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la continua indisposicion del Rey y la grande paz de la ciudad de Barbastro con cuatro mil caballos y gran que por beneficio del cielo gozaron en aquel tiempo número de infantería. En aquellos reales se hicieron fueron ocasion de que pocas cosas sucediesen dignas de él y su mujer alzar y pregonar por reyes de Aragon memoria y de cuenta. Elduque de Benavente estaba preso con las ceremonias que en tal caso se acostumbran. en Monterey por cuenta y á cargo del maestre de San | Tembló la tierra en Valencia, mediado el mes de ditiago; pasáronle adelante dende á la villa de Almodóvar. ciembre, con que muchos edificios cayeron por tierra, El arzobispo de Santiago, prelado, aunque pequeño de otros quedaron desplomados; que era maravilla y láscuerpo, de gran corazon y que no sabia disimular , se | tima. El pueblo, como agorero que es, pensaba eran mostraba desto agraviado, pues el Duque, fiado de su señales del cielo y pronósticos de los daños que temian. palabra, deshizo su gente, y se vino a la corte para po Desbaratose este nublado muy en breve a causa que el nerse en las manos del Rey. Demás desto, tenia por pe- de Fox, alzado el cerco, fué forzado á dar la vuelta por la ligroso para la conciencia obedecer á los papas de parte de Navarra á su tierra con tal priesa, que mas paAviñon, que cuidaba ser falsos, y verdaderos los que recia huida que retirada, de que daba muestra el fardaje residian en Roma. Este color tomó y esta ocasion para que en diversas partes dejaba. La falta de vituallas le pudejar á Castilla y pasarse á Portugal. Allí le criaron, so en necesidad de volver atrás, por 'ser la tierra no muy primero obispo de Coimbra, y despues arzobispo de | abundante y tener los naturales alzados los manteniBraga en recompensa de la prelacía muy principal que mientos y la ropa en lugares fuertes; demás que el conde dejaba en Castilla, de Santiago, en que por su ausencia de Urgel en todos lugares y ocasiones le hacia siempre entró don Lope de Mendoza. Era en la misma sazon algun daño con encuentros y alarmas que le daba. Lareobispo de Palencia don Juan de Castro, personaje mas tirada de los enemigos y el sosiego de Aragon y Cataluña conocido por la lealtad que siempre guardó al rey don fué por principio del año del Señor de 1396, en sazon que Pedro y sus descendientes que por otra prenda alguna. el nuevo rey don Martin, alegre con las nuevas que de Anduvo fuera de España en servicio de doña Costan- Aragon le vinieron y allanados los alborotos de Sicilia, za , hija del rey don Pedro, por cuya instancia y á con acordó de dar la vuelta á España en una buena armada templacion de su marido el duque de Alencastre le hi que de naves y galeras aprestó en Mecina. Aporto de cieron obispo de Aquis en la Guiena. Despues, al tiempo camino á Cerdeña, en que apaciguó asimismo en gran que se hicieron las paces entre Castilla é Inglaterra, parte las alteraciones de aquella isla. Parecia que el volvió entre otros del destierro para ser obispo de Jaen, cielo favorecia sus intentos y que todo se le allanaba. y finalmente de Palencia. Refieren que este Prelado es En la costa de la Provenza por el rio Ródano arriba llecribió la corónica del rey don Pedro con mas acierto gó hasta la ciudad de Aviñon para verse con el papa y verdad que la que anda comunmente llena de enga Benedicto y hacelle el homenaje debido. El le presentó ños y mentiras por el que quiso lavar su deslealtad con la rosa de oro con que suelen los pontifices honrar á infamar al caido y bailar al son que los tiempos y la los grandes principes, y le dió la investidura de Cerdefortuna le hacian. Añaden que aquella historia se per ña y de Córcega con título de rey y como á feudatario dió y no parece, mas por diligencia de los interesados, de la Iglesia con las ceremonias y juramentos acosque por la injuria del tiempo, ó por otro demérito suyo. tumbrados. Despedido del Papa, finalmente con su arTal es la fama que corre; así lo atestiguan graves au mada surgió en la playa de Barcelona. Allí hizo su entores. Nos en los hechos y vida del rey don Pedro se trada en aquella ciudad á manera de triunfo por