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no, que de nuevo andaba en balanzas, se partió para nio mas bastante. Lo cierto es que con el castigo desSabugal, que es una villa á la raya de Portugal. Alli se tos dos pueblos quedaron avisados los demás para no se juntaron él y el rey de Portugal para tratar entre los desmandar; y es así, que todo grande ejemplo y hazados de sus haciendas ; hicieron liga contra los arago- ña. es tasi forzoso tenga mezcla de algunos agrarios; neses y los desterrados de Castilla , que se apercebian pero lo que se peca contra los particulares se recompara la guerra so color de poner en posesion á don pensa con el provecho y sosiego comun. El año próxiAlonso de la Cerda, que ya se intitulaba rey de Casti- mo siguiente de 1290 se trató de nuevo que los reyes lla, en el reino de su abuelo. Apartados los reyes y de Francia y de Castilla se viesen y hablasen. Acordado vueltos destas vistas, don Sancho, recogidas sus fuer- esto, llegaron en un mismo dia á Bayona, pueblo de la zas por todas partes y la gente de guerra que tenia, Guiena, señalado para esta junta. Lo mas principal se fué á encontrar con los aragoneses á la villa de Al- que entre los reyes se resolvió fué que el de Francia mazan. En el mes de abril del año del Señor de 1289 se alzó la mano de ayudar a los hermanos Cerdas, renunció juntaron los dos campos; mas no sucedió cosa digna otrosi el derecho, si algung tenia, al reino de Castide memoria; solo la villa de Moron fué tomada por los lla, como bisnieto de la reina doña Blanca, que no falaragoneses por fuerza de armas, y Almazan fué cerca

taba quien le pusiese en seguir esta demanda. Demás do. De la otra parte del rey don Sancho con una en- desto, se resolvió de hacer por ambas partes la guerra trada que hizo por las fronteras de Aragon destruia la al reino de Aragon. Al mismo tiempo Tolosa , Segura y campaña , robaba ganados y ponia á fuego villas y lu- Villafranca, que se comenzaran á edificar en la parte gares. Don Diego Lopez de Haro de la misma manera de Vizcaya en tiempo del rey don Alonso, se acabaron con sus correrías talaba todos los campos y términos en este por la diligencia del rey don Sancho, de que de Cuenca y Huete, demás de un escuadron de enemi- hay hoy dia públicos instrumentos despachados en esgos con quien se encontró y los venció y puso en buida ta razon en Victoria y en Valladolid, donde se vino désjunto a la villa de Pajaron. En esta refriega murió Ro- de Bayona. El rey de Aragon, sabida la confederacion drigo de Sotomayor, capitan de los castellanos. Las

de los dos reyes y visto que no tenia fuerzas para conbanderas que les tomó envió don Diego á la ciudad de trastar con Castilla , Francia y Italia, mucho se incli

Tiruel. La estrechura del lugar fué causa deste revés; vaba á la paz, sin embargo que Cárlos, rey de Nápo.. los aragoneses peleaban mejorados de lugar, y por to- les, no cumplia lo que se asentó en el concierto pasado;

das partes estaban sobre los enemigos. En ninguna de que el rey de Ingalaterra, por cuya instancia fué parte podian reposar, unos daños sucedian á otros, puesto en libertad, se sentia muy agraviado que hiciecomo si anduvieran en rueda; los que con su daño se burla de su fe y palabra. Acudieron por todas parpagaban las discordias de los príncipes eran los inocen-, tes al Papa á poner en sus manos estas diferencias. tes. Verdad es que las mas ciudades y villas tenian la Respondió enviaria sus legados, que oidas las partes, voz de don Sancho, unas por miedo, otras por voluntad. con condiciones honestas acordasen todos estos debates. Solo en Badajoz se encendió una revuelta muy grande; Nombró para esto dos cardenales, es á saber, Benito estaban aquellos ciudadanos de liempo antiguo dividi- Colona y Gerardo de Parma para que fuesen á Francia dos en dos bandos, es á saber, los bejaranos y los por- y lo compusiesen todo. En este comedio Cárlos, rey de tugaleses. Fueron los bejaranos despojados de sus ha-1 Nápoles, y el rey de Aragon, con seguro que se dieron ciendas por los contrarios y forzados á ausentarse de el uno al otro, se vinieron á hablar en Junquera , puela ciudad. Hicieron recurso al Rey para que deshiciese blo de Cataluña. Allí platicaron sobre muchas cosas y el agravio. Mandolo así ; los dañadores no quisieron asentaron treguas por algunos meses mientras que los obedecer á este mandato. Acudieron los bejaranos á legados tomasen algun buen medio para asentar con las armas, y con gente que tenian apercebida mata- firmeza la paz , cosa que á todos venia bien y á que ron gran número del otro bando y echaron los que que- todos se inclinaban, Cárlos con esperanza de recobrar daban de la ciudad. A este atrevimiento de quererse el reino de Sicilia, el Aragonés porque se alzase el envengar por sus manos añadieron otro mayor, y fué que tredicho que tanto duraba en su reino y por excusar la como se hobiesen fortificado en lo mas alto de la ciu- guerra que de Francia le amenazaba , demás del deseu dad, apellidaron por rey á don Alonso de la Cerda. Dió

