de Murcia mumuy grave. Muchas veces la paciencia ofendida se muchas veces andaba alborotada con discordias civiles. da en furor; así, don Fernando, agraviado con muchas Despedidos entre si los dos reyes y concluidas las injurias como él se quejaba , no dejaba de hacer mu- fiestas de Tarazona , las bodas se celebraron en Burgos chos daños en tierras de cristianos. Tratóse demás con aparato increible, y concurso de gentes no menor. desto en las Cortes de Burgos del casamiento del Rey Acabadas las fiestas, se dió licencia á la compañía de por ser la edad á propósito y tener todos grande cuidado á caballo de los de Avila que basta entonces acompade que quedase del sucesion. Eurique, segundo deste ñaron y guardaron al Rey. A la ciudad de Avila, por la nombre, rey de Ingalaterra, muy poderoso á la sazon, fidelidad que guardó muy grande en tiempos tan úspeabrazaba debajo de su señorío lo de Angers y Norman- ros, otorgó el Rey grandes y señalados privilegios. día en Francia y toda Ingalaterra; y su mujer doña Concluidas estas cosas, el Rey y Reina se partieron Leonor en dote le ayuntó a los demás estados lo de para Toledo. En el mismo tiempo el rey de Aragon Guiena y Portiers, como arriba queda dicho. Parecía- procuró y lrizo que la cabeza del mártir san Valerio, les á los grandes que seria á propósito Leonor, hija obispo que fué de Zaragoza , desde Roda do estaba fuese destos principes, doncella muy escogida, para casalla llevada á Zaragoza. Vino eu ello, por dar contento al con su Rey, si su padre viniese en ello. Don Alouso, Rey, don Guillen Perez, obispo de Lérida y de Roda. rey de Aragon, con deseo de verse con el rey de Casa Doña Garsendis, princesa de Bearne, muertos su padre tilla , su primo, y que era casi de la inisma edad, via y hermano, á ejemplo de sus antepasados, hizo su hono á Sahagun; allí se puso confederacion entre aque- menaje al rey de Aragon; y en particular renovó la llas dos naciones. Hecho esto, los dos reyes, mediado confederacion heclia autes , en que se mandaba no se el mes de julio, fueron á Zaragoza; desde allí se envió pudiese casar sin voluntad del Rey. Los obispos Bernaruna embajada muy principal á Francia para tratar lo do, de Oleron, y Guillelmo, de Lescar, fueron los quc del casamiento del Rey. La cabeza desta embajada era hicieron los conciertos en su nombre. Algunos piendon Cerebruno , arzobispo de Toledo; acompañábale san que casó, y fué inujer de Guillen de Moncada, homdon Ramon, obispo de Palencia, con otros prelados bre principal en Cataluña y senescal; cosa que no se y caballeros en gran número. Llegados á Burdeos, do puede probar con bastantes fundamentos, y que nos estaba la reina de Ingalaterra con su hija , fácilmente pareció seria mejor de alla siu resolver que poner por alcanzaron lo que pretendian. Concertáronse las bodas, cierto en lo que dudamos. la doncella vino á España , y en su compañía, no solo los que envió el rey don Alonso, sino tambien se jun

CAPITULO XII. taron con ellos Bernardo, prelado de Burdeos , y otros señores de Francia. Entre tanto que esto pasaba en