las guimos la opinion comun, que es la sola voz de la fama, victorias que ganara y tantos reinos como en breve se y de ordinario va mas conforme á la verdad; y es ave- | le juntaron; y en una pública junta de los mas principariguado que no menos ciega el amor que el odio los les tomó la posesion de aquel reino por el derecho que ojos del entendimiento para que no vean la luz ni re á él tenia y por el que le daba el testamento de su herfieran con sinceridad y sin pasion la verdad. En Ara | mano el rey don Juan. Al conde de Fox y á su mujer, gon no andaba la gente sosegada ; la mudanza de los porque tomaron nombre de reyes y por la entrada que principes, en especial si el derecho del sucesor no es hicieron por fuerza en aquel reino, los hizo publicar muy claro, suele ser ocasion de alteraciones. Prendie- por traidores y enemigos de la patria; si á tuerto, si ron á don Juan, conde de Ampúrias; achacábanle se con razon, quién lo podrá averiguar? Pero destas coinclinuba á la parte del conde de Fox, quier por tener sas se tornará á tratar en otro lugar; al presente volsu derecho por mas fundado y su demanda mas justa, vamos á lo que se nos queda rezagado. quier por satisfacerse del agravio que prelendia le hicieron los años pasados. Amenazaba guerra de parte de

CAPITULO VII. Francia. Juntaron Cortes del reino en San Francisco

Que de nuevo se encendió la guerra de Portugal. de Zaragoza muy generales y llenas á 2 de octubre; acordaron se hiciese gente por todas partes para la de El estado de las cosas de España en esta sazon era fensa, y por general señalaron á don Pedro, conde de tolerable. El imperio oriental de los griegos padecia Urgel. Ninguna diligencia era demasiada , porque el mucho y amenazaba alguna gran ruina por las discorconde de Fox, con un grueso campo, pasadas las cum dias que en tan mala coyuntura se levantaron entre bres de los Pirineos, corria la comarca que baña con aquellos príncipes y la perpetua felicidad de los otosu corriente el rio Segre y los pueblos llamados anti manos, emperadores de los turcos. La parcialidad de guamente ilergetes. Robaba , saqueaba , quemaba y los griegos mas flaca, como es ordinario, sin tener resfinalmente a los postreros de noviembre se puso sobre | peto al bien comun, buscó socorros de fuera , y lo que fué peor, llamó en su ayuda á Amurates, gran empera- | deró por fuerza del reino su hijo menor, por nombre dor de aquella gente. No le pareció al Turco dejar pasar Mahomad, y por sobrenombre Balva. Quedó excluido la ocasion que aquellas discordias le presentaban de y privado el hijo mayor, llamado como el padre Juzef; apoderarse de todo. Pasó con gran gente el estrecho venció su mejor derecho la maña que su hermano tuvo de Hellesponto, y cerca dél se apoderó de primera en en granjear las voluntades del pueblo y sus buenas trada de Gallipoli y Adrianópoli, dos ciudades famosas partes de ingenio vivo y valor, en que no tenia par. Solo y principales. Aspiraba á hacer lo mismo de lo restante le ponia en cuidado el rey de Castilla no emprendiese de aquel imperio, y aun sus gentes se derramaron por con sus fuerzas de restituir á su hermano en el reino diversas partes. El daño que hizo fué grande, y mayor de su padre. Para prevenirse partió para Toledo, reél espanto, no solo en lo de Grecia, sino en las nacio suelto de conquistar con dones y con su buena maña Des comarcanas, en especial en Hungría, cuyo rey era aquel Rey y á sus cortesanos. Salióle bien la jornada, Sigismundo, mas conocido y famoso por la paz que los que , renovado el concierto puesto con su padre, de años siguientes puso en la Iglesia, quitado el scisma, nuevo se tornaron á asentar las treguas. Tenianse á la que venturoso en las armas. En este aprieto despachó sazon Cortes en Toledo, en que se publicó una premásus embajadores á Cárlos VI, rey de Francia, para avi tica sobre las prebendas eclesiásticas, que no las pusalle del peligro que corria toda la cristiandad, si pres diese poseer uingun extranjero, exceplo algunos po-' tamente todos no acudian á apagar aquel fuego antes cos, con quien pareció en particular dispensar, y en que cobrase mas fuerzas y el imperio de aquella gen