que le punzaba , apaciguadas estas diferencias, de volesto grande pesadumbre al rey don Sancho; el daño

ver sus armas contra Castilla. que resultó a aquella ciudad fué notable. Grande es la furia del pueblo puesto en armas; las fuerzas de los

CAPITULO XIV. reyes son mayores. Vióse por experiencia que luego,

Que don Juan de Lara se pasó á Aragon. que el Rey envió su campo sobre ellos la osadía se les Don Juan Nuñez de Lara, personaje de gran reputrocó en miedo. Rindiéronse á partido, salvas las vidas. tacion, poder y riquezas, comenzaba de nuevo á afiNo les guardaron el concierto; todos los bejaranos cionarse al partido de Aragon, así por su poca constanfueron pasados á cuchillo en número de cuatro mil en- cia como por la intencion que le daban de restituille la tre hombres y mujeres. El mismo trabajo corrió Tala-ciudad de Albarracin; cosa muy ordinaria, que los vera , villa principal en el reino de Toledo ; por seguir hombres hacen mas caso de su interés que de lo que la voz de don Alonso de la Cerda hasta cuatrocientos es justo y loable. El rey don Sancho, por tener entende los mas nobles fueron justiciados y descuartizados dido seria de grande importancia para todo su ida ó públicamente á la puerta, que desde aquel tiempo co- su quedada, hizo todo lo posible para sosegalle hasta menzó el vulgo á llamalla la puerta de Cuartos. Así lo tes- nombralle por general de las fronteras de Aragon y hatifican los de aquel lugar como cosa recebida de mano en celle otros regalos. No aprovechó nada todo esto, mamano de sus antepasados, sin que haya autor ni testimo- yormente que en Burgos, donde la corte estaba, un

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paje le dió ciertas cartas en que le avisaban mirase por este miedo y cuidado, que se le hizo muy larga. Al alba sí, que le tenian armada celada. Corrió la fama que fué del dia , llamados sus criados y caballeros, les dijo el así verdad ; yo mas creo fué mentira, como lo afirman peligro en que se hallaba ; ellos, sin embargo, le aconautores de crédito; que aquellas cartas fueron echa- sejaron que no liiciese movimiento, que pues la noche dizas por personas que les pesaba que un caballero tan se pasó sin muestra ninguna de tales asechanzas, que valeroso liobiese vuelto a la gracia del Rey, como hom- entendiese era mentira; porque ¿ á qué propósito dilabres que