De la confederacion que se hizo contra don Pero Ruiz de Azagra. Francia, en España entre los dos reyes de Castilla y de Entre las ocupaciones y ejercicios de la paz no se deAragou se hizo liga y avenencia en que se juntaban las jaba el cuidado de la guerra, en especial las reliquias fuerzas de los dos reinos contra todos los principes, sa- de los moros eran trabajadas por las armas de los aracado solo el de Ingalaterra , en que se tuvo respeto al goneses de tal guisa, que apenas les quedaba por aquella nuevo parentesco. Para confirmar este concierto y pa- parte lugar en que pudiesen estar seguros. En Edetania labra de una parle y otra se dieron algunos pueblos la Vieja, á las riberas del rio Alga, los pueblos Favara, para que en poder del otro estuviesen como en rehe- Maella, Fresneda y otros muchos fueron con el próspenes y en tercería: al de Aragon dieron á Najara y Bi- ro suceso de las guerras quitados á los moros; demás guera, á don Alonso, rey de Castilla, Hariza y Daroca, desto, Caspe, villa nuy fuerte junto al rio Ebro. Queque por aquel tiempo tambien como ahora, pertenecian daba por conquistar una parte del monte Idubedu en al reino de Aragon. La doncella esposa del rey de Cas- los confines de la Edetania y de la Celtiberia, porque tilla llegó finalmente á Tarazoua. Allí, como antes le- gran número de moros, confiados en la fortaleza y franian concertado, se bicieron los desposorios con gran- gura de los lugares, se babian retirado á aquella parte. des regocijos por el mes de setiembre. El rey de Aragon A los fieles por la aspereza de los montes era dificulfué el padrino; las arras que dieron a la esposa fué gran tosa la empresa y la entrada; con el esfuerzo vencieron parte de Castilla, Búrgos, Medina del Campo con otros todas las dificultades y echaron de aquellos lugares á lugares en gran número; fuera desto, le consignaron los enemigos, juntamente se apoderaron de la ciudad la mitad de todo lo que se ganase de los moros. El Rey, de Teruel , que es lo postrero de Aragon. Así el señorio aficionado a la hermosura de su esposa , que era apuesta de los moros por aquella parte desde alli adelante tuvo y agraciada, como era de poca edad, parecia querer por término y lindero la tierra y reino de Valencia. En en liberalidad demasiada aventajarse á los reyes pasa- el mismo tiempo Pero Ruiz Azagra, hijo de Rodrigo dos. Lope, rey moro de Murcia, tevia confederacion Azagra , señor que era de Estella, como arriba queda y amistad con el rey de Castilla , porque hallo tambien dicho, por cierta ayuda que dió á Lope, rey de Murque por estos años vino á Toledo. Eslaba el rey de çia, le obligó de tal suerte, que alcanzó del que le biciese donacion de Albarracin, ciudad puesta en un nombre de Santo Tomás, que el conde don Nuño y su Inonte áspero y fragoso á las fuentes del rio Tajo. Poco mujer doña Teresa dotaron de los heredamientos que despues para que aquella ciudad tuviese mas autoridad, tenian en Alcabon. Devocion que yo entiendo se liizo Jacinto, cardenal y legallo del Papa, y por su órden Ce- por respeto de la santidad del mártir y por agradar rebrano, prelado de Tolelo, pusieron el año 1171 .en de camino á la Reina, que era natural de aquella tierra, ella por obispo á uno, llamado don Martin, con órden que y hermana del rey Enrique III, que le hizo matar. Hay la nueva iglesia fuese sufragánea de Toledo; llamaron grandes razones para entender que aquel altar estuvo el nuevo obispado arcabicense. A este obispado des- donde al presente se ve la capilla de Santiago, en que pues por voluntad de Inocencio IV, pontifice máximo, está magníficamente sepultado el condestable don Aly de Alejandro IV, su sucesor, aplicaron la ciudad de varo de Luna. Lope, sey de Murcia , falleció el año 1172. Segorve en el tiempo que volvió a poder de cristianos Sa muerte dió ocasion y despertó al rey de Aragon y la hicieron cabeza de aquella diócesi. Estaban los para que hiciese guerra á los moros de aquella comarreyes de Castilla y de Aragon ofendidos conlra Pedro ca. Pensaba que por faltarles aquel Principe tan señade Azagra, por causa que el rey de Aragon pretendia lado podria fácilmente destruir á los demás. Comenzó que la ciudad de Albarracin le pertenecia como de su primero por Valencia , cuyo Rey por temer las fuerzas conquista. Don Pedro, como se tuviese por libre y del Aragonés, su contrario, fué forzado á comprar la exempto, no queria hacer homenaje á ningun princi- paz por dineros y prometer que las parias que acospe. Quejábase el rey de Castilla que en sus tierras el tumbraba antes pagar las daria para adelante dobladicho don Pedro se apoderara de algunos castillos; de- das. Desde