general con toda la nacion portuguesa, ca la pretendiau te bárbara y fiera con el tiempo se arraigase en Euro conquistar y su aficion con semejantes caricias. Pupa. Oyeron los franceses por su nobleza y valor esta blicó otrosí el Rey este año una ley, en que mandó que einbajada de buena gana. Aprestaron buen golpe de ninguno pudiese tener mula de silla que'no mantuviegente á caballo, y por caudillo Juan, hijo del duque de se caballo de casta, con algunas modificaciones que Borgoña, y Filipe, condestable de Francia , Enrique se pusieron, todo á propósito que en el reino se criaso de Borbon con otras personas de cuenta. Llegados á número de caballos. En Sevilla un jueves, 5 de octuHungría, consultaron con el rey Sigismundo en la ciu bre, falleció Joan de Guzman, conde de Niebla. Sudad de Buda sobre la manera en que se debia hacer la cedióle Enrique de Guzman, su hijo , que fué padre guerra. Acordaron convenia presentar la batalla al de otro Juan de Guzman , por merced de los reyes enemigo lo mas presto que pudiesen antes que se res- l primer duque los años adelante de aquella nobilísiina friase el calor que los franceses traian de pelear. Hicie- casa. Los caballeros de Calatrava trocaron la mucela ron algunas cabalgadas, no de mucha cuenta, y quita de que antes usaban con su capilla de color negra en ron de poder de los enemigos algunos pueblos de poco | la cruz roja de que hoy usan por bula del papa Benenombre, pero que les dió avilanteza para aventurar el dicto, ganada á instancia y suplicacion de su maestre resto y menospreciar al enemigo, cosa de ordinario don Gonzalo de Guzman. Los portugueses, por apromuy perjudicial en la guerra. Marcharon con su gente vecharse de la ocasion que la poca salud del rey don basta los confines de Tracia y hasta dar vista al ene Enrique les presentaba, trataban de volver a las armas. migo cerca de la ciudad de Nicópoli. Ordenaron sus *Era necesario buscar algun color para acometer aquehaces con resolucion de pelear, lo mismo hicieron los | Ila novedad. Parecióles bastante que algunos grandes contrarios, diose la señal por ambas partes de acome de Castilla no firmaron en tiempo las treguas que se ter. Los franceses, con el orgullo que llevaban, se ade asentaron. Juntaron sus huestes, con que de primera lantaron sin dar lugar á que los húngaros saliesen de entrada se apoderaron de Badajoz, ciudad puesta a la sus reales y les hiciesen compañía. Cerraron antes de raya de Portugal, en que prendieron al gobernador, tiempo, que fué ocasion de perder aquella memorable | que era el mariscal Garci Gonzalez de Herrera. Destos jornada; muchos quedaron muertos en el campo, otros principios de rompimiento se continuó la guerra por cautivaron, y entre los demás á Juan, hijo del duque de espacio de tres años con el mismo teson y porfía que la Borgoña, á quien su padre adelante rescató por gran pasada. Para hacer resistencia mandó el de Castilla jundinero. El rey Sigismundo escapó á uña de caballo. tar y alistar sus gentes, y por general á don Ruy Lopez Sucedió este grave daño y revés la misma fiesta de San Dávalos, que poco antes hiciera su condestable, sea por Miguel, 29 de setiembre, con que el resto de la cris muerte del conde de Trastamara, ó por despojalle de tiandad quedó atemorizado, no solo por el estrago pre aquella dignidad; lo del mar, como negociono menosimsente , sino mucho mas por los males que para ade portante, encargó al almirante Diego Hurtado de Menlante amenazaban. En unas partes se oian llantos por doza. Sucedió por el mes de mayo del año siguiente 1397 la pérdida de los suyos, en otras hacian procesiones | que cinco galeras castellanas se encontraron con siete y rogativas para aplacar á Dios y su saja. En Grana-l portuguesas, que volvian de Génova cargadas de armas y da falleció el rey Juzef; rugíase que por engaño del otras municiones. Embistiéronlas con tal denuedo, que rey de Fez, que con muestra de amistad le envió entre las desbarataron; las cuatro tomaron, una echaron á fouotros muy ricos presentes una marlota inficionada del do, las otras dos se escaparon. Pareció gran crueldad ponzoña, tal y tan eficaz, que luego que la vistió con- que despues de la victoria echaron á la mar cuatrovidado de su hermosura, se birió de tal suerte, que cientas personas, si ya no juzgaron que con semejante dentro de treinta dias espiró atormentado de gravísi- rigor se debia enfrenar el orgullo de aquella nacion. El mos dolores; las mismas carnes se le caian á pedazos, Almirante otrosi con su armada costeó las marinas de cosa maravillosa, si verdadera. Muerto Juzef, se apo- | Portugal, saqueó y quemó pueblos , taló los campos y