tenian mas cuenta con sus intentos particu- tallo, si tal pensaran? ¿Para qué esperar á que viniese Jares que con el bien comun. Don Juan, que de sų na- el dia? ¿Por ventura para que fuese testigo de la traituraleza era sospechoso, dió crédito á lo que las cartas cion? ¿Qué mas querian sus contrarios que velle ido decian, y á gran furia salió de la corte, y por el reino de la corte, en que tenia tanto poder y mando, que á de Navarra se pasó á Aragon, sin que fuese parte para. todos causaba envidia , y sus riquezas les hacian temestorballo la diligencia que el Rey puso por medio de blar?. Que en la ciudad todo lo vian sosegado, que se la Reina y con ir él mismo en pos dél hasta Vallado- acordase del engaño pasado ; y finalmente, que aquel lid. Sentia mucho su partida por ver que le amenazaba su consejo, ó seria para él såludable, ó si todavía fuese una grave tempestad si caballero tan poderoso y de necesario huir el peligro, que era lo peor que se podia tantos amigos se juntase con los dernás forajidos. No esperar, que esto seria la nochę siguiente; que de dia era este recelo fuera de propósito; que luego con mu- al seguro no se atreverian á acometer tal hazaña. Con cha gente entró por las fronteras de Castilla lasta estas razones se mitigó su miedo. Avisado el Rey de Cuenca y Alarcon, taló y robó toda la campaña, hizo aquel recelo y sobresalto, sintió mucho que se pusieso todo el mal y daño que pudo. Acudieron las gentes del duda en su fe y palabra. Cuidaba cómo le quitaria aquerey don Sancho; pero en un encuentro las desbarató y lla sospecha ; cuanto mas el Rey procuraba dalle satisles tomó muchas banderas , rindió y sujetó la villa de faccion, él sospechaba que no debian engañalle los que Moya, y con gran número de cautivos y ganados dió le avisaron; y que aunque la verdad no se podia averila vuelta para Valencia. Desde donde el rey de Aragon, guar, que se la querian encubrir con artificio y maña. don Diego de Haro y don Juan de Lara con gente que En este tiempo se asentó de nuevo la confederacion con tenian aprestada todos juntos volvieron á entrar por el rey de Granada á tal que pechase el tributo que dela parte de Molina, Sigüenza, Berlanga y Almazan, bia conforme á los concierlos pasados. Fué necesario sin hallar quien les fuese á la mano, destruyeron toda acudir á esto porque andaba en balanzas, como es la la tierra. Aquejaba este daño mucho al rey don Sancho, coşlumbre de aquella gente ser poco constantes. Herdeseaba acudir con sus gentes desde Cuenca, do era nan Ponce de Leon, que era frontero de los moros, fué venido para

remediar los daños. Poco efecto hizo; unas el principal medio para que estos reyes se conservasen, cuartavas, que muy fuera de sazon le lenian trabajado, en paz y amistad. De Toledo fueron los reyes primero le embarazaban y debilitaban de suerte, que no podia á Búrgos, y de allí á Palencia, donde se hacia capítulo hacer cosa alguna ni dar órden en lo que convenia, general de la orden de Santo Domingo. Don Juan de de que recebia mas pesadumbre que de la misma enfer- Lara no se podia sosegar con ningunos beneficios y medad. Llegó á términos de estar desahuciado de los buenas obras; y no se contentaba con maquinar el somédicos. La Reina, que en Valladolid aguellos dias lo revueltas, sino que atizaba y persuadia á los grandes parió un hijo, que se llamó don Pedro, aun no bien de la corte que procurasen de intentar cosas nuevas; convalecida del parto, con el aviso se puso en camino con esto andabani muchas voluntades torcilas y enpara visitar al Rey. Su venida dió al doliente mucho ajenadas del Rey. Para remedio desto sacaron de la pricontento, y fue muy provechosa para el bien comun su sion en que estaba á don Juan, hermano del Rey, que llegada. Con su buena maña redujo á don Juan de Lara, era muy bienquisto de grandes y pequeños. Hizo el que ya estaba arrepentido de su liviandad por salille su juramento y pleito homenaje de ser fiel al Rey y al vana la esperanza de recobrar á Albarracin. Concerta- príncipe don Fernando, su hijo, y besó la mano del niron que doña Isabel, hija de doña Blanca y del hermano ño, como heredero del reino, conforme á la costumbre de la Reina, doncella de muy excelentes partes, casase que se guarda en Castilla. Demás desto, por su inedio con el hijo de don Juan de Lara, que tenia el mismo muchos mudaron parecer y abrazaron los consejos mas nombre que su padre. Era la dote el señorío de Molina, saludables. Por industria del Rey, que fué á Santiago porque el padre de la novia no tenia bijo varon. Asen- de Galicia so color de devocion y visitar aquella santa tado esto, se celebraron las bodas en Cuenca con gran- casa, se redujo asimismo á mejor partido y á que de-. de majestad y aparato. Concluidas las fiestas, el Rey jase las armas don Juan Alonso de Alburquerque, çabay la Reina se fueron para Toledo y en su compañía Ilero principal, que en Galicia andaba alborotado á don Juan Nuñez de Lara. Aposentáronle en el monaste=persuasion de don Juan de Lara. Estas cosas pasaban rio de San Pablo, que era de la orden de Santo Domin- en Castilla el año de 1291, cuando al priacipio del mes go, fuera de los muros de la ciudad, á la ribera de Tå- de febrero los cardenales que el sumo Pontisice enjo. Un dia muy noche se entretenia en jugar á los dados viara á Francia por legados, como arriba dijimos, en con un judío muy rico. Vino al improviso un su criado, Tarascon, pueblo de la Gallia Narbonense, compusiellamado Nuño Churuchao; avisóle se pusiese en cobro, ron las diferencias que resultaban entre los reyes de porque tenian ordenado de matalle; que la noche pa- Aragon y Francia. 'Estuvo presente Carlos , rey de Núsada metieron muchas armas dentro de palacio. Dió él poles, y los dos reyes enviaron sus embajadores con Juego crédito á este aviso ; quisiera luir, pero no le fué amplos poderes para venir en el concierto. Las condiposible por estar cerradas las puertas de la ciudad y ciones de la paz fueron estas: El rey de Aragon endentro las cabalgaduras y criados. Pasó la noche con vie a Roma sus embajadores é hunildemente pida pera don de la contumacia é inobediencia pasada. Peche en