allí pasó la guerra á Murcia, y se puso sobre cia era justo con las armas de los dos y por voluntad la ciudad de Jativa, que era principal en aquel tiempo. de entrambos domar la soberbia y insolencia de aquel Eslaba casi para tomalla cuando fué forzado á dar la hombre y sus demasías. Para confirmar este concierto vuelta á su tierra, porque los de Navarra le movian se dieron los dos reyes en relienes algunos lugares de guerra en muy mala sazon, pues le apartaban de una ambas partes; al rey de Aragon entregaron á Agreda, empresa tan santa; pero los hombres suelen tener mas Cervera y Aguilar; al rey de Castilla Aranda, Borgia y cuenta con su interés parlicular que con la religion Argueda. Concertaron otrosí que Hariza con su castillo ni con hacer lo que deben. Solamente se hicieron trefuese entregada al rey de Castilla , segun que en la guas con el nuevo rey de Murcia á tal que pagase el confederacion pasada quedó concertado. El ánimo era tributo que su padre acostumbraba & pagar. Hecho diferente, y no erau llanos estos tratos, porque como esto, el rey de Aragon dió la vuelta hácia Navarra safuese entregada por industria de Nuño Sanchez sin que ñudo asaz; no se vino å las manos y al trance de la el rey de Aragon en particular lo mandase, fué oca- batalla , porque cada una de las parles rehusaba de avension de graudes discordias. Verdad es que solamente turar todo lo que era en el suceso de una pelea; solo el se alteraron los ávimos y no se pasó á mas que pala- rey de Aragon por la parte de Tudela entró en Navarra bras. Esta discordia fué ocasion de confirmar las fuer- talando los campos y robando lo que hallaba , y redujo zas de Pedro de Azagra, ca ninguno de los dos le hizo á su poder la villa de Argueda. Esto se hizo al fin deste guerra , y el rey de Aragon, menospreciada la afinidad año, el cual pasado y venido el siguiente, que se conde Castilla y casamiento que su padre dejó concerta- taba de Cristo 1173, de nuevo volvieron a las armas y do, comenzó a tratar de hacer un nuevo casamiento, á la guerra, en que los aragoneses destruyeron y abade que se agradaba mas. Envió sus embajadores á tieron la villa de Milagro, puesta entre Calahorra y Emanuel Conmeno, emperador de Constantinopla, pa- Alfaro; porque desde allí como desde frontera se bacian ra pedirle á su hija por mujer. Hallábase demás desto muchos daños en tierra de Aragon. Debió adelante allerada Aragon por la muerte de Hugo Cervellon, este pueblo reedificarse, pues el dia de hoy vemos que prelado de Tarragona, al cual, porque defendia los de- está en pié. Falleció doña Petronilla, madre del rey reclios de su iglesia , dió la muerte Guillen Aguilon. de Aragon, en Barcelona á 13 dias del mes de octuEra este Guillen hijo de Roberto, persona noble y que bre. Al principio del siguiente año, 18 dias andados por donacion de Ondegario, prelado de aquella ciudad, del mes de enero, en Zaragoza se hicieron en lin las alcanzó el señorío de Tarragona, y á causa de tener bodas del rey de Aragon y de doña Sancha, que el papocas fuerzas la entregara á don Ramon, conde de dre del Rey dejó concertadas; y aunque el esposo csBarcelona y padre del rey de Aragon, cou retencion pa- taba arrepentido y mudado , toilavia mudada de nuera si de parte de las rentas. Su bijo Guillen , ensober- vo la voluntad, anlepuso la afinidad y deudo de los becido por esta causa mas de lo que pedia el estado y reyes de Castilla , en que se contenian muchos parenfuerzas que lenia , se atrevió hacer tan gran maldad. tescos de otros reyes y comodidades, al casamiento y , parentesco forastero del Emperador, de donde poca

todo de abril del año ya dicho, que fue otrosí año señalado esto Jacinto, legado del Papa , ca no liay duda sino que por la muerte de santo Tomás, cantuariense, que por se halló presente en la solemnidad de las bodas. La la misma causa mataron ciertos sacomanos malamente hija del Emperador griego casi en este mismo tiempo en Ingalaterra dentro de sú iglesia; canonizóle y púsole y sazon llegó á Mompeller , ciudad de la Gallia Naren el número de los santos Alejandro III como á már- bonense; allí, por hallarse burlada y por no poder mas, tir muerto injustamente. Y parece que en España se casó con el señor de aquella ciudad, que fué un trueco le comenzó a hacer luego honra como á santo, pues muy desigual de Reina en particular. consta de antiguas memorias que en la iglesia mayor de Toledo no mas de seis años adelante hobo altar con M-1,

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era obispo de Zaragoza. La muerte de Hugo fué i 22 ayuda se podia esperar. Efectuó, como yo creo,

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