robó toda la tierra, sin que le pudiesen ir á la mano. | esperanza de poder resistir á torbellinos tan grandes y Muchos nobles y fidalgos de Portugal, unos por tener mantenerse en el pontificado. Solo le alentaba contra la guerra por injusta y aciaga, otros por estar cansados el odio comun que los reyes de España casi todos tedel gobierno de su Rey, se pasaron á Castilla; personas nian recio por él, sin embargo que el rey de Francia de valor, de que dieron muestra en todas las ocasiones traia gran negociacion por medio de sus embajadores que se presentaron. Los de mas cuenta fueron Martin, para apartallos de aquella obediencia. Decian que ninGil y Lope de Acuña, todos tres hermanos ; Juan y Lo gun otro camino se descubria para la union de la Iglepe Pacheco, hermanos asimismo. A estos caballeros sia, tan deseada y tan importante, sino que Beneheredaron magníficamente los reyes de Castilla en pre dicto renunciase simplemente, como él mismo lo temio de sus servicios y recompensa de la naturaleza y lo nia prometido y jurado cuando le sacaron por papa. demás que en su tierra dejaron; zanjas y cimientos so Hízose junta general de obispos y otras personas grabre que adelante se levantaron en Castilla muy princi ves en ciencia y prudencia. Asistieron de parte del pales casas y estados de estos apellidos y de otros. Con rey de Aragon Vidal de Blanes, un caballero de su tinuábase la guerra, en que los portugueses se apode casa y otro gran jurista, por nombre Ramon de Franraron de Tuy, ciudad de Galicia puesta á la raya de cia. No se alteró nada en esta junta, si bien el Rey dePortugal. Demás desto, por otra parte en la Extrema seaba venir en lo que el de Francia le pedia; solo acordura pusieron sitio sobre la villa de Alcántara, bien daron se procurase que con efecto los dos papas revoconocida por ser asiento de la caballería de aquel casen lascensuras que el uno contra el otro tenian fulminombre. A corrió á los cercados en tiempo el nuevo con nadas, y de comun consentimiento con toda brevedad sedestable de Castilla, con que no solo desbarató el cerco ñalasen lugar en que los dos sé coinunicasen sobre los é hizo retirará los enemigos, pero rompió por las fron medios que se podrian tomar para unir la Iglesia y asenteras de Portugal, corrió y robó la tierra y aun se apo tar una verdadera paz. En Pamplona la principal parte deró de algunos pueblos de poca cuenta y enfrenó el de la iglesia Catedral estaba por tierra, que se cayó siete orgullo y osadía de los contrarios. Por otra parte, el años antes deste en que vamos. Deseaban reparalla, maestre de Alcántara y Diego Hurtado de Mendoza, el pero espanta bales la mucha costa, para que no eran almirante, y con ellos Diego Lopez de Zúñiga, justicia bastantes ni los proventos de la iglesia ni las limosnas mayor de Castilla, se pusieron sobre Miranda de Duero. particulares. El rey don Carlos, visto esto, con gran liAcudió asimismo con su gente el Condestable, con que beralidad señaló para la fábrica la cuadragesima parte de tal guisa apretaron el cerco, que los de dentro fue de sus rentas reales por término de doce años, de que ron forzados á rendirse. Así por la una y por la otra bay pública escritura, su data en San Juan de Pié de parte resultaban pérdidas y ganancias, con que los por Puerto, á las vertientes de los Pirineos de la parte de tugueses algun tanto se templaron, y todos comunmen Francia, deste año á 25 de mayo. Deseaba este Rey en te entraron en esperanza se podria con buenas condi gran manera recobrar el estado que sus antepasados ciones asentar paz entre aquellas dos naciones, que era poseyeron en Francia, que era el condado de Evreux y lo que mejor les venia.