CAPITULO XV. cada un año á la Iglesia romana treinta onzas de oro en

Cómo los tres reyes de España emparentaron entre si. razon de tributo y feudo, como su bisabuelo lo prometió. Con una buena armada pase en favor de la Tierra- Con el aviso de la muerte del rey de Aragon, porque Santa. A la vuelta aconseje á su madre y hermano y no dejaba hijos su hermano don Jaime, luego desde Siprocure partan mano de las cosas de Sicilia. Por con- cilia acudió y vino á Aragon á tomar posesion de aquel clusion, publique un edicto riguroso en que mande á reino que le pertenecia, así por el derecho de parentodos los aragoneses , soldados y caballeros, salgan de tesco como por el testamento de su hermano, ca le aquella isla. Carlos de Valoes renuncie el derecho que nombró por su sucesor. Así, sin contradiccion en Zael Papa le dió sobre el reino de Aragon. Demás desto, ragoza, á 24 dias del mes de setiembre, fué ungido y se añadió que el Padre Santo recibiria en su gracia al coronado en la iglesia de San Salvador con las cereAragonés y enviario un prelado á quitar el entredicho monias acostumbradas. Tocante al testamento de su que tenia puesto en todo aquel reino ; al cual el rey de hermano, en que dejaba por heredero del reino de SiAragon entregaria los rehenes que de parte del rey Cár- cilia á don Fadrique, su hermano menor, no quiso palos de Nápoles tenia en su poder. Al concluir estos sar por esta cláusula ni consentir que saliese de su poconciertos no se hallaron los embajadores de Sicilia, y der el reino que los sicilianos le dieron con mucha voeslo por industria del rey de Aragon con intento que no luntad y á instancia de su mismo padre. Prelendian á les desbaratasen todo, ca sabia cierto no vendrian en la misma sazon su amistad don Alonso de la Cerda, que aquellas condiciones; maña de que el rey don Jaime y presente se halló, y el rey don Sancho por sus embatoda Sicilia se agraviaron en gran manera. Quejábånsejadores, ambos con muchas veras. En esta competenlos bobiese engañado y desamparado quien mas que cia pareció inclinarse mas el Aragonés á la parte de todos los debiera favorecer. Sin embargo, querian lle

don Sancho, y aficionarse mas a la fortuna que á la var adelante lo comenzado y poner las vidas y la san- justicia de las partes, sin memoria de la voluntail que gre en la demanda antes que volver al señorío de fran- su padre y hermano mostraron en aquel caso. A la verceses. La resolucion fué tal y tan grande, que al fin sa- dad las fuerzas de los Cerdas, que con presteza y calor Jieron con su intento. Por està causa la esperanza que por ventura prevalecieran, con la tardanza estaban flatenian de recobrar á Sicilia salió vana á los franceses; cas; las del bando contrario de cada dia se acrecentay aun la ida del rey de Aragon á la Tierra-Santa no han mas y prevalecian, mayormente despues que don se efectuó á causa que á la misma sazon vino nueva que Juan Nuñez de Lara, por industria de la Reina, como Elpis, emperador de Egipto, y su hijo Melesạite con ya se dijo, trocó parecer y partido; tanto mas, que en un cerco muy apretado que pusieron sobre Plolemaide, aquel mismo tiempo el rey don Sancho, puesta su alianciudad que solo quedaba allí en poder de cristianos, la za y amistad con Portugal, concertó á don Fernando, combatieron de suerte, que la entraron por fuerza, y to- su hijo mayor y heredero de sus estados, con doña dos los moradores y soldados pasaron á cuchillo, los