gran parte de Normandía. Trató desto por medio de

sus embajadores con el rey de Francia, y como quier CAPITULO VIII.

que en ausencia no se efectuase cosa alguna, acordó Cómo se renovaron las treguas entre Castilla y Portugal.

en persona pasar á la corte de aquel Rey, que aun po

estaba del todo sano de su enfermedad, antes á tiempos Al principio desta guerra dos frailes franciscos, cu se le alteraba la cabeza de suerte, que mal podia atender yos nombres no se saben, solo se dice que encendidos I al gobierno. Por esto el Navarro, sin acabar cosa en deseo de extender la religion cristiana y de enseñar alguna de las que pretendia, cansado y gastado, dió á los moros descaminados y errados el camino de la la vuella para su reino por el mes de setiembre del verdad, se atrevieron a predicalles en público en Gra año 1398. Llegado, dió órden que todos los estados junada con gran concurso del pueblo, que se maravillaba rasen por heredero de aquella corona un hijo que el de aquella novedad. Mandáronles dejasen aquella por. año pasado le nació de su mujer, y le llamaron asifía; y como no quisiesen obedecer, si bien los maltra misino don Carlos. La ceremonia y solemnidad se hizo taron de palabra y obras, los alfaquíes, para atajar el I en Pamplona á los 27 de noviembre; la alegría duró escándalo, de consuno se fueron al Rey y se querella poco á causa de la muerte del Infante que le soron del desacato que con aquella libertad se hacia á su brevino en breve. Los portugueses, hostigados con los religion. Salió decretado que les echasen mano é hi reveses pasados, tomaron mejor acuerdo de mover pláciesen dellos justicia como de amotinadores del pueblo. ticas de paz. Despacharon embajadores en esta razon; Fué fácil prender a los que no huian y convencer a los respondió el rey don Enrique que ni él rompió la guerra que no se descargaban; córtáronles las cabezas y ar ni pondria impedimento á la paz á tal que las condiciorastraron sus cuerpos con todo género de denuestos nes fuesen honeslas y tolerables. Dieron y tomaron soyultrajes que les dijeron é hicieron. Los cristianos des bre el caso; era dificulloso asentar paces perpetuas; pues de muertos los tienen y honran como á mártires. acordaron de confirmar las treguas pasadas, ReceláEn Aviñon el papa Benedicto, desamparado de sus car banse los de Castilla de los de Aragon que querian todenales, como se tocó arriba, y por tener enojado y mar las armas; que causas de disgustos entre reyes por enemigo al rey de Francia, y él mismo estar cer comarcanos nunca faltan, ni razones con que cada cual cado dentro de su sacro palacio, se hallaba con poca | abona su querella. El marqués de Villena ponia en cuidado, que andaba desabrido, y ni queria venir á la corte | son de provecho para la paz. Esto quién lo entiende de de Castilla como lo requerian, y tenia un grande estado los obstinados en su ley, quién de los que dellos proceá la raya de Valencia, y aun se podia sospechar atizaba den, aunque convertidos y cristianos. Tuvo cuatro hien Aragon el fuego de los disgustos. Allegóse otra jos y una hija de su mujer, con quien casó antes de ser nueva ocasion para hacelle guerra y atropellalle. Esto | cristiano. El mayor, por nombre Gonzalo, por sus fué que dos hijos del Marqués, don Alonso y don Pedro, buenas partes subió primero al obispado de Plasencia y casaron los años pasados con dos tias del rey de Castilla, despues al de Sigüenza. El segundo, Alonso, que fué que llevaron en dote cada una treinta mil ducados. Todo dean de Segovia y de Santiago, y mas adelante sucedió este dinero se contó de presente para pagar el rescate á su padre en la iglesia de Burgos. Anda una obra suya del Marqués á los ingleses, que le prendieron en la ba- | impresa de no mal estilo, en que como en compendio talla de Najara, como queda dicho en otros lugares, y abrevió los hechos de los reyes de España, que él mismo para librar á don Alonso, que le entregó su padre en intituló Anacefáleosis, que es lo mismo que recapitularehenes hasta tanto que el rescate suyo se pagase. Don cion; otra que intituló Defensorium fidei; otra de mano Pedro murió en la batalla de Aljubarrota, padre que | por nombre Defensorium catholicae unitatis, en defué del famoso don Enrique de Villena , de quien se fensa de los nuevamente convertidos y contra los estatuvo por cierto que por el deseo que tenia de saber no tutos que en aquel tiempo comenzaban. Los dos hijos dudó de aprender el arte condenada de nigromancia. | menores se llamaron Pedro y Alvaro. Este Alvaro pienAlgunos libros que andan suyos dan muestras de su san que fue el que escribió la Corónica de don Juan el agudeza y erudicion, si bien el estilo es afectado con Segundo, rey de Castilla, asaz larga, de traza y de estilo mezcla de las lenguas latina y castellana usada en | agradable, no toda, sino una buena parte. La verdad es aquella era, en esta muy desgraciada. Don Alonso no que Alvar García de Santa María, el coronista, no fué el vino en efectuar su casamiento. Excusábase con la fama | hijo de Paulo, burgense, sino su hermano. En lo demás que corria del poco recato y honestidad de su esposa. desta Corónica otros pusieron la mano, y en especial Pretendia el rey don Enrique, como sobrino y valedor Hernan Perez de Guzman, señor de Batres, la llevó al de aquellas señoras, que pues la una quedó viuda y el cabo; cuya descendencia pareció poner en este lugar. casamiento de la otra no se efectuaba , que por lo me- Su abuelo fué Pero Suarez de Toledo, camarero mayor nos les debian restituir sus dotes. Hacíanse sordos á del rey don Pedro; su padre Pero Suarez de Guzman, esta demanda el Marqués y su hijo, y alegaban sus cau notario mayor del Andalucía. Casó Hernan Perez con sas para no hacello; que á semejantes personajes nunca doña Marquesa de Avellaneda , de la casa de Miranda. faltan. Esto tomó por ocasion el rey don Enrique para Desta señora y de otra segunda mujer dejó muchos hiquitarse de cuidado y ejecutar lo que por todas vias lejos. El mayor y heredero de su casa, Pedro de Guzman, venia á cuento y lo deseaba, que fué con las armas apo casó con doña María de Ribera , hija del señor de Malderarse de aquel grande estado de Villena, que se hizo pica. Deste matrimonio quedó doña Sancha de Guzman, con facilidad. Solo quedaron por el Marqués Villena y heredera de aquella casa. El rey don Fernando, por ser Almansa, que tenia bien pertrechadas y con buena su deuda de parte de madre, la casó con Garci Laso de la guarnicion de soldados aragoneses. Contemporáneo de Vega, de la casa de Feria. Fué comendador mayor de don Enrique de Villena, y que le semejaba en los estu Leon, embajador en Roma, y dél se hace mencion diverdios y erudicion, fué don Pablo de Cartagena , del cual sas veces en esta historia. Compró la villa de Cuerva, por ser persona tan señalada será justo hacer memoriado yacen él y su mujer, y heredó la villa de los Arcos. en este lugar. Su nacion y profesion fué de judío desde Dejó muchos hijos, el mayor don Pero Laso de la Vega, sus primeros años, el mas rico y principal entre aquella | el segundo Garci Laso, insigne poeta castellano, de gente, dado á la leccion de los libros sagrados y á las cuya muerte desgraciada se trata en otro lugar. Don otras ciencias. Con deseo de saber revolvia las obras de Pedro casó con doña María de Mendoza, de la casa del santo Tomás de Aquino, que escribió en materia de teo- Infantado; su hijo, Garci Laso de la Vega, caballero logía. Con esta leccion se convenció de la ventaja que muy conocido; su nieto, don Pero Laso de la Vega, hace la verdad cristiana á las fábulas y á las invenciones primer conde de los Arcos, en quien por via de su majudáicas; finalmente se bautizo; y como era tan sabio, dre doña Aldonza Niño se han juntado otras dos casas, en defensa de la religion que tomaba escribió libros | la de Dávalos y la de los Niños, condes de Añover. Voladmirables. En premio de sus letras y para mover á viendo á Hernan Perez de Guzman, fué del consejo del los demás judíos que le imitasen le honraron mucho. Rey, muy dado a los estudios; demás de la Corónica Primero le hicieron arcediano de Treviño, despues escribió de los claros varones de aquel tiempo y otros obispo de Cartagena, y finalmente de Burgos, su natu