Costanza, hija del Portugués. Para seguridad de que edificios al tanto los abatieron por tierra hasta no dejar

se efectuaria el casamiento entregó algunos castillos rastro ni señal alguna de ciudad. Este fué el remate de y villas de Castilla para que hasta tanto que se celebrala guerra sagrada y de aquella empresa de la Tierra- se estuviesen como en tercería. Asentaron pues los Santa. Tal fué la voluntad de Dios. La pereza y poque- reyes de Aragon y Castilla su amistad por medio de sus dad de los fieles vergonzosa acarreó esta mengua y da- embajadores; y para que fuese mas firme acordaron ño. Viéronse segunda vez los reyes el de Aragon y el de

de verse en Montagudo, villa á propósito para esta haNápoles en Junquera; tornaron á tratar de la paz, á bla por estar a la raya de los dos reinos. Alli á 29 de que el uno y el otro mucho se inclinaban por estar can

noviembre se concertaron los reyes de tal guisa, que los sados de los trabajos pasados y temerosos de lo por

mismos tuviesen por amigos y por enemigos, y que en venir. Por esta causa luego que se despidió esta junta, ninguno de los dos reinos se diese acogida, favor ni el rey Cárlos casó su hija mayor, llamada Clemencia, ayuda á los forajidos del otro, antes los entregasen á con Carlos de Valoes, y por dote el condado de Anjou su señor. Demás desto, porque á la sazon el rey de Mary el estado de Maine; con tal condicion empero que

ruecos, sin embargo de las treguas, tenia cercada á Beja, partiese mano de la pretension de Aragon. Estaba al pueblo que algunos tienen que Ptolemeo y Tito Livio tanto muy resuelto el rey de Aragon en cumplir todo lo

ilaman Bigerra en la comarca de los bastetanos, en parpuesto y concertado, cuando la muerte, muy fuera de lo ticular se acordó que para ayuda de aquella guerra, si que pensaba , le atajó los pasos, que le sobrevino en fuese necesario, acudiese el Aragonés con veinte galeBarcelona en sazon que se aprestaba para hacer traer ras. Para que todo fuese mas firme concertaron que doña á doña Leonor, su esposa, y todo andaba lleno de fies- Isábel,"lija del de Castilla, si bien no pasaba de nueve tas y contento. Falleció en la flor de su juventud en años, casase con el de Aragon. Los desposorios se ceedad de veinte y siete años á 18 dias del mes de junio. lebraron en Soria á 1.° de diciembre, y la niña fué enSi tuviera mas larga vida fuera muy señalado princi- tregada en poder de su esposo con esperanza de alcanpe, conforme a las grandes muestras que daba de va- zar dispensacion sobre el parentesco de los novios; la lor y de virtud. Ante todas cosas merece ser ala bado priesa que los reyes tenian no sufria mas dilacion. Cepor mostrar, como mostró, la paz al mundo, bien

que

lebrados los desposorios, los reyes pasaron á Calatayud; no se la pudo dar. Su cuerpo enterraron en el monas- allí se hicieron grandes regocijos, ljestas y convites. terio de San Francisco de aquella ciudad y en el hábito Hobo justas y torneos, en que Rugier Lauria, que en de la misma órden. Las exequias y honras, como era compañía del rey de Aragon era venido desde Sicilia, razon, con grande aparato y muy solemnes.