libros. ral y patria; premios todos debidos á su virtud y doc

CAPITULO IX. trina y al ejemplo que dió. Adelante fué chanciller mayor de Castilla, oficio de grande preeminencia; y

De las cosas de Aragou. aun le encargaron la enseñanza del rey don Juan el Se Con las discordias de los dos papas y la poca esperanza gundo, confianza que de pocos de aquella nacion se podia que daban de conformarse y unir á la Iglesia, las prohacer, segun que el mismo don Pablo lo atestiguaba, vincias se lastimaban. Añadióse á estos daños el de la que no se debia encomendar algun cargo público á peste que comenzó el año pasado á picar, y todavía se aquella gente por ser de ingenios doblados, compuestos continuaba con mortandad de mucha gente por toda de mentiras y engaños, que ni valen para la guerra, ni | la costa que corre desde Barcelona hasta Aviñon. Salieron otrosí de madre por causa de las muchas aguas de gente y de algunos ricos hombres. No esperaron los los rios; en particular los de Ebro y Orba con sus aco- | franceses que llegasen, antes, desamparada la plaza, se gidas hicieron grande estrago en hombres, ganados, retiraron á Francia con poca honra suya y del conde sembrados y edificios. El rey de Aragon, luego que el de Fox que los enviara. Sicilia asimismo padeció algutiempo y las lluvias dieron lugar, de Barcelona se par- | nas alteraciones, aunque pequeñas; que los humores tió para Zaragoza con intento de tener allí Cortes á los no estaban del todo asentados. Alguna esperanza de de su reino, que se abrieron a los 29 de abril en la bonanza se mostró con un hijo que nació a aquellos reiglesia de San Salvador. El Rey desde su sitial hizo á yes de Sicilia á los 17 de noviembre, por nombre don los congregados un razonamiento muy concertado y á | Pedro, heredero que fuera de los reinos de sus padres propósito de lo que las cosas demandaban desta sus y abuelos si la muerte no le arrebatara en breve muy tancia: «No con hierro ni con gruesos ejércitos , pa fuera de sazon junto con la Reina, su madre, como se rientes y amigos, se conservan los reinos; la lealtad y dirá en su lugar, con que la alegría comun se trocó en constancia de los naturales los tienen en pié y los ade luto y en llanto : vanas todas nuestras trazas y deleznalantan; de lo cual si faltasen ejemplos de fuera , den bles contentos. Poco adelante el rey y la reina de Aratro de nuestra casa los tenemos, muchos y muy claros. gon en Zaragoza por el mes de abril del año 1399, unCa nuestro reino por este camino de pequeños princi gidos como era de costumbre, se coronaron y recibiepios y muy estrecha juridicion ha llegado a la grandeza ron las insignias reales de mano de don Fernando de que hoy tiene y ganado la reputacion y nombradía que / Heredia, prelado de aquella ciudad. A don Alonso de está derramada por todas las tierras. De los montes | Aragon, marqués de Villena , se concedió pusiese en Pirineos, en que nuestros mayores ampararon su liber- su escudo las armas reales, le dieron el ducado de Gantad confiados mas en aquellas fraguras que en sus bra- dia, alguna recompensa de lo mucho que en Castilla zos, bajamos y extendimos los términos de nuestro se- ; le quitaran. A la misma sazon el papa Benedicto se hañorío, no solo por España , sino que sujetamos valero- Ilaba inuy aquejado, desamparado de sus cardenales, samente á nuesto cetro muchas islas del mar Mediter- cercado de los enemigos. Despachóle el rey de Aragon ráneo. Los trofeos y los blasones de vuestra gloria y de dos personas de cuenta, el uno Cervellon