se señaló entre lodos y se aventajó por la gran destreza que tenia en las armas. Los grandes de Aragon desde dejó su padre de Sanlúcar de Barrameda. Hacia otrosi los años pasados andaban alborotados, así entre sí como grandes limosnas, por donde le dieron sobrenombre de contra los reyes, en tanto grado, que pretendieron re- Bueno, título que mantienen los de su casa, mas ilustre formar los gastos de la casa real en tiempo del rey don que los que otros principes toman con soberbia y arroAlonso, y porfiaban en hacer mudar las leyes y magis- gancia. Deste caballero descienden los duques de Metrados y dar una nueva traza en el gobierno. Todas dina Sidonia, señores de los principales de España, así estas porfías eran demasiadas, como sea verdad que así en renta como en vasallos y nobleza. Tuvo don Alonso Ja libertad como el señorío y mando tienen su tasa y un hijo, llamado don Juan, yun nieto del mismo nombre, medida no menos que las demás cosas del mundo. Es- que casó con doña Beatriz, hija bastarda del rey don tos caballeros por medio del rey don Sancho se recon- Enrique el Segundo. Dióle en dote la villa de Niebla ciliaron y alcanzaron perdon de lo pasado. Los reyes se con título de conde, por lo cual á su hijo y heredero en despidieron á la salida del año, cuando el rey Bárbaro, aquel estado llamó don Enrique. A este sucedió don alzado el cerco que tenia puesto, dió la vuelta para Afri- Juan, su hijo, el que por merced del rey don Enrique el ca por recelo de una grande armada que Benito Zaca- Cuarto se intituló duque de Medina Sidonia. Don Juan rías a prestaba en la costa de Galicia, demás que la villa tuvo un hijo, llamado don Enrique, y un nieto, que se por su fortaleza y por el valor de los nuestros hacia llamó don Juan, al cual el rey don Fernando el Eatólico grande resistencia. Con tantas cosas como en un tiempo dió el marquesado de Casasa en recompensa del trabajo se acabaron tornó la paz á España despues de tan largo y diligencia que puso en la conquista de la ciudad de tiempo y quedaron apaciguados los enemigos domés- Melilla y castillo de Casasa en la costa de Africa. A este ticos y extraños. Solo don Juan de Lara no sabia sose- don Juan sucedieron dos hijos que dejó, uno en pos de gar, y parece que maquinaba novedades; ni se fiaba otro, es á saber, don Alonso, que no two muy entero del Rey ni del todo dejaba las armas, por lo cual la juicio, y despues dél don Juan, cuyo hijo mayor, que guerra se volvió contra él, y por fuerza le quitaron á tenia el mismo nombre, murió en vida de su padre; Moya y Cañete, pueblos de que el Rey le hizo merced por esta razon al dicho don Juan en nuestros dias sucuando se torno de Aragon y se concertó el casamiento cedió un nieto suyo, por nombre don Alonso, que hoy de su hijo. Don Juan, desconfiado de sus fuerzas y por dia vive y tiene aquel estado. Esto cuanto á los señores no quedar en España á quien acudir á causa de los con- y duques de Medina Sidonia. Volvamos con nuestro ciertos pasados, se fué desterrado á Francia: En su se- cuento á los reyes. guimiento partió luego don Gonzalo, arzobispo de ToJedlo, enviado por embajador del rey don Sancho para

CAPITULO XVI. aplacar aquel Rey y prevenille que por medio de don Juan y por sus siniestras informaciones no diese lugar,

De la muerte del rey don Sancho. á que se enturbiase la amistad antigua. En particular Con gran cuidado y diligencia procuraban á un misllevaba órden de dar razon de la concordia que se asen- mo tiempo componer las diferencias entre Francia y tara con los aragoneses; que dijese fué pura necesidad Aragon y concertar aquellos príncipes, por una parte el para sošegar á los suyos y excusar las guerras civiles

papa Nicolao IV,' y por otra el rey de Castilla don San. que de nuevo amenazaban. Respondió á esto el Francés cho. Envió el Pontífice á Aragon sobre el caso á Bonique no recibia desgusto, antes que su hermano Cárlos facio Calamandra, caballero de San Juan; la muerte renunciaria de voluntad el derecho que tenia al reino atajó sus intentos, que fué á 4 de abril. Grave daño y el de Aragon, á tal que por su medio el Aragonés restitu

mayor, que por diferencias que resultaron entre los yese la isla de Sicilia á la Iglesia romana. Entre tanto cardenales estuvo aquella silla vaca mas de dos años. que esto pasaba, al principio del año de 1292"el almi