Zacuamo, las victorias ganadas quedan levantados en Cerdeña, gran jurista , el otro fray Marlin, de la orden de San en Sicilia y por toda Italia; tal y tan grande es la fuerza | Francisco, hombre de letras y erudicion. Estos, conde la concordia y de la lealtad. Los reyes don Sancho y forme al órden que llevaban, comunicaron con el Papa don Pedro, padre y hijo, no con gran número de sole sobre los medios que se podian tomar para apagar el dados, sino con fortaleza y valor, ganado que lobieron scisma y unir la Iglesia. La respuesta fué que pondria á Huesca, de los montes en que estaban como escon- / aquel negocio en las manos de los principes de su obedidos, bajaron á lo llano sin parar hasta tanto que el diencia, en especial de los reyes el de Francia y Ararey don Alonso se apoderó desta ciudad en que esta gon. Ninguna llaneza habia , antes les advirtió mirasen mos, con que fortificó su reino y abrió camino á sus con cuidado que con son de paz no atropellasen la jusdecendientes para pasar adelante y quitar á los moros ticia que muy clara por su parte estaba. Por lo demás, toda la tierra. No me quiero detener en antiguallas; | que ninguna cosa mas deseaba que poner fin á aquellos nos con quinientos caballos aragoneses desbaratamos debates. Con esta respuesta los embajadores de Aragon gran número de gente siciliana y allanamos toda por mandado de su Rey se partieron de Aviñon para aquella isla, todo por vuestra lealtad y fortaleza, que dar de todo razon al rey de Francia. Túvose junta en si vence, ejecuta la victoria con grande ánimo; si es Paris de aquella nacion sobre el caso. Acordaron enviar vencida, se rehace de fuerzas y no se deja oprimir personas al Papa que le requiriesen y protestasen en ni caer. Por los cuales servicios pido á Dios os dé el suma diese sin mas dilaciones órden en asentar la paz y merecido galardon, pues conforme á nuestra voluntad quitar el scisma. Para esto se hallase presente en el y á vuestro valor, no alcanzamos fuerzas bastantes; concilio que pensaban juntar, y se pusiese á sí y á sus bien que jamás pondrémos en olvido la deuda, antes cosas en manos de los obispos; que para su seguridad procurarémos que nadie nos tache de ingratos. Lo que / el rey de Francia empeñaba su palabra real, y proyeetoca al auto presente, bien sabeis que os he junlado en 1 ria de gente para que nadie le hiciese desaguisado. Aneste lugar para hacer los homenajes acostumbrados á daban estas pláticas muy calientes cuando en Castilla nos y á nuestro hijo, que os pedimos encarecidamente sobrevino la muerte á don Pedro Tenorio, arzobispo hagais con la aficion que debeis á nuestra voluntad. » | de Toledo, á los 22 de noviembre, fin deste año, si bien Hízose todo lo que el Rey pedia, en conformidad de to la letra de su sepultura , que está en Toledo en propia dos los brazos que allí se hallaron congregados. La ale-capilla de la iglesia mayor , dice á 18 de mayo, el misgría pública y regocijos que se hicieron por esta causa mo dia de pascua de Espíritu Santo. Fué persona de enturbiaron algo las sospechas que se mostraran del valor, consejo acertado, presta ejecucion, bueno para nueva guerra por la parte de Francia. El bastardo de el gobierno y para las armas. Su patria, Tavira, en PorTardas, pasados los montes Pirineos, se apoderó del tugal; quién dice que Talavera , villa del reino de ToleTermas , que es un pueblo de Aragon á la raya de Na- do, por razones que para ello alegan, si concluyentes varra, cosa que puso en cuidado á todo el reino de Ara- 1 ó no, no lo quiero averiguar. En su mocedad estudió gon no se emprendiese algun gran fuego de aquellos derechos ; ausentóse de Castilla juntamente con sus pequeños principios. Acudió al peligro Gil Ruiz de' hermanos por los recios temporales que corrian en el Lihorri, gobernador de Aragon, acompañado de golpe reinado de don Pedro. Vuelto á España fué primero

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