Suplió la falta que el Pontífice hizo, cuanto a las cosas rante de Castilla, Benito Zacarías, peleó en la costa de de Aragon, la buena diligencia del rey don Sancho, que Africa con veinte galeras de moros, desbaratolas y tomó movido por la buena respuesta que le dió el rey de las trece. Esta pérdida desbarató el propósito que el de Francia , envió a convidar al rey de Aragon que se lleMarruecos tenia de pasar de nuevo en España con gran- gase á Guadalajara , ca esperaba otorgaria con lo que des gentes que para este efecto tenia juntas en Tánger. le pidiese. Tralose allí de las condiciones de la paz; no Convidó asimismo al rey don Sancho esta victoria para se concluyó por entonces cosa alguna, solo acordaron que se pusiese con su gente sobre Tarifa, que despues que de nuevo se viesen. Señalaron para la habla la ciude un largo cerco ganó á 21 de setiembre. El rey de dad de Logroño. Convidaron otrosí á Cárlos, rey de Portugal, dado que sobre ello le hicieron instancia, no Nápoles, para que se hallase en la junta y terciase. Al envió algun socorro para aquella empresa por razones cual en esta sazon el Aragonés, conforme á lo que su que debió tener bastantes. La reina de Castilla, á la sa- hermano asentó, restituyó sus hijos, que tenia en rehezon en Sevilla, parió un hijo, que se llamó don Filipe. nes. No vino Cárlos; la causa no se sabe; pero el año Tomada que fué Tarifa, primero quedó en ella por go- próximo siguiente 1293, los reyes de Castilla y Aragon bernador don Rodrigo, maestre de Calatrava; despues se juntaron en Logroño. En aquella junta nacieron enAlonso Perez de Guzman se ofreció de defender aque- tre ellos nuevas sospechas; este fué el fruto de la habla. lla plaza con solo que le diesen la tercera parte de lo El suegro trataba á su yerno muy ásperamente y enque á otros se solia dar. Era rico de dinero, que tenia caminaba como artero las cosas á su provecho y comoallegado, no solo en España, sino en Africa, en el tiempo didad. Dende aquel tiempo el rey de Aragón comenzó que sirvió al rey de Marruecos en muchas guerras con- á tener poca aficion á doña Isabel, su esposa , y poner tra otros moros. Con el dinero compró muchos lugares los ojos en otro nuevo casamiento. Era menester algun en el Andalucía, y los encorporó en el estado que le color; achacaba el deudo en que el Papa aun no habia

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dispensado. Pasó el negocio á que por medio y á ins- | pectáculo , antes decia que.cien hijos que tuviera era tancia de Calamandra se vino á ver con Cárlos, rey de justo aventurallos todos por no mancillar su honra con Nápoles, en Junquera. En esta junta trataron de sus ha- hecho tan feo como rendir la plaza que tenia encomenciendas y de emparentar, todo con mucho secreto por- dada. A las palabras añade obras. Echales desde el que no se divulgase. El tiempo, que descubre las puri-adarve una espada con que ejecutasen su saña, si tanto dades, dió á entender que sus vistas se enderezaron les importaba. Esto hecho, se fué á yantar. Desde á sobre la restitucion de Sicilia y sobre casarse de nuevo poco dió la vuelta por el grande alarido que levantaron el rey de Aragon con Blanca, hija del rey Cárlos. Esto los soldados por ver degollar delante sus ojos aquel ni. fué en sazon que en Castilla el rey don Sancho por un ño inocente, que fué extraño caso y crueldad mas que su privilegio dado en Valladolid, que hoy está entre los de bárbaros. Hizo mas atroz el caso ejecutarse por manpapeles de la iglesia de Toledo, otorga haya escuelas dado del infante don Juan. Acudió pues el padre á ver en Alcalá de Henáres con las mismas prerogativas que lo que era , y sabida la causa , dijo con mesurado semla Universidad de Valladolid. Asimismo por muerte de blante: «Cuidaba que los enemigos habian entrado la doña Isabel, mujer de don Juan de Lara, el mozó, el se- ciudad»; y con tanto se volvió a comer con su mujer sig ñorío de Molina recayó en poder de los reyes como deu- dar muestra alguna de ánimo alterado. En tanto grado dos mas cercanos. Don Juan de Lara, el-mozo, ó por el pudo aquel caballero enfrenar el afecto paterno y las lásentimiento de la pérdida de aquel estado, ó por imitar grimas; digno de ser comparado con los varones entre la inconstancia y ejemplo de su padre, y juntamente los antiguos mas señalados. Considerado esto, los bárcon él el infunte don Juan, hermano del Rey, habido su baros, que por ningunas artes ni fuerza podria ser venacuerdo de consuno, comenzaroná alborotarse. El Rey, cido el que por amor de su único hijo no quiso torcer como sagaz, con intento de atajar la guerra que ame- un punto ni apartarse del deber, desconfiados de la nazaba, si aquellos desgustos pasaban adelante, procuro victoria se volvieron á Africa; demás que de su volunde ablandallos y sosegallos con tanto cuidado, que en tad restituyeron al rey de Granada la ciudad de Algecibreve tiempo se amansó aquella tempestad. Don Juan ra con gran contento de los nuestros, que se recelaban de Lara y su padre, que por este tiempo volvió de Fran- de aquella entrada y paso que los de Africa tenian, cia, se reconciliaron con su Rey y mostraron mudar podria resultar algun grave daño de España. Por este propósito. El infante don Juan, hermano del Rey, en tiempo, puesto en libertad, aportó á España el infanPortugal, do se retiró, junto con Juan Alonso de Albur- te don Enrique , tio del rey don Sancho, que muchos querque hacian correrías por la campaña de Leon. En- años estuvo preso en Nápoles. Holgó el Rey mucho con vió el Rey á don Juan de Lara, el viejo, con gente para él, y juntos se fueron desde Burgos á Vizcaya contra que los reprimiese; que con estos halagos y hacer dél | Diego Lopez de Haro, que con ayuda de Aragon preconfianza pretendia finalmente le fuese fiel, y que con tendia recobrar aquella provincia. Apaciguados aquela destreza de su ingenio y maña apaciguase aquellos los movimientos y echado don Diego de aquella tierra, movimientos. Sucedió al revés la traza, porque fué ven- se tornaron á Valladolid, y desde alli á Alcalá de Henacido en una resriega y vino en poder de los enemigos. rés. Allí llegó la nueva al Rey de lo sucedido en Tarifa, Desde allí, puesto que fué en libertad, se vino para el por lo cual el mes de enero del año de 1295 escribió á Rey, que estaba en Toro muy regocijado, porque le na- Alonso Perez de Guzman una carta en que alaba mució a la sazonuna hija en aquella ciudad, que se llamó cho su constancia y su lealtad , pues por ella pospusola doña Beatriz. Corria nueva que el rey de Granada tra- salud y vida de su hijo; compárale al santo Abraham, taba de hacer guerra y que el rey de Marruecos queria y el sobrenombre de Bueno que por sus virtudes y favor tornar á pasar en España; envió el Rey á don Juan de de la gente ganara, manda se le ponga entre sus títuLara con sus dos hijos, don Juan y don Nuño, á las fron- los y se lo llamen; promele de gratificar tantos servicios teras del Audalucía. Todo este aparato se deshizo á y tantos trabajos; convídale á que le venga á ver, que causa que los reyes moros se estuvieron sosegados y, su vista le dará gran contento; que él, por estar impedon Juan de Lara , capitan de nuestra gente , murió en dido de enfermedad, no lo podia hacer, puesto que muCórdoba en aquel mismo tiempo. Sosegada esta tormen- cho lo deseaba. Esta carla original conservan los duta , levantó de nuevo otra el infante don Juan, herma- ques de Medina Sidonia para memoria y en testimonio no del Rey, al cual como quier que el rey de Portugal, de la fe y lealtad de sus antepasados; tesoro de mas por no dar nuestra con tenelle en su tierra queria per- estima que el oro y las perlas de Levante. Tres meses turbar la paz, mandase salir de su reino, en una nave despues desto, á 25 dias del mes de abril, el Rey, recese pasó á Tánger. El rey de Marruecos, por pensar era bidos los sacramentos, falleció en la ciudad de Toledo. á propósito su venida para por su medio hacer guerra Sobrevínole en Alcalá la dolencia de que finó; por ver á España , despues de recebille muy cortesmente y tra- si mejoraria se hizo llevar en hombros á Toledo con talle con grande honra y regalo, le envió con cinco mil gente que de trecho en trecho se mudaba ; poco prestó jinetes á combatir á Tarisa. Pasó pues en España y com- la mudanza del cielo y del aire. Reinó once años y cuabatió aquella plaza con grande porfia y con todos los tro dias. Fué igual a los príncipes mas señalados en foringenios que se puede pensar. Los de dentro, confia- taleza, justicia y prudencia; grandemente astuto y sados en las buenas murallas y animados por su caudillo gaz; en muchas cosas y en muchas partes dejó rastros y cabeza Alonso Perez de Guzman, resistian con valory y muestras de crueldad, falta que le hizo odioso á los ánimo. Aconteció que un solo hijo que este caballero presentes, y su memoria poco agradable á los de adelantenia vino á poder del Infante y de los moros; sácanle te. Declaró por su sucesor á su hijo don Fernando, el á vista de los cercados, amenazan si no se rinden de cuarto deste nombre, y señaló á la Reina por su lulodegollalle. No se mudó el padre por aquel lastimoso es- ra y para el gobierno del reino, sin embargo que no

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